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miércoles, 27 de septiembre de 2017

Cortez - Inititial


Año: 2016
Sello: WOOAAARGH/Get A Life!
País de origen: Suiza

Según reza la gacetilla de prensa, esta es la re-edición con la cual conmemoran los 10 años del lanzamiento de este muy atractivo álbum. Bueno, si mis cálculos no me fallan, son 11 años pues "Initial" fue lanzado originalmente en el año 2005, a través de los sellos Exutoire Records y Radar Swarm, siendo esta re-edición del 2016. Mas, sean 10 u 11 años, lo concreto es que hay que celebrar la re-edición de esta gema de culto del underground mundial, pues lo de éste trío posee cualidades que merecen ser resaltadas y conocidas a través de la experiencia propia.
Completamente remasterizado y remezclado, "Initial" tiene un encanto entre vanguardista y sombrío, pero colándose haces de luz que irradian una luminosidad brillante, con la cual abren el abanico de posibilidades en cuanto a las imágenes que la música del combo transmite. Un grupo singular de entrada pues se trata de una banda integrada por batería, guitarra y voz. Con tan poco se las ingeniaron para parir un disco lleno de Noise (en serio, son muy ruidosos), pero metiendo toneladas de emoción en el mismo lugar, demostrando que el Post-Hardcore tiene mucha tela para cortar (mezclan Noise con Post-Hardcore, básicamente), y un derroche de calidad que se inmiscuye en la conversación de forma sinuosa pero decidida; es como si los suizos pretendieran que el ruido no opaque la -innegable- calidad que poseen, y viceversa.
Rabia y urgencia, matices que pintan un panorama tan gris como estruendoso, pero que no obnubilan a los miembros del grupo, que no los encierran. Saben que hay una paleta de colores a los cuales recurrir, y los usan sin pensarlo dos veces. Cualquiera de las piezas que integran esta altamente recomendable placa me eximen de hacer mayores comentarios al respecto, además de que es la mejor forma de hacerse de una opinión propia de la banda en cuestión: escuchándolos.
Leí por ahí términos tales como "denso", "corrosivo" y "Carismáticos". Creo que esas palabras pueden resumir en sí mismas lo que el trío (del cual hoy sólo quedan dos miembros) irradia a través de su explosiva pero cuidada mezcla de estilos, siempre al borde del caos con sus guitarras bestialmente estridentes, pero siempre exudando buen gusto en medio de la locura. Mejor dicho, todo el grupo exuda buen gusto en medio del caos.
Anduvieron de gira con The Dillinger Escape Plan, Unsane, Jesu, Isis, entre otros. Esos nombres, si bien no describen ni resumen las influencias del grupo, sirven también como guía para saber por dónde van estos talentosos músicos suizos. Ojo con ellos.

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miércoles, 16 de agosto de 2017

Friendship - I&II


Año: 2017
Sello: Sentient Ruin Laboratories
País de origen: Japón

Sólo a un puñado de dementes japoneses se les pudo haber ocurrido un nombre como éste: Friendship, Amistad. Una ironía brutal, un contraste exquisito entre el nombre del grupo y su música. Música que por instantes está más cerca del ruido que de la música, pero, joder, que de eso se trata esto.
Estamos ante un compilado realizado por uno de mis sellos favoritos (Sentient Ruin Laboratories), el cual cumple la función de aglutinar los dos ep's auto-editados por la banda, o sea "I" y "II", en un mismo disco. Sabia decisión pues es absolutamente imprescindible para el fanático del terrorismo sonoro, tener ambas piezas en una misma placa. Nueva excelente decisión de la gente a cargo de éste gran sello de la Bay Area.
Dije que es irónico que la banda tenga ése nombre, siendo que su música está lejos, muy lejos de ser amistosa. Lo que no dije es qué tipo de música hacen estos nipones. Powerviolence, Grindcore, Noise y Sludge, todo condensado de forma precisa y desaforada a la vez, por un grupo que le hace honor a la historia del terrorismo sonoro en la Tierra del Sol Naciente. Es como si metiéramos en una licuadora a Nails, Hatred Surge y Iron Lung (todas referencias absolutamente ineludibles, por calidad y por violencia, del Powerviolence y el Grindcore), con los pasajes más pesados y lentos de Swans, las atmósferas opresivas de Corrupted, acoples propios del Sludge a la Nootgrush, y caos al por mayor.
Tan pronto como te apabullan con un vendaval de acordes incomprensibles y blast beats enajenados, los japoneses estos se hunden en el fango de la lentitud asfixiante, con un bajo que mete golpes graves y distorsionados que se propagan en el espacio y tiempo como si no tuvieran fin, interrumpiendo dicha extensión sonora espacio-temporal con otro golpe de graves de idéntica forma. No hay parámetros que permitan saber por dónde va a venir el ataque, ni en qué forma lo van a perpetrar. Se basan en el caos y listo, esa es la raíz y la premisa de su música, no hay que darle más vueltas. No son exactamente canciones, en otras palabras. Son creaciones monstruosas y destructivas en las cuales hay riffs (difíciles de memorizar pues casi no se entiende lo que tocan las guitarras), voces guturales, bases estruendosas, y todo aquello que hace a la música extrema. Pero no hay formas predefinidas, no hay contornos visibles ni estructuras convencionales. Es terrorismo sonoro ¿ok?
Ni siquiera sé cuáles son las canciones que más me gustan, aunque, mientras escribo esto, pistas como "Bottomless Pit", "Abuse" y "El Chapo" están haciendo estragos en mi mente. Sin embargo, nobleza obliga, el disco entero hace estragos en mi mente, la sacude, la perturba, la aturde. Y amo que así sea pues estamos hablando de música hecha para provocar en el oyente todos esos estados y sensaciones. Las mismas sensaciones que siempre he buscado en una banda extrema japonesa, y que Friendship provocan sin ponerse a pensar en cuan jodido dejan al oyente. Como debe ser, por supuesto.

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jueves, 6 de julio de 2017

Triplezero - 000


Año: 2016
Sello: Antinomia Records
País de origen: España

Esta banda estaba destinada a aparecer en este blog. Por su estilo, y por la forma de encararlo, Triplezero era una banda que iba derecho a ser reseñada. Claro, el hecho de que la gente de Sepulchral Silence Records me haya facilitado el material ayudó muchísimo, eso es necesario decirlo. Pero, de una manera u otra, la obra inicial del trío barcelonés iba a pasar por aquí.
Yendo al comienzo de la historia, debo acotar que el trío fue formado por Pablo Selnik en flauta, Vasco Trilla en batería, y Dènys Sanz en lo referente a la parte electrónica del sonido del grupo. Según he leído, los tres músicos tienen una vasta trayectoria sobre sus espaldas, trayectoria que, debo reconocerlo, desconozco. Ahora bien, a juzgar por lo hecho en "000", pues debo ponerme al día con los anteriores trabajos de estos tipos pues me han dejado bastante caliente, con ganas de más. Y si uno quiere más, hay que investigar.
Inspirados en "The Elder Ones" del enorme Lovecraft, pero enfocados también en las perspectivas ocultistas de Asenath Mason y S. Ben Qayin, el trío desanda los sinuosos caminos del Dark Ritual Ambient, pero sin encerrarse en dichos márgenes. Toman cosas del Noise (escuchen la primera pista del disco), el Industrial, Avantgarde y Drone, incorporando un vocalista de voz reventada y endemoniada cuyo nombre es Eric Baule (del grupo de Progressive Death Metal Moonloop), quien aporta aires metálicos gracias a su voz; en otras palabras, Baule se encarga de darle el toque blacker al grupo, un grupo que poco y nada tiene de metalero, por cierto.
Juegan constantemente con las texturas, llegando a construir composiciones monstruosas en base a capas de sonidos que se superponen, generando un ruido infernal que ayuda a que la pista se eleve hasta umbrales cuasi insoportables para el oído humano no entrenado, como así también se calman de forma inquietante, y generan temas más calmos, pero notablemente más retorcidos, tal es el caso de "V", una pieza que pareciera ser más la música de fondo de un ritual ocultista que una canción en sí misma.
No se apegan a una fórmula y eso es digno de elogio. Manipulan los sonidos a su antojo (en "00" la experimentación los lleva a parecerse, aunque sea un poco, a Einsturzende Neubauten), buscan constantemente cómo combinar los sonidos y jamás, pero jamás se acercan si quiera a los parámetros convencionales de la música. O sea, ni Rock ni Metal hay acá, sino experimentación perversa, hipnotizante y siempre improvisada, o al menos dando la sensación de improvisación.
No, no es un disco para andar recomendándolo a todo el mundo. Ya saben, ninguna de las etiquetas dentro de las cuales podemos incluir a Triplezero se caracterizan por ser muy convencionales. Por ende, la música de este trío no está exenta de estar dentro de dichos parámetros de anti-convencionalismo. Mejor así, pues el día que éste tipo de música se torne convencional, yo dejaré de escucharla...tal vez.

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jueves, 20 de abril de 2017

Plasmodium - Entheognosis



Año: 2016
Sello: Satanath Records / Cimmerian Shade Recordings
País de origen: Australia

Necesitaba imperiosamente escuchar algo así, algo como Plasmodium. Mi mente, mi cuerpo, mi ser lo pedía. Necesitaba hundirme en el fango de la locura, de la experimentación, del extremismo menos convencional. Necesitaba escuchar algo que me saque de mi fobia a la gente que me rodea, y que me empuje a ensimismarme más aun.
Pero ¿qué es esto llamado Plasmodium? Primero que nada, cabe acotar que se trata de un grupo de Melbourne, Australia, del cual poseo poca información respecto a las verdaderas identidades de sus miembros. Solamente sé sus seudónimos (Fuath, Demoninacht, Nocentor, Yen Pox y Aretstikapha), y que cada uno hace referencia a su rol en el grupo de la manera menos clara posible, y lo más místico posible, también. "Entheognosis" es el debut de la banda, y es, a todas luces, un disco difícil de clasificar. Difícil de clasificar y de asimilar. Bueno, no lo es para mí, pues me resulta fácil asimilar algo tan demencial, algo tan inquietante como el primer disco del quinteto de Australia. Ya saben, amo escuchar psicodelia, Noise, y los sectores menos tradicionales del Black Metal, o del Metal Extremo en general. Y Plasmodium es todo eso junto.
Cero apego a fórmulas que puedan asemejarse a lo que conocemos como canción. Un salvajismo que parecieran no querer controlar, mostrando así un carácter indómito que termina siendo parte esencial del estilo de la banda. Ruidos nacidos bajo una forma, pero que terminan mutando hasta convertirse en algo similar a lo que fueron en un comienzo, pero que distan de ser exactamente lo mismo que fueron cuando nacieron. No hay estructuras, prácticamente no las hay. Flotan, reptan, caen, se elevan, se golpean, te golpean...pero en ningún momento te dan una pista firme que te permita saber hacia dónde van a ir.
Busquen un riff, y díganme si lo encuentran. He allí uno de los aspectos que más amo de éste disco: la esencia del Rock y derivados, es decir, el riff, no existe. Son simplemente sonidos cósmicos que penetran en la mente del guitarrista en cuestión, y que éste, convertido en vehículo, les da vida, los reproduce, mientras éstos se apoderan de la febril mente del intéprete.
Básicamente, todo lo anteriormente dicho es aplicable a todo lo que sucede en el disco, el cual dura un poco más de una hora, en la cual el oyente no tiene de dónde agarrarse para sostenerse en pie. Lo impredecible reina aquí, y eso ayuda a que no haya una etiqueta definitiva para esta banda, para éste disco. Dicen que hacen Psychedelic Black Metal, pero otros prefieren llamarlo Abstract Black/Death, mientras otros eligen la etiqueta Atmospheric Black Metal, como así también hay quienes hablan de Avantgarde. No le hagan caso a nada de lo que les digan. Ni siquiera me hagan caso a mí. Escuchen "Entheognosis", háganlo sin prejuicios, con la mente abierta, dispuestos a alterar los estados normales de la conciencia usando la música como si fuera un ácido. Saquen sus propias conclusiones, elucubren, divaguen, hagan lo que quieran mientras lo escuchan. Pero, por favor, no ignoren lo hecho por Plasmodium en su debut discográfico.

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Cimmerian Shade
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domingo, 16 de abril de 2017

Boris with Merzbow - Gensho


Año: 2016
Sello: Relapse Records (USA, Canadá Y Europa) / Daymare Recordings (Japón. Edición limitada de 4 cds).
País de origen: Japón

No es la primera vez que estos monstruos de la experimentación realizan una colaboración entre ellos. Si mi memoria no me falla, es la sexta vez que sus caminos se cruzan para dar rienda suelta a los que ambas bandas saben y pueden hacer: manipular sonidos, jugar con las texturas, atrapar al oyente y ponerlo de rodillas. Cada uno con lo suyo, cada uno con sus herramientas. Por supuesto, el disco salió a través del sello idóneo para lanzar una obra de ésta envergadura: Relapse Records, meca de los sonidos extremos más vanguardista que éste servidor haya escuchado en los últimos 25 años.
"Gensho" tiene la particularidad de que se puede escuchar (y comprender) como una obra en conjunto -o sea, una colaboración dividida en dos partes: un disco por banda-, como un split doble, o bien, como obras separadas de cada banda, pero editadas en conjunto. Es que cada grupo hace lo suyo en un disco, siendo Boris quienes se hacen cargo del primer disco, y por consiguiente, Merzbow está en el disco 2. Vayamos con la obra de Boris.
Es bien sabido que el trío gusta de pasearse por diferentes matices y estructuras, pero manteniendo una personalidad bien definida y clara. Hagan lo que hagan, sea Drone, sea Noise o Dreampop (y hasta podemos agregar algo de Post Rock por ahí), el grupo integrado por Takeshi, Wata y Atsuo permanece inalterable en su esencia. Dicha esencia emerge de entrada, dejando en claro ya en las dos primeras canciones, cuáles son las líneas sonoras y compositivas que tienden a seguir estos japoneses. Comienzan con "Farewell", en donde las melodías vocales de neto corte onírico (aquí surge la influencia del Dreampop a todas luces) contrastan con la muralla sonora levantada por las guitarras y el bajo, todos afinados y ecualizados de la manera más grave y atronadora posible. Inmediatamente se tiran para el lado del Drone, con ése abrumador tema llamado "Huge". Y así continúan hasta el final, fluctuando entre una y otra faceta del estilo del grupo, con la calidad y profundidad acostumbradas.
Por cierto, el lado perteneciente a Boris no contiene baterías, y dicho material no es otra cosa que versiones sin batería de canciones que Boris ya habían grabado previamente, incluyendo entre dichas pistas una composición del genial Kevin Shield; me refiero a "Sometimes", de mis amados My Bloody Valentine.
Luego, en el disco dos, aparece el señor Masami Akita, más conocido como Merzbow. Lo suyo es lo que uno espera y desea de él: RUIDO. Así, sin rodeos, Merzbow se dedica a explorar los umbrales del terrorismo sonoro, montando un caos de texturas que oscilan entre los sonidos más agudos y desesperantes, con subgraves que, obviamente, subyacen ahí, bien debajo de todo.
Como siempre, lo de Merzbow es una tortura sonora constante, desarrollada con todo el odio y la locura habituales. Y no defrauda, nunca lo hace. Es que Akita juega con las texturas abordando el horror propio del Noise (o Harsh Noise), pero jugando con las formas de fondo, las cuales van mutando y conjugándose hasta convertir cada pista en un cúmulo de abominaciones que conviven y se unen hasta convertirse en un solo horror. A veces, y mientras escucho las tonalidades usadas en "Planet of the Cows", el track que abre el disco de Masami, pienso que este japonés toma cosas de los viajes sonoros de John Coltrane y los inserta en su mundo de ruido enfermizo. En otras palabras, MERZBOW.
Cabe acotar que cada disco tiene la misma duración, es decir que cada álbum dura casi una hora con quince minutos. Vale la pena, por cierto, adentrarse en el universo de cada uno de los grupos implicados en esta magnífica obra de arte. Que no es música para todo el mundo, a eso ya lo sabemos. Mas, para aquellos que realmente gusten de ambas bandas, les aconsejo no perder el tiempo. Tanto Boris como Merzbow, lo hicieron de nuevo.

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miércoles, 12 de abril de 2017

Arnwald - Primal Expurgation



Año: 2016
Sello: Abstruse Eerie Radiance
País de origen: Bélgica

Para aquellos que gustan de escuchar solamente sonidos convencionales, estilos musicales como el Industrial, Noise o Dark Ambient representan la anti-música o No Música. Claro, la ausencia de parámetros tradicionales que sostengan las estructuras compositivas, la carencia de márgenes bien definidos y la búsqueda constante de la ruptura con todo tipo de convencionalismo que le permita al oyente agarrarse de algo, hacen que estos estilos, claramente hermanados entre sí, no sean del agrado de las masas de personas que escuchan, todo el día, Heavy Metal o Punk en sus formas más tradicionales. No es mi caso, cabe acotarlo. Crecí disfrutando de la música desafiante y destructora de los límites que imponen el conservadurismo y la cordura forzada hasta lo insoportable. Es por eso que los estilos mencionados al comienzo de la reseña figuran entre mis favoritos.
Arnwald es un proyecto unipersonal que se sitúa en el centro del triángulo conformado por los estilos que cité antes: Industrial, Dark Ambient y Noise, pirámide musical que no todos se animan a recorrer. Además de eso, Arnwald es el proyecto de...Arnwald, cuyo nombre es Arnaud Vansteenkiste, a quien probablemente hayan escuchado en su rol de baterista junto a bandas consagradas como Enthroned, o bien junto a bandas menos conocidas, pero igual de atractivas, tal es el caso de Necroblaspheme, Humanitas Error Est o Lost God. Él mismo se encarga de describir a su proyecto con una claridad asombrosa, que me exime de hacerlo utilizando mis propias palabras:
"He tratado de crear algo personal, alejado de mis otros proyectos, algo puramente egocéntrico, pero aun conteniendo resabios de mi carrera como baterista". Esto es, entonces, un cúmulo de sonidos completamente alejados del Metal Extremo, aun cuando haya conexiones subyacentes con lo más experimental de dicho mundo sonoro (el del Metal Extremo), algo que puede reflejarse someramente en el tratamiento vocal; por cierto, las voces no están presentes en todo el disco, sino en pasajes puntuales y diseminados aquí y allá. Por supuesto, hay un trabajo percusivo que merece ser destacado. Arnwald, al ser percusionista, ha cuidado en detalle tal menester, otorgándole al álbum una gama de ritmos fríos, inhumanos, pero para nada cercanos a los convencionalismos del Metal Extremo. Minimalista, robótico y tribal a la vez, el trabajo rítmico es apenas una de las patas del primer disco de éste artista en su faceta más experimental. El eje no está allí, sino en las atmósferas, tan opresivas, sombrías y desequilibrantes como el estilo de Arnwald exige.
Los sonidos no pueden representar otra cosa que no sea lo que sucede dentro de la mente del responsable de dicha creación, es por eso que suenan a una especie de exorcismo espiritual, una purga de emociones y sensaciones atormentadoras que dependen pura y exclusivamente del estado emocional en el que se encontraba Arnwald al momento de engendrar cada una de las piezas que integran la placa.
Como ya dije, esto no es música para todo el mundo. Es algo más bien selectivo, música para gente dispuesta a abandonar su cordura (fingida o no), y dispuesta a entregarse a un viaje interior que puede llegar a transformarse, casi subrepticiamente, en un viaje cósmico. O sea, un desafío que no todos están dispuestos a afrontar. Yo, por si hace falta decirlo, siempre esto deseoso de imbuirme en tal situación.

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martes, 7 de marzo de 2017

Lebenssucht - Fucking My Knife



Año: 2016
Sello: Abstruse Eerie Radiance
País de origen: Alemania, Bélgica y Bulgaria

Aquí tenemos un EP que atrapa desde la negatividad que irradia, desde el poder oscuro que emanan las tres canciones que lo integran. O sea, estamos ante un disco que captura la esencia del Black Metal, más allá de la temática abordada (o las temáticas, en plural), aun cuando no hay conexión con el satanismo bestial al cual abrazó el Black Metal en sus comienzos. Lebenssucht no es Venom, no es Behexen ni es Gorgoroth: es Lebenssucht, y como tal, tienen su propia identidad, aun cuando las influencias afloren para marcar algunos aspectos de esa identidad. Pero, a lo que voy es que el espíritu misántropo y odioso del Black Metal está presente de principio a fin en el primer trabajo de éste combo creado por músicos de distintas partes de Europa, pero todos con experiencia vasta dentro del género.
Con nombres de la talla de Déhà (sí, el talentoso hombre orquesta de Imber Luminis) en guitarra, bajo y voces, junto a S Caedes en voz (integrante de Humanitas Error Est), y Ahephaim en batería (a quien también pueden escuchar en Humanitas Error Est, además de los geniales Absolutus, sin olvidarme de su paso por Enthroned), este grupo desanda los sinuosos caminos del Black Metal agónico, perturbador y siempre colindante con los estados emocionales más jodidos, usando la música como un vehículo para yuxtaponer sensaciones tan negativas como propósitos positivos (¿acaso no es positivo tomar los sentimientos negativos y convertirlos en música?), obteniendo como resultado un disco muy, pero muy interesante.
Las dos primeras pistas, "Beloved Depression" y "Until We Die" muestran el costado musical más convencional del grupo, pero sin caer en lo vulgar, en lo barato. Ya en la primera canción, la que tiene un vídeo que recomiendo ver ("Beloved Depression"), la banda juega con las texturas y pasa de los timbres agobiantes del Depressive Suicidal Black Metal al sonido incendiario del más impíos Black Metal, balanceando todo para que nada se superponga, para que las partes se unan en lugar de entorpecer su existencia. "Until We Die" es muy similar a su antecesora, pero con un estribillo más ganchero, aunque la atmósfera opresiva sea idéntica en ambas canciones.
Lo mejor viene sobre el final, cuando dejan de lado el Black Metal y dejan fluir el costado más Noise de la banda, con ruidos desquiciantes que ponen de rodillas al oyente y lo someten a un caos de sonidos chirriantes, perturbadores, asfixiantes, que enturbian más aun la atmósfera; "Fucking My Knife" se la canción en cuestión. Más cerca de Gnaw Their Tongues o de Stalaggh que de Mayhem, Lebenssucht sacan a relucir una faceta que me gustaría poder escuchar en más canciones de la banda. En otras palabras, me gustaría saber si son capaces de crear un disco full en el cual puedan equilibrar las dos caras de la personalidad turbia de la banda.
Mención aparte para la producción, labor que le ha dado al disco un sonido filoso, refulgente e hiriente, aportando claridad, además de esa sensación de estar ante el cuchillo que nombran en el nombre del disco (y en la última canción) estos adalides del dolor y la locura.
Buen comienzo el de esta banda, que en vivo cuenta con dos músicos más (Exil y Abstrusus, ambos en guitarras). Un álbum breve, sí, pero profundo y hasta conmovedor en algunos momentos. No son 100% DSBM, ni son una banda que se mantenga dentro del marco tradicional del Black Metal. Pero tampoco son un grupo de Noise, y son todo esto a la vez. Buena combinación, interesante personalidad.

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domingo, 5 de marzo de 2017

Pissdeads & Radiación Suicyda - Split Tape


Año: 2017
Sello: Grabaxionez Inframundo
País de origen: Rusia y México, respectivamente.

Bien, nuestro viejo conocido de Jvan, la mente detrás de éste sello, y el hombre detrás de Radiación Suicyda, vuelve a nuestro blog con un split digno de su escudería. O sea, estamos ante un compendio de creaciones extremadamente ruidosas, en las que no hay atisbo de melodía o intentos de componer una canción convencional. Ni hablemos de darle a las grabaciones un sonido medianamente audible, o de usar tecnología moderna para llevar a cabo la grabación. Esto, y como todo lo que lanza éste sello, es verdadero ruido del inframundo, mis amigos.
El split arranca con Pissdeads de Rusia. Desconozco si se trata de una banda o una one man band, pues carezco de la información pertinente. Lo que sí puedo decir es que estamos ante una bola de ruido que pasa del Noisecore hecho y derecho, al Harsh Noise de pura cepa, así, en un chasquido de dedos. Por supuesto, lo de Pissdeads es breve y al palo, sin concesiones. Tal como debe ser hecha esta ¿música? No importa si es música o no: es Noisecore y a la mierda con todo.
Radiación Suicyda es una vieja banda conocida por nosotros, o al menos quiero creer que quienes leen éste blog ya tienen bien asimilado ese nombre. Jvan y su criatura, proyecto con el cual viene metiendo ruido a granel desde hace unos años. Aquí lo sigue haciendo, aunque noto un pequeño cambio respecto al último material que había escuchado. RS venía sonando cada vez más Punk, pero aquí retoma la senda del Noisecore más puro y se manda con 4 pistas en donde hay un tumulto de guturales bien reventados, blast beats caóticos y ruido, muchísimo ruido. O sea, más cerca de Fear of God y ese tipo de cosas. Y me gusta, claro que sí.
El sonido es terriblemente crudo, sin procesar, como si hubieran puesto un micrófono en medio de la sala y con eso hubieran grabado todo el ruido que aquí se escucha. Saturación de agudos, claro, cosa de estropear los tímpanos de los oyentes, y esa cosa tan underground, esa esencia tan de inframundo impregnándolo todo. En otras palabras, para divertirse y ensordecer.

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sábado, 18 de febrero de 2017

Rune - Solaroïds


Año: 2016
Sello: P.O.G.O Records
País de origen: Francia

1 hora y 30 minutos de experimentos electrónicos es lo que tenemos aquí. Un compilado de remixes hechos por otros artistas, auto-remixes, tracks creados para compilados y creaciones perdidas en el tiempo y espacio, y recuperadas para la ocasión. Sí, parece ser que estamos ante un compilado que aglutina material de Rune creado y grabado entre 1998 y 2016, mas, no puedo dar demasiada información al respecto pues la misma escasea. Por lo tanto, mejor me centro en la música.
Desde el costado experimental de la Electrónica al Industrial, y de ahí al Ambient, y de ahí al llamado Darkhop (siempre hay una etiqueta nueva ¿no?), con algún que otro coqueteo con el Drum & Bass, IDM, Dub y varias cosas más metidas en medio de los sonidos que convergen en el centro sonoro de la banda, y que provienen desde distintos ámbitos, aunque dichos ámbitos estén íntimamente ligados entre sí.
Es todo muy hipnótico, aunque de a ratos se hace necesario sentir un poco más de intensidad. O sea, si bien la música contenida en esta placa hace sentir al oyente como un espectador de un futuro en donde ha cesado la vida humana, y las formas de vida tienen un origen gaseoso/eléctrico, con todo lo frío y lejano que eso conlleva para nosotros, lo cierto es que también podría haber un poco más de turbulencia, pequeños arrebatos de caos entre tanta experimentación concienzuda.
De cualquier manera, esto que digo es para resaltar el único aspecto que me resultó poco atractivo, pues el disco en sí me parece bastante agradable de principio a fin. Hay una interesante variedad de recursos en casi todo el disco, haciendo que las imágenes contrastantes entre la fría oscuridad del Espacio Exterior y los destellos de vida futura no humana, confluyan en un punto intermedio en el cual le facilitan al oyente poder interpretar y disfrutar de las imágenes generadas por la música.
21 pistas, de las cuales 19 fueron creadas y grabadas por Rune entre 1998 y 2016, en Studio del Ombre (sí, así como lo leen), a excepción de los 9 y 11, masterizados en La Péranche en 2016.
¿Pistas destacables? "Muslim Raga", "Bad Dreamer (Rune Remix)" y su aire Noise, "Trash Control Vocals" (remix de NE555) y "Les Brochets (Rune vs [PUT])". De cualquier manera, "Solaroïds" es de esos discos que no contienen hits, sino experimentos. Si elijo dichas canciones es por esas son las que más me han llegado, es subjetividad pura. Es por eso que recomiendo escuchar éste disco sin la idea de encontrar grandes canciones, y sí hacerlo con las ganas de escuchar buena y experimental música Electrónica.

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t1nn1tuzzzz - Metalli(ɔ)a


Año: 2016
Sello: Malware Selo
País de origen: Brasil

Corría el año 200 cuando Metallica, poniéndose en el rol de defensores de la industria discográfica, arremetía en contra de Napster. En ese preciso instante fue que se instaló en la sociedad el debate acerca de la mal llamada Piratería (para que dicho término tenga validez, debe haber un lucro económico comprobable respecto a obras artísticas, o simplemente creaciones, hechas por una persona o grupo X), los derechos de autor y la tan mentada crisis de la Industria Discográfica, la cual tiene su origen ¡oh casualidad! en las pésimas decisiones tomadas por dicha industria.
Pues resulta que el grupo t1nn1tuzzzz, a quienes ya he reseñado en el transcurso del año pasado, un combo cultor de lo que conocemos como Harsh Noise, o simplemente Noise, se ha venido mostrando sumamente crítico en contra de la Industria y las bandas del calibre de Metallica, quienes no sólo han demostrado ser serviles a un sistema perverso y explotador, sino que también han dado sobradas muestras de ser, hoy por hoy, más empresarios que músicos. Es por eso que éste nuevo opus de Ana Gramma y Sgt. García (así se hacen conocer los mentores de este proyecto) lleva el título que lleva, escondiendo detrás del mismo un concepto y análisis más que valedero acerca de la libertad y la creatividad.
Yendo puntualmente al disco, el mismo consta de una canción, la cual no tiene título, y dura casi 10 minutos. A lo largo de ese tiempo, el dúo desata un torbellino de ruido infernal, al cual puedo comparar con el sonido de una tormenta brutal, con granizo y todo, cayendo furiosamente sobre el techo de zinc de un galpón, dentro del cual funciona una fábrica, mientras todas las maquinarias de la fábrica funcionan al mismo tiempo, generando un tormento de sonidos ensordecedores. Mas, no es lo único que hay acá. Podría decirles que la banda se limita a generar ruido y simplemente eso, pero no es así; "Metalli(ɔ)a" tiene, tras esas innumerables capas de ruido atronador, un compendio de riffs thrashers de la escuela del viejo Metallica, escondidos tras una muralla de sonidos que obligan al oyente a agudizar su oído para así poder encontrar dichos riffs bajo la maraña de caos sonoro.
Si debo comprar éste trabajo con el anterior ("N​.​R. [x​]​no [ ]yes", del año 2016 también), pues debo admitir que "Metalli(ɔ)a" me gusta mucho más, por lo audaz y críptico de su propuesta.
Por cierto, el disco fue creado y grabado usando software crackeado, utilizando recortes de canciones bajadas de Soulseek, y una tonelada de música en mp3. Lo que se dice coherencia con las ideas que se pregonan.

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lunes, 13 de febrero de 2017

Gnaw Their Tongues - Hymns for the Broken, Swollen and Silent


Año: 2016
Sello: Crucial Blast (CD) / ConSouling Sounds (Vinilo) / Tartarus Records (cassette).
País de origen: Holanda

Una de mis bandas/proyectos predilectos en lo que va del siglo 21, es la criatura engendrada por Mories, a quien probablemente conozcan por su trabajo en otras creaciones como Cloak of Altering, Black Mouth of Spite, Mors Sonat, y la lista sigue. Como buen enfermo que soy del ruido, la experimentación y la locura devenida en sonidos industriales y demás, lo de Moires me resulta absolutamente encantador, además de estremecedor. Es por eso que espero con ansias cada trabajo realizado por éste vanguardista/terrorista año tras año, algo que ya no me sucede tan seguido (tal vez me esté volviendo viejo, o tal vez la música haya decaído demasiado en cuanto a calidad y audacia en éstos últimos años). Así que, no voy a negarlo, me puse realmente feliz cuando Dave de Earsplit PR me envió la promo del, hasta ahora, último disco full de Gnaw Their Tongues.
Ya en el 2015, éste artista me había hecho eyacular con su fabuloso "Abyss of Longing Throats", una de las mejores obras de Gnaw Their Tongues hasta la fecha. Pues resulta que éste nuevo trabajo es más de lo que uno espera de él, y sin bajar la calidad ni la violencia, ni mucho menos la demencia, a la cual nos tiene acostumbrados. Por cierto, y antes de seguir, necesito aclarar algo: no creo conveniente seguir usando la etiqueta Black Metal para rotular lo que Moires hace aquí. Sus influencias más fuertes vienen por el lado del Industrial, el Dark Ambient, el Noise/Power Electronics y cosas así, y el Black Metal no es más que un recurso que Maurice de Jong (quien en realidad nació en Surinam) utiliza para incorporar más ruido y negrura a su macabro mundo sonoro. Ahora sí, continúo.
De entrada, la cosa se pone turbia, inquietante, con esos sonidos que de Jong usa para explorar los rincones menos convencionales del espectro sonoro, esos sonidos que la mayoría de la gente busca evitar. Y es que dichas frecuencias, dichas capas de sonidos y tonalidades varias, que van desde los cuasi imperceptible -y bajo- a lo extremadamente filoso y penetrante (con agudos que perforan los tímpanos), permiten al oyente vislumbrar horrores indecibles e indeseables, esas mórbidas ideas que suelen alojarse en mente tan peligrosas como inteligentes, y tan impredecibles como todo lo otro. Así es la música de Gnaw Their Tongues: terrorífica, impredecible e inteligente, y ahí reside su oscuro encanto. Encanto que comienza ya con la sinuosa "Hold High the Banners of Truth Among the Swollen Dead", un comienzo lleno de disonancias y exploraciones sonoras tan meticulosas como insidiosas. Todo lo que sigue es una exhibición de atrocidades varias, pergeñadas por una mente brillante...y perturbadora.
No es música de hits y eso está claro. Mas, en un panorama aterrador y anticonvencional, debo decir que hay piezas como "Your Kingdom Shrouded in Blood" y la que da nombre al disco, que son capaces de ponerme al borde de la demencia absoluta, listo para el manicomio. Y para aquellos que gustan de usar la etiqueta Black Metal para clasificar a GTT, pues ahí está "Silent Burned Atrocities", lo más "cercano" al Black que hay en un disco en donde todo lo que suene oscuro, horroroso y endemoniado, es usado magistralmente para crear una obra que desafía, como de costumbre, a todo aquel que pretenda mantenerse eternamente cuerdo.
¿Si yo estoy cuerdo o no? Pues de estarlo, de ser un tipo convencional y normal, no estaría disfrutando, nuevamente, de una obra de GTT ¿no?

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ConSouling Sounds
Tartarus
Crucial Blast
Earsplit PR

martes, 27 de diciembre de 2016

The Black Scorpio Underground - Necrochasm


Año: 2016
Sello: Husk/Prison Tatt Records
País de origen: USA

Joe Truck es el padre de The Black Scorpio Underground. No es un novato éste muchacho, lleva décadas metido en el mundo del terrorismo sonoro, además de ser un afamado tatuador. En 1982 formó la banda de Deathrock Scarecrow, y en varias ocasiones compartió escenario con miembros de Swans, Einsturzende Neubauten, Samhain, entre otros. Un artista que ha dedicado buena parte de su vida a la oscuridad hecha arte, al horror convertido en arte, al caos engendrando arte. Ahora nos atormenta con su nueva criatura, una bestia llamada TBSU, con la cual llega al tercer disco.
Erik Danielsson, el mismo de Watain, no ha escatimado elogios para ésta nueva pesadilla sonora, y motivos para justificar la admiración de Danielsson por esta banda no faltan. TBSU mantienen viva la llama del Harsh Noise norteamericano más insano, ese que se nutre de la flamas infernales que abrazaron y engulleron a los asesinos seriales más afamados, esos que solamente pueden nacer y reproducirse en una sociedad tan enferma como la norteamericana. "Necrochasm" es un viaje por los sectores más turbios de la mente humana, y es, a su vez, un viaje por los rincones más tenebrosos de una sociedad decadente y enferma. Y qué mejor que recurrir a toneladas de ruido, a capas de sonidos monstruosos que se superponen, que se reemplazan por otros más atronadores; qué mejor que crear una obra negra como el fondo de un abismo, pero exquisita en su putrefacción. Es que Truck y sus compañeros no son improvisados, no son personas que se limitan a hacer ruido y solamente eso; ésta gente sabe cómo manipular los sonidos, cómo llevarlos de aquí para allá, y sacar provecho de cada matiz, de cada arreglo o estruendo para convertir al álbum completo en algo tan asfixiante como atrapante.
7 piezas que parecieran ser 7 habitaciones en donde se han cometido crímenes horrendos, eso pareciera ser "Necrochasm". Y Truck es el anfitrión/asesino que nos pasea por dichas habitaciones, mostrándonos los resultados de sus ataques furtivos, como si las "canciones" fueran herramientas de tortura y muerte.
Ya sabemos, en discos así resulta muy difícil encontrar canciones para destacar, pues no es así como funcionan las cosas en éste tipo de música. Pero, si me dan a elegir, la atmósfera corrosiva y opresiva de "Venereal Liturgy" me pone en un estado de trance más obscuro aun que las otras 6 creaciones. De cualquier manera, a "Necrochasm" hay que escucharlo completo, pero estando uno en un estado mental adecuado para afrontar tamaña exhibición de locura y terror. Terror sonoro, claro, eso no se discute. Es esa clase de terror que, de una manera u otra, inspiró el nacimiento de éste blog, cabe decirlo.

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Husk Records
Prison Tatt
Earsplit PR

martes, 13 de diciembre de 2016

Brain Tentacles - Idem


Año: 2016
Sello: Relapse
País de origen: USA

Debo admitir que me cuesta dejar de escuchar éste disco. A veces debo tomar la decisión de alejarme del reproductor de audio y no escuchar música por un rato, pues siento la tentación de volver a escuchar éste fabuloso disco. Es que debo escuchar material para reseñar, y enfocarme en un solo álbum sería dejar de lado otros discos cuyas reviews me han sido encargadas. Pero me cuesta, se me hace difícil salir del trance en el cual entro cada vez que el disco autotitulado de éste genial trío comienza a sonar.
Dije Genial y Trío ¿cierto? Ambas palabras van a cobrar sentido ahora mismo. El trío está integrado por un muchacho llamado Aaron Dallison (Keelhaul), quien toca el bajo, el sintetizador y aporta voces, un tipo talentoso de verdad. El baterista...pues el baterista es una leyenda viviente: Dave Witte. ¡Joder! ¡Es el mismo tipo que destroza/destrozaba parches y platillos y baquetas en Discordance Axis, Municipal Waste, Birds of Prey y la lista sigue; un percusionista excepcional. Y la tercera pieza, pero no por eso menos importante, es el señor Bruce Lamont, a quien todos conocen, o debieran conocer, gracias a sus fenomenales trabajos junto a Yakuza, Corrections House y Bloodiest, quien aquí, como siempre, toca el Saxo e instrumentos de viento varios, además de meter voces y tocar el sintetizador y el piano. Ahora sí, díganme si no hay motivos para sentir una atracción enfermiza hacia ésta banda. ¿Aun no? Ok, sigo explicando y explayándome.
Si escucharon a los adorables Painkiller (los creadores de ese gran disco llamado "Guts of a Virgin") o a Naked City (¿nunca los escucharon? ¿en serio? Jódanse), o bien, al magistral John Zorn, pues entonces ya deberían saber de qué estoy hablando. Estoy hablando de Avantgarde, de Jazz, de Psicodelia, de Noise e improvisaciones hipnóticas. Estoy hablando de música a la cual resulta imposible ponerle la etiqueta Rock...afortunadamente. Hablo de un desafío sonoro que escapa a los cánones convencionales del mundo actual, ese en el que lo retro se ha convertido en Ley, y donde la audacia ha quedado relegada al mejor lugar del Universo: el Undeground.
Por suerte, hay músicos como estos tres genios, y hay sellos como Relapse, quienes son capaces de crear y lanzar, respectivamente, un disco tan alucinante como éste. Un disco en el cual hay intensidad, locura, caos, belleza, rupturas, inteligencia, buen gusto y ganas de mandar a cagar a todos y a todo. Un disco en el cual hay canciones impresionantes como "Cosmic Warriors Girth Curse", con un comienzo entre violento y demencial, que luego deviene en un trance psicodélico digno de los mejores momentos del KrautRock. O bien, hay piezas como "The Spoiler" y su perturbadora intensidad, seguido del caos retorcido en "Sleestack Lightning". O bien...todo el disco, toda la placa es una incómoda y excitante obra de arte.
¿Ahora me entiende? ¿Ahora dejé en claro por qué éste disco de Brain Tentacles me cautiva y me deja como si hubiera sido sometido a una sesión de hipnosis provocada por la ingesta de ácido lisérgico? ¿No, aun no me entiende? Pues, entonces escuchen el disco debut de tan alucinante trío y déjense de joder.

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Earsplit PR

sábado, 3 de diciembre de 2016

Steel Hook Prostheses - Calm Morbidity


Año: 2016
Sello: Malignant Records
País de origen: USA

El nuevo trabajo del dúo norteamericano Steel Hook Prostheses no podía tener un título más adecuado. Es que su música posee el estremecedor encanto de una calma mórbida, que contiene en su interior la ira contenida de aquel cuya mirada mórbida acerca del mundo, se mantiene en calma, explotando en furibundos ataque de ira ocasional...y devastadora. Como un asesino serial cuya tranquilidad esconde lo peor de lo peor. "Calm Morbidity" es eso, y el formato elegido proviene de un universo sonoro que yo amo: la Música Industrial. Ahora bien, aunque las raíces del sonido de la banda de John Stillings y Larry Kerr estén en lo más puro y corrosivo de la Música Industrial, lo de ellos recibe (adecuadamente) otras etiquetas. Noise, Power Electronics, Dark Ambient y/o Death Industrial, por ahí va la cosa.
De entrada, ya desde la imagen exhibida en la portada (obra de Maurice De Jong, quien hace de las suyas en horrores adorables como Gnaw Their Tongues o Cloak of Altering, entre otros), el dúo de Texas nos advierte acerca de la clase de espanto que nos espera una vez que hayamos dado comienzo a la audición. Un torrente de sonidos morbosos y corruptos, producto de la febril imaginación de estos dos dementes, procesados a través de ordenadores, pedales y todo lo que tengan a mano para llevar a cabo su acto terrorista. Sí, esto es Terrorismo Sonoro y no joda.
Alusiones a enfermedades terminales que, a su vez, son conectadas con la ideología oscura y tenebrosa del grupo, enfatizando el hecho de ver al hombre en sí mismo como si fuera (o lo es) una enfermedad. Y la música del grupo así lo demuestra con claridad asombrosa, aun en medio del caos desatado por los texanos, de manera oscilante entre la calma y la tormenta.
"Calm Morbidity" es como transitar por oscuros y húmedos pasillos de algún hospicio mental abandonado. En la piel se puede sentir la inmundicia de los desaparecidos internos del manicomio, en el sonido del grupo residen los gritos y espantos proferidos y experimentados por los mismos, y en su aura se esconde El Mal en persona.
Para aquellos que solamente conciben la música como una combinación de armonías y ritmos perfectamente amalgamados, lo del dúo formado en 1999 les va a resultar insoportable. Pero, para aquellos que adoramos al Industrial, y que nos mantuvimos al tanto de todo lo que fue sucediendo en la escena Industrial/Noise a lo largo de la historia, lo del dúo norteamericano (claramente influenciado por el Industrial terrorífico y extremo que azotó a Europa en los 90's), este nuevo trabajo de SHP va a resultar un oscuro y gratificante viaje a lo más peligroso de la mente humana.

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Earsplit

domingo, 30 de octubre de 2016

Crowhurst - II


Año: 2016
Sello: Broken Limbs Recordings
País de origen: USA

Crowhurst nació como un grupo de un solo hombre, el cual se inclinaba para el lado del Noise/Power Electronics. Esto pasó entre 2011 (año de creación de la banda) y 2014, año en que Crowhurst pasó a ser un quinteto (aunque éste disco fue grabado como trío). Pues bien, se nota que los orígenes del grupo estuvieron en el Noise y los sonidos experimentales más perturbadores, ya que el disco comienza con un experimento sonoro que fácilmente podemos incluir en dicho ámbito. De hecho, en cada jodida canción del disco, el Noise emerge triunfante y endiablado, como un elemento discordante que surge desde las profundidades para aportar caos a la locura, y locura al caos.
Pienso en The Body como referencia cercana a la hora de comprender por dónde van Jay Gambit y sus muchachos. Vale aclararlo, Gambit es el padre de la criatura y se encarga de la voz, sintetizadores y efectos. Repito, pienso en The Body como punto comparativo, pero lo cierto es que Crowhurst no posee ese sonido pesado y opulento de la banda de Chip King y Lee Buford. Lo de Crowhurst se apoya en guitarras que oscilan entre lo esquelético y los eléctrico, siempre fibroso y crujiente, pero muy pocas veces pesado; en todo caso, acá hay más tendencia al ruido que a la pesadez. Y les queda bárbaro ese detalle, pues Crowhurst, si bien tienden a tomar cosas del Sludge/Doom, lo concreto es que cambian de piel constantemente y modifican su manera de presentarse a través de la rotación de estilos, a veces, en una misma canción. Así podemos encontrar Post Black (prestar atención cuando pisan el acelerador), el Deathrock a la Christian Death (incluso, Gambit usa algunas inflexiones fantasmagóricas a la Rozz Williams. Escuchen "The End" como ejemplo), y como ya dije, el Noise y demás experimentos anormales que solamente generan placer en las mentes desquiciadas.
Las guitarras zumban, explotan, se difuminan en el aire y vuelven a tomar color y forma. Los ritmos son sinuosos, dando la sensación de temblor, como si hubiesen sido creados y ejecutados mientras la tierra se movía. La voz de Gambit trae rabia y locura, se ubica inquietantemente entre ambos estados y no se aleja jamás de ellos; y lo hace con soltura, como si entre esos estados estuviera su verdadero ser.
Las piezas que integran el todo derrumban la cordura del oyente en un santiamén, siendo "No Saviors" y su formato esquizode/tribal (nuevamente las influencias del Deathrock y el Post-Punk se hacen presentes) la canción que orada los sentidos del oyente hasta derrumbarlo. Para cuando llega "Fractured Lung" y su muralla de ruido retorcido, el oyente ya sucumbió y se encuentra de rodillas, por lo que la banda saca provecho de dicha situación para engendrar un experimento del tipo Drone llamado "Dried Blood and Old Earth", con el cual abren las puertas de la percepción humana hasta hacernos dudar acerca de la supuesta realidad que hemos vivido hasta éste preciso instante.
"II", por si aun no lo saben, no es el segundo disco de la banda; Crowhurst cuentan con una vasta lista de grabaciones(más de 40 ediciones en 5 años de carrera. Solamente éste año lanzaron siete discos). Da igual si es el disco número 40 o si es el segundo en la historia del grupo, "II" es uno de los trabajos más excitantes del año por su valentía, por su afán de desestabilizar los cimientos del mundo de la música pesada (tan confortable últimamente), y porque es la clase de locura artística fuera de serie que yo tanto amo. Discazo.

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The Black Birch



domingo, 9 de octubre de 2016

Radiación Suicyda / IHATETHISWORLD - Split


Año: 2016
Sello: Destroy Ear Productions
País de origen: México y Malasia, respectivamente.

Hasta hace 2 años atrás, me llovían discos de Grindcore, Noisecore y animaladas por el estilo. Sin embargo, de un tiempo a esta parte, la cosa creció en cantidad de discos y variedad de estilos, algo que agradezco infinitamente en mi condición de melómano irrecuperable. Sin embargo, siguen llegando discos de los estilos antes mencionados, algo que también agradezco, mas, como fan del ruido. Uno de los que siempre aporta éste tipo de caos sonoro es Jvan, del grupo Radiación Suicyda. Justamente eso es lo que traigo para presentarles ahora mismo: uno de los nuevos trabajos de dicha banda, en este caso junto a IHATETHISWORLD, banda de Malasia que practica el mismo tipo de terrorismo sonoro que el combo mexicano.
El split comienza con Radiación Suicyda y su ya típico estruendo de ruido infernal, grabado como si estuviera Jvan tocando todo en vivo, y en las condiciones más primitivas posibles, algo que tiene mucho sentido. Veamos, Jvan no pretende ofrecernos un producto refinado, sino ensordecer al oyente con verdaderos ataques de acoples, gritos, blast beats y acordes deformes; en otras palabras, lo de éste muchacho es Noisecore enfermizo, hecho como debe ser.
El proyecto mexicano se despacha con una friolera de 19 tracks (sin títulos) en un poco de más de 5 minutos y medio, algo que habla a las claras de lo que van a escuchar acá: un verdadero torrente de ruido inhumano, de espíritu Punk y anárquico hasta la médula. Como siempre, Radiación Suicyda cumple con su cometido, aspecto por el cual le tengo un cariño especial a este ruidista.
IHATETHISWORLD es más o menos lo mismo, sólo que hay menos propensión a usar acordes, reemplazándolos por disonancias, acoples y ruidos varios (Radiación Suicyda también usa estos elementos, pero tiene esa cosa tan punkie que lo lleva a meter acordes convencionales cada tanto, como forma de potenciar todo el ruido). Meten 22 tracks en casi el mismo tiempo que Jvan, pero de una manera más odiosa aun, teniendo como principal fuente de inspiración un odio inmenso que los domina. No hay otra manera de engendrar tamaño ataque a los sentidos, el odio tiene que ser parte de la cuestión, y en este caso, lo es en todo momento.
Últimamente he virado en mis preferencias musicales, y el Noisecore ya no es parte de mi menú diario, algo que sí sucedía hace unos atrás. Sin embargo, siempre hay espacio en mi vida para disfrutar de una buena sesión de destrucción de neuronas, algo que acabo de hacer escuchando éste bestial trabajo.

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miércoles, 28 de septiembre de 2016

Hate&Merda - La Capitale del Male


Año: 2016
Sello: Toten Schwan Records, Sangue Dischi, Dischi Bervisti, Shove Records, Zas Autoproduzioni Records, Icore Produzioni, UTU Conspiracy e DioDrone (LP & digital) / Simula Records (tape).
País de origen: Italia

"No hay filosofía que pueda contemplar el Mal. Cuando éste llega, se come todo...todo...y se apaga todo". Con esas palabras, pronunciadas de manera lacónica y directa, Stefano Santoni nos da la bienvenida al nuevo opus de estos exploradores del caos sonoro llamados Hate&Merda. Un caos que no se produce ni se reproduce a grandes velocidades, sino que explota, casi siempre, lentamente. No, no es Doom Metal, sino Noise pesado, asfixiante y odioso. Bueno, sí, el Noise es una de las maneras que mejor se adaptan, en cuanto a sonidos, a la expresión del odio sin tapujos. Pero, Hate&Merda no es Noise a la Merzbow ni nada por el estilo. Lo de ellos conlleva en su interior cosas del Post Metal, Sludge, Hardcore Punk a la Black Flag, guitarras más pesadas que un dique desmoronándose, y partes de una relajación inquietante en donde hay algo de Post Rock. Pero, insisto, la esencia del grupo está en ese estilo que nació para convertirse en el odio hecho sonido: el Noise.
Justamente, el odio es el motor que impulsa a estos italianos, quienes no se privan de experimentar con las texturas y algunos ritmos, pasando de esa lentitud densa y aplastante a cosas más sincopadas. Acordes atronadores sobre ritmos tribales o golpes asestados en la nuca, sin ninguna prisa. Una voz que se revienta en el espacio y se expande como la peste. Una carga de nihilismo voluminoso copando cada rincón de la placa, y, como dicen ellos mismos, un fastidio tremendo convirtiendo cada canción en una lluvia de negatividad. Y buena música, claro, que sin la música, todo lo demás es accesorio. O sea, la música es el vehículo para expresar todo lo que expresan estas personas, que en su cuenta de facebook, al momento de brindar información acerca de sus miembros, nos escupen un frío Innecesario 1 e Innecesario 2. Pero, lo que viene junto a la música, toda esa carga de ira incontenible, en éste caso, no es menos importante que los sonidos, que las composiciones: es una de las partes que conforman el todo, y cada parte es tan importante como la otra.
"La Capitale del Male" es un disco complejo por su carga emocional, o por la ausencia de emociones en ciertos pasajes en donde el nihilismo reina a sus anchas. Es un disco jodido, perturbador y pesadísimo. Es como un estruendo que se perpetúa en el espacio/tiempo, haciéndose gigantesco a medida que avanza. Y es en ese estruendo devastador que tenemos piezas claves para entender la obra, tal es el caso de "In Itinere", "La Capitale del Mio Male" y "Vai Via", momentos de tensión y calidad imperdibles para todo aquel que disfrute de los sonidos más atronadores.
Los conocía, había escuchado otras grabaciones de ellos y los tenía en mente a la hora de buscar material para difundir. Mas, éste nuevo disco de Hate & Merda me agarró en el momento justo, pues estoy deseoso de escuchar más bandas así, como ésta, y estaba/estoy deseoso de encontrarme con discos tan insanos y sísmicos como "La Capitale del Male".

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domingo, 5 de junio de 2016

t1nn1tuzzzz - N.R. -x-no - -yes


Año: 2016
Sello: Malware
País de origen: Brasil

Vamos a finalizar el fin de semana con algo raro, una de esas cosas extrañas y para nada convencionales que tanto me gustan. Hoy le toca el turno a t1nn1tuzzzz, proyecto que se orienta hacia el lado de la experimentación sonora dentro de los carriles del Noise, Ambient y sonidos completamente alejados de lo que podría ser del agrado de las masas.
Encarado desde una perspectiva crítica hacia la sociedad de consumo y su capacidad para descartar todo lo que se cruce en su camino, todo en pos de un supuesto progreso, este grupo integrado por Ana Gramma y Sgt. García utiliza distintos matices y experimentos sonoros capturados de cintas magnéticas, cintas de cassette y sacando provecho de sus cualidades sonoras tan particulares, engendran sonidos ambientales que tranquilamente podrían ser parte de la música incidental de un filme experimental, o incluso, de alguna obra de David Lynch.
t1nn1tuzzzz no es el tipo de proyecto que yo más busco entre este tipo de estilos (Industrial, Noise, Ambient, etc), pero tienen lo suyo. Yace en el interior de su propuesta un carácter nihilista y horroroso a la ve, propio de este tipo de bandas, que infunde temor ante lo intangible de dicho horror. Por supuesto, el hecho de estar alejado de los sonidos digitales que hoy predominan, este trabajo encuentra en su condición analógica su identidad.
El hombre y la máquina, la sumisión de éste ante los avances tecnológicos, críticas implícitas en la forma de trabajar de los integrantes de este proyecto, quienes son parte de un sello que, justamente, se dedica a editar ésta clase de proyectos. Malware comenzó en diciembre del año pasado y viene lanzando discos cuyas cualidades sonoras no difieren demasiado de lo que hoy me toca reseñar. Es decir, una iniciativa muy interesante que cuenta con todo mi apoyo.

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sábado, 21 de mayo de 2016

Unyielding Love - Demo 2015


Año: 2015
Sello. Independiente
País de origen: Irlanda del Norte

Presentación en sociedad de este conjunto oriundo de Belfast, Irlanda del Norte, capaz de poner en estado desesperante a cualquiera con su viciosa descarga de ruido. Grindcore y Noise en dosis casi iguales, fusionados, colisionados, llevados a un punto de ebullición que lo convierte en un combo explosivo al nivel de una bomba atómica.
Unyielding Love nacieron como banda hace 2 años como cuarteto, formados por Chris McQuillan en bajo, Richard Carson en voz, Matthew Meadlow en guitarra y George Redpath en batería, sintetizadores y ruidos (éste último ya no es parte de la banda). Entre los 4 pergeñaron este atentado sonoro implacable, sobre el cual hay que hacerle una aclaración: esto no es Noisecore. Cuando digo que mezclan Grindcore con Noise, no lo digo en el sentido de que lo hacen a la manera de Anal Cunt o bandas similares. Esto es como si un grupo de Grindcore moderno (pero con claras reminiscencias del más crudo y tradicional Grindcore) decidiera incluir pasajes al más puro estilo Merzbow en medio de su propuesta. Esto ya fue hecho por, justamente, Merzbow y Full of Hell en una colaboración que resultó ser magnifica, o bien en el último disco de Godhole. Pues bien, dentro de esos parámetros podemos ubicar a estos irlandeses, quienes en 6 tracks desatan un torbellino de terror sónico impiadoso y experimental que pone de rodillas al oyente.
Lo mejor del caso es que nunca se sabe en qué momento van a atacar con el pandemonium de ruidos enfermizos tipo harsh noise, son siempre impredecibles. Impredecibles y, como ya dije, experimentales, detalle que les permite sumar más puntos a su favor. Así es que nos encontramos con un Demo en el cual se puede pasar del blast beat rodeado de riffs incendiarios y gritos estruendosos, al compendio de sonidos caóticos y sin una forma definida, algo típico del Noise y que lleva al oyente a sentirse desequilibrado.
En resumen, estupendo Demo, fabulosa manera de presentarse en sociedad la de éstos irlandeses. No los conocía ni de nombre y terminé haciéndome casi un adicto a su música. De hecho, espero ansioso el próximo atentado.
Dato extra: sólo se consigue este Demo en cassette (edición limitada de 80 copias) y en formato digital.

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domingo, 15 de mayo de 2016

Institution D.O.L. - 17 Shameless Years


Año: 2015
Sello: Klanggalerie
País de origen: Austria

Un tormento sonoro cargado de sensaciones y emociones negativas y destructivas. Un torrente de ruido y sonidos caóticos. Institution D.O.L. viene pariendo esta música estridente y malvada desde 1998, aunque a Barbie B. (mente maestra detrás de esta banda) la gusta separar la historia de la banda en dos eras bien definidas. Una, abarca desde el comienzo (1998) hasta el año 2008. La otra comienza en el año 2014, por lo que este disco que hoy reseño entraría en esa segunda era.
"17 Shameless Years" es uno de los ataques sonoros más enfermizos que he escuchado últimamente en contra del mundo occidental y su decadente estilo de vida. Cada sonido, cada ruido, cada atmósfera y cada grito proferido, no hacen más que irradiar asco y odio en contra de un mundo consumista, un mundo devenido en un gran comercio, en una especie de shopping center en donde todo está a la venta: ideas, imágenes, sentimientos, personas, todo. Para transmitir su desagrado, para expresar cuánto le irrita estar en medio de tanta decadencia, Barbie B. y su co-equiper MK Vermin, nos taladran el cerebro con esa atronadora mezcla entre Noise, Power Electronics, Industrial, todo de primera línea. Institution D.O.L. puede ser puesta, como banda, a la altura de lo mejor que hay en dichas escenas hoy, sin lugar a dudas. Y este disco es la prueba más contundente (y retorcida de lo que digo).
Ya desde el comienzo con "With Burning Heart" (mi gran favorito del disco), el dúo arremete contra el oyente hasta someterlo y apoderarse del mismo, torturándolo y obligándolo a pensar a la vez, en medio de la tortura sonora a la que es sometida y con la cual es sometido. A partir de ahí, y a través de 17 tracks, la luz es devorada por una oscuridad gigantesca, la carne se descompone ante las abominaciones que penetran en la mente del oyente, y los oídos se convierten en un torrente de sangre que no deja de fluir hasta pasado unos minutos después de haber finalizado el disco.
Whitehouse, los primeros Throbbing Gristle, Genocide Organ, esos son los nombres que vienen a mi mente en primer término y que uso para darle como ejemplo al oyente desprevenido. Mas, acá no importan las influencias, en este disco lo importante pasa por otro lado: lo que Barbie y su compañera de banda dicen a través del cúmulo de sonidos y abominaciones descritas.
Según leí, este año podremos recibir una nueva y furiosa descarga bajo el nombre de "Exzess". No suelo ponerme ansioso ante futuros lanzamientos, pero, en este caso, y teniendo en cuenta que estoy hablando de una banda que me gusta mucho, pues debo admitir que hay un cierto grado de ansiedad ante la edición del nuevo opus de estos adalides del terrorismo sonoro.

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