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miércoles, 18 de octubre de 2017
Dråp - Roten Till Allt Ont
Año: 2017
Sello: Xtreem Music
País de origen: Suecia
Joachim Lyngfelt no es solamente el cantante de esta poderosa banda; es también el dueño de Bloodsoaked Records, el sello a través del cual Dråp lanzaron su primer bombazo ("En Naturlig Död", año 2014, reseñado por éste servidor). Joachim es un tipo que sabe mucho de música dura, sucia y candente, y lo demuestra no sólo con sus ediciones, sino también haciendo música junto a esta bestia llamada Dråp. Nada nuevo bajo el sol, es simplemente Crust/Death rudo y portentoso al mejor estilo sueco. Pero, claro, son suecos, y ya sabemos esto, los suecos suelen ser realmente buenos cuando se trata de tocar Crust o Death (aunque en este caso hay ambas cosas).
"Roten Till Allt On" (Las raíces de todo mal) puede hacer presuponer a más de uno que es, al ser lanzado por un sello consagrado como Xtreem Music, el disco que pondrá a los suecos en boca de todo el mundo. Nada más alejado de la realidad pues el segundo disco de la banda en cuestión es más de lo mismo, siempre dentro del estilo que practica el grupo: entre el más sucio Crust/D-Beat europeo (con ese gustito a Kängpunk que sólo a los suecos les sale tan bien) y el Death de Estocolmo. Son 8 pistas que se suceden como trompadas, casi sin variaciones entre ellas, pero desafiando al oyente a base de fuerza, una entrega cuasi interminable y una furia que explota constantemente como si se tratase del motor que mueve a la banda. Cero novedades, pero eso no debería importarle a nadie ya que hablamos de una banda que se dedica a mixturar sonidos con varias décadas de existencia, aunque la tendencia a mezclar Crust y Death sueco cobró mucha fuerza recién en éste siglo. Mas, lo realmente valioso aquí pasa por el lado de la intensidad, el estupendo sonido logrado (una verdadera llamarada que incinera todo a su paso), la actitud desafiante y creíble de la banda, y un puñado de canciones que elevan el nivel compositivo, aspecto en el cual reina cierta monotonía, aunque no le hace mella al resultado final, por cierto.
Entre las canciones que debo destacar a modo de elecciones meramente personales, están la canción que da nombre al disco, con su medio-tempo sacude-huesos que de pronto deviene en un podridísimo D-Beat, y "Nederlag" por su oscuridad. Del resto puedo acotar que son tracks que no dan respiro, que tienden a parecerse un poco entre sí dichas composiciones, pero que el grupo compensa con una entrega inclaudicable. Es por eso que "Roten Till...", sin ser de lo mejor del año, me obliga a recomendarlo con los ojos cerrados. Si te gusta el estilo, el segundo disco de esta agrupación sueca te a a sacudir de lo lindo durante unos minutos, te lo aseguro.
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miércoles, 14 de diciembre de 2016
Cruz - Culto Abismal
Año: 2016
Sello: Selfmadegod Records (CD) / Sentient Ruin Laboratories (cassette & 12" vinilo)
País de origen: España
La portada de Cesar Valladares nos da la bienvenida al disco debut de éste combo español, quienes tocan un Death Metal mugriento y claramente influenciado por lo más oscuro del Crust Punk. Como buenos españoles que son, los tipos apabullan de entrada al oyente con un sonido corrosivo y composiciones tan directas como efectivas. Por algo dos de los mejores sellos que hay hoy en el mundo, posaron sus ojos (y oídos) en ellos. Me refiero a Selfmadegod Records y Sentient Ruin Laboratories, dos de esos sellos que aciertan casi siempre.
"Culto Abismal" es una obra que llega al oyente a base de ferocidad y una entrega inagotable. Haciendo honor a lo abismal, la música del grupo expresa sensaciones y emociones que parecieran emerger desde alguna pútrida profundidad, intangible en su negrura, moviéndose libremente entre la densidad que rodea a la obra en sí. Es como si hubieran optado por mezclar la pesadez de los primeros Grave, con el machaque de Bolt Thrower (el de la primera mitad de los 90's), con toda la suciedad propia del Crust, todo fundido dentro de un rollo netamente español; o sea, esto es Death Metal hecho en España, y eso nos indica que estamos ante una banda sumamente poderosa.
Quizás, la parte más negativa esté por el lado de la falta de variedad. En ese aspecto, Cruz me recuerdan a mis compatriotas (y de mi misma ciudad) de Encoffined, sobre todo porque la propuesta del grupo carece de variedad, corriendo el riesgo de tonarse monótona. Sin embargo, y a diferencia de Encoffined, Cruz solventa todo con una potencia devastadora, y canciones de alto voltaje como la que da nombre al disco, "La Caza" y "A cops de destral", los momentos más candentes de un disco que de por sí es candente.
8 tracks en 38 minutos, 8 tracks en donde no hay espacio para la belleza, ni para la elegancia, ni mucho menos para lo alegre. "Cruz Abismal" es un disco de la vieja escuela de la Música Extrema, del viejo Death Metal fusionado con lo más apestoso del Crust, tocado con huevos y emanando un olor fétido que siempre debiera estar presente en estas obras. Cruz lo entienden a la perfección a éste mandato, y amparándose en el mismo es que han hecho un disco altamente recomendable.
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SMG
Sentient Ruin
viernes, 28 de octubre de 2016
Leather Glove - Skin on Glass
Año: 2016
Sello: Sentient Ruin Laboratories
Año: 2016
¡Pero qué manera de soltarse con Wellapon soltarse! Sin preámbulos, sin dar pista alguna acerca de lo que podemos llegar a encontrar en el primer Demo de la nueva criatura de Greg Wilkinson, el susodicho nos escupe en la jeta la primera canción (la que da nombre al Demo) con toda la furia, sin contemplaciones ni piedad. Death Metal crudo y mugriento, con un sonido tan roñoso y distorsionado que me recuerda a las bandas de Crust más violentas. Pero, a no confundirse, si bien bajo la piel de esta bestia hay claras reminiscencias de estilos tales como el Sludge o el Crust, lo de Leather glove es básicamente Death Metal; ominoso, crudo y gutural Death Metal.
Influencias más que claras de Autopsy y Coffins, pero mechando dicho estilo con los elementos antes mencionados, componentes que le confieren al Demo (de 3 temas) una diversidad rítmica más que interesante. Así, teniendo al comienzo del trabajo la composición más bestial de todas, luego tenemos un track lento y arrastrado como "Rods of Steel", lo más Sludge del disco, pero sin prescindir de la voz de ultratumba de Wilkinson rebotando en cada rincón. Y para finalizar tenemos a "Conduit to Misery", en donde el ulular de la guitarra nos ofrece una mirada siniestra de un abismo insondable, para explotar en medio de los sonidos abismales del comienzo y el final de la canción, en estruendosos acordes y ritmos aplastantes.
Por cierto, por si aun no lo saben, el bueno de Greg Wilkinson es ingeniero de sonido, ha trabajado con bandas como High On Fire, Noothgrush, Graves at Sea y Vastum, entre otros. Sí, al tipo le gustan las murallas de guitarras gigantescas, como lenguas de fuego que se devoran todo a su paso. A Greg le gustan las baterías gordas, demoledoras, los bajos graves hasta la exasperación y las voces de trueno o de ultratumba. Y tiene su propio estudio, los Earhammer Studios, para perpetrar todos estos atentados. Por supuesto, "Skin on Glass" fue grabado y producido por él mismo en su propio estudio, y él se hizo cargo de casi todos los instrumentos, salvo la batería, tarea que estuvo a cargo de Chad Gailey (Atrament y Necrot).
Ya saben, si quieren hacer sangrar sus oídos y sumergirse en un submundo de sonidos podridos y guturales, Leather Glove es una atractiva (y ultra-pesada) manera de hundirse en dicha pudrición.
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domingo, 28 de agosto de 2016
Ravens Creed - Ravens Krieg
Año: 2015
Sello: Xtreem Music
País de origen: UK
Aun recuerdo el impacto que me causó el disco debut de Ravens Creed, un fabuloso disco llamado "Albion Thunder" (2009, Doomentia Records). En el mismo, se daban cita Celtic Frost, el más primitivo y denso Death Metal, y el Crust europeo de los 80's. Todo perfectamente amalgamado y con la participación de Ben Ward de Orange Goblin (voz), Fraser en el bajo (bajista original de los Sabbat británicos), además de Jay Graham (ex Skyclad) en batería y Steve Watson (ex Iron Monkey y ex Cerebral Fix) en guitarra, al día de hoy los dos únicos miembros que permanecen en el grupo.
6 años después de aquel gran álbum, me reencuentro con Ravens Creed y la formación, desde aquel entonces, pasó por unos cuántos cambios. En el medio salió un segundo disco llamado "The Power" (2012, Doomentia Records), en el cual aun estaban 3/4 partes de la formación que grabó "Albion Thunder", con el cambio de Al Osta (ex Cerebral Fix) en lugar de Ben Ward. Ese disco, si bien no alcanzó el nivel del debut, sirvió para demostrar que Ravens Creed son una buena banda de verdad. Pues bien, ahora nos llega el tercer opus del cuarteto británico, éste "Ravens Krieg", y confirmo todo lo que ya pensaba de ellos: son una buena banda, y buenos de verdad. Por cierto, en este disco debuta Rod Boston como bajista.
"Ravens Krieg" exudan poder, entrega y, como siempre, buenas ideas. Tranquilamente podría decirse de ellos que son una banda de culto, de esas que tienen todo para ser considerados una banda de primera línea (por su calidad), pero que por motivos X nunca llegan a dar el gran salto a la ya mencionada primera línea. No importa si lo logran o no, o mejor dicho, a mi no me importa, pues Ravens Creed ocupan un lugar de privilegio en mi vida musical. Y con discos como éste, no hacen más que reafirmarse en dicho lugar.
Siguen sonando a mezcla entre Celtic Frost, el Death Metal denso y arrastrado a la Autopsy/Cianide, y mucho Crust en un aspecto esencial: la actitud. Ahí tienen canciones de la talla de "Rock Cemetery", "Riding The Pillock", aportes novedosos -dentro del bagaje musical del grupo- como "Victory in Defeat", más la extensa y épica "Carrion Screaming", con sus 13 minutos y 29 segundos llenos de variantes, pero siempre apelando al mayor atributo del grupo: la pesadez. Esos tracks son los que definen lo que es el disco como unidad, como totalidad, lo sintetizan. Como todo disco de Ravens Creed, al lado de los hits están los otros temas, los que ayudan a sostener la calidad e intensidad de la placa, conformando en conjunto un disco digno de ellos: homogéneo, abrasivo y honesto. Y altamente recomendable, como todo lo que han hecho Steve y los suyos hasta la fecha.
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TOMetal
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Black/Death,
Death Metal,
Death/Crust,
Death/Doom,
Thrash Metal
sábado, 30 de julio de 2016
Subterror - Antropomortum
Año: 2015
Sello: Black Hole Productions
País de origen: Brasil
Desde Brasilia nos llega “Antropomortum”, el primer larga duración de este cuarteto devenido en trío bajo el ala de Black Hole Productions, luego de 7 años de carrera con algunos demos y Split a cuestas. Si bien se etiquetan a sí mismo como una banda más que nada Crust (o Stenchcore como algunos prefieren llamarlo), el elemento Death Metal es lo que destaca en una primera impresión, y el nombre que se viene inmediatamente a la cabeza es el de Bolt Thrower, más que el de cualquier otra banda del género mencionado en primera instancia (llámese Doom, Disrupt, Extreme Noise Terror, etc).
El disco abre con un extracto de diálogo de la película "Waking Life" que rompe con una intro instrumental cargada de Groove, ideal para ir calentando motores. Luego, el resto de la obra se desarrolla pareja, sin altibajos pero muy lineal y homogénea. Riffs cargados de la furia del Death Metal, abundando en tremolós, alternando bases rítmicas crusties con pasajes groovys y medios tiempos que cortan la monotonía. Sin grandes ideas quizás, pero acertando en ir al hueso sin extenderse de más en cada una de las contiendas que supone cada track, 9 en total, sin superar el cuarto de hora. Esto, sumado a que cumplen todos los requisitos de los géneros involucrados más un sonido grueso, potente y claro, hace que la escucha de "Antropomortum" sea entretenida, aunque, tal vez, y aquí empiezo a suponer, el grupo sea más rendidor en vivo. Si es así, me gustaría verlos en pleno campo de batalla birra en mano.
Reseña escrita por Juanlón (guitarrista de Disnomia)
Reseña escrita por Juanlón (guitarrista de Disnomia)
miércoles, 8 de junio de 2016
Atrament - Eternal Downfall
Año: 2016
Sello: Sentient Ruin Laboratories (digital y casette) / Broken Limbs Recordings (vinilo de 12")/ Argento Records (vinilo de 12").
País de origen: USA
Este cuarteto de Oakland ya estuvo en este blog el año pasado, cuando le dediqué unas líneas al demo de la banda, una tortuosa demostración de oscuro y furioso Crust Punk llamado Demo MMXV. En aquella ocasión me llevé la impresión de estar ante una banda que prometía bastante. Pues bien, hoy Atrament es una realidad, ya no una promesa. Aunque sí, prometen seguir llevándonos por delante con su apocalíptico estilo musical.
"Eternal Downfall" es el primer disco larga duración de la banda en la cual hay miembros de bandas como Vastum, Necrot, Bastracter, entre otros. O sea, todos músicos con un amplio recorrido en el underground, conocedor de sonidos extremos y atmósferas opresivas en muchas formas. Con integrantes que saben por dónde ir, es obvio que la banda va a terminar sonando bien, y Atrament suenan bien en todo momento. Cuando se tiran de lleno hacia el Crust Punk más cortante y gutural; cuando incursionan en ese Death/Crust putrefacto que se mueve en medio de ambos estilos todos el tiempo (onda Winds of Genocide); cuando toman elementos del Black Metal más crudo. Hagan lo que hagan, esta banda tiene un estilo bien definido y un sonido que no se pierde nunca, jamás cambian. Suenan brutales y directos, no hay concesiones, no hay intentos de abrir el espectro. O mejor dicho, lo abren para exportar cosas de estilos con los cuales el Crust está hermanado, los ya nombrados Death y Black Metal. Pero de ahí no se mueven y mejor que así sea, pues les sale de maravillas el mantener esa postura.
Desde "No Beyond" (primera canción) hasta "Dusk Abuse" (último tema), este primer disco full de Atrament es desesperación, fiereza, enojo y un apocalípsis inminente. Es una atolladero de guitarras graves, bases que estallan como truenos y una voz repodrida. Influencias de Doom, Deviated Instinct, Bolt Thrower y algo de Napalm Death y Darkthrone por aquí o por allá. Suciedad y volumen estruendoso, electricidad y rabia a granel. Estos tipos entienden que esta música se debe tocar como si no existiera el mañana. De hecho, ese es el mensaje que pareciera emerger de sus canciones: no hay mañana, y si lo hay, pues está demasiado cerca del fin. Muy buen disco, en resumen.
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Sentient Ruin
Broken Limbs
The Black Birch
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Crust,
D-Beat,
Death/Crust
domingo, 22 de noviembre de 2015
Atrament - Demo MMXV
Año: 2015
Sello: Sentient Ruin Laboratories
País de origen: USA
2 canciones y nada queda pie. 2 canciones para dejar al oyente agotado y devastado. Así de agresivos y oscuros son estos salvajes que forman parte de esta novel banda llamada Atrament. Por cierto, aquí hay miembros de Abstracter, Vastum, Necrot, Moral Void, entre otras buenas bandas duras del underground. Por lo visto, a estos muchachos se les dio por escuchar bandas como Axegrinder, Wolfbrigade, Winds of Genocide y ese tipo de burradas, pues lo que hacen va en esa línea, aunque con ese tinte blacker tan habitual en muchas bandas actuales de Crust/D-Beat, más una voz que tranquilamente encajaría en alguna banda de Death Metal de la vieja escuela.
Un sonido de guitarras gordo y apocalíptico hace de marco para que una voz podrida vocifere de manera sombría, mientras la base rítmica marca el compás de forma violenta y sostenida. Todo suena negro, jodido, pesimista. Es de esa clase de Crust que no deja resquicio alguno para que entre la luz, esa clase de banda punkie que absorbe todo lo que puede de las vertientes más negras del Metal, una combinación de caos y pesadez monstruosa. El sonido, gentileza de Greg Wilkinson (dueño de los Earhammer Studios, en donde el Demo fue grabado, mezclado y masterizado), juega un rol preponderante pues le brinda a la música de Atrament el sonido brutal y sucio que la música del grupo exige.
El Demo ha sido lanzado en 2 formatos: digital y cassette, este último en edición limitada. Como viene sucediendo con los lanzamientos de Sentient Ruin Laboratories, estamos hablando de material de culto, underground hasta decir basta y de calidad. Pues si hay algo que caracteriza a este sello son 2 cosas puntuales: la calidad de sus ediciones y la oscuridad en la música de las bandas que editan.
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Blackened Crust,
Crust,
D-Beat,
Death/Crust
jueves, 4 de junio de 2015
Marginal - Chaos & Anarchy
Año: 2015
Sello: Hellprod/Murder Records
País de origen: Bélgica
Atronador. Violento. Caliente. Ruidoso. Salvaje. Anárquico. Lo nuevo de la banda oriunda de Antwerp es un incontenible avalancha de Deathcrust tocado con actitud beligerante, una gran puteada a todo y a todos, un escupitajo en contra de todo. Es pura adrenalina, un torrente de visceralidad derramado con furia inusitada. Los tipos, creadores del contundente "The Venom" (2014), nos atacan con 14 bombas molotov que explotan inmediatamente, apenas comienza la placa. Digamos que el nombre del disco es el mejor nombre que este álbum pudo haber tenido, pues, ya desde la portada (toda una declaración de principios), queda en claro que la banda belga (en la que toca un argentino, Martin, integrante de bandas como The Killing y Jesus Martyr, y guitarrista de esta aplanadora llamada Marginal) no va a andar con ambages, y que van a ir al choque sin contemplaciones.
Básicamente, lo de Marginal es Crust con putrefacción death metalera emanando de todos los rincones, más toques grinders por aquí, algún arrebato thrasher en algún riff ("Death Crust", el tema, tiene un comienzo thrasher que es asesino), y hasta una pisca de Powerviolence en al´gun momento puntual del disco. Pero, la esencia, el espíritu del grupo, está en el Crust y lo más primitivo del Death Metal. Es como mezclar a Extreme Noise Terror con Winds of Genocide, pero con una impronta sumamente personal, con una personalidad avasallante.
Mejores tracks: los 4 primeras mazazos, o sea "Disclosure", "Indoctrination", "Sign of the Times" y el tema que lleva el nombre del disco, son un holocausto sonoro. Y canciones como "Death Crust" y "Eradicate The Human Race" se encargan de apilar los cuerpos y prenderles fuego. Mejor dicho, el disco entero es una explosión con una onda expansiva devastadora. Más allá de tener mis canciones favoritas, "Chaos & Anarchy" (el álbum) es un disco estremecedor, adictivo y demoledor. Es, para ser lo más claro posible, la clase de disco que siempre quiero escuchar. Incluso en épocas en las que prefiero alejarme de los estilos que más me gustan para experimentar con otros estilos. Excelente.
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HDP Bandcamp
jueves, 22 de enero de 2015
Crawl - I: Serpents
Año: 2015
Sello: Bloodsoaked Records
País de origen: Suecia
3 tracks para detonar la bomba creada por estos suecos. Death Metal con volátiles toques de D-Beat, una tendencia que va ganando terreno, y que crece a medida que aparecen bandas uniendo ambos mundos (2 de mis géneros favoritos, a decir verdad). Crawl arremeten de entrada, con una canción llamada "Undead Rites", que arranca con un medio-tempo slayeriano, y un sonido ominoso que nos adelanta lo que se avecina: a los 30 segundos de haber comenzado, los muchachos pisan el acelerador y machacan y machacan, desatan el caos y todo se va a la mierda. Riffs destructivos, voces reventadas, una base firme, y un aura maléfica y callejera que todo lo impregna. Música enojada hecha por gente enojada, mis amigos. Inmediatamente nos tiran con "Casket Ride", puro y glorioso Swedish Death Metal, con claras reminiscencias del viejo Entombed, Dismember y Grave de aquellos años dorados. Falta que en los créditos figure Tomas Skogsberg al mando de los controles, y listo, podemos gritar Bingo!. Una canción demoledora que incita a destruir todo, absolutamente todo, que tiene un clima atormentador que arranca llegando a los 2 minutos, un pasaje tétrico y macabro que sirve para que la banda rinda culto al más morboso y cavernoso Death Metal de todos los tiempos. El Ep termina con "Damnation Through Fire", canción en la que vuelven a meter arreglos de corte Crust/D-Beat entre el pandemonium de Death Metal sanguinario. Joakim, con su voz podrida, grita "SATAN MY MASTER" y yo le creo, pues el tipo parece endemoniado. En realidad, toda la banda parece estarlo, y el arranque furioso de dicha canción así lo demuestra.
Yendo a aspectos más objetivos, cabe acotar que el Ep sólo se consigue en cassette, del habrá un tirada limitada (100 copias). Así que, ya saben, si aman escuchar Death Metal sueco de pura cepa, y con una fuerte influencia del D-Beat/Crust creado en dicho país, este tape de los suecos de Crawl es una joyita atemporal, hecha de tal manera, que si lo hubieran lanzado en 1991, ni lo dudo, hubiera sido un clásico. Sin embargo, el disco sale hoy, en 2015, y posee todo el encanto y la furia que jamás debe perderse, y además, promete ser una de las revelaciones del año que recién comienza.
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viernes, 16 de enero de 2015
Winds Of Genocide - Usurping The Throne of Disease
Year: 2015
Label: Pulverised Records
Country: UK
Last year, chatting with Daniel Hughes (bass player of Winds of Genocide, also plays in Horrified), I asked about this album, and told me that everything was going on wheels. Immediately I told him that "Usurping The Throne of Disease" was to be one of the best albums of 2015. I did not futurology, nor any idiocy like that: simply said what I said because I had this strange feeling telling me that which I forwarded to Daniel. Well, today, and after having heard several times, I can say: the first full album of Winds of Genocide aims to be one of the best albums of the year. The reasons that lead me to think that way are clear just the record begins with the fantastic track called "The Howling Wolves of Armageddon" with the slow intro (Autopsy style) and then blow furiously, which genocidal wind swooping down over us. From there, the sound storm lashes out without mercy, unleashing a Sonic Apocalypse that does not understand of silences or mercy, an infernal chaos caused by 4 musicians committed to what they say, what they are, what they do. Leading this chaos is Kat with her throaty, deep and bestial voice, commanding the attack with shocking growls. The guitars act as flamethrowers, leveraging the strength of the wind to exaggerate spits flames like tongues of fire in the shape of chords, riffs incandescent incinerating everything in its path. A tireless drum, a rhythmic whirlwind of strength and power, and bass, friends, a bass (played by Daniel Hughes) that made and unmade at whim; In other words, the whole band is at a very high level, but what Daniel makes is huge. And the sound? The work of Fred Estby (yes, the Fred Estby we admire in his role as drummer of Dismember and Carnage) as a producer is commendable, gave the key in everything, absolutely everything, because the band sounds like it should sound: as a bloodthirsty beast unleashing their fury. I do not forget the mastering by Jack Control, lead singer of World Burns To Death, I do not forget the great cover by Mark Riddick. No, I do not forget any of the details, because each of these details make this album a great record. A devastating record where Crust & Death Metal live and merging into a single thing, including blackers touches here and there that serve to increase the sense of impending devastation that prevails throughout the album. "Usurping The Throne of Disease" crushed, destroyed, leaves nothing standing. And that, my friends, that is what I intend to find in a record with these characteristics. Winds of Genocide? There is no better name for this band.
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jueves, 15 de enero de 2015
Winds Of Genocide - Usurping The Throne of Disease
Año: 2015
Sello: Pulverised Records
País de origen: UK
El año pasado, charlando con Daniel Hughes (bajista de Winds of Genocide, también toca en Horrified), le pregunté acerca de este álbum, y me dijo que iba todo sobre ruedas. Inmediatamente le dije que "Usurping The Throne of Disease" iba a ser uno de los mejores discos del 2015. No hice futurología, ni ninguna idiotez por el estilo: simplemente lo dije porque tenía esa extraña sensación diciéndome eso que le transmití a Daniel. Bien, hoy, y tras haberlo escuchado varias veces, puedo decirlo: el primer disco full de Winds of Genocide se encamina a ser uno de los mejores discos del año. Los motivos que me llevan a pensar de esa manera quedan claros apenas el disco comienza con ese estupendo track llamado "The Howling Wolves of Armageddon", con esa intro lenta al mejor estilo Autopsy, para luego estallar furiosamente, cual viento genocida abatiéndose sobre nosotros. A partir de ahí, el vendaval sonoro arremete sin piedad alguna, desatando un apocalípsis sonoro que no entiende de silencios ni misericordia, un caos infernal provocado por 4 músicos comprometidos con lo que dicen, con lo que son, con lo que hacen. Al frente de esta caos está Kat con su voz gutural, profunda y bestial, comandando el ataque con growls estremecedores. Las guitarras hacen las veces de lanzallamas, aprovechando la intensidad del viento para agigantar las llamas escupidas como lenguas de fuego con forma de acordes, riffs incandescentes que incineran todo a su paso. Una batería incansable, un torbellino rítmico de dureza y poder, y el bajo, amigos, un bajo (a cargo de Daniel Hughes) que hace y deshace a su antojo; en otras palabras, si bien toda la banda está en un nivel muy alto, lo de Daniel es descomunal. ¿Y el sonido? La labor de Fred Estby (sí, el Fred Estby que admiramos en su rol como baterista de Dismember y Carnage) como productor es digna de elogio, pues dio en la tecla en todo, en absolutamente todo, pues la banda suena como debe sonar: como una bestia sedienta de sangre desatando toda su furia. No me olvido del mastering a cargo de Jack Control, cantante de World Burns To Death, ni me olvido de la estupenda portada hecha por Mark Riddick. No, no me olvido de ninguno de los detalles, porque cada uno de esos detalles hacen de este disco un gran disco. Un disco devastador, en donde el Crust y el Death Metal conviven fundiéndose hasta convertirse en una sola cosa, incluyendo toques blackers aquí y allá que sirven para incrementar la sensación de devastación inminente que predomina en todo el disco. "Usurping The throne of Disease" aplasta, destruye, no deja nada en pie. Y eso, amigos míos, eso es lo que pretendo encontrar en un disco de estas características. Winds of Genocide? Nunca mejor puesto el nombre.
Reverbnation
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sábado, 13 de septiembre de 2014
Warlord UK - We Die As One
Año: 2014
Sello: Xtreem Music
País de origen: Inglaterra
Llamados originalmente Warlord, la banda
agregó el UK tal vez debido a la cantidad de bandas que usan el mismo nombre.
Nacidos en el año 1993, la banda anduvo rodando hasta el año 1998, año en el que
separaron tras haber grabado 2 demos y un disco full. 10 años más tarde Warlord
UK volvieron, y desde entonces han lanzado 2 discos full, siendo este el
segundo desde su regreso, el tercero en la historia del grupo. Un grupo que
claramente se circunscribe dentro del Death Metal británico, con claras
influencias de Bolt Thrower, Benediction, y tal vez algo de Cancer, más toques
crusties y thrashers que me recuerdan a los olvidados Energetic Krusher. Intensos,
calientes, belicosos y directos, el combo inglés atropella a ritmo firme y
veloz, pero sin que veloz signifique híper-veloz. Hay bases realmente rápidas,
pero éstas aparecen en momentos puntuales, y son usadas de manera inteligente
para darle algo de variedad al disco. En todo caso, predominan los medios-tempos
algo acelerados, con el repiqueteo del doble bombo dándole mayor contundencia a
todo, aun en los momentos en donde impera la sencillez en todo aspecto. De
hecho, acá no hay momentos de complejidad técnica, no hay pasajes intrincados
en los que los músicos caigan en la red del virtuosismo exhibicionista tan en
boga hoy en ciertas ramificaciones del Death Metal. Warlord UK van al grano,
sin complicarse, y poniendo todo lo que hay que poner. Como ya dije antes, la
banda suena más cerca de Benediction o Bolt Thrower que de cualquier otra cosa;
eso implica que el sonido gordo y aplastante, los riffs monolíticos y certeros,
la voz cavernosa y los ritmos portentosos son el sostén de la banda. Estas
cualidades encuentran su punto de ebullición el track que da título al disco,
“Masses Gather in Masses” e “Insurgents Breed”, lo mejor que encontré en un
disco realmente parejo y bueno por donde se lo mire…o escuche, tal es este
caso.
Más allá del buen nivel alcanzado o sostenido
por este grupo, tanto en la actualidad como en su carrera entera (que no es muy
prolífica, vale decirlo), hay otro dato que suma: que la banda, tras 10 años de
silencio, se encuentre en tan buena forma, sin deslumbrar, pero acertando en
todos los aspectos en los que deben acertar. Eso no es poco.viernes, 6 de enero de 2012
Bones - Idem
Año: 2011
Sello: Planet Metal
País de origen: USA
¿Qué puede salir de la cruza entre el Death Metal más clásico –Old School, como dicen algunos- y el Crust de, por ejemplo, Anti-Cimex? Si está bien hecho, tiene que ser una bomba de Napalm, si o si. Y para esté bien hecho, tiene que estar hecho por gente que sabe. Y en Bones, los tipos que tocan en dicho trío, saben y mucho. Claro, con ver el pasado de los 3 muchachos (un pasado en común) la cosa ya se pone más que clara: se trata nada más ni nada menos que de los Usurper, aquella respetada banda de culto, muy influenciada por Celtic Frost y las primera bandas de Death Metal, que se ganó un nombre y una reputación en el Under a base de buenos discos y perseverancia. Pues resulta que Jon (bajo y voz), Chris (guitarra) y Joe (batería) se decidieron a llevar adelante un proyecto que fusione el Death Metal de bandas como los antiguos Deceased, algo de Bolt Thrower por acá, otro poco de los legendarios Devastation por allá (de hecho, hacen un cover del tema “Apocalyptic Warrior”), mucho de Crust Punk anárquico y cosas que recuerdan a un grupo que siempre surge cuando uno habla de este tipo de agrupaciones: Motörhead. Combinación letal, amigos míos, letal. Encima, puesta en práctica por 3 conocedores de la materia (o materias, en este caso) que no se prohíben de nada y arremeten con furia una y otra vez, así durante 35 minutos sin desperdicio alguno. Con el tema que abre el disco, el impresionante “March Of The Dead”, ya ganaron por goleada. Y con los 2 que cierran,”666” y “Delirium Tremens”, dan ganas de cerrar el estadio e irse, pues ya es paliza. O sea, arrancan tirando a matar, aciertan durante todo el disco, y cierran tirando a matar con la misma intensidad, y acertando. ¿Que más podés pedir? Para disfrutarlo bebiendo cerveza bien helada y haciendo headbanging.
domingo, 25 de diciembre de 2011
Bombs Of Hades - Chambers Of Abominations
Año: 2010
Sello: Blood Harvest
País de origen: Suecia
Arrancar un disco con un tema como "Corpse Holocaust" no se vale: así cualquiera sale ganando desde el vestuario. Ganando, y al rato, goleando y gustando. Claro que cuando tenés jugadores como Jonas Stalhammar en guitarra (y voz), un tipo con una basta trayectoria en la música extrema (el muchacho tocó en God Macabre, antes llamados Macabre End y en The Crown también. Casi nada ¿no?), junto a un baterista de la talla de Magnus Forsberg (ex baterista de los tremendos Tribulation), más 2 criminales como Butch Ekman en bajo y "Wolfie" en guitarra, la cosa se hace más fácil. Entre los 4 conforman un tándem demoledor, en donde el Death sueco de pura cepa y el Crust onda Anti-Cimex se unen para terminar dando vida a un combo arrollador. ¿Dije Crust? Si, dije Crust. Es que en realidad, Bombs Of Hades comenzaron su carrera tocando Crust Punk, un estilo que en Suecia manda. Pero rápidamente, y debido al pasado de algunos de sus integrantes, el Death Metal hizo su aparición en escena, y así pues la fusión cobró forma, dando vida a una banda que no deja nada en pie. Duros, gancheros, amantes de lo sencillo, sabiendo que a veces menos es más, aguerridos con ganas y poseedores de una capacidad innata para dar vida a canciones que no cansan jamás, los Bombs Of Hades se dieron el gusto de sacar un disco que ya es imprescindible.
De paso se dedican a cerrar esas bocas que se la pasan defenestrando al Punk en todas sus formas, aquellos que sin argumentos sólidos, niegan la unión que hay entre lo más duro del Punk y el Metal Extremo. Pues bien, Bombs Of Hades derriban ese mito en poco más de media hora. Aunque, pensándolo bien, "Chambers Of Abominations" derriba mucho más que mitos y prejuicios: derriba todo lo que se le cruce.
Sello: Blood Harvest
País de origen: Suecia
Arrancar un disco con un tema como "Corpse Holocaust" no se vale: así cualquiera sale ganando desde el vestuario. Ganando, y al rato, goleando y gustando. Claro que cuando tenés jugadores como Jonas Stalhammar en guitarra (y voz), un tipo con una basta trayectoria en la música extrema (el muchacho tocó en God Macabre, antes llamados Macabre End y en The Crown también. Casi nada ¿no?), junto a un baterista de la talla de Magnus Forsberg (ex baterista de los tremendos Tribulation), más 2 criminales como Butch Ekman en bajo y "Wolfie" en guitarra, la cosa se hace más fácil. Entre los 4 conforman un tándem demoledor, en donde el Death sueco de pura cepa y el Crust onda Anti-Cimex se unen para terminar dando vida a un combo arrollador. ¿Dije Crust? Si, dije Crust. Es que en realidad, Bombs Of Hades comenzaron su carrera tocando Crust Punk, un estilo que en Suecia manda. Pero rápidamente, y debido al pasado de algunos de sus integrantes, el Death Metal hizo su aparición en escena, y así pues la fusión cobró forma, dando vida a una banda que no deja nada en pie. Duros, gancheros, amantes de lo sencillo, sabiendo que a veces menos es más, aguerridos con ganas y poseedores de una capacidad innata para dar vida a canciones que no cansan jamás, los Bombs Of Hades se dieron el gusto de sacar un disco que ya es imprescindible.
De paso se dedican a cerrar esas bocas que se la pasan defenestrando al Punk en todas sus formas, aquellos que sin argumentos sólidos, niegan la unión que hay entre lo más duro del Punk y el Metal Extremo. Pues bien, Bombs Of Hades derriban ese mito en poco más de media hora. Aunque, pensándolo bien, "Chambers Of Abominations" derriba mucho más que mitos y prejuicios: derriba todo lo que se le cruce.
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