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martes, 9 de agosto de 2016

Megascavenger - As Dystopia Beckons


Año: 2016
Sello: Selfmadegod Records
País de origen: Suecia

¿En cuántas bandas estuvo y/o está involucrado Rogga Johansson? Sería titánico enumerarlas aquí, por lo que es mejor que nos centremos en esta banda llamada Megascavenger, de la cual ya escribí una reseña tiempo atrás. Más precisamente, escribí acerca de sus 2 trabajos previos ("At the Plateaus of Leng" -2014- y "Descent of Yuggoth" -2012), ambos trabajos del más puro y corrosivo Death Metal, estilo en el cual Rogga se mueve como pez en el agua. Mas, así como Rogga ha dados sobradas muestras de ser un capo en materia de Death Metal, también ha hecho algunas cosas de un nivel regular y francamente olvidables. Megascavenger no está en la lista de proyectos poco afortunados que tienen a Rogga como participe, más bien todo lo opuesto. Estamos ante una de las mejores bandas que ha encabezado éste sueco, y puntualmente éste tercer disco de Megascavenger, es de lo mejor que Johansson ha hecho en mucho tiempo.
Industrial Death Metal de primer nivel, con invitados de lujo y un manejo de los elementos de ambos estilos que me llevan a preguntar por qué Rogga no se decantó antes por esta fusión. Es que el tipo se las ingenia magistralmente a la hora de fusionar ambos universos, creando un álbum que tranquilamente podría ser la banda sonora de un film como "Hardware" o el primer "Terminator". Así, con esa condición musical, el líder de Paganizer nos regala 9 pistas en donde las voces guturales (a cargo de cantantes tan experimentados como reconocidos en el ambiente) y las guitarras estridentes colisionan con ritmos programados, atmósferas futuristas/post-apocalípticas, sonidos robóticos y samples. Lo mejor del caso es que todo está perfectamente unido, como si la carne y el acero, como si la sangre y las conexiones de cables conductores fueran todo una misma cosa.
No sólo eso, Rogga se las ingenió para componer buenas canciones, combinando lo brutal con lo bailable, lo oscuro con lo melódico, el buen gusto con la fiereza. ¿Cuántos lo han intentado y han fallado? Muchos, seguramente. Sin embargo, Megascavenger acierta en donde muchos han derrapado y esa es la razón por la cual "As Dystopia Beckons" es un buen disco. Un buen disco en el cual tenemos a luminarias como Dave Ingram (Hail of Bullet y Echelon, ex Benediction, e Bolt Thrower, entre otras) aportando su tremenda voz en uno de los mejores tracks del disco ("The Machine That Turns Humans Into Slop"); también está el legendario Kam Lee (sí, el de los norteamericanos pioneros de Massacre) metiendo su gutural voz en 2 canciones: "The Hell That Is This World" (puro Industrial Death Metal) y la sorprendente y melódica "The Harrowing of Hell", en donde Lee entona con voz limpia y melódica, para sorpresa de no pocos. ¿Quieren más? Ahí están Sven de Fleshcrawl abriendo el disco, Aad de Sinister, Jocke de Entrails, Brynjar de Just Before Dawn, y Teddy Möller de Loch Vostok (otro de los temas gancheros del disco: "As The Last Day Has Passed"). Todos aportando lo suyo con calidad y unas ganas tremendas, dándole al disco un toque de energía que le calza de maravillas.
No me esperaba un disco así por parte del bueno de Rogga, me ha sorprendido gratamente. Esperaba otro disco de Death Metal inspirado en su amado Lovecraft, pero el tipo se la jugó, arriesgó y salió al ruedo con algo novedoso y fresco dentro de su Universo musical. Bienvenido sea que Rogga, consumado y apasionado músico de Death Metal, nos demuestre que puede crear cosas como éste tercer disco full de Megascavenger.

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TOMetal

martes, 19 de julio de 2016

Autokrator - The Obedience to Authority


Año: 2016
Sello. Godz ov War Productions / Krucyator Productions
País de origen: Francia

Obediencia a la autoridad. ¿Acaso no hay similitudes con lo que llamamos conformismo? El conformista es obediente y encuentra en la imagen de la autoridad un protector, alguien se hará responsable de todo aquello que el conformista prefiere evitar con tal de no asumir más responsabilidades. Mas, el precio a pagar es obedecer ciegamente, y ello lleva a la persona a empequeñecerse, a volverse un ser diminuto, aplastado. Su existencia es peligrosa para el resto, claro, pues no sólo permite el avance totalitario de la autoridad, sino que justifica dicho avance bajo el pretexto de que "es lo mejor para todos". Y así, y gracias a estos energúmenos, la sociedad se vuelve un lugar opresivo, sofocante, falto de libertades reales y plagado de libertades ficticias.
Autokrator, la banda que hoy reseño, han logrado capturar todo eso y más con su música. También han logrado representar el horror del aplastante poder de la autoridad sobre una masa inerte de seres débiles y pasivos. Han logrado convertir en sonidos los terroríficos crímenes cometidos por las autoridades en pos de un sueño que, más que sueño, es una pesadilla. Y para concretar esa creación tan horrenda y atractiva a la vez, se han valido de géneros que, desde sus orígenes, han convivido con el horror, la opresión y la violencia (además de una subyacente oscuridad que termina siendo parte esencial de los mismos). Me refiero a la música Industrial, el Death Metal y el Drone, todos estilos musicales que contienen una carga negativa realmente grande.
"The Obedience to Authority" es el segundo disco del dúo francés integrado por L.F. (guitarra, bajo y samplers) y David Bailey (voz), sucesor del no menos sofocante debut autotitulado del 2015. Un segundo disco en el cual la producción juega un rol esencial en esto de aplastar al oyente, de oprimirle el pecho hasta dejarlo sin aire. Una guitarra enterrada en la mezcla, puesta a la altura de la batería para generar una confusión sonora enorme, dejando poco espacio para la claridad y, de paso, potenciando la oscuridad. Volumen no tan alto, distorsión saturada, bajan los graves y ponen los medios a tope, logrando un sonido ruidoso al mejor estilo del Napalm Death de "Scum". La batería va bien al frente, con un sonido gordo y pesado, resaltando cada arreglo, cada detalle (ya sean blast beats, ya sean cortes, o el repiqueteo del bombo o quiebres alienantes), nada queda en segundo plano y por eso los golpes pegan tan duro en el oyente. Y la voz bien de ultratumba, cavernosa, saturada de reverberancia y dueña de una profundidad abismal, tan al frente como la batería.
A ellos les gusta autodefinirse como Suffocating Death Metal, pero acá hay más, mucho más que Death Metal. Industrial en casi todo momento, este elemento resalta en tracks como "Chapter III" y "Chapter VIII", en donde los experimentos sonoros cobran fuerza y dejan salir a la luz la otra parte de la identidad del grupo: el Drone, componente que usan para ambientar cada momento en el que este elemento aparece con el fin de borrar de la mente del oyente la sensación de estar pisando tierra firme.
Ahora bien, más allá de las descripciones que he hecho acerca del disco ¿cuál es mi opinión sobre la calidad del disco en sí? ¿me gusta o no? Me encanta, a decir verdad. Las razones están detalladas en la reseña, por lo que no creo que sea necesario explayarme más de lo que ya me explayé. Ahora está en ustedes hundir sus cabezas en este turbulento universo sónico llamado Autokrator.

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Godzovwar
Krucyator

domingo, 12 de febrero de 2012

Tristwood - The Delphic Doctrine


Año: 2006
Sello: Sound Riot Records
País de origen: Austria

La ortodoxia metalera suele ser exageradamente complicada e intolerante cuando alguien osa salirse del molde. No se acostumbra a ver con buenos ojos que un grupo de Metal emprenda una aventura como es la de ampliar los márgenes de un género, fusionándolo con elementos que no suelen ser aceptados por los Metaleros más acérrimos. Por citar un ejemplo, tenemos a éstos austriacos que mezclan Death y Black, en una veta similar a la de bandas como Behemoth y Belphegor, más algo de la onda mitológica a lo Nile, aunque sin llegar al nivel de creatividad de éstos. Pero la cosa contiene algo más en su interior, y ese ALGO MÁS responde a un género llamado Industrial, pero en su formato más electrónico, más no al Industrial hecho y derecho de un Throbbing Gristle, por ejemplo. Es más, por momentos, los arreglos de máquinas y sintetizadores los acercan más al Electro Goth que al Industrial (vale la aclaración, pues aunque mucho los confundan, son estilos distintos). ¿Y qué sale de dicha mezcla? Algo bastante interesante, aunque por momentos, a decir verdad, hacen agua. Pero en líneas generales hay que aceptar que el disco entretiene, provoca algún que otro sacudón e invita a escuchar el tercer cd de Tristwood, titulado “Dystopia et Disturbia”, editado en el 2010. Pero como para comenzar, este “The Delphic Doctrine” viene bastante bien. Eso sí, si lo tuyo es el Death y el Black a rajatabla, sin condimentos “extraños”, mejor esperá a que salga lo nuevo de Belphegor. 

domingo, 10 de julio de 2011

Morbid Angel - Illud Divinum Insanus

Año: 2011
Sello: Season Of Mist

¡Que dificil se me hace arrancar con esta review! Es que se trata de nada más ni nada menos que Morbid Angel, los Dioses absolutos del Death Metal, la banda de Death Metal que todos los grupos Death metaleros quisieran ser. El grupo que, hasta éste disco, nadie se atrevió a criticar negativamente. Hasta este disco, insisto. Antes de escucharlo, las criticas negativas arreciaban y de hecho, en un blog amigo, había leído una review muy dura contra el nuevo trabajo de Morbid Angel. Pues bien, tras escucharlo detenidamente y varias veces, debo admitir que no se que pensar. No me parece un mal disco, bajo ningún aspecto. Pero, y esto creo que es unánime, el nivel compositivo es bastante bajo. Los riffs marca registrada de Trey Azaghtoth dicen presente en varias ocasiones, pero carecen del vuelo al cual estamos (mal) acostumbrados. Tim Yeung demuestra ser un baterista grosso, llenándo los zapatos de Sandoval (en calidad de sesionista, claro está) con hidalguía, pero sin deslumbrar; eso si, el tipo demuestra que sabe y mucho. Destructhor, guitarrista de Myrkskog, ni se luce ni desilusiona con su performance: se limita a cumplir con certeza. Y David Vincent es David Vincent, haga lo que haga. Su voz es inconfundible, tanto cuando mete la voz podrida como cuando canta con voz grave y majestuosa, cuasi invocando a vaya saber quien o qué. Y es, en mi humilde opinión, el responsable de los temas Industriales/Bailables que son motivo de discusiones y enojes al por mayor entre los más acérrimos fans del Death Metal. Y es que si bien esos tracks, "Too Extreme!", el gancherísimo "Destructos vs. The Earth/Attack" -si, un tema de Morbid Angel que es híper ganchero...y bailable- y "Profundis-Mea Culpa" no son malos temas (sobre todo "Destructos...") lo cierto es que suenan más a Laibach o a algún grupo Industrial bien de pista bailable, o a remix de banda metalera en manos de algún grupo-artista Industrial, que a temas de Morbid Angel.
Creo que tampoco hay que exagerar, pues los tipos han hecho obras maestras de otro mundo, de otros tiempos, y es por eso que creo que a Morbid Angel hay que perdonarles todo. Pero, a su vez, me parece comprensible que tras esperar 8 años desde la aparición del correcto "Heretic", los fans del grupo, y del Death en general, se sientan defraudados al encontrarse con un disco que lejos está de ser lo que se esperaba, y que encima, y aclaro que esto no me molesta, se dedica a experimentar más de la cuenta, y por si esto fuera poco, adentrándose en un terreno bastante sinuoso. Y al igual que muchos, considero a este "Illud Divinum Insanus" como lo peor de los Emperadores del Death Metal. No porque sea un disco malo, sino porque está demasiado lejos del nivel creativo, y hasta instrumental, que los M.A. habían hecho un estandarte de su música durante décadas. Si fuera un disco de un grupo nuevo, estaría escribiendo una review positiva. Tratándose de Morbid Angel, no me queda otra que decir que es un disco correcto y gracias, en el cual hay momentos que aburren -y mucho- y otros en los que parecen encontrar el rumbo, pero sin llegar a ser aquel Morbid Angel.