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viernes, 20 de octubre de 2017

Power Trip - Nightmare Logic


Año: 2017
Sello: Southern Lord Recordings
País de origen: USA

No suelo entusiasmarme ante el lanzamiento de un disco de Thrash Metal creado y grabado en el siglo 21. La abundancia de banditas mediocres editando basura a granel, sumado al insoportable afán por repetir clichés en lugar de dedicarse a crear buen Thrash, han hecho que, salvo honrosas excepciones, tienda a huirle a la nueva generación de bandas thrashers. Mas, entre la enorme lista de copiones y nostálgicos de un tiempo no vivido que pululan por ahí, hay bandas que parten la Tierra y Power Trip es una de ellas. De hecho, y a esto lo vengo sosteniendo desde la edición del explosivo "Manifest Decimation" en el 2013, Power Trip son mi banda thrasher favorita dentro de la movida generada en éste siglo. Por si hacía falta confirmar que son los mejores dentro de dicha camada, los texanos nos tiran este misil llamado "Nightmare Logic", por lejos, pero por mucha diferencia, el mejor disco thrasher del año y una de las joyas thrashers del siglo 21.
Pero ¿sólo Thrash hay aquí? Bueno, el 95% o más del disco es puro y estremecedor Thrash Metal. Pero ¿acaso la inicial "Soul Sacrifice" no suena a Obituary en plan Thrash/Death? Vamos, que hay riffs y cortes, y hasta algunos gritos desgarradores, que hacen pensar en la gigantesca banda death metalera. Luego sí, es todo Thrash Metal y de primer nivel. Es más, el segundo track es una trompada de esas que te dejan al borde del knock out, de esas piñas que hacen que sea difícil reponerse. Me refiero a "Executioner's Tax (Swing of the Axe)", un temazo descomunal que se adhiere al cerebro como las sanguijuelas a la sangre.
A partir de ahí, y sin dar respiro alguno, el combo en el cual encontramos a algún miembro de muy buenas bandas como Hatred Surge, Mammoth Grinder e Impalers, se dedica a apalear al oyente con machaques sucesivos que se encastran perfectamente entre sí, como si cada jodido riff hubiera sido pensado para ser encadenado al anterior y al posterior, y así hasta el final. Y claro, entre tanto sacudón tiene que haber más temazos. Los hay y se llaman "Waiting Around to Die" (imposible no ponerse violento mientras suena) y la demoledora "Ruination", canción que merece ser puesta en la lista de los grandes clásicos del Thrash de todos los tiempos.
Voy a redoblar la apuesta, voy a ir más lejos: "Nightmare Logic" nació para ser un clásico thrasher. Tal vez sea un poco injusto y hasta pequeño para tremenda obra ponerle ese mote cuando el siglo actual ha parido mierdas en cantidades industriales, siempre hablando de Thrash Metal. Pero, vamos, que hoy resulta muy difícil sobresalir entre tanta porquería envasada. Y Power Trip lo logran con un álbum que parece grabado en 1987. Es más, llegué a pensar que el productor fue Alex Perialas, como para que vayan dándose una idea acerca de cómo suena ésta animalada. Haber grabado esta placa 30 años antes...

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Earsplit

viernes, 6 de octubre de 2017

Bloodlust - At the Devil's Left Hand


Año: 2017
Sello: Caverna Abismal Records
País de origen: Australia

Aquí tenemos a un sello que apuesta fuerte por el Metal Extremo (e incluso el Heavy Metal. Escuchen a los portugueses de Ravensire para más datos), pero que no se encasilla en dos o tres formas de tocar Metal Extremo; tienen un catálogo amplio dentro de dicho universo sonoro, y les aseguro que, además de la variedad, hay calidad en dicho catálogo. Y bandas de varios países también, lo que habla muy bien de la mentalidad con la que trabajan Nuno y compañía. Un ejemplo de todo lo dicho anteriormente es, justamente, Bloodlust, un trío de metalheads acérrimos que vienen desde Australia, que ya tienen un disco previo a éste que hoy les traemos ("Cultus Diaboli" del 2012), y que en sus filas tienen a tipos experimentados y honestos como pocos. Pasemos revista a esto último.
The General, guitarrista él, el menos conocido de todos, supo ser parte de un grupo thrasher llamado Throwing the Goat, y participó en todas las grabaciones de Bloodlust; poco más que esto se sabe, por lo que sería el miembro menos trascendente de todos en cuanto a fama. Mas, los otros dos tienen peso suficiente como para bancarse todo ellos solos. El bajista es Spectre, ex miembro de The Furor e integrante de Mhorgl. Y el baterista/cantante es Disaster, el líder de The Furor e integrante de Impiety; sí, a éste lo hemos nombrado varias veces acá. O sea, si estás en el Metal Extremo, y estás al tanto de lo que sucede en Australia (un país que siempre aportó buenas bandas, además de ser agrupaciones con un sonido cortante, personal y furioso en la mayoría de los casos), estos nombres deben resultarte familiares, como mínimo, por lo que es conveniente abandonar esta parte de la reseña y pasar directo al disco.
El segundo opus de Bloodlust es más de lo mismo, una continuación de su antecesor, pero igual de intenso y atractivo. Esto es, Black/Thrash de la vieja escuela, fuertemente influenciado por Venom, el teutonic thrash, sus compatriotas de Slaughter Lord y ya saben el resto. Lo tocan con ganas, con una sinceridad abrumadora, y algunas buenas ideas en momentos puntuales. Sobre todo al comienzo, cuando la banda pone todo sobre el verde césped y sale a cortar cabezas. Esas primeras canciones, más precisamente las tres primeras (descartando la introducción, claro) resumen de forma magistral lo que es Bloodlust como banda. Pero ¿y el resto? Entretiene mucho, sacude un poco, no desagrada para nada.
Tampoco hay que ponerse en exquisito y exigir que una banda, cuyo estilo se nutre de composiciones y discos que nacieron hace más de 30 años, aporte algo de originalidad a la saturada escena del Black/Thrash, o del Thrash en general. Bloodlust es nostalgia pura, con un sonido que combina bastante bien la suciedad de la vieja escuela con la fidelidad sonora de la nueva escuela, pero sin que esto último haga mella en la propuesta del trío. Machacan, no se complican, van al hueso, tocan lo que les gusta. No creo que les importe demasiado si lo que hacen te gusta o no; Bloodlust es esto, lo tomas o lo dejas. O sea, son australianos, son duros y se la bancan. Por si fuera poco, son una banda más que digna, graban discos más que dignos, y no venden humo al oyente con frases archi-gastadas que prometen el oro, pero ocultan la mugre. Bloodlust es Black/Thrash al hueso, muy agradable, y no hay más que decir. Los respeto por eso.

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sábado, 12 de agosto de 2017

Stillzone - Tiempos de Odio



Año: 2015
Sello: Independiente
País de origen: Argentina

Este disco tiene una historia particular, por la cual la reseña se tardó mucho más de lo deseado en salir. Primero, le cedí el disco a un colaborador que se especializaba en bandas argentinas. Resulta que a dicho colaborador, el disco en cuestión no le provocó nada, o sea que no obtuvo la inspiración necesario para ponerse a escribir al respecto. Nada nuevo, a mí me pasa constantemente y termino desistiendo de hacer la reseña. Luego, tras saber que mi ex-colaborador no iba a escribir nada sobre este disco, me propuse hacerlo yo. Escuché el disco varias veces y me puse a escribir la crítica en word; guardé el archivo con la idea de publicar la reseña esa misma noche (escribí la reseña un domingo por la mañana, según recuerdo), y cuando volví a casa, me dí con que un corte de luz había hecho mella en mi pc, dañando archivos de windows que derivaron en la pérdida de información. A saber, todos los archivos en word, entre los cuales estaba la reseña de Stillzone, y varios discos de bandas de Hardcore y Thrash, entre los cuales estaba, otra vez, sí, Stillzone.
Afortunadamente, recuperé el disco hace poco gracias a un amigo que me lo cedió (en un CD Teltron; sí, una grabación hecha por él mismo), así que aquí estoy, escribiendo acerca del disco debut de la banda de Buenos Aires. Un disco que me costó al principio, pero al cual luego logré disfrutar. Es que este tipo de bandas, ubicadas entre el Hardcore más metálico, el Thrash más directo y el Crossover, tienen distintas versiones, distintas maneras de expresarse, según la región. Da la casualidad de que en Argentina no hay muchas bandas de este estilo que realmente me gusten. De cualquier manera, y tras varias escuchas, Stillzone terminaron convenciéndome.
Contundentes, enojados y con los estilos bien fusionados, y bien balanceado todo, el grupo que éste año sacó su segundo disco ("Exclusión social"), se apoya en riffs machacantes y agresivos, una base rítmica que se lleva las palmas (una verdadera muralla), y una voz portentosa que irradia ira. Seguro que ya conocemos la fórmula, mas, por conocida no resulta menos efectiva. Ademas, y esto es importante, como grupo están bien parados. No hay individualidades sobresalientes, pero trabajan en equipo y se fortalecen y contagian mutuamente. Eso sirve para que la intensidad sea constante, un flujo de energía inagotable que hace que el disco no decaiga nunca, ni siquiera cuando la música tiende a perder su encanto por culpa de los lugares comunes.
A eso hay que sumarle que algunas canciones son realmente buenas. ¿Cuales? "Información Manipulada" (velocidad demoledora) y el gancho de "Esclavos". O sea, un disco correcto, fuerte y parejo, en el cual hay algunos puntos altos que hacen subir la vara. Para ser un disco debut, nada de esto suena despreciable ¿no? Bien, "Tiempos de Odio" es un disco para no despreciar. Mentiría si dijera que me convertí en fan de Stillzone, y mentiría si dijera que estos muchachos han hecho cambiar mi opinión acerca de la escena Hardcore/Thrash/Crossover argentina. Sigo pensando que la mayoría de bandas argentinas que practican dicha mezcla tiende a caer en la repetición incesante de clichés, fijándose más en las formas que en el contenido, y dándole más importancia al mensaje que a la música. Mas, Stillzone tienen magia, o carisma, o lo que mierda sea. Lo importante es que estos tipos suenan bien.
Por cierto, a la reseña la escribí de nuevo. No iba a copiar y pegar la vieja, eso es una falta de respeto.

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martes, 8 de agosto de 2017

Blood Feast - The Future State of Wicked


Año: 2017
Sello: Hells Headbangers
País de origen: USA

Tenían que volver ellos. Los creadores de aquella salvaje e inolvidable trinidad conformada por "Kill for Pleasure" (1987, y mi gran favorito), el EP "Face Fate" (1988) y el feroz "Chopping Block Blues" no podían quedar al margen del revival thrasher pues Blood Feast habían dejado un legado lo suficientemente caliente como para que dicha historia quede allá, en la segunda mitad de los 80's, como un simple recuerdo. Entonces, y tras diez años girando y preparándose para esto, para el tercer disco full de la banda, los comandados por el guitarrista Adam Tranquilli salieron al ruedo con su largamente esperado disco del regreso. ¿Resultado global de la obra? A eso voy.
El comienzo no puede ser más intenso, con "INRI" y "Off wih Their Heads" concatenadas para que el oyente quede el borde del knock out. Primera impresión: la furia está intacta. Las canciones comienzan a sucederse una tras otra, tal como en los viejos tiempos, y las dudas se disipan en minutos nomas: Blood Feast no han perdido la pasión por el Thrash virulento y acelerado. Los machaques no dan respiro, la batería a cargo de Joe Moore es un bombardeo de golpes bien ejecutados, mientras el bajo de Tom Lorenzo sigue mostrándose como uno de los pilares sonoros del grupo. No quiero olvidarme de la acertada labor de CJ Scioscia en la otra guitarra, un partenaire más que correcto para el señor Tranquilli. Por cierto, éste último compuso nueve de las diez canciones que conforman el disco. Chris Natalini se hace cargo del micrófono y lo hace sin desentonar con el resto: filoso y agresivo.
Quizás se pueda decir que la mayoría de las canciones parecen haber sido compuestas usando patrones rítmicos y armónicos similares. Mas, eso no es algo que deba preocupar demasiado. Digo, estamos hablando del regreso de Blood Feast, una banda de Thrash que va directo al hueso, que siempre lo hizo así; no estoy hablando de Mekong Delta o Watchtower ¿ok? Además, que estos tipos vuelvan a sacar un disco tras 27 años sin hacerlo, y que el álbum en cuestión posea tanta energía, no es poca cosa. A eso le podemos sumar que hay canciones como "By the Slice", cadenciosa y mórbida de principio a fin, la canción diferente del disco, y la mejor, claro está.
Seguro que el nivel exhibido en estas canciones no es el mismo que mostraron en aquellos clásicos del thrash de los 80's, pero, vamos, que "The Future..." exuda ganas, poder y salvajismo. Con esto quiero decir que, a diferencia de muchas bandas que volvieron para dar lástima, Blood Feast volvieron para demostrar que siguen en buena forma.

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domingo, 6 de agosto de 2017

Powered by Death - It's Only Getting Worse



Año: 2016
Sello: Heathen Tribes (CD) / Independiente (2015. CD y digital)
País de origen: Canadá

Thrash Metal hecho y derecho. Sí, un disco más para agregar a la lista, y nada más que eso. Powered by Death es una banda correcta, y hacen todo de forma correcta. Pero no van más allá de sus propias limitaciones, ni se animan a romper, aunque sea mínimamente, los esquemas preestablecidos del género. Si bien el disco en cuestión puede resultar muy ameno, y si bien la agresividad, cualidad esencial en el Thrash Metal, no decae jamás, lo concreto es que lo de este trío canadiense suena tan trillado, que cuesta concentrarse en su música, y más aun cuesta mantener la concentración a lo largo de toda la placa.
Nacidos como banda en el año 2011, PBD grabaron un Demo en 2012 ("Plug it in!"), y tres años más tardes lanzaron su disco debut, que es este que hoy les traemos, el cual fue editado en formato físico y digital. Un año más tarde, el sello Heathen Tribes reeditó dicho álbum, pero solamente en formato de CD. El disco consta de nueve canciones en un poco más de 30 minutos, en los cuales el trío conformado por Nick en guitarra y voz, Alex en bajo, y Egypt en batería, derrocha yeites a diestra y siniestra, demostrando que se han pasado muchas horas de sus vidas escuchando Thrash de fines de los 80's, y hasta un poco del Thrash de comienzos de los 90's. Además, agregan partes ideales para que el moshpit se convierta en un hervidero, tomando arreglos del Crossover, sobre todo en la parte de los ritmos. Mas, básicamente, esto es Thrash y punto.
Mucho machaque, solos en donde el trémolo echa fuego, una batería que se lleva todo puesto (lo mejor de la banda), y un bajo firme. Las canciones suenan similares a otras miles de canciones de otras bandas de Thrash Metal, y la producción busca resaltar las cualidades del grupo, intentando darle a la banda un sonido thrasher con características típicas de las bandas de la segunda línea thrasher que hicieron su aparición allá por fines del '88.
No, no es un mal disco el primer opus del trío canadiense en cuestión, pero resulta bastante predecible. De hecho, si no supiera que son ellos, podría pensar que se trata de cualquier otra banda thrasher surgida en el siglo 21, obsesionados por el Thrash de la Bay Area de la segunda mitad de las 80's. Es más, no sólo me cuesta diferenciarlos del resto, sino que me cuesta mantener algún riff o arreglo puntual en mi mente. O sea, si quieren escucharlo, háganlo. Por mi parte, prefiero buscar por otro lado.

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Grand Sounds PR

sábado, 5 de agosto de 2017

F.O.A.D. - Birth of Extinction


Año: 2016
Sello: Defense Records
País de origen: Suecia

El Thrash europeo, en la mayoría de los casos, se ha caracterizado por ser oscuro, feroz y pesado. Claro, muchas bandas thrashers europeas se inspiraron en grupos que a su vez, fueron pilares de géneros tales como el Black o el Death Metal. Me refiero a Venom, Celtic Frost, y claro está, la avanzada teutona. Esto ha sido así desde un comienzo, y aun hoy es así. F.O.A.D. (siglas para el adorable FUCK OFF AND DIE), suecos ellos, y con cinco años de trayectoria sobre sus espaldas, vienen a escupirnos toda su ira a través de un disco debut en el cual el Thrash europeo está presentado con todos y cada uno de los componentes habituales, aunque no se privan de echar mano a influencias americanas, tal es el caso de bandas como Slayer, algo de la Bay Area, y un poco del Thrash canadiense. Mas, influencias más, influencias menos, estos suecos son europeos hasta la médula, y se les nota.
Con Roger Iderman, miembro de los entrañables Bombs of Hades, a cargo del bajo y la voz, la banda sale al ruedo con el sucesor del EP del mismo nombre, y lo hacen respetando el legado que les dejaron los grupos a los cuales rinden homenaje con su música, además de que no les falta personalidad a estos muchachos. Quizás les falte originalidad, pero eso es algo que, en materia de Thrash Metal, hoy ya prácticamente no cuenta. Por lo que uno debe enfocarse en otras cualidades a la hora de hacer una reseña de una banda thrasher. A saber: nivel de agresividad, manejo de los elementos sonoros/compositivos con los que cuenta la banda a la hora de crear sus canciones, y la manera en que son usados dichos elementos, además del sonido, claro está. Pues bien, F.O.A.D. hacen uso de cada característica de forma honesta e inteligente, dejando en claro que acá no hay lugar para poses ni oportunismo: estos tipos crecieron escuchando Thrash Metal, lo exudan, lo viven, y se les nota. Uno puede objetarles que no hay muchas canciones memorables, que el sonido no es del todo apropiado para la banda (más musculatura y más profundidad hubieran apuntalado el sonido, al cual le falta justamente lo que acabo de nombrar), y que algunas canciones son muy superiores a otras. Pero, si debo hacer un balance general de la obra, debo decir que el primer disco full del combo escandinavo es un álbum perfecto para ponerlo a todo volumen, y que se jodan los vecinos.
Hablando de canciones que sobresalen claramente, la lenta y oscura "Doomed Rebirth of Christ", de neto corte celtic frostiano, "Deathcamp VIII" (buen manejo de los sonidos industriales al comienzo de la misma), y la machacante "Holiday in Armenia", marcan una clara diferencia con el resto, aun cuando "Birth of Extinction" sea en líneas generales, un disco parejo y correcto de principio a fin.
En resumen, buena banda, buen disco, nada fuera de lo común, pero bien hecho. Lástima que el sonido no sea lo suficientemente explosivo. Me quedo con la sensación de que con una buena producción, este disco hubiera sido dinamita pura.

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Mythrone PR

martes, 11 de julio de 2017

The Bendal Interlude - Reign of the Unblinking Eye


Año: 2016
Sello: Black Bow Records
País de origen: Inglaterra

Banda de paso relativamente corto por este mundo, The Bendal Interlude decidieron ponerle fin a su carrera como grupo este año, tras 12 años de vida. Tres Demos, dos EP's y un disco full, del cual haré la reseña hoy. Sí, cuando por fin llegan a su primer larga duración, el cuarteto de Liverpool (y no me refiero a The Beatles, claro está) deciden que la historia llegó a su fin.
Leyendo la gacetilla de prensa me dí con que los comparan (o comparaban ) con bandas como Rwake, Eyehategod, Down y Slayer. Permítanme decir que lo que dice la gacetilla no es para nada erróneo pues el grupo contenía en su música cosas de todas las bandas recién mencionadas. O sea que se paseaban por el Sludge, el Stoner/Southern Metal y hasta el Thrash, aunque éste último aparece de forma muy acotada. Y, agrego algo más al respecto, el orden de importancia de cada estilo en el sonido de The Bendal Interlude es ése: Sludge, Stoner/Southern y Thrash.
El disco comienza bastante bien con "Buckfast for Breakfast", una canción con gusto sabbathico en los riffs, pero con una voz gritona al mejor estilo Eyehategod y cambios de ritmo marcados que le dan dinámica a la canción. Buen comienzo para un disco al cual la palabra entretenido le cae como anillo al dedo. Claro, si digo esto es porque no estamos ante un disco trascendente ni nada parecido ¿cierto? Pues no lo es bajo ningún aspecto, no hay nada acá que me haga pensar en un trabajo fuera de serie. Ni siquiera creo que alguien pueda tildarlos de mediocres tampoco. Estos ingleses hacían lo suyo con garra, firmeza y algunas buenas ideas, y el último -y primer y único- disco full del grupo es una cabal prueba de ello.
Las canciones se suceden con armonías de guitarras que combinan la agresión con el groove y la melodía, usando -ocasionalmente- cambios de tonalidad, y apoyándose en cambios de ritmo inteligentemente aprovechados para que la dinámica en las canciones sea casi constante. Hay dos tracks que resumen lo que digo: la ya mencionada "Buckfast for Breakfast" y la ecléctica "Pint of Bodies", en donde comienzan tocando un Thrash furioso, pasan al Stoner sin preámbulos, para finalizar con una melodía realmente bella que navega sobre una cadencia exquisita. Lo mejor del disco, lejos.
Uno de los puntos altos está en el sonido. Contundente, sucio pero claro a la vez (no es fácil combinar ambas cualidades), y muy bien balanceado, todo el trabajo de producción y posproducción aporta mucho para que la placa sea, tal como ya dije, entretenida, y de a ratos, muy entretenida. Por cierto, el álbum fue masterizado por James Plotkin.
Un detalle de color que aporto antes de finalizar. El disco termina con un tema llamado "R.I.P". ¿Título premonitorio?

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Dewar PR

domingo, 4 de junio de 2017

Napalm Ted - Fleshbox + Split c/ Mustasuo



Año: 2017 ("Fleshbox") y 2016 (split)
Sello: Independiente
País de origen: Finlandia

Napalm Ted es una banda de Finlandia formada en el 2015 y cuenta con 3 EP’s y un Split en su discografía. Voy a reseñar el Split con Mustasuo (2016) y su último EP "Fleshbox" (2017).
Ya solo por el nombre podemos percibir cierto humor y sátira de entrada por parte de la banda, y también de los seudónimos de sus integrantes (Tendinitus , Gravy Ted, Ted Nugget ) como algunos de los títulos de sus temas. Una vez aclarado eso, pasemos su música per se. Napalm Ted tiene lo que hace falta tener para lo que hacen, voces podridas y gritonas por igual, blast beats y distorsiones características del Grindcore. Su Split va más del lado de lo que sería Death metal y Deathgrind (“Vegagore”, “The Bone Fountain”) aunque tiene sus momentos ligados más al Punk (“Abyssal Torment”), y el EP es mucho más variado en influencias musicales, quizás por el hecho de tener más temas y ser de mayor duración, va del death al grind al punk y devuelta al death. Yo personalmente encuentro de mayor agrado su EP, aunque ambos tienen sus puntos a favor sin tener nada en particular que los diferencie uno del otro. No encuentro mayores diferencias en lo que respecta a sonido entre su Split y el EP, aunque su EP suena mucho más brilloso y pulido, además de tener la duración más larga con más cantidad de temas (como ya resalté anteriormente).
Lo que se encuentra al escuchar Napalm Ted es una combinación dispareja (no en un mal sentido) de Grindcore, Death Metal y elementos varios del Punk, como el Crust. Dispareja porque hay temas que viran de manera más marcada hacia el Grindcore más derecho, otros más hacia el Death Metal o Death Grind con toque más técnicos (“Meat Train”) o temas con un sentimiento más Punk (“Hunter”), aunque algunos temas combinan todos estos aspectos en algún momento. Para los que busquen un poco de todo dentro de los géneros más ruidosos, un poco de humor y clásicas letras Grindcore, esta podría ser su banda, aunque no se encuentren con nada del otro mundo. 
Para fans de: Ghoul, General Surgery, Brujería.

Reseña escrita por Juan Cruz Algaraña (dueño de Ulthar Records y baterista de Katana Freaks, Ciénaga y Pacificación Violenta).

sábado, 3 de junio de 2017

Necroslurg - Haudantaka


Año: 2017
Sello: Rämekuukkeli
País de origen: Finlandia

Un dúo. Dos tipos. Crudeza. Simpleza. Pureza. Un estilo al cual etiquetas como Thrash, Crossover y Hardcore le queda perfecto, sin importar cuál de estas etiquetas se usen para clasificar al dúo en cuestión. Un baterista que, además, canta. Un guitarrista que también se encarga del bajo. ¿Para qué más miembros? Los dos se las arreglan más que bien. Claro, uno de ellos es un tipo al cual mucho de ustedes tal vez conozcan: Otto Luotonen, de los legendarios Força Macabra, la banda finesa de Thrashcore que canta en portugués. Él es quien toca la batería y canta, al mejor estilo Dan Beehler (sí, el mítico baterista/cantante de Exciter). Bueno, no es el mismo estilo, vale decirlo. Ya con las etiquetas que usé casi al comienzo de la reseña eso debiera haber quedado más que claro.
Un sonido primitivo, como si lo hubieran grabado en vivo, usando un micrófono de aire, en una sala de ensayos. Como bien dije, mucha crudeza. Pero no se encierran en la simpleza y en la crudeza, pues hay arreglos con un groove muy marcado, pasajes en donde incitan al mosh, pero con clase. Esa facilidad para pasar del machaque salvaje al groove a medio-tempo (muy bien ejecutados los cambios, por cierto), es lo mejor del dúo. La pericia de los fineses para moverse entre ambos parámetros rítmicos y no perder el hilo, y llevar la música siempre con la mirada puesta en una dirección clara y bien definida, hace del disco algo consistente y sumamente entretenido. E intenso, por supuesto que lo es.
Constantemente aparecen las etiquetas y se combinan hasta difuminar los límites entre un estilo y otro. Mas, todo está más que claro aquí, no hay espacio para la confusión y la duda: Necroslurg tocan rápido, van al hueso y les gusta hacerlo sonando como una banda de la vieja escuela. De hecho, estos tipos pertenecen a la vieja escuela. Las influencias (Ratos de Porao, Força Macabra, algo de Black Sabbath cuando pisan el freno) no hacen mella en la identidad del grupo, por lo que uno puede afirmar que estamos ante una banda con personalidad bien definida y propia. Sin embargo, y a pesar de que este cassette (pues, hasta donde sé "Haudantaka" ha sido lanzado en cassette solamente) es bastante agradable, no está de más pedirle a los finlandeses estos que pongan un poco más de gancho en el próximo material. Si bien el disco está bastante bien, la falta de canciones memorables me impide darle un puntaje -imaginario- más alto. Si éste blog le diera notas a los discos, el debut del dúo tendría un 6 sobre 10 puntos posibles. No está mal ¿no? Pero, teniendo en cuenta que se trata de tipos experimentados, uno puede exigirles un poquito más.

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lunes, 29 de mayo de 2017

FreaKings - Toxic End


Año: 2017
Sello: Independiente
País de origen: Suiza

Cuando la imaginación escasea, hay que compensarla con otros atributos. Recuerdo que cuando yo jugaba al fútbol, yo era de los más imaginativos dentro de mi equipo. Pero era vago, bastante perezoso. Por eso necesitaba de otros compañeros, quienes no eran tan cerebrales para jugar, pero corrían y dejaban el alma en cada jugada. De hecho, cuando los habilidosos del equipo desaparecíamos, los luchadores eran quienes mantenían el equipo a flote. FreaKings es un equipo de jugadores aguerridos, y con un poco de imaginación; la necesaria como para que las ideas no escaseen. No es la primera vez que me llevo ésta impresión del trío suizo, yo ya había escuchado sus dos discos anteriores y ambos me dejaron exactamente la misma sensación. Sin embargo, nobleza obliga, éste tercer opus me resulta un poco más completo y balanceado que los anteriores en cuanto a lo compositivo, pero me da la sensación de que suenan mejor sus dos antecesores. Veamos.
"Toxic End" es Thrash Metal hecho y derecho, no hay ni un sólo agregado ajeno al género, nada foráneo al Thrash. Ellos tocan Thrash de la vieja escuela y punto, no van más allá de éso. Lo hacen dignamente, eso no se discute. Le ponen toda la pasión y honestidad en juego, no se guardan nada en ese aspecto. Y hasta meten algunos riffs interesantes, habiendo riffs que llegan a convertirse en buenas canciones ("Friendly Fire" o "Thrash Will Never Die"). Pero su apego a las fórmulas preestablecidas es tan grande, que el disco en su totalidad resulta muy predecible. Es acá cuando aparece la mencionada garra de la cual hice mención al comienzo. Como esos equipos que se ven superados por su rival en cuestiones técnicas, teniendo jugadores más y mejor dotados para desarrollar un juego vistoso, FreaKings apelan a la lucha para no perder el partido. De hecho, la entrega de estos tipos es tal, que hasta llega a conmover un poquito. En serio, "Toxic End" es puro fuego, pura pasión. No bajan un cambio, todo el tiempo van metiendo el incansable tupa tupa como eje rítmico del disco, y sobre esos patrones rítmicos desarrollan riffs que toman todo lo posible del viejo Thrash de la Bay Area, con los archi-conocidos coros clásicos del Thrash, y una voz aguerrida a más no poder. En términos futbolísticos, FreaKings serían esa clase de equipos que hacen que uno los respete porque ponen bolas hasta el final, que transpiran la camiseta hasta desmayarse. No se les caen muchas ideas, pero, vamos, que te llevan a sacudir la cabeza a lo largo y ancho de la placa.
La única crítica realmente negativa que debo hacerle al tercer disco de los suizos, es que el sonido es un poco flaco, no es lo suficientemente muscular y eso tiende a jugar en contra del desborde de adrenalina que, indudablemente, hay en cada canción. Mas, las ganas de estos tipos son tantas y tan grandes, que la flaqueza del sonido no logra opacarlos del todo.
No soy muy afecto a ver partidos de fútbol de equipos que privilegian la entrega por sobre la creatividad. Pero no niego que siento un profundo respeto por aquellos equipos que conocen sus limitaciones, y que en base a eso, hacen lo que mejor saben hacer. FreaKings es de esos equipos/grupos.

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viernes, 26 de mayo de 2017

Apoptosis - Monument of Ignorance


Año: 2016
Sello: Neverheard Distro (cassette) / Independiente (CD-R, digital)
País de origen: Hungría

¿Han oído hablar del proto-grind? Seguramente sí lo hicieron. Bueno, cuando usan esa etiqueta se están refiriendo a aquellas bandas que oscilaban entre el Hardcore, el Grindcore, el Thrashcore y el Crossover, que tocaban muy rápido, pero que no eran lo suficientemente podridas como para ser metidas en la misma bolsa que bandas como Napalm Death o Agathocles. Hoy en día hay muchas bandas que recuperan ésa manera de tocar rápido, moviéndose en ése punto exacto que une a los cuatro puntos cardinales antes mencionados. Nada nuevo bajo el sol, ya se hizo a fines de los 80's tal mezcla, y los nombres que uno no puede obviar al citar dicha forma de hacer música extrema son Heresy, Concrete Sox, Intense Degree e Impulse Manslaughter, entre otros.
A Apoptosis han intentado venderlos como algo realmente novedoso, como una especie de mezcla sumamente moderna de Thrash, Grind y Punk. Les aclaro desde ya mismo lo siguiente: Apoptosis no hacen nada nuevo. De hecho, la introducción que hice tiene como sentido aclarar tal punto, además de agregar -tal vez en vano- que estos húngaros suenan como las bandas que mencioné recién. Así de simple y corto es esto, no hay muchas vueltas que darle. Pero ¿acaso implica que la banda integrada por miembros de Jack y Gravecrusher (dos bandas que ya pasaron por aquí) no merezca su chance de ser escuchados y apreciados? Para nada, una cosa no quita la otra.
Hay un aspecto que es digno de mención: la compensación. Lo que no tienen de originales, lo tienen de intensos. Así como cuesta encontrar canciones destacables, también es cierto que logran equilibrar la balanza con una fuerza que sacude, además de que son contundentes y precisos a cada instante. O sea, logran que uno termine valorando la entrega por sobre la calidad o creatividad.
Rápidos y directos, tal como indica el manual del estilo. Con un sonido corrosivo y ruidoso, pero para nada saturado de graves (éste tipo de bandas tienden a no sonar brutalmente pesadas. Su foco está en la velocidad antes que en la pesadez). Voces gritonas y tirando a agudas, con algún que otro contrapunto gutural. Ya conocemos la fórmula ¿cierto? Bien, los Apoptosis también la conocen y le sacan provecho a dicho conocimiento.
No me pidan que nombre canciones como recomendaciones, no puedo hacerlo. No porque no quiera hacerlo, sino porque no encontré ni una sola composición que me haya hecho explotar, que haya aumentado mi euforia. Acá todo es lineal, directo y bastante predecible. Mas, la balanza logra ponerse del lado de los húngaros gracias a tres cualidades muy bien usadas: honestidad, una fuerza descomunal y desfachatez. Si no fuera por esos tres ingredientes, el resultado final hubiera sido bien distinto. Por suerte para ellos, y para mí, "Monument of Ignorance" es un disco divertido y bien hecho.


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Neverheard Distro

jueves, 11 de mayo de 2017

Pray U Prey - Figure The 8



Año: 2017
Sello: Selfmadegod Records
País de origen: UK

Veteranos de las escenas del Punk y el Metal inglés sacándole chispas a 16 canciones en las que nos brindan una interesante e intensa mezcla entre Crust, Death y Grind. Todo hecho de forma sencilla y directa, carente de complicaciones, y un poco genéricos en lo compositivo, vale acotarlo.
No sé exactamente cuándo comenzaron como banda, no tengo dato alguno al respecto. Lo que sí puedo decir es que sus miembros tocan en bandas como los geniales Alehammer (el vocalista Shrew y el baterista Shrub, ambos ex Prophecy of Doom) y Suicide Watch. No hacen un estilo definido sino que, como bien dije algunos renglones más arriba, la cosa pasa por el lado de moverse dentro de los márgenes de 3 o 4 estilos, sin apegarse a uno solo. Dije que esos estilos son el Crust, Grindcore y Death, pero creo que obvié mencionar que hay mucho machaque thrasher en la vena de Slayer, algo que se puede apreciar claramente en canciones como "I-con" y "Pure".
No estamos ante una banda a la cual le soben ideas, por lo que debo decir que "Figure The 8" no es un disco de grandes canciones. Lo de Pray U Prey pasa más por el lado de la intensidad que de la creatividad, aun cuando hay algunos pasajes o canciones que merecen ser destacadas. Por ejemplo "Psychodrama Peepshow" es una composición acelerada y violenta, con un riffeo bastante acertado y una atmósfera cortante. Eso sí, el riff de la parte final es calcado al de ese himno del Death Metal que es "Out of the Body" de Pestilence. Así y todo, es la mejor canción del disco junto a "All The King's Men" (violencia sonora bien entendida) y la machacante "Halo of Flies", las piezas en donde las ideas brotan con naturalidad, siendo, además, las pistas menos genéricas del disco.
A esto quiero dedicarle unas palabras. Si bien estos tipos son harto veteranos y han demostrado en sobradas ocasiones que saben muy bien qué y cómo lo quieren, lo cierto es que muchas canciones suenan a "esto ya lo escuché antes...muchas veces". Tienden a caer en lugares comunes, sobre todo en lo concerniente a las estructuras de los riffs. A eso hay que sumarle que el efecto que usa la voz le da un toque inhumano bastante acertado, pero le resta algo de la pretendida agresividad.
Eso por el lado del debe. Mas, hay otros aspectos claramente favorables que no voy a dejar de mencionar. Así como las partes de guitarra pueden resultar un poco predecibles, también suenan lo suficientemente agresivas y cortantes como para que uno tararee algunas partes, y hasta las recuerde sin mayor esfuerzo. Además, la base rítmica, sin complicarse jamás, aporta solidez y fiereza, sosteniendo al grupo en todo momento gracias a su variedad y firmeza. Le sumemos que el sonido es crudo pero claro, al mejor estilo de la vieja escuela del Grind/Crossover/Death británico de fines de los 80's/principios de los 90's, y listo, tenemos un producto al cual se lo puede clasificar como Digno.
No será de lo mejor que he escuchado últimamente, pero es una buena grabación, te hacen mover la cabeza en varios momentos, y la mezcla que hacen les permite tener una identidad propia.

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domingo, 16 de abril de 2017

Impalers - Styx Demon: The Master of Death


Año: 2017
Sello: Evil Eye Records
País de origen: Dinamarca

Una portada 100% metalhead, un nombre con las mismas características, y un puñado de canciones (dos propias y la misma cantidad de covers) que muestran a un grupo asentado y compacto. Thrash Metal bien tocado y con mucho de Heavy Metal clásico metido en la conversación, eso es lo que trae éste cuarteto danés en su nuevo opus.
Impalers ya tienen sobre sus espaldas dos discos full, un EP del año 2014 ("Prepare for War"), más los Demos con los cuales salieron al ruedo. Salvo las maquetas, escuché todos sus trabajos y aun no encuentro nada que me haga entusiasmar cuando los escucho. Pero, indudablemente, han ido creciendo en el camino, algo que se traduce en una firmeza, en una solidez encomiable como banda, sonando muy seguros de sí mismos. En todo caso, si hay una falla, esa falla está en las composiciones. Siempre que los escucho me llevo la sensación de que no explotan todo su potencial, de que pueden dar más aun.
Por oposición, el poder que emanan estos tipos hace que la música del grupo se compense y gane en atractivo para el oyente. Así como no les sobra nada a la hora de crear, les sobra energía, y saben cómo sacarle provecho a eso. No es que la euforia les gane la pulseada y terminen sonando como un grupo con muchas ganas y pocas ideas. Hay algunas buenas ideas, pero no sobran. Entonces ¿qué hacen los oriundos del país en donde nacieron glorias como Mercyful Fate y Artillery? Aprovechan su inmenso caudal de energía y lo usan para resaltar todo lo bueno (que lo tienen) y equilibrar, y hasta levantar, los aspectos más débiles de su propuesta. O sea, hay un buen balance.
"Styx Demon..." consta de dos canciones propias, llenas de furia y buen machaque, en donde la labor rítmica sobresale por su intensidad y precisión, y dos covers bien logrados: "Death Comes Ripping" de The Misfits, y "Killers" de Iron Maiden, a mi parecer, la mejor canción del disco. Les queda muy bien la piel de Banda de la NWOBHM a estos muchachos.
Es decir, dos canciones de puro Thrash europeo, filoso y bien tocado, un tema de una de las bandas de Hardcore/Punk más influyentes, y otro de la que tal vez sea la banda de Heavy Metal más grande de todos los tiempos. Variado y breve, estamos ante un EP recomendable. Ya dije los motivos por los cuales éste EP me parece recomendable, ya dije cuáles son las virtudes y los puntos flojos que encuentro en Impalers. Ahora está en ustedes darles una chance y sacar sus propias conclusiones.

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sábado, 15 de abril de 2017

Battlecreek - Hate Injection


Año: 2015
Sello: Independiente
País de origen: Alemania

La portada nos puede hacer pensar que estamos ante una banda de Groove Thrash moderno, e incluso suprimiendo la palabra Thrash de la cuestión. Pero no, no es así, amigos míos. Sí, hay Groove, y sí, hay Thrash. Y sí, el sonido obtenido a través de la producción es más bien moderno. Pero, a no confundirse, que esto es Thrash Metal de pura cepa. Que los teutones de Battlecreek han optado por darle un marco sonoro más moderno que lo que acostumbran las bandas thrashers actuales (la mayoría de ellas, obsesionadas por el sonido y la estética de los 80's), eso es indiscutible. Pero, en lo meramente musical, esta banda está mucho más cerca de Exodus y del Testament de los primeros discos que de, por ejemplo, Machine Head, por dar un ejemplo del costado más groovy del estilo.
Formados en el año 2004, la banda ya cuenta con dos discos sobre sus espaldas, siendo éste "Hate Injection" el segundo, y siendo "Wake the Plague" (2011) el primero, habiendo un Demo ("Demolition", 2008) al comienzo de la historia. Por lo que he leído, la banda no sufrió cambios de formación hasta la fecha, algo que se traduce en un sonido compacto y portentoso, con una banda muy ajustada y consistente que saca filo a sus hachas (o guitarras), y hace explotar los ritmos con una intensidad envidiable.
Nombré a Exodus como principal influencia, y esto me viene a la mente porque los Battlecreek poseen esa capacidad innata para crear estribillos agresivos y gancheros, que incitan a ser cantados (o gritados) a viva voz, mientras los riffs -tan gancheros como los coros- se suceden como trompadas, y la base rítmica sostiene todo con una potencia y una solidez que no aceptan críticas negativas de ninguna índole. Te aporrean el cerebro estos thrashers, y lo hacen combinando parte de los mejor del viejo Thrash de la Bay Area, con un sonido muscular y claro a la vez, aspecto que los acerca a la vieja escuela del estilo.
"Hate Injection" tiene una sola parte ciertamente negativa, y es que a algunas canciones les sobran algunos minutos. Es como que la euforia les gana de mano y se pasan de rosca con la duración de algunas composiciones, sobre todo en "Hell in a Cell", que dura casi 7 minutos, pero que con 5 hubiera estado más que bien. Mas, eso es apenas un detalle ínfimo que no hace mella en la totalidad de la placa, en la cual podemos encontrar trallazos asesinos de la talla de "Kill or Be Killed" (si la hubiera compuesto Gary Holt, hoy todos estaríamos hablando de esta salvajada), impactos certeros como "Dealing Death", o aplanadoras del estilo de "Redneck Riot", todos tracks que golpean con una fuerza devastadora, y que se adhieren al cerebro de manera instantánea.
No voy a desvivirme en elogios, tampoco; "Hate Injection" no aporta nada nuevo al estilo y no creo que haya estado en las mentes de sus integrantes componer un álbum renovador, innovador. Pero sí voy a asegurarles algo: "Hate Injection" te patea el culo sin piedad. Es un torrente de energía que no cede en ningún momento, y aun cuando algunas canciones no suenan muy inspiradas, los tipos se las ingenian para que la potencia sobresalga y que toda la placa termine siendo una bomba para el cerebro. O sea, estos tipos saben cómo tocar Thrash Metal, indudablemente.

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Hard Rocker Magazine

martes, 28 de marzo de 2017

Warfist - Metal to the Bone



Año: 2016
Sello: Godz ov War Productions
País de origen: Polonia

Ya son casi 5 años trabajando junto al amigo Greg y el sello Godz ov War Productions. Casi 5 años de reseñar material de bandas polacas realmente duras, oscuras y viciosas. Ahora le toca el turno al segundo disco full del trío polaco Warfist. ¿Podemos esperar algo que no sea duro, sucio y oscuro? No, no esperen otra cosa.
Hace unos años, en el 2014, el trío de Zielona Góra lanzó su primer disco full, un trabajo llamado "The Devil Lives in Grünberg". El mismo constaba de 11 pistas de lo que ellos llaman Necrothrash, que no es otra cosa que Thrash Metal sucio y beligerante, con influencias de las primera ola del Black Metal (ya saben, Venom y Bulldozer a la cabeza), el Teutonic Thrash y machaques simples y directos a la Warfare. Su segundo larga duración es exactamente lo mismo, y suena igual de entretenido que su antecesor. O sea que no hay cambios, pero al menos mantienen un nivel interesante e intenso, cosa que no es para menospreciar.
El disco arranca con "Pestilent Plague", y el rumbo que tomará la banda queda más que claro desde un inicio: riffs simples y sin rodeos, con un sonido sucio y añejo. La batería sacudiendo al mejor estilo Speed/Thrash de mediados de los 80's, con el bajo acompañando sin darse un respiro, y la voz reventada, con vahos de whisky y tabaco omnipresentes. Cada riff suena a cosas que ya hemos escuchado, mas, ésa es la idea. La nostalgia y el amor por el viejo Metal Extremo de la primera mitad de los 80's (o de mediados de los 80's, en su defecto), se hacen presentes en cada pasaje, inundan cada rincón, no dejan un espacio sin llenar con su presencia. Lo mejor del caso es que no me los imagino tocando otro tipo de música que no sea ésta. Será por eso que, sin ser un gran disco, "Metal to the Bone" me resulta muy entretenido, como un divertimento salvaje. Me hace pensar en turbas de chicos malos bebiendo copiosamente, con el volumen de la música (Thrash Metal de la vieja escuela, obvio) sonando hasta reventar los vidrios del lugar, humo, sudor, miradas torvas y actitud de pocos amigos.
Parejo y conciso, este nuevo opus de la banda en la cual podemos encontrar a miembros de Moontower y Supreme Lord, es puro Thrash con olor a podrido y honestidad brutal. En medio de ése panorama nos encontramos con algunas piezas valiosas, tal es el caso de la canción que da nombre al disco (lo mejor, lejos), la mencionada "Pestilent Plague" y "Necrovenom", canciones que resultan ser una síntesis de lo que es el disco.
Grabado en la primavera (europea) del 2015, "Metal to the Bone" es un disco para que las huestes metálicas se hundan en la nostalgia y recuerden cuan fabulosos fueron los 80's. Si hasta el nombre del disco nos lo anticipa.

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miércoles, 22 de marzo de 2017

Cerebral Fix - Disaster of Reality


Año: 2016
Sello: Xtreem Music
País de origen: UK

Nunca fui fan de Cerebral Fix ¿para qué mentir? Sin embargo, siempre les tuve un cariño y un respeto enormes. Y sí, pasé muchas horas de mi adolescencia escuchando discos como "Tower of Spite" y el debut (y entrañable disco de culto) "Life Sucks...Then You Die!". Además, me traen a la mente a toda aquella maravillosa avanzada Hardcore/Punk y Crossover inglesa que tuvo a bandas como Heresy. Sore Throat, Electro Hippies, Unseen Terror, Sacrilege y Concrete Sox, como eje de dicha explosión. Cerebral Fix eran parte de ésa lista de bandas que derritieron mi cerebro cuando yo tenía apenas 16 años ¿cómo no voy a quererlos? Es por éso que me alegró saber que habían regresado.
Voy a decir algo que me nace: no esperaba mucho de éste regreso, y el motivo se enfocaba en el último disco que la banda sacó antes de separarse en 1993, el irregular "Death Erotica", álbum que marcó el fin de una era para el grupo comandado por el guitarrista Tony Warburton. Tenía expectativas, claro, pero éstas se enfocaban más en el deseo de escuchar a una banda en buena forma, y no en el deseo de escuchar un disco que se equipare a sus primeros e inolvidables trabajos. A juzgar por el resultado final, y teniendo en cuenta la cantidad de veces que lo escuché antes de dar una opinión, debo decir que mis expectativas no fueron exageradas, y hasta me atrevo a decir que estuve en lo cierto al esperar lo que esperaba de la legendaria banda de Birmingham.
"Disaster Reality" es un disco correcto, muy, pero muy honesto, y sirve para demostrar que volvieron en buena forma, que no volvieron para robar (algo que no muchos pueden decir, lamentablemente). Sin ser un gran disco, lo último de Cerebral Fix derrocha sinceridad, sin sobrarle nada, pero dejando una sensación de honestidad que lo convierte en un álbum querible. No, no es un disco por el cual vaya a usar elogios a granel, pero tiene lo suyo, y hay que reconocerlo.
Su mezcla entre Crossover/Thrash acelerado (pero no muy acelerado), las siempre omnipresentes influencias del Hardcore Punk inglés, la simpleza, el gancho, la crudeza, está todo ahí, como si el tiempo no hubiera pasado. O sea, están intactos, haciendo lo que aman, así de simple. Si bien no sobran momentos memorables (de hecho, no es una cualidad de la banda crear grandes canciones. En todo caso, lo de ellos siempre se centró más en la homogeneidad y la eficacia para hacer buenos discos), hay pasajes que uno no puede obviar, y que terminan siendo lo mejor del disco. A saber, el gancho de "Inside my Guts", el homenaje sentido y sincero a lo mejor del Thrash y el Crossover de los 80's en "Felted Cross", y el excelente experimento Dub/Industrial llevado a cabo en "(Untitled Mystery Track)", se erigen como lo más granado de la nueva cosecha de creaciones de una banda cuyo regreso fue efímero, pero no por eso olvidable.
Lamentablemente, y debido a problemas de salud que rodean al grupo (y a familiares de algún integrante de la banda), Cerebral Fix puso punto final a su carrera a comienzos de éste año. Una lástima, pues a juzgar por la entrega, por la energía que posee esta grabación, los creadores de "Life Sucks..." parecían tener muchas ganas de patear muchos culos en vivo.

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TOMetal

lunes, 20 de marzo de 2017

Comaniac - Instruction for Destruction



Año: 2017
Sello: SAOL
País de origen: Suiza

Luego de descubrirlos por accidente, viendo un video adelanto de lo que sería su primera grabación de Larga Duración, decidí estar pendiente de éstos tipos pues sabía que su propuesta era bastante interesante. Después del tremendo éxito en que resultó el lanzamiento de su primer disco, “Return to Wasteland”, supe que no me había equivocado. Éstos suizos pudieron mover sus fichas de tal manera que pudieron sacar un disco excelentemente producido de una manera total y completamente independiente, y éste año me han sorprendido gratamente de nuevo.
Próximo a lanzarse el 7 de Abril del corriente año, el disco “Instruction For Destruction” es probablemente uno de los que llegarán a resaltar durante todo el 2017 dentro del Thrash Metal, o al menos para mí es uno de los más esperados.
Mediante el sello germano SAOL, éstos jóvenes emprendedores provenientes del país multilingüe han mejorado, y han mejorado mucho. Las composiciones en su nuevo trabajo son mucho más complejas, mejor logradas, pero no dejan de ser melódicas y bien producidas como en su anterior álbum. Y no podría estar más contento con el resultado.
Lograron enriquecer su abanico de riffs y éste año los lugareños de Europa Central nos presentan algo bastante fresco y poco repetitivo (sólo lo necesario, sin llegar a ser aburrido).
Las nuevas melodías son ejecutadas por el guitarrista y vocalista fundador de la banda, Jonas Schmid, junto con el recién integrado guitarrista Valentin Mössinger, ex-integrante Final Cut y Suborned, quien sería compañero de Raymond Weibel en aquellas mismas bandas, tocando éste último el bajo, aunque en Comaniac no es nuevo integrante si no que es también uno de los fundadores junto al feroz Jonas, y por último tenemos al batero Stefan Häberli, quien resulta ser también un ex-Suborned, marcando muy bien el ritmo para el trabajo nuevo de los Comaníacos.
Sin duda alguna, y con temas tanto acelerados (como Coal y Bow Low, su primer corte de difusión) como más armoniosos (como How To End It All y el tema principal homónimo, el cual es mi favorito por cierto), “Instruction For Destruction” es probablemente lo mejor que pueden haber lanzado hasta ahora, y créanme, vale la pena escuchar cada uno de los 47 minutos de duración.

Reseña escrita por Bruno Terrosa.




miércoles, 15 de marzo de 2017

The Evil Dead - Earth Inferno


Año: 2017
Sello: Witches Brew
País de origen: Argentina

Ya es el segundo disco que lanzan y todavía no encuentro qué tienen de “Death/Thrash” éstos bonaerenses; salvo la voz, todo lo demás puede catalogarse como cualquier otro subgénero, MENOS Death/Thrash, pero basta de hablar de lo que no son, entremos en lo que sí.
“Earth Inferno” es el segundo Larga Duración de la banda de –supuestamente- Death/Thrash “The Evil Dead”, siendo éste el 5to lanzamiento en su haber, sucesor de “Pronounce The Evil Dead”. Pero, ¿les digo qué? No tienen absolutamente nada de los géneros a los que supuestamente pertenecen, a excepción de la voz de Alejandro Regueiro. Y con cada canción que iba reproduciendo, una tras otra, reafirmaba mi teoría.
Podría encasillar a la banda de tantas formas. Puede decirse que son un Heavy bien ochentero, un Heavy/Thrash más moderno, hasta un Hard Rock inclusive, claro que todo con voces rasposas, pero el instrumental es demasiado a la vieja usanza. No obstante, no le quita para nada lo bien ejecutado que está todo el disco. Tiene una producción impecable y si hay algo que me gusta en los lanzamientos modernos es una excelente producción. El sonido limpio de cada uno de los instrumentos hace resaltar muy bien la voz de Alejandro, y los solos, aunque tal vez no muy imaginativos, no se despegan de esa esencia Heavy que posee el disco.
Sí, “Earth Inferno” tal vez no sea lo más agresivo que puedas escuchar, mucho menos si lo que estás buscando es Death/Thrash hecho y derecho, pero si hablamos de invenciones nuevas e incursiones, con éste tienes para entretenerte un buen rato, 53 minutos para ser exacto.
Sólo me falta añadir que, desde la lengua en la que hablan éstos muchachos, hasta en la música misma, se nota a kilómetros de distancia que si bien no tienen delirios de europeos, suenan mucho a como sonaría cualquier banda del continente viejo.
Y si lo que quieres es continuar escuchando el material de The Evil Dead, te animo a comprar una copia física de sus discos, o bien a descargarlos de sitios oficiales, ya que están firmemente en contra de toda reproducción ilegal de sus obras (Siendo ésto lo contrario a la práctica consuetudinaria para la mayoría de las bandas argentinas emergentes, que apoyan todo tipo de difusión sin importar si se paga o no por lo que se escucha).

Reseña escrita por Bruno Terrosa

Reverbnation


viernes, 10 de marzo de 2017

Maze of Terror - Ready to Kill


Año: 2016
Sello: Empire Records (CD y vinilo) / P-18 (cassette).
País de origen: Perú

Maze of Terror es una banda por la cual siento un aprecio particular. Mantuve contacto con ellos apenas salieron al ruedo, y tuve la chance de reseñar uno de los dos trabajos que lanzaron apenas arrancaron en esto: "Skullcrusher" (luego hay un split con Amken). Thrash Metal hecho con toda la furia sudamericana es lo que me encontré aquella vez, en 2012, y eso mismo es lo que me encuentro hoy. La diferencia existe entre ambas épocas, eso sí; antes sonaban más crudos, hoy suenan más ajustados y mejor producidos. Pero, a decir verdad, el estilo sigue intacto. Fidelidad, así le dicen.
Como bien dije, la producción da muestras de una clara evolución, pues el sonido ya no es tan crudo, no hay tanta pesadez provocada por la saturación, y en cambio, todo suena más claro y filoso en dicho afán por mejorar la calidad de presentación de su obra. Así y todo, creo que las diferencias no marcan que una etapa sea mejor que la otra, sino que permiten ver al grupo en dos momentos diferentes, siendo que en ambas formas (sonando más primitivos, y ahora, sonando con mayor fidelidad) la banda ha demostrado que su estilo se sostiene por su propio peso.
Cada vez que los escucho pienso en bandas como Kreator de los primeros discos, el primer Destruction, Assassin, y por supuesto, todo el Thrash/Black/Death de la vieja escuela sudamericana, con todo su odio y maldad a cuestas. "Ready to Kill" es precisamente eso, esa combinación entre los más extremo del Teutonic Thrash y lo primigenio del Metal Extremo sudamericano. Lo hacen bien, indudablemente estos tipos tienen sus corazones inflamados por ese tipo de música, la viven y la sienten. Es por eso que la contundencia no les es esquiva, y es por eso que suenan tan reales. No les sobra nada tampoco, no son la banda que todos los fans del estilo estaban esperando. Pero van al choque sin miedo ni piedad, y salen muy bien parados de ese ataque.
Las guitarras machacan de forma cortante y ruda. La voz es filosa y rabiosa. La base rítmica no se guarda nada y suena tan dura y acelerada como el estilo demanda. Y, por sobre todas las cosas, no hay estrellas, suenan de forma compacta y consistente. Canciones como "Bringer of Torture" y "Rotting Force" son los ejemplos más claros de las virtudes que poseen estos oriundos de Lima, además de ser mis favoritas.
En el debe queda el hecho de que algunos tracks son un poco extensos, detalle que conspira contra la intensidad cuasi inagotable del disco, poniendo en riesgo, justamente, una de sus mayores virtudes: la energía. Es un cuestión meramente subjetiva, claro está, como todo lo que digo. Mas, no les vendría nada mal acortar un poco las canciones con el fin de potenciar ese poder que se desprende de su música. Salvo eso, Maze of Terror siguen siendo una banda muy recomendable para los fans del estilo.

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Empire records
P-18
Neverheard Distro

martes, 7 de marzo de 2017

Tóxica - Ahogados en Contaminación


Año 2016
Sello: Witches Brew
País de origen: Argentina

Tóxica es una de esas bandas que a medida que pasa el tiempo sólo mejora más y más, con cada lanzamiento nuevo.
Nos sorprendieron agradablemente por primera vez en el 2014 con su EP Debut “Egoísmo Autodestructivo”, luego en 2015 con su Split junto a Code Red “Cacería/Warzone”, y consiguen impresionarnos otra vez con 8 novedosos temas, y digo 8 pues el álbum al que hacemos referencia hoy consta de 12, de los cuales los 4 tracks finales son exactamente los mismos que los de su EP.
Me hubiera gustado escuchar una reversión de cada uno de esos temas, pero supongo que no vieron esa oportunidad para explotarla, o tal vez sencillamente prefirieron dejarlos así (lo que consideraría un desperdicio, pero bueno), de cualquier manera no le quita poder a “Ahogados en Contaminación”.
Con riffs un poco más elaborados que los de sus anteriores trabajos (sin desmerecer los mismos, claro está), los jóvenes de Cipolletti, Río Negro, nos miran a la cara y nos dicen con total seguridad “estamos aquí para tocar Thrash y mejorar cada vez más”, y éste lanzamiento a través de Witches Brew nos lo comunica de la mejor forma posible.
Y la verdad es que se me dificulta muchísimo elegir una sola canción que represente toda la grabación, pues desde que empieza la canción homónima al disco, hasta que termina “Reptil”, el Larga Duración es una constante aceleración, con pesadez en sus composiciones, acompañadas de una crítica política y social que no hace más que tirarnos verdades a los oídos, sobre todo enfatizadas en el maltrato al medioambiente.
Para finiquitar no tengo mejores palabras para ésta banda que: ¡Bravo! Van por muy buen camino, sigan así, espero seguir escuchando más de ustedes, son una de las pocas que realmente destacan del interior del país (…y del país en general también, pues hoy en día es difícil destacar entre la multitud, pero ustedes cumplieron su objetivo) con su sonido muy bien producido sin que sea demasiado. Mi mayor deseo para ustedes es que saquen más LPs como éste, porque se lucieron de punta a punta.
Witches Brew tomó la decisión correcta al apostar por ellos, así que, si el sello pudo, ¿por qué ustedes no? No se preocupen, no los van a desilusionar, les recomiendo que apenas lean el punto final de ésta oración, chequeen los links que adjuntamos a la reseña para escuchar éste disco.


Reseña escrita por Bruno Terrosa.