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sábado, 15 de noviembre de 2014

Alitor - Eternal Depression


Año: 2014
Sello: Witches Brew
País de origen: Serbia

El Thrash parece ser un género que constantemente se retroalimenta de su propio pasado. La gran mayoría de las bandas thrashers actuales, bucean una y otra vez en el océano musical tan vasto y poderoso que tuvo su época dorada en los 80s. Algunos lo hacen con aciertos y salen airosos de la aventura. Otros, lamentablemente, naufragan en sus intenciones y no logran aportar nada más que nostalgia. Alitor se encuentran en el primer grupo, y lo integran honrosamente. No es que no haya un halo de nostalgia implícito en su obra, sería absurdo asegurar algo que no es así. Alitor suenan a banda thrasher de los 80s, y está claro de que así lo desean ellos. Pero suenan a buena banda de aquellos años, y eso permite que la audición de este primer full lenght sea muy entretenida. Claro, hay un detalle que no es menor, y que ayuda a que “Eternal Depression” sea un disco muy interesante: la energía que transmiten los serbios a lo largo de todo el álbum. Incluso llegan a salir, ocasionalmente, del molde predeterminado de una banda de Thrash Metal, incluyendo blast beats y growls, como por ejemplo en la canción que da nombre al disco. Por supuesto, con la energía uno puede sacudir la cabeza, pero no mucho más que eso. Por eso resulta interesante el contraste entre las partes más violentas con los momentos más elaborados. Si bien en Metal-Archives los etiquetan como Progressive Thrash Metal, y si bien hay pasajes en donde la banda se maneja dentro de esos parámetros, lo concreto es que no todo el tiempo son una banda de Thrash Progresivo, ni todo el tiempo son una banda de Thrash directo y agresivo: hay un balance.
“Eternal Depression” es un buen disco, y seguramente estos serbios lograrán ganarse el apoyo de las hordas thrashers alrededor del mundo. Ok, no inventaron la pólvora, pero son buenos en lo suyo.

sábado, 5 de abril de 2014

Rotengeist - Start To Exterminate


Año: 2013
Sello: Defense Records
País de origen: Polonia

Cada vez que llega a nuestras manos una banda procedente de Polonia, las expectativas son importantes, pues estamos conscientes de la increíble escena que allí se gesta, más que nada en materia extrema, por lo que por lo menos la calidad está garantizada. En esta ocasión se trata de Rotengeist, banda formada en 2005 en Przemysl por el guitarrista y voz Piotr Winiarski (Aka Mlody) junto con Ziemowit Gawlit (Aka Ziemal) en los parches, completando la formación Aleksander Partyński (Alek) en bajo. Luego de su debut discográfico “Fear Is The Key” en el 2009, (disco que lamentablemente aún no he podido catar) nos hacen llegar su sucesor “Star To Exterminate” editado en Noviembre de 2013 por Defense Record, un disco realmente interesante, sólido y entretenido. Si hay algo que destacar de los polacos es que dentro de la saturada y repetitiva escena Thrash mundial, logran definirse sin abusar de las gastadas fórmulas que lo caracterizan, sonando actuales incluso cuando echan mano al baúl de los recuerdos de la vieja escuela y el “genérico” invita a disfrazarse de alguna vieja gloria del estilo. Pues no lo hacen, no caen en ello, lo cual no significa necesariamente que prescindan de influencias (Testament, Exodus, Onslaught son algunos de los nombres que me vienen a la mente), sino que beben de ellas para llevar su propuesta a un plano más personal, incorporando elementos Death y progresivos con ciertos pasajes gancheros empapados de Groove. De esta manera se llega a filtrar el nombre de Meshuggah en el combo de referencias, sin ser tan trabados ni “matemáticos” como los Suecos, claro está, sino tomando su influencia como una herramienta para construir su estilo y no como un simple repuesto que se reemplaza en una idea preconcebida. Ojo, no estamos diciendo que sean los exponentes del nuevo paradigma del Thrash, tampoco creo que esa sea su intención, sólo que logran sonar frescos en un ambiente que últimamente huele bastante rancio. 8 temas más una intro componen el redondo que transcurre sin demasiadas sorpresas a lo largo de poco más de media hora, pero que alcanzan para desplegar todo su arsenal y dejar en claro que lo suyo es serio. Muy agresivos y potentes cuando se lo proponen, igual que cuando optan por tiempos menos veloces pero más gancheros; riffs asesinos versátiles y solos chirriantes, una base rítmica contundente en la cual la batería jamás flaquea, siempre yendo al frente y aplastando al enemigo con fiereza, lo mismo sucede con las líneas de bajo, que jamás se esconden en la mezcla ni se mimetizan con las guitarras, sino que constantemente gritan presente. La voz no se queda atrás, áspera y amenazante como dictan los manuales, de a ratos recuerda a Chuck Billy. Es difícil destacar un tema, ya que todos son muy parejos y pasan uno tras otro con total naturalidad como si fueran parte de un todo, y es que en realidad lo son, en cuanto menos lo notes el silencio del final evidenciará lo necesario de darle play nuevamente. En fin, una muy buena placa, entretenida y agresiva de principio a fin, con una producción impecable y un sonido sólido, potente y nítido. No nos aventuraremos a hacer futurología pero seguramente con más trabajos así Rotengeist se ganará un importante lugar en el mapa y la consideración del Thrash internacional.

jueves, 14 de junio de 2012

D.B.C. - Universe



Año: 1989
Sello: Combat Records
País de origen: Canadá

D.B.C. Dead Brain Cells. Nunca fueron muy conocidos, pero sí muy respetados por todos aquellos que tuvieron (tuvimos) la oportunidad de conocer su música. Claro que con la música que hacían, difícilmente iban a llegar a ser populares. Demasiado trabados, los canadienses vendrían a ser los hermanos menores de la que tal vez sea (junto a Rush) lo más grande que dio el Metal Canadiense: Voivod (bueno, eso en caso de que consideres a Rush como Metal). De hecho, no sólo la nacionalidad los emparenta con Voivod, sino también el estilo. Progresivos y volados, los DBC sonaban a mezcla entre el Pink Floyd de “Astronomy Domine” y delirios psicodélicos similares, con el Voivod de “Nothingface” y bastante de “Dimension Hatröss”, más una técnica depuradísima, similar a la exhibida por Coroner o Vendetta. Vocalizaciones llenas de armonías que dibujan extrañas imágenes en el espacio exterior (aunque la voz principal suena bastante reventada), guitarras que son tocadas por tipos que retuercen sus dedos hasta anudárselos, y bases complejas pero contundentes. D.B.C. aparecieron con esa impronta ya en su primer larga duración, un disco autotitulado que llamó la atención de algunos dementes sedientos de nuevas locuras. Su Thrash técnico pero psicodélico era demasiado para la época. Encima, tenían que lidiar con la sombra de Voivod. Casi nada ¿no? Imaginen, si a Voivod les costó ser aceptados, a éstos muchachos (condenados a ser los segundos de Voivod) les iba a costar mucho más. Obvio que la calidad influía en eso. Si bien D.B.C. eran un gran grupo, no llegaban a ser Voivod. Pero, y dejando al margen las odiosas, pero necesarias comparaciones, D.B.C. eran un grupo fabuloso, audaces y talentosos como el que más, pero carentes de fortuna. Sus discos no gozaban ni de publicidad ni de buenas producciones. Tenían un sonido correcto, y si no te lo prestaban al disco, difícilmente podías llegar a conocerlos. Lo de siempre, un sello contrata a muchas bandas, pero sólo promociona con fiereza a unas pocas. D.B.C. no estaban dentro de esas pocas. Más no por eso uno debe ignorarlos. Si se tiene la oportunidad de acceder a material del grupo, deberías hacerlo. La calidad de éstos tipos, especialmente en éste disco, no admite discusiones de ninguna índole. Te invito a escucharlos, así te sacás las dudas.
Dato extra: el disco fue co-producido por Garth Richardson, conocido por los fanas de Melvins gracias a su participación en el disco “Stag”, bajo el nombre de GGGarth.

lunes, 2 de abril de 2012

Mekong Delta - Wanderer On The Edge Of Time

Año: 2010
Sello: Aaarrg Records
País de origen: Alemania

No hay 2 como ellos. Literalmente, Mekong Delta es un grupo único. Se pueden establecer comparaciones, de seguro; pero en ningún caso, esas comparaciones llegan a ser exactas, sino un simple acercamiento a lo que hacen éstos maestros de las matemáticas. La banda de Ralph Hubert (un bajista endemoniadamente bueno) siempre ha sido un completo caos en donde la técnica más depurada, la ambición artística casi desmedida, la Música Clásica combinada con ¿Thrash?, y una completa aversión por las composiciones sencillas y recordables. Y eso es justamente lo que más me gusta de los germanos  de Mekong Delta, la otrora banda más misteriosa del mundo.
Hoy, los liderado por Hubert, siguen siendo un dechado de virtudes, de audacia, de locuras varias, y de una búsqueda incesante en pos de lograr la excelencia, algo que, en realidad, lograron hace rato. El penúltimo disco de MD (hace poco salió el nuevo) es, precisamente, otra demencial demostración de virtuosismo, pero no al vicio. Virtuosos, sí. Loquitos jugando a ser músicos, dando clínicas sin sentido, no. Estos tipos, toquen quien toque junto a Hubert, son músicos de verdad, y la destreza instrumental está siempre al servicio de la música y no al revés. Y, como era de esperarse, la Música Clásica es la estrella de un disco que, si bien mantiene esa cosa Thrasher de antaño, sigue esa línea menos metalera y más Progresiva, la que vienen transitando desde hace unos años. Obvio que escucharlo y asimilarlo, en caso de que seas fan de lo sencillo, te va a traer un gran dolor de cabeza, pues éstos tipos se tocan la vida, y componen sin pensar en el oyente. es decir, hacen lo que se les canta. Como siempre, que tanto joder.

martes, 3 de enero de 2012

Blind Illusion - The Sane Asylum


Año: 1988
Sello: Combat Records
País de origen: USA

Alguna vez leí por ahí que Blind Illusion fue el antecedente más cercano y Heavy de Primus. Nunca estuve de acuerdo con eso. Si, Les Claypool y Larry Lalonde tocan en esta placa, fueron parte de la formación más conocida de BI y ayudaron a que el grupo termine de dar forma a su estilo, pero jamás consideraría que Blind Ilusión es un antepasado thrasher de Primus. Para empezar, Blind Illusion se formaron en 1979 y comenzaron haciendo Heavy Metal; el Heavy Metal de aquella época, para más datos. Con el correr de los años, y con un sinfín de integrantes que iban y venían, los BI se subieron al carro del joven Thrash Metal que arrasaba con todo, y empezaron a perfeccionar su estilo, digno de la Bay Area, pero más intrincado con la llegada de músicos jóvenes y talentosos. Ahí si creo que Claypool tuvo mucho que ver, pues la música de la banda se volvió más progresiva, intrincada, pero no por eso carente de furia thrasher. Claro, con el ex Possessed Larry Lalonde en guitarra (quien ya empezaba a despegarse de su pasado Death metalero), estaba asegurado el grado de desenfreno y machaque. Bueno, tampoco es que hubieran sido unos Dark Angel en potencia; lo de Blind Illusion era más bien elaborado y racional antes que violento y veloz. Pero tenían su cuota de rabia, tenían machaques agresivos, guitarras distorsionadas y bases veloces. Pero también tenían músicos capaces de tocar pasajes complejos, melodías poco convencionales (para la época, claro), armonías que se salían cada tanto del molde, y un nivel de locura aceptable. De seguro que nunca iban a llegar a ser otra cosa que una banda de culto, y está claro que lo son. Lo son por los músicos que pasaron por BI, por haberse jugado una parada un poco complicada (no era fácil hacer Thrash progresivo y ser aceptado en la Bay Area), y por haber creado un disco de culto como este “The Sane Asylum”, una placa ideal para saber en que andaba Claypool antes de crear esa obra maestra llamada Primus, qué hizo Lalonde luego de Possessed, y chequear que tal era Kirk Hammett como productor; si, aunque no figure en los créditos, Hammett fue el productor. 

jueves, 10 de noviembre de 2011

Voivod - Warriors Of Ice

Año: 2011
Sello: Indica Records
País de origen: Canadá

Extrañamente, tras la muerte de Denis D´amour (Piggy), eterno y magnífico guitarrista de una de las mejores bandas del mundo, Voivod ha empezado a gozar de un reconocimiento tardío, pero muy justo. Es que, y disculpen mi fanatismo, pero no admirar y respetar a estos genios es, a todas luces, un error garrafal. Ya sé que es todo cuestión de gustos bla bla bla. Así como a mi grupos exitosos como Dimmu Borgir no me dicen nada (y me critican por eso), provocando que me lluevan insultos por no "adorar a semejante banda", otros, tal es el caso de Voivod, hacen que me ponga en la misma posición, haciendo que critique severamente a quienes no se arrodillan ante Voivod. Mi amor por la música de los canadienses es tal, que celebré la salida de este disco en vivo como si se tratase del primer disco editado por ellos en décadas, cuando sabemos que lejos está de ser así. Snake (voz), Blacky (bajo), Away (batería) y Cheewy (guitarra) dan una soberana clínica de talento, audacia, originalidad y genialidad es dosis iguales, demostrando que por más que otros contemporáneos suyos hayan probado las mieles del éxito (en sobredosis), ellos siguen siendo los amos absolutos. ¿El disco? Una recorrida por los grandes clásicos de la banda, tocados con la categoría de siempre, emocionando a sus fans (como yo) y cerrándole las bocas a aquellos que jamás los entendieron.
En resumen: un disco en vivo, grabado en un momento muy especial, conteniendo 15 temazos, entre los cuales está "Astronomy Domine", el tremendo cover de Pink Floyd que supieran grabar para "Nothingface". Y no hay nada más que decir: es Voivod, y para mi eso basta y sobra.