Mostrando entradas con la etiqueta Drone Doom. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Drone Doom. Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de junio de 2017

Sea of Bones / Ramlord - Split


Año: 2016
Sello: Broken Limbs Recordings
País de origen: USA

Broken Limbs Recordings se está convirtiendo en un sello al cual tengo muy en cuenta últimamente. Gracias a la gente de The Black Birch es que me han llegado varios discos lanzados por éste sello, y debo decir que todos los discos que me han tocado escuchar/reseñar son muy de mi agrado. El split que ahora voy a reseñar es un claro ejemplo de cuan buen material posee éste sello en su catálogo.
Dos bandas norteamericanas hermanadas por el odio y la oscuridad, atravesando nuestros cerebros con propuestas diferentes, pero con sensibilidades parecidas. Sea of Bones es un trío de Connecticut que se hunde en las turbulentas mareas del Doom, el Sludge, el Drone y algo del más primitivo Post Metal también. Del otro lado está Ramlord y su Blackened Crust, acelerado y vicioso, a cargo de tres músicos que provienen de New Hampshire, USA.
El split abre con Sea of Bones, quienes aportan una canción densa hasta la exasperación, combinando sus distintas influencias, pero sin perder jamás el hilo. Acá podemos encontrar influencias del primer Swans, como así también la lentitud desesperante de Khanate, Sludge arrastrado y mala onda, y algún que otro retoque psicodélico surgiendo desde algún rincón y perdiéndose en medio de la bruma asfixiante que se desprende de la música de éste trío de amigos de toda la vida. Por cierto, lo de amigos es algo que uno puede comprender solamente en el seno de la banda, pues la música que hacen no tiene nada de amistosa.
A ellos les gusta autodenominarse como una "muralla de sonidos disonantes y psicodélicos", aunque yo prefiero anteponer la palabra Heavy a todo lo dicho anteriormente. Es que Sea of Bones no solo suenan muy bien: también suenan exageradamente pesados. Muy buen tema el de los de Connecticut.
Del otro lado del vinilo, pues el disco fue lanzado en vinilo de 12" (200 copias negras y 100 anaranjadas) están los Ramlord, quienes meten un track titulado "Incarceration of Clairvoyance PT. III". Lo de ellos suena un poco extraño pues su mezcla entre Crust y Black no ha alcanzado su pico más alto de definición, y tiende a sonar un poco a híbrido por momentos. Y cuando digo híbrido, estoy diciendo que termina siendo algo que no tiene una forma definida, algo que termina por restarle poder a la música del trío. Así y todo, en dicha canción meten algunos arreglos interesantes, hay variedad de ideas (sobre todo en lo rítmico) y apoyan su sonido en una crudeza intencional bien manejada.
Por momentos da la sensación de que esa misma crudeza les juega en contra, y que expone los instantes menos logrados. Mas, también permite apreciar con claridad los mejores pasajes, por lo que se presenta una dicotomía en dicho terreno.
Como ya se habrán imaginado, lo de Sea of Bones me gusta bastante, mientras que Ramlord me desconcierta un poco. De cualquier manera, el split tiene un halo de densidad inherente a ambas bandas que lo convierte en un documento bastante atractivo para las mentes perturbadas. Y de paso, sirve para ratificar que Broken Limbs Recordings es un sello al cual hay que tener muy en cuenta.

Bandcamp
Sea of Bones
Ramlord
The Black Birch

domingo, 16 de abril de 2017

Boris with Merzbow - Gensho


Año: 2016
Sello: Relapse Records (USA, Canadá Y Europa) / Daymare Recordings (Japón. Edición limitada de 4 cds).
País de origen: Japón

No es la primera vez que estos monstruos de la experimentación realizan una colaboración entre ellos. Si mi memoria no me falla, es la sexta vez que sus caminos se cruzan para dar rienda suelta a los que ambas bandas saben y pueden hacer: manipular sonidos, jugar con las texturas, atrapar al oyente y ponerlo de rodillas. Cada uno con lo suyo, cada uno con sus herramientas. Por supuesto, el disco salió a través del sello idóneo para lanzar una obra de ésta envergadura: Relapse Records, meca de los sonidos extremos más vanguardista que éste servidor haya escuchado en los últimos 25 años.
"Gensho" tiene la particularidad de que se puede escuchar (y comprender) como una obra en conjunto -o sea, una colaboración dividida en dos partes: un disco por banda-, como un split doble, o bien, como obras separadas de cada banda, pero editadas en conjunto. Es que cada grupo hace lo suyo en un disco, siendo Boris quienes se hacen cargo del primer disco, y por consiguiente, Merzbow está en el disco 2. Vayamos con la obra de Boris.
Es bien sabido que el trío gusta de pasearse por diferentes matices y estructuras, pero manteniendo una personalidad bien definida y clara. Hagan lo que hagan, sea Drone, sea Noise o Dreampop (y hasta podemos agregar algo de Post Rock por ahí), el grupo integrado por Takeshi, Wata y Atsuo permanece inalterable en su esencia. Dicha esencia emerge de entrada, dejando en claro ya en las dos primeras canciones, cuáles son las líneas sonoras y compositivas que tienden a seguir estos japoneses. Comienzan con "Farewell", en donde las melodías vocales de neto corte onírico (aquí surge la influencia del Dreampop a todas luces) contrastan con la muralla sonora levantada por las guitarras y el bajo, todos afinados y ecualizados de la manera más grave y atronadora posible. Inmediatamente se tiran para el lado del Drone, con ése abrumador tema llamado "Huge". Y así continúan hasta el final, fluctuando entre una y otra faceta del estilo del grupo, con la calidad y profundidad acostumbradas.
Por cierto, el lado perteneciente a Boris no contiene baterías, y dicho material no es otra cosa que versiones sin batería de canciones que Boris ya habían grabado previamente, incluyendo entre dichas pistas una composición del genial Kevin Shield; me refiero a "Sometimes", de mis amados My Bloody Valentine.
Luego, en el disco dos, aparece el señor Masami Akita, más conocido como Merzbow. Lo suyo es lo que uno espera y desea de él: RUIDO. Así, sin rodeos, Merzbow se dedica a explorar los umbrales del terrorismo sonoro, montando un caos de texturas que oscilan entre los sonidos más agudos y desesperantes, con subgraves que, obviamente, subyacen ahí, bien debajo de todo.
Como siempre, lo de Merzbow es una tortura sonora constante, desarrollada con todo el odio y la locura habituales. Y no defrauda, nunca lo hace. Es que Akita juega con las texturas abordando el horror propio del Noise (o Harsh Noise), pero jugando con las formas de fondo, las cuales van mutando y conjugándose hasta convertir cada pista en un cúmulo de abominaciones que conviven y se unen hasta convertirse en un solo horror. A veces, y mientras escucho las tonalidades usadas en "Planet of the Cows", el track que abre el disco de Masami, pienso que este japonés toma cosas de los viajes sonoros de John Coltrane y los inserta en su mundo de ruido enfermizo. En otras palabras, MERZBOW.
Cabe acotar que cada disco tiene la misma duración, es decir que cada álbum dura casi una hora con quince minutos. Vale la pena, por cierto, adentrarse en el universo de cada uno de los grupos implicados en esta magnífica obra de arte. Que no es música para todo el mundo, a eso ya lo sabemos. Mas, para aquellos que realmente gusten de ambas bandas, les aconsejo no perder el tiempo. Tanto Boris como Merzbow, lo hicieron de nuevo.

Bandcamp
Boris
Merzbow
Label
Earsplit PR

domingo, 26 de marzo de 2017

Endless Floods - II



Año: 2017
Sello: Breathe Plastic Records (cassette) / Dry Cough Records y Fvtvrecordings (vinilo).
País de origen: Francia

Los venía siguiendo desde un comienzo a los 3 doomsters de Bordeaux, Francia. El simple hecho de tener a dos miembros de Monarch aquí, ya despertaba en mí un interés sincero, aunque medido, a decir verdad; tampoco es que yo sea fan de Monarch, pero siempre me gustó esa banda y quería saber qué podían ofrecer el baterista y uno de los guitarristas de dicha banda, fuera de la misma. Escuché sus dos primeros trabajos y me agradaron (un disco autotitulado y el split junto a Uur, ambos del 2016). Lo que me encontré fue una mistura entre distintas vertientes del Doom Metal, amalgamadas de tal forma que ninguna tenga más protagonismo que otra en la propuesta del trío.
Pues bien, ahora llega el segundo disco full del grupo (por eso optaron por llamarlo "II"), en el cual encontramos más de lo mismo, pero mejor elaborado. Sus primeros pasos nos mostraban a un grupo que sabía hacia dónde iba, pero no acertaba todo el tiempo en la faceta compositiva. Tenían buenos momentos, pero nada más que eso. En cambio "II" da muestras de que la banda ha crecido en la parte creativa, pero sin alejarse ni un centímetro de su propuesta original; simplemente han depurado algunos detalles, y con eso han ganado en calidad.
El sonido sigue siendo tan denso como opaco, con la guitarra y el bajo muy distorsionados, pero casi sin diferenciarse uno del otro, para que vayan dándose una idea de cómo suenan. Ritmos lentos a más no poder, ejecutados por un baterista que posee un golpe muy duro, aunque sería bueno que el sonido de la misma no sea tan crudo. Darle un poco más de profundidad al sonido de dicho instrumentos ayudaría a potenciar la sensación de vacío existencial que aparece en prácticamente toda la placa, y daría un contraste sonoro entre las guitarra y el bajo con respecto a la batería (muy bien tocada por Benjamin, baterista de Monarch).
Pero, en lo estrictamente compositivo, hay más y mejores ideas, los climas se han vuelto más envolventes y las canciones (muy extensas) logran equilibrarse gracias al buen manejo de las atmósferas. No es fácil componer canciones de 24 y 19 minutos (tal es la duración de dos de ellas) y mantener al oyente atento a lo que sucede en el transcurso de las composiciones. Endless Floods han logrado balancear, aunar sus influencias, ideas y manera de ejecutar sus creaciones, para crear un disco en donde el Doom Metal, el Drone Doom y el Sludge conviven y se fusionan en medio de un amasijo de acordes eternos, ritmos ultra-lentos, acoples, atmósferas lánguidas que contrastan con ataques de pesadez sofocante, y algún que otro detalle salpicado de delicadeza ("Passage", la única pista que apenas llega a los 2 minutos de duración. 02:03, para ser más exacto).
En síntesis, "II" me gusta más que sus antecesores en todos los aspectos, porque es una evolución en cuanto a lo que habían mostrado, pero fortaleciendo lo que ya habían hecho. Eso quiere decir que van por el buen camino.

Facebook
Bandcamp
Dry Cough
Breathe Plastic
fvtvrecordings
Purple Sage PR

miércoles, 8 de marzo de 2017

Mhönos - Miserere Nostri


Año: 2016
Sello: ZANJEER ZANI Productions
País de origen: Francia

Congregación ritualística nacida 2009 como una one man band, para luego convertirse en un grupo hecho y derecho, pero sin caer nunca en la rutina habitual de una banda. Mhönos tocan en vivo, pero no hacen giras extensas ni recurren a las presentaciones en vivo asiduas para mantenerse activos. Tan misteriosos como su música, estos franceses hacen ocasionales apariciones, y en ellas llevan a cabo sus rituales sonoros, inmersos en su mística oscura y su deseo de materializar los misterios del alma.
Frater Stéphane fue quien comenzó con ésta historia, mas, hoy no es el único que está en la banda, claro está. Pero, fue él quien creó éste disco debut, el cual fue lanzado originalmente en 2010 por el sello Mhö Productions, y ése mismo año también por el sello Doomanoid Records. 4 años más tarde, el sello que nos alcanzó ésta promo, Zanjeer Zani Productions, lo editó en cassette. Lo que nos llega a nosotros es la re-edición del CD, realizada el año pasado por éste mismo sello.
El álbum arranca de forma aplastante, pero no por su velocidad, sino por su inmensa pesadez. Es que Mhönos es Drone Doom que tiende a incorporar elementos/pasajes de Dark Ambient, siempre dentro de un marco sonoro asfixiante, densísimo. Y la primera pista, la estremecedora "Introitus", con ese bajo gigante que hace temblar los cimientos del recinto donde uno se encuentre al momento de la audición, con coros que emergen desde la lejanía, y su extensión agobiante, aniquila cualquier duda respecto al estilo elegido por Mhönos para expresas su oscura visión del Universo. Por cierto, dicha canción es mi gran favorita de la placa.
Hay 3 canciones más, siendo de esas 3 "Offertorium" la que más llama la atención por su enorme parecido con el Burzum de la era Dark Ambient (escuchen la melodía ejecutada en el teclado). Las otras 2 no se alejan de lo hecho en la primera composición, o sea: bajo ultra-heavy y omnipresente, lentitud eterna y ambientación de ritual ocultista. Bien logrado todo, por supuesto.
Uno de los aspectos que más me llamaron la atención, es que Frater Stephane convence al oyente con sus creaciones, o hace sentir dentro del proceso dramático de introspección y concentración que deriva en los sonidos avasalladores, pero extremadamente lentos, que componen la placa. No hay que esforzarse mucho para creer en lo que Stephane dice a través de su música, él mismo se encarga de hacerla creíble en todo momento. Y eso, en tiempos en donde la aparición en las redes sociales pareciera ser más importante que la música misma, es todo un logro.
¿Les gustan bandas como Sunn O))) y ese tipo de abominaciones? A mí también. Y da la casualidad de que Mhönos, sin ser una copia burda de nada ni nadie, va por ese carril. Y lo hace bastante bien, vale acotarlo.

Facebook
iTunes
Label
Bandcamp
Against PR

lunes, 30 de mayo de 2016

Of Spire & Throne - Sanctum in the Light


Año: 2015
Sello. Aesthetic Death Records
País de origen: Escocia

Claustrofobia y desesperación. Ambos términos se apoderan de mi mente mientras escucho esta mórbida obra de Of Spire & Throne, combo escoces que llega a su primer disco larga duración tras algunos EP's y un split con Ortega. "Sanctum in the Light" es, en realidad, mucho más que un primer disco full: es la confirmación de lo atormentados que están estos tipos y de cuánto desean atormentarnos con sus eternos acordes de miseria.
La gacetilla dice Sludge/Doom; ok, algo de eso hay, no lo voy a negar, hay mucho de eso. Pero, olvidan una palabra, una etiqueta que brilla en toda la placa: Drone. Acá hay experimentación y acordes interminables, métricas no convencionales y atmósferas que se sostienen gracias a la repetición incansable de un acorde sobre la nada misma. Como la muerte, o sea, la nada. Y cuando diga quién masterizó este disco, las cosas se van a clarificar del todo. James Plotkin, sí, ESE James Plotkin. No toca en el disco y no tiene nada que ver en lo musical en sí, pero su aparición en la placa, su trabajo en la misma, nos sirve de guía para empezar a comprender y desandar el universo de este trío escoces.
Pero, sí, hay cosas de Sludge y es un disco de Doom, indudablemente lo es. Ese aura miserable, esa tormenta de acordes graves, los ritmos que parecieran nunca arrancar de tan lentos que son. Of Spire & Throne te debilitan a los golpes, y esos golpes son exageradamente lentos. Como una interminable procesión fúnebre en la cual el epicentro de su existencia es tu propia muerte...o tu agonía. Estamos ante un disco que semeja ser un final inminente, irrefrenable. Una muerte anunciada pero no por eso menos trágica. Escuchar este disco y sentirse agobiado hasta desangrarse, aplastado hasta convertirse en polvo, es exactamente lo mismo. En resumen, "Sanctum in the light" es un muy buen disco porque transmite lo que debe transmitir.
Eso sí, recomiendo escucharlo cuando tu mente está fuerte y predispuesta a soportar semejante viaje hacia la oscuridad. De lo contrario, no me hago responsable de las consecuencias.

Bandcamp
Label
Facebook
TOMetal

domingo, 15 de mayo de 2016

Nonsun - Black Snow Desert


Año: 2016
Sello: Independiente
País de origen: Ucrania

Y un día la criatura de Goatooth llegó a su primer disco full. Tras dos EP's fabulosos, el dúo ucraniano se puso a trabajar en éste, su primer disco de larga duración, y salió al ruedo a demostrar que lo hecho en sus dos primeros trabajos no fue fruto de la casualidad: acá hay talento, mis amigos.
"Black Snow Desert" es un disco para cerrar los ojos y viajar con la mente. Es un álbum para contemplar la vastedad del Universo a través de los pedazos de cielo que podemos ver con nuestra vista, tan limitada; pero nos permite ver más allá a través de la imaginación, a través de los sonidos cósmicos que se apoderan de todo, espacio, oyente, tiempo, todo. Para provocar ese cúmulo de sensaciones que invaden al oyente desde el primer track, los ucranianos utilizaron todo el tiempo y espacio que les fuera necesario usar. Por eso es que hicieron un disco doble, dividido claramente en las dos personalidades bien definidas que tiene el grupo. Por un lado tenemos el costado más etéreo y calmo, en la vena de los veteranos del Drone, los pioneros absolutos Earth, con esas guitarras lánguidas y un sonido más puro y desértico que se filtra bajo la piel del oyente y lo frisa poco a poco hasta congelarlo y dejarlo petrificado, solamente atendiendo a la música que se apodera de su ser. Aun así, hay arrebatos de pesadez asfixiante que aplastan, que destrozan, para luego volver a esa tensa calma de la que hice mención antes.
Esa parte va desde "No Pity for the Beast, No Shelter for the Innocent" hasta "Peace of Decay, Joy of Collapse". El otro disco comprende tres canciones: "Heart's Heavy Burden", "Observing the Absurd" y "Rest of Tragedy", en donde la banda hace uso de los mismos elementos, pero incorporando sonidos más eternos, acordes que se extienden hacia el infinito, además de tomar texturas más terrenales y otras más cercanas a Sunn O))), que permiten que la placa no decaiga ni un instante en su magnetismo, dándole al disco la firmeza suficiente como para que el oyente no se sienta agobiado. La labor de Alpha en la batería juega un rol importante en todo esto, pues no se mantienen en la línea de tocar lento y solamente eso. Mete arreglos percusivos, golpea con rudeza y luego con delicadeza, y luego lo hace al revés. Hace retumbar los tambores como en un ritual y luego flota como si estuviera en gravedad cero. Y, por supuesto, Goatooth distorsiona y estremece, se calma y arrulla con sonidos suaves, atormenta con acoples, vuela con tonalidades espaciales, llena todos los espacios que debe llenar y deja un gran vacío (de manera intencional) en aquellos lugares en donde es necesario que haya silencios que contrasten con los sonidos.
Grabado entre los años 2014 y 2015 en los NonSound Studio y Pohulianka Basement Hall, y mezclado en el primero, "Black Snow Desert" es descrito en el nombre del disco con certeza y claridad, pues esa es la imagen predominante en este disco: un paisaje frío, oscuro y desértico, desolado, un páramo ajeno a la voz humana. Por eso, justamente, este álbum es instrumental. Es por eso que es necesario que tengas en cuenta que para escuchar este disco no alcanza con darle play al reproductor y listo; también hay que poner la mente en un estado particular que permita apreciar los sonidos, las atmósferas, todas las partes que hacen al todo. Si hace eso y te prestas al juego de viajar con la mente, siendo guiado por los sonidos que emergen de cada nota, de cada golpe ejecutado por este dúo, entonces lo vas a apreciar y a disfrutar tanto como yo lo he hecho, tanto como yo lo sigo haciendo.

Bandcamp
Facebook 


sábado, 30 de abril de 2016

Herscher - Idem


Año: 2015
Sello: Independiente/Autoproducido
País de origen: Francia

Si hay algo que me encanta, es sumergirme en olas de minimalismo psicodélico o casi psicodélico. Es decir, el trance que provocan las repeticiones encaradas de manera mántrica, esa cosa propia del mantra (valga la redundancia) que, siendo bien usada, resulta altamente atrapante, más allá del género al cual se haga referencia o en el cual sea usado. Y Herscher tienen ese toque magnético que provoca un estado de ensoñación o viaje místico en el oyente. Por cierto, eligieron bien el estilo y eligieron bien la incorporación de ese matiz hinduísta insertado sabiamente en su música. O sea, eligieron moverse detrás de bandas como Sleep, OM y ese tipo de grupos que oscilan entre lo narcótico y la espiritualidad que trasciende al cuerpo.
"Herscher" es el primer disco full del trío francés procedente de Clermont-Ferrand, sucesor de dos ep's realmente interesantes ("Herscher", 2010, y "Pursuit", 2012). El mismo fue editado de manera independiente tanto en formato digital como en vinilo de 12".
Comienza bastante bien, con la pesadez seductora de "Old Lands" atrayendo al oyente a un mundo mágico, onírico y de atmósferas tan densas como vibrantes. Mas, lo mejor está ahí, apenas termina el primer track: "Apocatastase" hace que el oyente entre en un trance del cual cuesta salir, con voces que repiten insistentemente el vocablo OM, mientras los instrumentos se dejan llevar en un caudal de notas hipnóticas que se repiten hasta casi la eternidad. Temazo.
Sin embargo, aquí encuentro un pequeño problema, y es que dicha canción es el éxtasis sonoro del disco, el punto más alto dentro de un disco muy, pero muy agradable. Y el problema es que es el segundo track y no el último. Creo que equivocaron el orden de las canciones y eso afecta al resultado final del disco, el cual, de haberse acomodado las canciones en otro orden, podría haber sido mejor de lo que es sin cambiar ni una sola composición.
En cuanto a lo estrictamente musical, pues ya lo dije en cierto modo, Herscher tocan Doom Metal hipnótico, ultra pesado, con pasajes en donde se tiran de cabeza a nadar en las experimentales aguas del Drone Doom ("Skull's River" es un claro ejemplo), siempre privilegiando el minimalismo como herramienta para luego desarrollar esos climas tan envolventes que caracterizan al grupo en su primer trabajo full lenght. ¿Si vale la pena escucharlo y, por qué no, comprarlo? Claro que sí, ni lo duden. Estos franceses saben como poner al oyente en estado de sugestión al borde de la alucinación. Quizás no lleguen a estar al nivel de sus maestros, pero hacen lo suyo tan bien, que merecen ser incluidos en la lista de Bandas Que Hay Que Escuchar.

Bandcamp
Facebook
Against PR

sábado, 7 de noviembre de 2015

Beneath The Storm - Devil's Village


Año: 2015
Sello: Argonauta Records
País de origen: Eslovenia

Shimon, el hombre orquesta detrás de Beneath The Storm, está loco, indudablemente lo está. Una persona normal, un ser cuerdo, no sería capaz de engendrar semejante tortura sonora. Una mente limpia de maldad, odio y locura sería incapaz de dar vida y forma a un puñado de canciones tan oscuras, perversas y desoladoras. Y no me basó solamente en este tercer disco de BTS, sino que me baso en toda la obra de este músico oriundo de Eslovenia. Cada disco que lanza, es una paliza propinada al alma, un ataque en contra de cualquier sentimiento positivo, una ofensa contra todo lo bueno y sano. Todo lo opuesto, lo que este muchacho hace es maldad y oscuridad, es un viaje hacia un mundo carente de luz. Es como si Shimon se inspirara en lo que el Universo fue antes de que existiera la luz. O lo que el Universo será cuando la luz deje de existir. Cómo sea, el tercer disco de Beneath The Storm es una joya y ahora mismo paso a explicarlo.
Cada riff, cada monstruosa irrupción vocal, cada bestial golpe de batería, cada infernal pulso del bajo, están diseñados para aplastar, para aniquilar al oyente. Y lo hace de manera tan lenta, que resulta asfixiante. Entre el sonido brutalmente pesado y la lentitud insidiosa, Shimon logra que el oyente se sienta ultrajado y desesperado, como aquel que se encuentra en una situación angustiante y el tiempo, lejos de correr a toda velocidad para acelerar el final de tal situación, pareciera detenerse y, de esta manera, prolongar la angustia y la desesperación. O sea, BTS es Doom, eso queda claro, pero no es tan sólo Doom, o al menos, no lo es de la manera tradicional. Es Funeral Doom, es Drone Doom, y tiene mucho de los momentos más insoportablemente morbosos (y lentos) de bandas como Grief. ¿Ahora se entiende el motivo por el cual considero que "Devil's Village" es un disco tan aberrante como genial? Porque es ambas cosas a la vez, y no todos están capacitados para tomar aspectos opuestos y combinarlos hasta convertirlos en una misma cosa. Mas este esloveno sabe cómo hacerlo, he aquí la prueba contundente de ello.
"Temples of Doom", su primer disco, aun me sigue pareciendo un buen disco. "Evil Reflection" es un trabajo muy recomendable. Pero este tercer trabajo es una jodida obra maestra de la música más lenta, endiablada y pesada que un ser humano pueda concebir. No sólo eso, es uno de los mejores discos de Doom que se han editado en el 2015. He dicho.

Bandcamp
Facebook
Label

viernes, 10 de abril de 2015

Keeper/Sea Bastard - Split


Año: 2015
Sello: Medusa Crush/Dry Cough/Tadpole Records/Black Reaper Records
País de origen: USA (Keeper) / UK (Sea Bastard)

Mala onda. Eso es lo que surge en mi mente al escuchar estos 2 tracks que integran el split que contiene a estas 2 bandas exageradamente pesadas, enojadas y para nada amigables. De hecho, la música que encontramos en este disco está tan lejos de ser amigable, que parece una burla usar ese término. Una constelación de horrores indescriptibles son narrados de manera lenta, muy lenta, y agobiante. Canciones extensas para ambas bandas, y la agonía extendiéndose hasta el infinito. Abre Keeper con su track llamado "777", en la vena de Grief, con toques a lo Khanate (cuando estos se alejaban un poco del Drone) y la opresión insoportable de Moss, por citar algunos ejemplos que clarifiquen el panorama para aquel que nunca los escuchó. 14 minutos de desesperación, golpes asesinos asestados en la sien, y un sonido agobiante que no deja resquicios para la paz interior.
Sea Bastard vienen a ser algo así como la respuesta británica a sus colegas y compañeros de split, por lo que la atmósfera insana no desaparece nunca. La diferencia está en que Sea Bastard aportan una canción más larga aun, con lo que la desesperación se prolonga hasta dejar al oyente boqueando en el piso, ya sin fuerzas. "Astral Rebirth" es la canción en cuestión, y parece una continuación más atmosférica de lo hecho por Keeper, sobre todo si tenemos en cuenta el comienzo lánguido y mántrico de la misma. La voz, a diferencia de Keeper, cuya voz es aguda y gritona, es gutural, de ultratumba, poniendo al grupo a centímetros del Doom Death o del Funeral Doom más primitivo.
Para ir finalizando, agrego que ambas bandas vienen moviéndose en el underground con mucha fuerza, y sinceramente, creo que los dos grupos merecen ser apreciados por los amantes de los ritmos lentos, las guitarras aplastante y el sonido gordo y demoníaco. Extremistas ambos grupos, a su manera, y con buenas ideas.

Bandcamp
Sea Bastard
Keeper

martes, 17 de febrero de 2015

Aethyr - Corpus


Año: 2015
Sello: Cimmerian Shade Recordings
País de origen: Rusia

Parece ser que Rusia es un lugar propicio para el surgimiento de bandas de Doom Metal. Tal vez sea por el clima, tan frío como cruel, e inspirador de sentimientos de dolor, pensamientos lúgubres y emociones negativas. Cómo sea, desconozco el motivo real por el cual desde las penumbras de dicho país emergen bandas que adoran entregarse al doloroso placer de los ritmos ultra-lentos, los acordes lánguidos, la densidad abrumadora, y la agonía interminable. Lo mejor del caso es que cuentan con varias bandas realmente buenas, siempre hablando de Doom Metal. Aethyr, quienes debutaron discográficamente en 2010 con un disco llamado “Messio”, traen la cuota infaltable de buen Doom Metal hecho en Rusia, y lo hacen aportando cosas que enriquecen a dicha escena. Moviéndose entre el Drone, aspectos que los posicionan cerca del Doom Death, y algún que otro matiz propio del Funeral Doom, los de Moscú incorporan a un género invitado que les da la posibilidad de ampliar el horizonte creativo de la banda: el Black Metal. Así es que pasan de instantes en donde la lentitud predomina hasta sofocar, para luego introducir ráfagas de velocidad maliciosa, pincelando el lienzo con matices de un frío color gris. Pero, como ya dije, son pinceladas en medio de la oscuridad propia de un género que ha nacido y crecido a paso lento, enmarcado por todo aquello que lacera el alma y aniquila todo atisbo de vigor. Como toda buena banda que se precie de ser parte del Universo Doom, Aethyr eligen expresarse por intermedio de canciones que son largas en la mayoría de los casos, salvo 2 tracks (“Sanctus Satanicus” y “Cvult”) que duran 4:28 y 5:23 minutos, respectivamente. El resto del álbum se compone de extensas composiciones en las cuales hay distintos abordajes, dependiendo del espíritu de la canción en sí, pero que, a su vez, poseen un espíritu unificador que le da cohesión al disco. Por supuesto, las líricas dan el toque final para que el álbum sea, en su totalidad, un ritual esotérico de principio a fin; ritual que, obviamente, tiene como fin apagar las luces y hundirnos en la oscuridad dentro de la cual lo Oculto impera.
“Corpus” no es un disco perfecto ni mucho menos: es un buen disco de Doom, que pasea al oyente por diferentes matices del género, pero que siempre lo devuelve al punto de partida. “Corpus” siempre te lleva al mismo lugar, y genera en el oyente la sensación de Deja Vu, sensación que es aplicable a muchos aspectos del disco. Mas a eso se lo dejo a ustedes.

lunes, 19 de enero de 2015

Mudbath - Corrado Zeller


Año: 2015
Sello: Lost Pilgrims Records
País de origen: Francia

Hay fórmulas que ya empiezan a dar señales de agotamiento. La tendencia a fusionar Sludge con estilos como Black Metal, Drone, Stoner y Doom, se está saturando de bandas que suenan, lucen y componen exactamente igual, al punto de hacerse muy difícil distinguir a una de otras. Mudbath aun no han caído en esa red de copiones de copiones, y si no lo han hecho aun es porque, más allá de no poder despegarse de ciertos vicios, tienen un grado de creatividad interesante que les permite moverse con cierta holgura entre el montón de bandas carentes de talento y originalidad que infestan la escena. La mayor virtud del grupo oriundo de Avignon consiste en poner cada cosa en su lugar, moldear las formas de manera tal que todo suene familiar, pero sin que por ello suene trillado, y no dejar que los clichés predominen por sobre la creatividad. Aun así, de a ratos caen presos de dichos clichés, y terminan tomando un rumbo que pone en peligro la personalidad del grupo. Es cuando el componente Sludge (etiqueta que hoy aparece hasta en la sopa) es combinado con los estilos que todos los grupos que están la misma línea usan para fusionar. Por suerte, la extensión de las canciones (todos los tracks son largos), y la sana de intención de la banda de no apegarse a una sola fórmula, no apegarse a repetir yeites una y otra vez, sino que se mueven, y eso los potencia en lugar de hundirlos. Además, los tipos tocan bien, saben lo que hacen, y dan en la tecla en contadas ocasiones. De hecho, hay una canción en la que aciertan todo el tiempo: “Salmonella”, en donde se tiran hacia el lado del Drone Doom, sacando a relucir la faceta más densa y jodida del grupo.
En líneas generales, “Corrado Zeller” es un buen disco, extenso y pesado, no muy original, pero lleno de buenos pasajes. Mudbath dejan una buena primera impresión, y dejan el crédito abierto para lo que vendrá.

domingo, 26 de octubre de 2014

Shadow Of The Torturer - Dronestown


Año: 2014
Sello: Memento Mori
País de origen: USA

La primera vez que tuve contacto con la música de esta banda, fue gracias a un conocido que me dijo “a vos te gusta Anhedonist, cierto? Deberías escuchar a Shadow Of The Torturer; ahí está tocando actualmente un ex Anhedonist”. Averigüé, y me di con que en SOTT toca V.B, ex miembro de Anhedonist (no toca en este disco, cabe aclararlo), y pero también está Mikey Brown, ex miembro de Aldebaran (quien completa la banda es el bajista B-Bench, además de Tim Call, quien tocó la batería en este disco). Con los antecedentes musicales de estos muchachos, la idea de encontrarme ante una banda sórdida, jodida y arrastrada se apoderó de mí. Oh fortuna la mía, tiempo después me escribe Kunal (de Trascending Obscurity), encomendándome hacer la review de “Dronestown”, segundo full lenght del grupo (tercero si tenemos en cuenta la regrabación del primer disco), el cual sería lanzado por Raúl de Memento Mori. Primera impresión: no me equivoqué, la música del grupo es realmente sórdida y jodida hasta decir basta. Segunda impresión: en Metal-Archives describen al grupo como a una “banda de Doom Metal con influencias Drone/Death/Sludge”. Mi opinión es que no sé si es así la cosa. Si me guío por los 2 tracks que conforman la edición original del disco, me inclino entonces a decir que esto es Drone a la Khanate, con influencias de Doom Death, Sludge y Doom Metal. En cambio, el bonus track que trae ésta edición, la de Memento Mori (extraído del splits que la banda lanzó junto con Ghost of Wem), suena más al Doom Death más escabroso y viscoso, con mucho de Doom Metal en las guitarras, y la mugre propia del Sludge ensuciándolo todo. Ahora bien, más allá de los estilos y etiquetas, y más allá de las primeras o segundas impresiones, “Dronestown” es un disco tortuoso, una verdadera y mórbida tortura sonora a paso lento; tan lento, que por momentos se funde y confunde con los ritmos de ultratumba propios de Funeral Doom, aunque SOTT no lleguen a ser parte de esa categoría. Pero así de denso y perturbador es éste disco. Así de asfixiante y aplastante es lo que hace este trío de oscuros hombres dando rienda suelta las ideas más infernales de sus negras mentes.
Canciones extensas que agigantan la sensación de agobio en el oyente. Sonidos negros y sádicos que laceran los sentidos y el cuerpo. Atmósferas inquietantes, y alguna que otra estructura asimétrica para acrecentar la idea de estar ante un desequilibrio realmente peligroso. En otras palabras, y para hacerla más sencilla a la review, “Dronestown” es un muy buen disco. Muy bueno de verdad. Eso sí, no es para todo el mundo, ok?

miércoles, 22 de enero de 2014

Queen Elephantine - Scarab


Año: 2013
Sello: Heart & Crossbone Records (CD)/Cosmic Eye Records (LP)
País de origen: USA

Cuando mi amigo Manel me dijo de reseñar este material, sus palabras fueron “te va a romper el mate este disco", y como no podía ser de otra manera, su apreciación fue confirmada apenas con la primera escucha. “Scarab” consiste en un viaje psicodélico Drone/Doom minimalista y repetitivo que se extiende cansinamente a lo largo de 50 minutos, entre los cuales se distribuyen los cuatro temas que conforman el redondo. 50 minutos que pasan literalmente volando, buen indicio de que el contenido es cuanto menos interesante, eso sí, si sos adepto a este tipo de sonidos, de lo contrario puede significar una tortura totalmente agobiante y para nada entretenida. Desde que suenan los primeros acordes, la referencia de Earth salta al oído de inmediato, resultando indisimulable su influencia en la construcción de los temas, los tiempos y los riffs, sin embargo la diferencia más radical entre ambas propuestas es geográfica, ya que una sitúa sus atmósferas en tierras asiáticas y como es sabido los otros se rodean de áridos y polvorientos desiertos norteamericanos. En este punto se advierte la otra fuerte influencia que inspira todas las obras de Queen Elephantine y ésta no es la excepción, la de Om, tanto en la parte lírica o simbólica como en en ciertos pasajes de las líneas de percusión, el uso de sítar o la tanpura y elementos típicos de las culturas asiáticas, más precisamente Indú. Q.E. resulta mística por donde se la analice, desde sus orígenes supuestamente provenientes de Hong Kong, actualmente asentados en Brooklyn, hasta el aura que rodea a toda su música, es por eso que invito a aventurarse en su peculiar mundo. La placa abre con “Veil”, más de 8 minutos para el tema más corto de toda la obra, como para ir acostumbrando el oído. El viaje comienza con la percusión dibujando mantras en el aire acompañado por sonidos de fondo correspondientes a la tanpura, slide de guitarra entre otros efectos como el que ellos mismos llaman el “divine mosquito” (sonidos que no nos abandonarán durante todo el peregrinaje). Una guitarra seca y apagada frasea riffs de corte Doom y las voces al igual que los efectos mencionados anteriormente se retuercen y reptan cual serpiente en determinados pasajes, sin aportar más que eso a la ecuación. Continuando con “Crone”, aquí la guitarra sirve de guía, cargada del espíritu Drone/Doom, pero aún más arrastrada que el track anterior, sin llegar a distorsionarse más de lo justo y necesario. Los medios tiempos se tornan densos, la batería acompaña y los efectos de fondo nunca se acallan, acrecentando el misticismo. Si hilamos fino, al tema lo podemos dividir en 3 partes de 6 minutos cada una casi cronometradas, sin perder nunca el hilo conductor, en este caso el riff, que en la segunda parte gana fuerza y “dinámica” si se quiere, mientras que en la tercera parte se vuelve más experimental (por lo menos así lo percibo yo, valga la aclaración). Los medios tiempos vuelven a dominar la escena en el comienzo de “Snake”, más denso, arrastrado y distorsionado que en la anterior oportunidad, mientras las voces “narcotizadas” ofician el ritual en busca del Nirvana, esta vez con mayor protagonismo. Un exquisito viaje Drone, de ese que tan bien le sale a Earth, y que tan bien han interpretado para su propuesta Q.E., sin llegar al mismo nivel, obviamente, toda comparación en este sentido resulta odiosa ya que Dylan Carlson es inigualable en lo suyo, por la hipnótica forma en que mantiene constantemente la tensión y la atmósfera dure lo que dure el tema a partir de una idea simple y repetitiva. Y es aquí donde quizás esté la mayor carencia de los ahora asentados en Brooklyn, ya que no llegan a cautivarnos totalmente, nos atrapan pero por momentos nos sueltan, lo que no quita que al viaje que nos sugestionan lo disfrutemos de punta a punta. Lo mismo sucede con “Clear Light Of The Unborn”, luego de que el ritual se torne masivo y las plegarias se multipliquen en su intro, el tema con el que cierran la placa continúa con la marcha cansina desarrollada durante gran parte del redondo, puramente instrumental, sin líneas vocales, y apagándose de a poco como todo último tramo de una larga y agobiante travesía, diluyéndose en un vacío críptico pero pletórico. “Scarab” es un trabajo a la altura de la discografía de Queen Elephantine, y cumple con todos los requisitos que hacen al estilo que practican, quizás sin la inspiración de los grandes exponentes pero desenvolviéndose con mucha facilidad y atino a la hora de construír su plataforma de despegue que nos impulsará hacia los rincones más perceptivos de nuestras mentes.

miércoles, 16 de octubre de 2013

Hipoxia/Gangrened - Split Tape


Año: 2013
Sello: Feretro Records, Strange Records, Filthy Rat Records, Discos Macarras, Twin Souls, LaserBlast, The Bloody Dirty Sanchez, Desfiladero Records y Boue Records.
Países de origen: España (Hipoxia) y Finlandia (Gangrened)

Almas deseosas de ser torturadas por sonidos que golpean como mazas, y que aplastan con fuerza constrictora, pero a paso fúnebre, este split es para ustedes. Dos bandas que aman tocar lento, pesado y con mucha maldad, unen sus fuerzas en este split de edición limitada a 300 copias, en cassette, o bien, en formato digital a través de Bandcamp. Una de estas bandas (Hipoxia) ya pasó por este blog, y les hemos prodigado elogios varios. Los otros (Gangrened) hacen su presentación en sociedad. Como corresponde, les dedicaremos su espacio a cada banda a partir de ahora.
Hipoxia hacen Drone/Doom, y bien hijo de puta, retorcido y negro como el alquitrán. Todo lo hecho en su anterior trabajo aquí se encuentra potenciado, llevado el siguiente nivel en todo lo que conforma la música del grupo. Más oscuro, más pesado, más lisérgico, más profundo, más macabro. Es como si hubieran decidido tomar las cualidades más jodidas de su música, y se hubiesen puesto a trabajar denodadamente en ellas, buscando que, de esta manera, Hipoxia se convierta en una entidad más monstruosa. Aportan un solo track los españoles. Pero este aplasta al oyente de tal manera, que invita al oyente a tomarse un descanso luego de tan asfixiante composición. Hipoxia siguen por el buen camino, y prometen seguir creciendo.
Gangrened es menos experimental que Hipoxia, más clásicos si se quiere, pero suenan igual de densos y malvados. Doom a la Black Sabbath, Electric Wizard, y todo aquello que va por la senda del Maligno. 2 tracks, humo dulce emergiendo por los parlantes, Groove, gancho, buenos riffs, y un sonido pesado como el que más, tal como indica el manual del Doom Metal. No sé si el resto de las canciones de estos finlandeses serán tan buenas como las que incluyeron en este split. Lo que sí puedo decir es que, a juzgar por estos 2 tracks, se hace necesario escuchar más material de Gangrened.
33 minutos en el abismo, sintiendo la oscuridad en la piel. 33 minutos de llamas que abrasan, de olor a azufre y de horrores impronunciables. 33 minutos de Drone y Doom para que sus cuerpos, almas y cerebros sean aplastados. Muy recomendable.

viernes, 27 de septiembre de 2013

Nonsun - Sun Blind Me


Año: 2013
Sello: Breathe Plastic Records
País de origen: Ucrania

El primer disco de Nonsun me sigue pareciendo una obra cautivante. Es un viaje mental hacia las regiones de la galaxia más alejadas del sol, musicalizada de manera para nada convencional, aunque manteniéndose dentro de los parámetros del Drone Doom y similares. Este segundo trabajo nos permite retomar el viaje justo donde lo dejamos con su anterior álbum (Good Old Evil, 2012). Y el viaje sigue siendo cautivante. Sigue provocando sensaciones encontradas, sigue provocando que la mente del oyente visite regiones inexploradas del cosmos. Lleva al oyente hacia gigantescos agujeros negros, sigue subyugando a quien se anima a continuar el viaje. Afortunadamente, Alpha (batería) y Goatooth (guitarra, bajo y voz) continúan lo hecho en su primer disco, pero no lo repiten hasta el cansancio. Saben cuales estructuras utilizar para crear su oscura e inquietante música, pero también saben que no tiene sentido copiarse a sí mismos. En todo caso, evolucionan sobre lo hecho anteriormente. Y eso algo digno de elogios, pues demuestra dos cosas: que Nonsun saben qué quieren, cómo lo quieren, y cómo obtenerlo; y saben cómo crecer sin perder de vista la identidad de la banda. Identidad que podemos apreciar en piezas maestras como la sucesión “Alphomega” (ambas partes, 1 y 2), en donde la influencia de los geniales Earth asoma entre los sonidos lánguidos, las atmósferas espaciales, y los acordes con sabor a Western. En las 2 primeras canciones, el dúo ucraniano apela a lo más duro y pesado de su material, con voces guturales y baterías tan lentas como aplastantes, enmarcadas dentro de lo que conocemos como Doom Metal. Las 2 últimas (la saga “Alphomega”) encajan a la perfección dentro del Drone Doom.
Pero, y más allá de las etiquetas, lo que tiene valor aquí es la experiencia de escuchar a un grupo, a mi entender, está infravalorado por el público y la prensa. Hay muchas bandas que, siendo inferiores a Nonsun, reciben mayor atención, mayor difusión, y, por ende, son más conocidas que nuestros amigos ucranianos. Estamos a tiempo de hacer que eso cambie: Nonsun merecen ser conocidos y disfrutados.


lunes, 16 de septiembre de 2013

Asilo & Neh Czneg - Split


Año: 2013
Sello: Zann's music / Distroiart
País de origen: Argentina (Asilo) / Neh Czneg (Alemania)

Adoradores de Lovecraft por partida doble. A Asilo ya los hemos reseñado en dos ocasiones, no así a Neh Czneg. Ambos rinden culto al gran escritor de Providence, ya sea a través de los títulos de las canciones, ya sea con el nombre del estudio en donde Asilo hicieron su parte (el estudio se llama Randolph Carter, y allí grabaron todo menos la batería), y, como no, a través de la música de ambas bandas, que tratan de recrear las asfixiantes atmósferas creadas por Lovecraft en sus obras. Pero, y más allá del fanatismo por la obra de Lovecraft, acá lo importante es la música contenida en el mismo, y no Lovecraft.
Asilo es un grupo conocido por quienes hacemos el blog, y es un grupo que nos gusta. Su Sludge escabroso con toques crusties a la Amebix, y toques de Metal Atmosférico a la Neurosis, siempre me ha resultado interesante, y las canciones aquí incluidas no son la excepción. Sin embargo, para esta ocasión ha desaparecido el costado Crust del grupo, centrándose en el lado más lento, pesado y grotesco de su propuesta. De esa manera logran impactar en el oyente a base de estridencias, densidad y una muralla sonora gigantesca que se derrumba sobre uno. Manuel Platino (bajo, voz, osciladores y saxo), Sebaxxxtián (bajo), Ignacio DP (batería) y Adrián M (sintetizadores y samples), traen dos composiciones que, al menos en mí caso, han despertado sensaciones opuestas. Por un lado, disfruto mucho del sonido del grupo, tan gordo y poderoso como indica el manual del Sludge. A eso debo sumarle que, de a ratos, exhiben una audacia poco habitual en nuestro país, más aun si hablamos de bandas de Metal, en cualquiera de sus vertientes. Pero, por otro lado, hay cierto apego a los clichés del género que contrastan, y mucho, con el costado más libre y experimental del grupo; esto último, como ya dije, es lo que más resalto de Asilo: su capacidad y valentía para probar con cosas que rompen los moldes. Mas ese detalle (el apego a los clichés del género, algo que no favorece a la personalidad del grupo. Y esto es algo puramente subjetivo, pues así como no soy muy afecto a disfrutar de los clichés del Sludge, sí disfruto, y mucho, de los clichés del Death Metal) no impide disfrutar de 2 buenas composiciones a cargo de la que, a mi parecer, es la mejor banda del estilo en el país.
En cuanto a Neh Czneg, pues se trata de una one man band proveniente de Alemania, y tal como imaginé apenas encontré algo de información respecto a este proyecto, hace Drone Doom. Mejor dicho, hace Drone Doom del bueno, completamente alejado de las estructuras convencionales de lo que conocemos como Canción, pero completamente aferrado a las estructuras de un estilo que enorgullecería, y fascinaría, al mismísimo Lovecraft. Composiciones extensísimas, atmósferas tan tétricas como voladas, culto al caos cósmico y obscuridad dominante. Nada que no hayamos escuchado en el 2005 de la mano de los grandes del Drone, pero bastante bien hecho.
En resumen, un split recomendable, sobre todo si lo tuyo son los sonidos más lánguidos, agobiantes y densos. En ese caso, la vas a pasar de puta madre escuchando esta oda a La Gran Raza de Yith.

martes, 6 de agosto de 2013

Hellige/Lengua Mortuoria - El Horror Cósmico


Año: 2013
Sello: ¿?
País de origen: Argentina

Que bandas argentinas editen un Split de tamaña calidad, habla a las claras de que algunas cosas se están haciendo más que bien; yo diría que algunas cosas se están haciendo muy bien. Ambos grupos (Hellige y el proyecto unipersonal llamado Lengua Mortuoria) han pasado por este blog, y de seguir así, yo creo que se van a tener que acostumbrar a leer dichos nombres en estas páginas. Y es que ambas bandas ofrecen algo diferente a casi todo lo que se hace en este país. Sin por ello incitarme a decir que estamos ante dos propuestas completamente innovadoras, ambos combos se la juegan a hacer cosas que, al menos en Argentina, no son moneda corriente.
Por un lado viene Hellige y su capacidad para hacer un Black Metal muy atmosférico, etéreo, para nada convencional, en donde las sombras del Doom y las partes más perturbadoras del Ambient se introducen entre las líneas frías y perturbadoras de un Black Metal que no conoce de grandes exponentes por estos lados. O mejor dicho, no conocía, pues con la existencia de Hellige esa falencia ha dejado de ser lo grande que era.
¿Y Lengua Mortuoria? Es Drone Doom del infierno, así de sencillo. Es algo que aquí, en mi ciudad, no tiene antecedentes, ni una buena cantidad de seguidores (de hecho, aquí en Córdoba aun siguen embobados con Megadeth, Metallica, Ricardo Iorio y Ozzy, entre otros pocos), por lo cual su propuesta resulta doblemente audaz y valiosa. Pero no sólo por ser distinta y renovadora resulta valiosa; la música de Lengua Mortuoria es buena, realmente buena, y es allí donde reside la mayor virtud de este proyecto.

El Split en sí consta de 4 composiciones, siendo el track 2 –Goblets Stars-obra de Hellige, y el siguiente –Hacia Lo Desconocido- de Lengua Mortuoria. El primer y el último tema pertenecen a la unión de las mentes y cuerpos detrás de ambas bandas, unidas en pos de crear algo que enorgullecería al mismísimo Lovecraft, pues ambos temas no hacen más que reproducir con sus sonidos, las horrendas y asfixiantes historias relatadas por el Gran Genio de la Literatura de Horror. De hecho, el split completo me trae a la mente fragmentos de algunos relatos de Lovecraft, e imágenes que dichos relatos supieron evocar en mi mente. Con todo lo anteriormente dicho ¿hace falta decir que estamos ante un que, además de ser muy bueno, es muy oscuro?    

martes, 14 de mayo de 2013

Dead Rooster - Witches Of Belial



Año: 2012
País de origen: Argentina
Sello: Witness Hell Productions

El Doom, de todos los géneros que integran el Universo Extremo, es uno de los menos practicados en nuestro país. Usualmente, los músicos apuntan hacia el Death, el Black, el Thrash (el que más adeptos tiene en Argentina) e incluso el Grind en todas sus vertientes. El Doom, si bien cuenta (y contó) con algunos exponentes interesantes, lo concreto es que la cantidad de bandas dedicadas a tocar tan especial estilo no abundan. Desde hace un tiempo, la tendencia parece querer revertirse, y poco a poco el horizonte se ve más poblado. Dentro del cúmulo de agrupaciones que deciden caminar por la senda de la miseria y la perdición, encontramos a Dead Rooster, quienes vienen a aportar su cuota de lentitud y magia negra. Con tan sólo 4 canciones, éstos amantes de los ritmos arrastrados se presentan en sociedad, en medio de acordes densos y maquiavélicos, y un aura a ritual mágico que voltea. Si bien de a ratos se tiran hacia el lado del Drone Doom, nunca llegan al nivel de opresión y tortura al cual nos acostumbraron bandas como Sunn O))). En todo caso, cuando encaran para ese lado del Doom, lo hacen con reminiscencias de los viejos Earth (no el de la etapa más Western) e incluso algo de Khanate por ahí. Personalmente los encuentro más cercanos a bandas como los malditos de Goatlord, Doom Snake Cult, y hasta algún que otro pasaje en donde aparece la influencia de otra banda de culto: Dream Death. Con esos argumentos sonoros, la banda que cuenta con El Topo en guitarra, Lucien Anello (bajo y voz), y Mariano Paz en batería (aunque, según leí, las baterías fueron grabadas por Diego Luthor), se sale de los parámetros compositivos y sonoros a los cuales son tan propensos la mayoría de los músicos metaleros argentinos. Y digo esto porque no es habitual encontrar bandas que busquen expresarse de ésta manera, sin ser originales en absoluto, pero, al menos, intentando hacer y ser distintos a la mayoría de las bandas que existen (y existieron) en nuestro país. Ok, Dead Rooster no descubren la pólvora ni mucho menos; no creo que figure en los planes de la banda, sinceramente. Pero tienen un puñado de virtudes que, de ser aprovechadas, deberían permitirle al grupo salir de nuestro medio, para salir a recorrer parte del mundo. Esas virtudes están más que claras, y surgen a primera oída. A saber, las atmósferas están muy bien logradas. El sonido es rudo, cavernoso y oscuro, justo lo que el estilo de la banda exige. En la faz compositiva exhiben dos cualidades muy elogiables: ponen todo en el lugar correcto, y saben hacia dónde van. Y hacen Doom, un género que venía pidiendo a gritos que aparezcan más bandas en nuestro medio, y que esas bandas sean de buen nivel. Junto a Dead Rooster hay otros exponentes del Doom a nivel local, y hasta ahora, no escuché ninguno que me defraude. Esperemos que siga así la cosa. Y esperemos que Dead Rooster no detengan su evolución.

viernes, 8 de febrero de 2013

Nonsun - Good Old Evil



Año: 2012
Sello: Autoproducido/Independiente
País de origen: Ucrania

Dos seres de almas oscuras y mentes retorcidas unen sus fuerzas para llevarte de viaje…hacia la nada. Y cuando digo LA NADA, me refiero a un vacío gigante, inconmensurable, oscuro hasta lo inimaginable, desolador y agobiante. Una nada que oprime el espíritu y provoca que la mente navegue sobre pensamientos turbulentos y sombríos. El viaje (mental-espiritual) es algo que surge porque la música de este dúo es más una travesía opresiva y desesperante que un disco de música en sí. Andriy Alpha en batería, y Bohdan Goatooth en guitarras, bajo, voz y teclados, son los culpables de que este primer disco de Nonsun sea una perturbadora experiencia sonora que trasciende lo meramente musical. Lo trasciende porque lo esencial en este disco no pasa por las estructuras, ni por la elección de las notas, ni los ritmos, sino por las atmósferas que se crean, por lo que dice y lo que se intenta provocar en el oyente por medio de esa enfermiza sucesión de tracks (4 en total) que de convencionales tienen poco y nada.
Drone, Doom del más negro y algo de Sludge. Mucho Noise, mucho Ambient del más jodido, y mucha mala onda. Temas extensos (como indica el manual), un sonido gigante y aberrante. Climas etéreos y para nada agradables (todo lo opuesto) y emociones-sensaciones-pensamientos lovecraftianos que invaden el total del álbum, rincón por rincón, parte por parte, sin dejar resquicios para que ingrese la luz.
Grabado en Nonsun Studio y Pohulianka Hall Basement, durante el 2012, y editado en diciembre de dicho año, “Good Old Evil” es el disco perfecto para aquellos que encontramos belleza en la música malvada y perversa. Para aquellos que sólo buscan belleza en lo hermoso, este es el disco ideal…para huir espantados.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Hipoxia - Idem


Año: 2012
Sello: Le Crepuscule du soir, Stange Records y Féretro
País de origen: España

Odio hecho ruido, así se autodefinen estos oriundos de Madrid, España, cultores de un Drone/Doom realmente áspero y malvado. Influenciados por combos como Burning Witch, Khanate, Unearthly Trance y Teeth Of Lions Rule The Divine, los madrileños exponen su oscura visión del decadente mundo en el que vivimos, y lo hacen apoyándose en ritmos lentos y arrastrados, bajos y guitarras pesados como el que más, y una voz reventada y poco amigable (nada amigable, más bien). Escabroso y malhumorado, lo de Hipoxia despide olor a pútrido, a agua estancada y podrida. Hipoxia no transmiten nada bueno, nada agradable ni nada sensible. Los tipos irradian nihilismo cuando lo sienten así, y escupen odio cuando lo creen necesario. Más lo último que lo primero, a decir verdad. Así transcurre un disco de sensaciones extremas, de sonidos brutales y de composiciones jodidas. Así se suceden canciones que te apabullan con sus acordes eternos sobre bases densas, aplastantes. Así va y viene la placa, con trazos negros y otros más oscuros aun, si es que existe algo más negro que lo negro.
JK, E y K no están contentos con la inmundicia que los rodea, más bien todo lo contrario. Hipoxia no están acá para decirte que todo es lindo, que todo va a estar bien. Ellos están aquí para mostrar el lado oscuro de un mundo caótico e insensible. Y que los ritmos sean tan densos y arrastrados tiene una relación innegable con ese apesadumbrado sentir y ver las cosas, con esa desesperante sensación que nace de creer que todo se está yendo al carajo, y que, irremediablemente, nada detendrá la caída. Hipoxia es un final, o en todo caso, la música de un final anunciado. Y como todo final anunciado, es lento y agónico. Pues a ese final, ellos le ponen música. Fin.