sábado, 4 de agosto de 2012

Informe: Black Metal Parte 2


Bien, nos tomó un tiempo terminarlo, pero ya está: la segunda parte del Informe sobre Black Metal al fin puede ver la luz (qué irónico decir eso cuando hablamos de Black). En este caso, y al contrario de lo hecho en la primera parte, poco hay del Black más True, el más puro. Al contrario, aquí la cosa tiende a centrarse en las vertientes, las ramificaciones y variantes de un género que, en los 90s, se caracterizó por ser sectario y elitista. Y si bien hoy lo sigue siendo, la aparición de artistas con visiones distintas de lo que el Black puede y debe ser, han posibilitado que el género encuentre nuevas sendas por las cuales transitar, sin por ello dejar de ser lo que es: la forma artística más demoníaca y fría que jamás haya existido en este planeta.
Al igual que la primera parte, el informe fue escrito, principalmente, por Laura Serviän (mi novia, quien además se especializa en Black Metal) y yo, Manel, encargándome de determinadas bandas. Ahora sí, la segunda parte del informe.



Ulver
Origen: Oslo, Noruega. 1993/presente.

Ulver está lejos del Black Metal, actualmente. ¿Lejos? A años luz, mejor dicho. Pero ¿Quién en su sano juicio puede negar que Ulver haya sido una de las bandas más trascendentes e influyentes en la historia del Black? ¿Es que acaso nunca escuchaste Nattens Madrigal? Bueno, esa placa, cruda y fría como pocas, es un verdadero hito en la historia de un género al cual, posteriormente, los liderados por Garm le dieron las espaldas. Esa placa, junto a los primeros demos y el extremo Bergttat, marcaron a fuego a muchos músicos. Ese material es fundamental para entender el por qué detrás del llamado Raw Black Metal. Un Black crudo, visceral, lleno de maldad y furia guerrera. Un grito desgarrador, enajenado. Un derramamiento de sangre, la furia de una bestia enceguecida. Y un sonido realmente Raw, realmente sucio y congelante. Una tormenta de frío polar que se abate sobre nosotros, con gritos que se asemejan a los de una bestia, un lobo o un vikingo enardecido, según la ocasión. Una guitarra enchufada a un amplificador viejo y reventado, escupiendo riffs que laceran los oídos, tanto por la ejecución y el sonido, como por lo que toca. Bases firmes, brutales, desalmadas. Todo junto puesto al servicio de un Black Metal que llevó la crudeza del género hacia el siguiente nivel. Escuchar a aquel Ulver, es como perderse en los oscuros y fríos bosques nórdicos, exponiendo la integridad física al frío. Es sentir que los lobos merodean, sedientos de sangre, esperando el momento justo para destrozarte. Es Black Metal nórdico, sin vueltas.
Al tiempo de haber creado una forma tan pura de hacer Black, Ulver mandaron al carajo al género que los vio nacer, y tomaron decisiones realmente arriesgadas. Hoy, hablar de Ulver (o de Garm) es hablar de un grupo que hace lo que quiere, que no se aferra a ningún rótulo, y que transita por el mundo de la música en libertad, sin ataduras. Desde Ambient hasta bandas sonoras, pasando por bellas composiciones acústicas de tinte pagano, Trip Hop, y muchas opciones más, acomodadas según la ocasión, según el deseo de su alma mater: Garm. Y Garm es, en cierto modo, y con su alejamiento del Black, uno de los principales responsables y mentores del surgimiento de grupos que han llevado los límites del Black más allá de lo impensado. Grupos vanguardistas, audaces, innovadores, que han permitido que el Black se renueve musicalmente.
Hoy es prácticamente imposible esperar otro disco blacker de Ulver. No hace falta: con lo que hicieron, les sobra.

Influenciados por: Bathory, Enslaved, Mayhem, Beherit, Emperor, Darkthrone (todas influencias de la época blacker).
Líricas: Miseria, Mitología vikinga, Licantropía, Dioses.
Discografía esencial: Bergtatt - Et Eeventyr I 5 Capitler (1995); Nattens madrigal - Aatte hymne til ulven i manden (1997).
También escuchar: Diaboli: Mesmerized by Darkness (1996); In The Woods: Omnio (1997); Ved Buens Ende: Written In Waters (1995); Oranssi Pazuzu: Kosmonument (2011).



Taake:
Origen: Bergen, Noruega. 1995/presente.

De las bandas nórdicas que surgieron con posterioridad a la época dorada del Black nórdico, hoy ¿Cuál es la más representativa? Una sola palabra: Taake. La banda comandada por el muy talentoso Ørjan Stedjeberg, más conocido como Ulvhedin Høst, o Hoest, en su defecto, y nacida de las cenizas de Thule, es una de esas agrupaciones que hacen pensar que aquel Black nórdico de los 90s, lejos está de agotarse. Violento, siempre frío y malvado, sin alejarse jamás de la esencia del Black nórdico, pero sin encerrarse en el pasado, ni dejando de lado la búsqueda de nuevas ideas, Taake resume en sí misma toda la pureza de un estilo que, desde el surgimiento del Black como movimiento, se caracterizó por ser sumamente elitista. Pero, a su vez, juega con su inventiva, pone a trabajar la creatividad, y así crea genialidades que trascienden al género sin abandonarlo. Su último disco, el colosal “Noregs Vaapen”, es una prueba contundente de cuanto se puede hacer aun hoy en materia de Black Metal, arriesgando y manteniéndose fieles al estilo, de igual manera. Hoest, a su vez, es algo así como la imagen más visible de una camada de bandas blackers que, a pesar de haber explotado con posterioridad a la mejor época del Black, han sabido mantener esa pureza, ese espíritu combativo, guerrero y sanguinario propio del Black, bien arriba, inalterable. Han sabido perpetuar en el tiempo la quintaesencia de un género que, por la postura elitista de muchos de sus fans, más la ortodoxia de algunos músicos, pudo no haber sobrevivido al paso del tiempo. Y es gracias a esa pureza, aunque suene contradictorio, y gracias a grupos como Taake, que el Black nórdico está de pie, peleando con fiereza, y demostrando su vigencia. Es por eso que debo decir ¡SALVE HOEST! ¡SALVE TAAKE!.

Influenciados por: Mayhem, Darkthrone, Satyricon, Enslaved, Celtic Frost.
Líricas: Oscuridad, muerte, el invierno, dolor, el Infierno, Satán.
Discografía esencial: Hordalands Doedskvad (2005); Taake (2008); Noregs Vaapen (2011).
También escuchar: Urgehal: Goatcraft Torment (2006); Lja: Til Avsky For Livet (2006); Celestial Bloodshed: Cursed, Scarred & Forever Possessed (2008); Svarttjern: Misanthropic Path Of Madness (2009).




Watain:
Origen: Uppsala/Estocolmo, Suecia. 1998/presente.

Otra banda que representa con fidelidad lo que fue, y es, el Black escandinavo de los 90s: Watain. Comandados por Erik Danielsson (bajo y voz), el feroz grupo sueco ha ido evolucionado sin cesar desde su primer demo, demostrando que el Black puede convivir con una ambivalencia de situaciones en su seno: permanecer fiel a sus raíces, y, a la vez, evolucionar. Watain, quienes arrancaron practicando un Black crudo y frenético, con un sonido sucio y hasta ciertamente desprolijo, comenzó a mostrar nuevas facetas con el correr de los demos y álbumes, llegando en el 2003 a dejar boquiabiertos a muchos con su disco “Casus Luciferi”. A partir de ahí, el crecimiento de los suecos ha sido sostenido, prácticamente inagotable, encumbrándolos en la cima del Black actual, además de haber logrado el reconocimiento y el apoyo casi incondicional de las huestes más ortodoxas, algo difícil de conseguir si hablamos de Metal Negro. Hoy, con tal de mejorar su música, no escatiman recursos a la hora de enriquecer su arte. Si hasta los encontramos más rockeros (lo que se llama Black & Roll), con algunos marcados toques del mejor Swedish Death Metal, y algún que otro riff bien thrashero por ahí.
Furia y melodía. Velocidad y excelentes cambios de ritmo. Grandes composiciones. Un sonido duro pero claro a la vez, sin perder nunca esa suciedad típica del Black. Muy buenos músicos y una imagen poderosa. Y, claro, líricas que rinden culto a todo aquello que ha hecho del Black un género maldito. Watain tienen todo lo necesario como para ocupar el lugar privilegiado que hoy ocupan, lugar que bien merecido tienen. A pesar de las críticas que tuvieron que soportar cuando ganaron, en el 2011, el Grammy sueco al Mejor Grupo de Hard Rock con su disco “Lawless Darkness”, los suecos cierran bocas y silencian críticas con algo infalible: buen Black Metal. ¿Para qué más?

Influenciados por: Dissection, Von, Darkthrone, Mercyful Fate, Necrophobic, Bathory.
Líricas: Satán, muerte, oscuridad.
Discografía esencial: Sworn To The Dark (2007); Lawless Darkness (2010).
También escuchar: Craft: Fuck The Universe (2005); Tsjuder: Desert Northern Hell (2004); Krypt: Preludes To Death (2008); Glorior Belli: The Great Southern Darkness (2011).


Primordial:
Origen: Dublín, Irlanda. 1987/presente.

Una de las bandas más longevas en la actual escena, es, a su vez, una de las bandas más innovadoras. Primordial no pueden ser analizados, ni tampoco escuchados, desde el mismo lugar que se lo hace con las bandas tradicionales del Black. Lo de ellos es una mirada más amplia del género, otra visión. La música de Primordial va de la mano con las líricas, con la puesta en escena, con las ideas que promulgan sus integrantes. Primordial son irlandeses, y sin problemas al respecto, lo exponen a su manera. Cuando uno escucha a Primordial, no imagina a un puñado de irlandeses jugando a ser vikingos: lo que se escucha es a irlandeses haciendo Black con raíces irlandesas y/o célticas. Sin apoyarse en el odio exagerado e irracional. Sin hacer abuso de las estridencias con tal de sonar True. Sin declaraciones explosivas ni posturas panfletarias. Música, música y una lírica casi poética, alejada de ideas extremistas. Adentrarse en el fascinante mundo de Primordial es como cerrar los ojos e imaginarse sobre un navío que surca las aguas soportando todos los climas habidos y por haber. Así como la calma dice presente, y permite navegar sobre aguas pacíficas, tan pronto como eso sucede, la tormenta se abate sobre nosotros, las aguas se vuelven turbias, iracundas, y el frenesí domina el panorama. Eso es la obra de los irlandeses comandados por el genial Nemtheanga, un vocalista tan dúctil, que puede combinar gritos desgarradores con susurros estremecedores. Aguerridas voces blackers, con profundas y claras entonaciones paganas, describiendo paisajes y momentos históricos, paseando por relatos mitológicos, o bien, pintando cuadros hermosos de la naturaleza que rodeó a los celtas. Y las guitarras, ya sea con furia, ya sea con calma y elegancia, desgranando emocionantes riffs, engendrando melodías que erizan la piel, sobre bases que ora vertiginosas, ora acompasadas, hacen las veces de sostén para tan épicas creaciones.
Hoy, el Black ya no es lo que fue. El espectro se abrió enormemente, y eso dio pie a la aparición de bandas que si bien mantienen lazos inequívocos, desde lo musical, con el pasado, lo hacen desde una perspectiva distinta, enfocados más en el arte antes que la idea de ser parte de un movimiento elitista. Primordial han sido fundamentales en ese cambio, trayendo al mundo canciones, discos enteros, que difícilmente puedan no afectar a quien se disponga a escuchar su obra con la atención que se merece.

Influenciados por: Bathory, Mercyful Fate, Enslaved, Celtic Frost, Folclore Celta, Sabbat (uk).
Líricas: Mitología Celta, paganismo, historia.
Discografía esencial: Storm Before Calm (2002); The Gathering Wilderness (2005); To The Nameless (2007).
También escuchar: Drudkh: Microcosmos (2009); Stielas Storhett: Expulsé (2011); October Falls: Marras (2005); Agalloch: Marrow Of The Spirit (2010).


Arcturus:
Origen: Oslo, Noruega. 1990/presente?

En el Black Metal, la crudeza y la suciedad son condiciones esenciales para que la esencia del género permanezca inalterable. Palabras como Sofisticación y Elegancia, durante mucho tiempo, fueron malas palabras. La definición Avantgarde era algo que la mayoría de los blackers preferían mantener bien lejos de su territorio. Pero las cosas cambian, y cambian porque existe gente que provoca esos cambios. Uno de los cambios más significativos en la historia del Black, lo produjo Arcturus. Nacidos de las cenizas de Mortem, los noruegos dejaron de lado los clichés del género en algún momento de su carrera, y se pusieron a experimentar. Si bien lo que hicieron en un principio era Black Metal, jamás fue Black en estado puro. Ya en sus primeras creaciones, la palabra Atmosférico aparecía en la mente del oyente con asombrosa facilidad. Así, y durante dos discos, el combinado de virtuosos se atrevió a demostrar que en el Black había espacio para otras expresiones, para otras formas de encarar el Black. Sus 2 primeros discos, verdaderas obras maestras, son un compendio de ideas que van desde lo más atmosférico del Black, a refinadas muestras de Rock Progresivo, toques de psicodelia cósmica y toques Viking escondidos entre los arreglos pomposos. Pero eso fue en sus 2 primeros trabajos, pues posteriormente, a los integrantes del supergrupo se les dio por irse al carajo…y lo hicieron. Todos los esbozos de Avantgarde, de Rock Progresivo y Psicodelia, los cuales antes se encontraban mechados con la parte Black (predominante esta), salieron a flote como por arte de magia, y ya el Black no era más primordial, sino una parte más dentro de un pandemonium de ideas y estilos que convergían en distintas partes de la obra, encontrándose o no entre sí, pero siempre apareciendo por sorpresa cada uno de estos elementos.
Lo mejor del caso es que los implicados en dicha tarea, son músicos que en sus otras bandas también han hecho lo que se les canta. Sin embargo, en Arcturus, esas ganas de cagarse en todo y mandar a la mierda a los prejuiciosos, se potenció. Con citar algunos nombres relacionados a la banda, alcanza como para darse una idea de lo que Arcturus tenía que ser, sí o sí:
Sverd, quien tocó teclados en Ulver y Emperor, entre otros. Skoll, a quien tal vez escuchaste tocando el bajo en Ulver, Ved Buens Ende y Fimbulwinter. Un muchacho conocido como Hellhammer en la batería, ICS Vortex en la voz, más ex integrantes de Arcturus, cuyo currículo me exime de mayores comentarios: Garm de Ulver, Tore Moren de Skitliv, Samoth de Emperor, y la lista sigue. Todos poniendo sus respectivos talentos al servicio de un grupo que jamás se aferró a una fórmula predeterminada, y que demostró que el Black no necesita cerrar filas e ignorar nuevas vertientes para enriquecerse. Algo digno de elogio ¿no?

Influenciados por: Enslaved, Rock Progresivo de los 70s, Psicodelia de los 60s, Ambient, Ved Buens Ende, Rush.
Líricas: Astronomía, Locura, literatura, lo sobrenatural.
Discografía esencial: Aspera Hiems Symfonia (1996); La Masquerade Infernale (1997).
También escuchar: Smohalla: Résilience (2011); Sear Bliss: Eternal Recurrence (2012); Sigh: Hangman's Hymn - Musikalische Exequien (2007); Solefald: The Linear Scaffold (1997).



Anaal Nathrakh:
Origen: Birmingham, Inglaterra. 1998/presente.  

Ok, está bien: hoy Anaal Nathrakh no hacen Black. O al menos, no en su forma más pura. Pero nadie que haya escuchado aquellas primeras detonaciones del dúo inglés puede negar que, al comienzo de su carrera, los británicos fueron verdaderos maestros en esto del Black más bestial. Tanto “Total Fucking Necro” como “The Codex Necro” son placas absolutamente imprescindibles si lo tuyo es el Black en estado de ebullición, o más bien, a punto de avasallar con todo, cual explosión nuclear. Fueron una de las bandas más rápidas del planeta. Metían ruido a lo bestia, utilizando elementos del Industrial y el Noise para llevar a cabo tan enfermizo plan. Sonaban como un Mayhem pasado de revoluciones, mixturado con Whitehouse (la gloria del Noise inglés) y una actitud entre anárquica, satánica y gritos proferidos por algún poseído lleno de ira. El odio que se desprende, hasta el día de hoy, de sus canciones, (¿se las puede llamar así?) es algo que se cuela por debajo de la piel, se mete en las tripas y te convierte en un enfermo hijo de puta, tal como los ingleses éstos. Irrumator y V.I.T.R.I.O.L. nunca usaron corpsepainting, ni salieron a hacer declaraciones copiadas a Vikernes. Ni quemaron iglesias, ni mataron a nadie tampoco. Sólo se limitaron a dejarse llevar por el odio y la locura, y con esas armas, engendraron una bestia muy humana, asquerosamente humana, pero a la vez inhumana, con el nada santo propósito de ensordecer al mundo entero, y ya que están, ponerle música a una próxima explosión nuclear.
Desde el 2004, año en que editaron “Domine Non es Dignus”, los Anaal Nathrakh comenzaron a fusionar su música con el Grindcore, momentos de Black Industrial en donde Attila Csihar mete su singular voz, algún que otro pasaje de voces limpias (habitualmente a cargo de Vintersorg) con melodías épicas incluidas, y un sonido igual de violento, pero un poco más limpio. El sonido Necro de sus primeras obras ya es parte del pasado. Si bien hoy siguen siendo unos verdaderos animales, la etapa de Raw Black lleno de Noise y baterías programadas a velocidad sideral, ya quedó un poco en el pasado. La esencia está, pero con cambios en sus formas.

Influenciados por: Mayhem, Emperor, Gorgoroth, Whitehouse, Ministry, Napalm Death.
Líricas: Odio, Aniquilación, Armagedón.
Discografía esencial: Total Fucking Necro (2000); The Codex Necro (2001).
También escuchar: Thorns: Idem (2001); Mysticum: In The Streams Of Inferno (1996); Aborym: Kali Yuga Bizarre (1999); Bestia Arcana: To Anabainon Ek tes Abyssu (2011).



The Axis Of Perdition:
Origen: Middlesbrough, Inglaterra. 2001/Presente.
Más anormales para este boletín. Y creo que no exagero si digo que estos son los más anormales de todos. Estos ingleses han hecho de la locura un camino que los lleva hacia una salida que, tal vez, ni ellos conozcan. No se cual será la meta de estos tipos, pero si estoy seguro de que están completamente chiflados. Son una combinación enfermiza entre lo más opresivo del Industrial (Throbbing Gristle a la cabeza) con el Black más mala leche y cosas Ambient y Noise. Sí, son Blackers, pero de una manera sumamente singular: son tan extraños como Blut Aus Nord, lo cual es ya decir mucho. La combinación entre Black e Industrial no se da por el simple hecho de que hacen Black y le meten samples y soniditos procesados. Es una fusión exacta, 50 y 50, a la cual le suman pasajes Ambient de lo más estremecedores que se puedan imaginar, y momentos del Noise más jodido. El resultado es un viaje por los pabellones más recónditos de algún oscuro manicomio. Es como meterse en la mente de un alienado irrecuperable, y sentir en la propia piel, como los parásitos de la mente (como solía decir Lovecraft) corroen la misma, desdibujan la realidad y transforman todo en una deformación irreproducible de los hechos cotidianos. Todo esto se logra gracias a las mentes endemoniadas de un puñado de verdaderos terroristas del sonido, decididos a joderle la vida a cualquier desprevenido que ose acercarse a semejante monstruosidad sonora.
Creo que el futuro de la Música Extrema está aquí, en proyectos como The Axis Of Perdition y Blut Aus Nord, con esa manía obsesiva por mezclar estilos alineados con el terrorismo sonoro, sin perder la esencia de, en este caso, el Black más misantrópico y peligroso. Describen horrores, seguro que sí. Pero no son horrores de otros tiempos, son horrores actuales, palpables, cercanos. Y eso los hace tan peligrosos, tan retorcidos.
No los dejen pasar, no se pierdan de experimentar este intenso viaje por los lugares más negros de la mente humana.

Influenciados por: Throbbing Gristle, Swans, Mayhem, Abruptum, Thorns, Burzum, Emperor, MZ.412
Líricas: Silent Hill, Lovecraft, Decadencia Urbana, locura.
Discografía esencial: The Ichneumon Method (and less welcome techniques) (2003); Deleted Scenes from the Transition Hospital (2005).
También escuchar: Wodensthrone: Curse (2012); Abruptum: Obscuritatem Advoco Amplectére Me (1993); Gnaw Their Tongues: L'Arrivée de la Terne Mort Triomphante (2010); Dodheimsgard: 666 International (1999).


Blut Aus Nord:
Origen: Mondeville, Lower, Francia. 1994/presente.

Si sos de los que creen que el Black Metal debe ser tan sólo velocidad, inmundicia y riffs malvados y fríos, voces de bruja y temática satánica, además de un sonido asqueroso, entonces olvídate de estos geniales franceses. Ahora bien, si sos de los que piensan que el Black (o cualquier otro estilo extremo) debe nutrirse de otras vertientes para ampliar sus horizontes, incorporar sonidos de otros géneros y abordar temáticas que vayan más allá del satanismo, y porque no, jugar con las estructuras y matices sonoros, entonces tirate de cabeza a escuchar a Blut Aus Nord. Seguro que los ortodoxos desprecian la singular forma que tienen estos franceses de hacer Black Metal, y no me extraña en lo más mínimo, pues lo de esta estupenda agrupación dista mucho de ser convencional. Amantes de los climas opresivos, atmósferas que producen claustrofobia y arreglos absolutamente esquizoides, los liderados por Vindsval hacen uso y abuso de recursos más propios del Industrial (grupos como Godflesh, Swans y Throbbing Gristle saltan inmediatamente a la memoria) y sus características sonoras y compositivas. Pero eso no significa que los Blut sean un grupo Industrial; son Black, del más anormal y deforme que imaginarse puedan, pero Black al fin. Lo que pasa es que los tipos no temen correr los límites más allá, siempre con el afán de renovar la vida de un género que tiende a repetirse; siempre buscando lo novedoso, lo excelso, la sangre fresca. Y lo hacen de manera obsesiva y fina, pero sin dejar la mugre de lado. Esto es una cualidad que los tipos manejan a la perfección: fusionar elementos industriales, con pasajes netamente Ambient (sofisticadísimos) y toda la negrura y odio del Black. Pero sin caer en los moldes convencionales ni buscar por donde otros ya han estado. Ellos hacen la suya, hacen SU BLACK METAL. Y lo hacen con un nivel encomiable. Basta con pegarle una oída al material que han editado hasta la fecha para constatarlo.
Eso sí, ojo con los efectos que la música de los franceses pueda llegar a producir en tu cerebro.

Influenciados por: Godflesh, Swans, Throbbing Gristle, MZ.412, Burzum, Ildjarn, Abruptum.
Líricas: Misticismo, individualismo, filosofía.
Discografía esencial:  Memoria Vetusta I: Fathers Of The Icy Age (1996); The Work Which Transforms God (2003); MoRT (2006).
También escuchar: Deathspell Omega: Paracletus (2010); Spektr: Near Death Experience (2006); Reverence (Francia): Chamber Of Divine Elaboration (2007); Dodecahedron: Idem (2012).



Pensées Nocturnes:
Origen: Paris, Francia. 2008/presente.

Seguimos en Francia. En este caso, con la perla del país. Y ser la piedra preciosa en un país que saca tanto y tan buen Black Metal, no es para tomárselo a la ligera. Francia viene dando la nota desde hace rato en materia de Metal Negro, pero lo del genial Vaerohn ya es demasiado. Imaginen una fusión perfecta entre lo más depresivo y melancólico del Black, con toques a lo Burzum de “Filosofem”, más alucinantes instrumentaciones de corte Clásico como marco de melodías emocionantes, más intervalos que van del Jazz al Blues, de ahí a la música de Vaudeville y de ahí pasajes que transportan al oyente a las calles de Paris a principios del siglo 20 (o finales del siglo 19). A eso hay que sumarle arreglos de piano que harían enorgullecer al mismísimo Frederic Chopin. Increíble ¿no? Bueno, de todo eso se encarga el señor Vaerohn, quien compone, toca todos los instrumentos, canta, produce y graba sus propias formidables obras. Lo que se dice un GENIO, con mayúsculas. Llámenlo Avantgarde, llámenlo Neoclásico, llámenlo como quieran. Cuando la música supera todas las barreras, cuando la música excede los límites de un género, y, a su vez, los empuja, haciendo que los límites sean menos estrechos, que los márgenes para moverse sean más amplios, cuando sucede todo eso, a las etiquetas hay que dejarlas de lado. Y si bien lo de Vaerohn encaja dentro del círculo del Black Metal, lo cierto es que su inventiva, su enorme capacidad como instrumentistas, y lo que logra decir a través de la música, hacen de él y su proyecto algo trascendente. Pensées Nocturnes es tan genial, que resulta real e irreal a la vez. Real porque el espíritu, el alma de las canciones es palpable, es increíblemente real lo que el muchacho logra transmitir con un lenguaje musical tan variado y rico en recursos, es tan real que inquieta y sensibiliza. Y es irreal porque por momentos cuesta creer que una sola persona pueda dar vida y forma a algo supremo como lo es la obra de Pensées Nocturnes.
Si Euronymous viviera, seguramente Pensées Nocturnes hubiera sido expulsado de la familia del Black Metal. Ya saben, el noruego creador de Mayhem era un purista, un elitista que consideraba que los márgenes del Black Metal debían ser bien estrechos, cosa de no permitir ningún tipo de filtración, ninguna posibilidad de mezclar el Black con otro género. Indudablemente, a Vaerohn eso parece importarle una mierda. Y gracias a esa postura, se dio el lujo de crear un vástago del cual debe sentirse orgulloso, muy orgulloso. Motivos para estarlo, le sobran.

Influenciado por: Burzum, Chopin, Música de Vaudeville, Ulver, Jazz, Blues, Silencer, Shining (suecia), Música Clásica Romanticísta, Arcturus.
Líricas: Nihilismo, la soledad, la naturaleza, depresión.
Discografía esencial: Vacuum (2009); Ceci Est de la Musique (2011).
También escuchar: Den Saakaldte: All Hail Pessism (2009); Gris: Il Était une Forêt...(2007); Nachtreich: Sturmgang (2009); Angst Skvadron: Sweet Poison (2010). 


Absurd:
Origen: Thuringia, Alemania. 1992/presente.

Nos metemos en un camino sinuoso. Sinuoso porque Absurd es un grupo tan amado como odiado. Quien no esté al tanto, pues hay algo que debe ser aclarado ya mismo: Absurd son el emblema del nacionalsocialismo dentro del Black Metal. Si bien muchos consideran a Varg Vikernes como el rostro visible de dicha movida, lo concreto es que, como banda, Absurd es la más representativa del llamado NSBM (Nationalsocialist Black Metal). Burzum está más allá de esa etiqueta por razones que no vienen al caso. En cambio Absurd es LA BANDA que todo fan del NSBM adora. Es el grupo con el cual todos los seguidores de este subgénero se sienten identificados. Y son (o fueron) de los primeros en decir abiertamente “sí, somos nazis”. Y fue justamente esa postura ideológica la que me mantuvo lejos del grupo durante años. Eso fue hasta que superé mis prejuicios y advertí que no tenía sentido ignorar la obra de Absurd. Su música es sincera, poderosa y cruda, irradiando una energía que, por momentos, se vuelve irresistible. Con raíces en el Punk Oi! de bandas de extrema Derecha, el Black de Absurd no encaja al 100% dentro de lo que la mayoría de los blackers aman. Y tal vez esa sea una de las razones por las cuales tienen tantos detractores como seguidores dentro de las huestes del Black. Así como arremeten con un tema de neto espíritu blacker, inmediatamente se pasan al Punk Oi!, con coros de cancha y todo. Más, habitualmente, la voz principal suele sonar a Black. Pero así también transitan los senderos del folclore germano, navegando, ocasionalmente, sobre aguas semi-tranquilas, desgranando melodías amenas que contrastan con el mensaje ultra-agresivo que envían a través de las letras. Letras que nos muestran a un grupo intolerante, sectario, racista y todo lo que ya sabemos.
Esas ideas le han traído numerosos problemas al grupo, el cual supo separarse en algún punto de la historia, debido a la persecución y hostigamiento por parte de la Policía y la Justicia de Alemania (algunos integrantes de Absurd se vieron envueltos en el asesinato de un joven de 15 años). En los 90s fue el pico de locura del grupo, editando discos dedicados a Adolf Hitler y demás. En los últimos años, la banda hoy liderada por Wolf (hermano de Hendrik, otro fundador del grupo) se ha intentado despegar del mote de Nazis que alguna vez los enorgulleció. Sus líricas se han encaminado hacia las mitologías paganas/germanas, de tintes mórbidos/barbáricos, pero sin caer en la propaganda directa. De hecho, se habla de una carta escrita por el grupo, en la cual niegan toda conexión con el Nacionalsocialismo. No he leído dicha carta, pero de existir, y de contener el contenido que algunos dicen posee la carta, pues sería un acto de cobardía gigantesca por parte del grupo que, guste o no, es la bandera del NSBM.

Influenciados por: Skrewdriver, Punk Oi!, Burzum, Hellhammer, Folk Germano, Bulldozer.
Líricas: Anticristianismo, mitología germana, paganismo, guerra, nacionalsocialismo.
Discografía esencial: Thuringian Pagan Madness (1995, demo), Der Fünfzehnjährige Krieg (2008).
También escuchar: Kristallnacht: The Funeral Years 1994-1998 (2002); Ad Hominem: A New Race For a New World (2003); Nokturnal Mortum: Weltanschauung (2005); Sturmkaiser: Veni Vidi Vici (2008).


Von:
Origen: California, USA. 1988/1992; 2010/presente?

Vamos a ser muy sinceros: el Black yanki, salvo excepciones, no es lo nuestro. En especial cuando tratan de sonar como las bandas nórdicas, creo que, en la mayoría de los casos, fracasan y feo. No vamos a dar nombres pues no nos interesa hacerles publicidad a ese montón de bandas mediocres que pretenden imitar estereotipos, dejando de lado la esencia de aquello que pretenden imitar. En cambio, creemos que los yankis son muy buenos haciendo un tipo de Black que tiene fuertes vínculos con el Death más satánico y primitivo. Creo que esa es la veta que mejor les queda a los yankis a la hora de hacer Black, y Von es la prueba perfecta de lo que digo. Brutales, primitivos, sucios, repulsivos, minimalistas hasta decir basta, y ultra satánicos. Sin vueltas ni arreglos innecesarios: Von van directo al grano, y te patean las bolas. Todo muy Punk en su espíritu, todo muy salvaje. Apoyados sobre una estructura de lo más sencilla posible, las canciones son explosiones de violencia y oscuridad, sobre las cuales una voz grave blasfema al por mayor, mientras la batería no cambia nunca de ritmo: siempre al palo. Con suerte mete un corte, y de lo más simple. Los riffs también siguen esa tónica: 2 o 3 notas que se repiten hasta el hartazgo, tocadas a toda velocidad, con un sonido que revienta los tímpanos y listo ¿para qué más? Con esa propuesta, tan visceral como cavernícola, Von se convirtió en una referencia obligada para todas las bandas blackers del mundo que se precien de ser True. Dark Funeral, Marduk, Gorgoroth, Taake, Black Witchery, Watain, Satyricon, Darkthrone, y un sinfín de agrupaciones emblemáticas del Metal Negro rinden culto a éstos endemoniados próceres de un estilo que debería haber tenido mejores representantes en USA, teniendo en cuenta que Von son una de las bandas pioneras de la 3ra generación de bandas blackers. O sea, fueron parte de la generación que definió el estilo y lo transformó en movimiento, aunque no hayan participado estando en Noruega. Y hay algo que engrandece aun más lo suyo: jamás grabaron un disco full. Si, así es, no hay discos completos que contengan material de Von grabado para la ocasión. Hay demos, compilados, un Ep y hasta un dvd. Pero discos de larga duración, olvídense, no existen. Más Under que esto, imposible. Y para terminar de endiosarlos, basta agregar que ellos son los creadores de un himno gigantesco, adorado por cualquier blacker, y, por qué no, fan de lo Extremo que se precie de tal: el enorme “Satanic Blood”, una de las piezas más destructivas, oscuras y clásicas en la historia del Metal Extremo.
Teniendo en cuenta la existencia de éstos enfermos, cabe preguntarse por qué tantas bandas yankis se empecinaron en copiar a los maestros escandinavos, siendo que en su propio país tenían una fuente de inspiración cuya obra merecía ser continuada. Extrañamente, Von cuenta con más fanáticos/enfermos fuera de USA, que dentro de su país. En fin, cosas que suelen suceder sin tener una explicación.

Influenciados por: Bathory, Sarcófago, Holocausto, Blasphemy, Venom, Possessed, Repulsion, Sodom del primer disco, The Misfits.
Líricas: Satanismo, violencia, blasfemias, muerte.
Discografía esencial: Satanic Blood (1992, demo); Satanic Blood Angel (2003, compilado).
También escuchar: A Norwegian Tribute To Von: Art. Varios (2006); Proclamation: Nether Tombs Of Abaddon (2012); Black Witchery: Upheaval Of Satanic Might (2005); Hell Militia: Last Station On The Road To Death (2010).


Nachtmystium:
Origen: Illinois, USA. 2000/presente.

Nachtmystium cambiaron a tiempo, y eso les permitió convertirse en un gran grupo. Habían nacido bajo el signo del Black nórdico, y si bien sus primeros pasos dejaban entrever que la cosa venía dentro de todo bien, no es menos cierto que el vuelo creativo exhibido en esos primeros trabajos tampoco alcanzaba como para entusiasmarse. Influenciados, especialmente, por Ildjarn y bandas noruegas similares, con el acento puesto en lo atmosférico antes que en la violencia sonora, la banda comandada por Blake Judd se dejaba escuchar, se disfrutaba, pero no deslumbraba. Si hasta grababan y editaban sus discos a través de sellos ligados al White Power, siendo considerados (en aquel tiempo) como un grupo de NSBM, o al menos, orgullosos de ser Blancos. Hasta que empezaron a llegar los cambios. Blake entendió que uno puede imitar mil cosas: sonido, imagen, conceptos líricos, estructuras compositivas, lo que sea. Pero hay algo que es irreproducible: la esencia. La esencia del Black escandinavo es algo que los yankis jamás han poseído, y al paso que vamos, jamás van a poseer. Los factores que hacen que esto sea así son muchos, y no creo que sea necesario enumerarlos. Entonces, Blake aprendió que el espíritu de aquello que el tanto admira, era y es, inimitable, y así emprendió un viaje hacia nuevos terrenos, menos convencionales, más personales y con una personalidad distinta, más propia de un grupo yanki. Lo hizo bien, realmente bien. Con sus primeros trabajos, se habían ganado el respeto de parte de la comunidad blacker, pero era imposible que Nachtmystium fuera a sobresalir, pues, indudablemente, se trataba de norteamericanos tratando de sonar como noruegos. Pero en el 2004 el grupo editó “Eulogy IV” y en el horizonte aparecieron nuevos componentes, con los cuales la música de Nachtmystium comenzaba a desandar nuevos caminos. Esos nuevos elementos quedaron expuestos en el sucesor, el tremendo “Instinct: Decay”, y ya no quedaban dudas respecto a lo insinuado en el anterior: Nachtmystium se habían vuelto más psicodélicos, elegantes, hasta darkies por momentos (Joy Division se transformó en una influencia bastante fuerte), pero, y por sobre todas las cosas, experimentales. En los posteriores trabajos, Judd y los suyos llegaron a un nivel creativo excepcional, reforzando todo lo mostrado en los discos antes nombrados, y llevando todo al siguiente nivel. Destruyeron barreras y demostraron que USA podía (y puede) exportar Black con personalidad propia, en lugar de incurrir en la copia barata en la cual caen agrupaciones como Grand Belial´s Key, Judas Iscariot y similares.
Hoy Nachtmystium es un grupo sumamente respetado y admirado, aun por los exigentes popes del Black nórdico, o al menos, por algunos de ellos. Motivos para que Judd y los suyos sean admirados, sobran. Y también sobran motivos como para esperar cada nuevo lanzamiento con grandes expectativas.

Influenciados por: Ildjarn, Burzum, Darkthrone, Von, Pink Floyd, Joy Division, The Doors, Black Sabbath.
Líricas: Odio, drogas, Anti-Cristianismo, oscuridad.
Discografía esencial: Instinct: Decay (2006); Assassins: Black Meddle pt.1 (2008).
También escuchar: Krieg: Blue Miasma (2006); Leviathan (USA): True Traitor, True Whore (2011); Lurker Of Chalice: Idem (2005); Twilight (USA): Monument To Time End (2010).


Peste Noire:
Origen: Avignon, Francia. 2000/presente.

Banda controvertida y genial: Peste Noire. Comandados por el controvertido La Sale Famine de Valfunde (antes conocido como Feu Cruel/Aegnor), Peste Noire es una especie de dimensión paralela dentro del universo blacker. Primero que nada, la fuente de inspiración del grupo, tanto en lo musical como en lo lírico, se encuentra en la Edad Media, tiempos de oscurantismo y vejaciones por parte de la Inquisición y sus secuaces. Justamente, el nombre del grupo proviene de la plaga que azotó y exterminó a miles de personas: la Peste Negra, peste que hizo de las suyas, precisamente, en esa época. Musicalmente, Famine bebe de fuentes artísticas/musicales poco ortodoxas, reciclando melodías medievales, pero también utilizando recursos melódicos de lo acercan también a la época Victoriana. Si bien lo suyo es Black Metal, no lo es de manera convencional. Es decir, Famine no es propenso a caer en la utilización de recursos archiconocidos, ya sea el rasguido enloquecido de las 6 cuerdas, el Blast Beat incesante, las melodías entre épicas y demoníacas (onda Dark Funeral) ni nada que ya haya sido hecho por cientos de bandas. En cambio, el tipo prefiere desgranar melodías melancólicas, preciosistas, elegantes, ejecutadas con arpegios sofisticados y un sonido que, por momentos, confunde a la guitarra eléctrica con la acústica. Claro, eso sucede porque ambas guitarras son utilizadas, y a veces, al mismo tiempo. Si bien la violencia está presente en la obra de Peste Noire, lo cierto es que no lo está de manera explícita todo el jodido tiempo, sino que proviene de otras fuentes, y se encuentra tratada de manera tan sutil como la música misma de Peste Noire. Las voces gritadas son netamente blackers, proporcionando un halo de desesperación y rabia que pone los pelos de punta. Pero, y acá viene algo muy interesante, suenan en concordancia con la música, con la totalidad de la obra. Y es porque, si bien los gritos aportan un nivel de agresividad sofocante, encajan a la perfección con las melodías exquisitas pero sombrías creadas por Famine.
Otro punto a tener en cuenta es la ideología de Famine, extensiva al grupo en su totalidad. El muchacho resulta ser un tipo muy culto, sí, pero terriblemente intolerante y sectario. Nacionalista, xenófobo, supremacista y lleno de odio, Famine genera amores y odios en partes iguales. Si bien exhibe en las letras un conocimiento de causa innegable en cada tema que aborda, lo cierto es que tiñe todo de una negatividad que se presta para una doble lectura. Pero esto último es tan sólo un punto aparte que no debe influir en la visión que uno debe tener acerca de la música. Y la música de Peste Noire (Kommando Peste Noire, como gusta en llamarlo Famine) es original, deliciosa, extrema a su manera, e influyente también. Tengamos en cuenta que los hoy encumbrados Alcest, son músicos salidos del riñón de Peste Noire, y, a decir verdad, la influencia del grupo de Famine se hace evidente (de a ratos) en la obra de los hoy muy alabados Alcest. Incluso, cabe acotar, Famine ha sido un pionero a la hora de recuperar las obras de escritores franceses como Francois Villon, Guillaume de Machant, Christine de Pisan, entre otros.
Por último, agrego que Peste Noire es Famine, y que todos los músicos que han pasado y aun están aportando algo para la causa, son sesionistas y nada más.

Influenciado por: Burzum, Música Medieval, Folk Francés de la misma época, Johan Sebastian Bach, Ildjarn, Osgiliath.
Líricas: Nacionalismo, poesía, odio, desesperación, fealdad y decadencia.
Discografía esencial: La Sanie des Siècles - Panégyrique de la Dégénérescence (2006); Folkfuck Folie (2007).
También escuchar: Osgiliath: L´Ombre du Passé (demo, 1997); Sombre Chemin: Doctrine (2005); Celestia: Frigidiis Apotheosia : Abstinencia Génesis (2008); Alcest: Souvenirs d'un Autre Monde (2007).



Shining:
Origen: Halmstad, Suecia. 1996/2004, 2004/presente.   

En un momento dado en la historia del Black, la depresión comenzó a hacer estragos. No resultó imprevisible que eso sucediera, pues el epicentro del Black como movimiento se dio en Escandinavia, región famosa por el alto índice de suicidios. Si a eso le sumamos que varios de los músicos que pertenecen a la escena blacker están bastante quebrados mentalmente, y que la obsesión por los temas más escabrosos y oscuros son moneda corriente, pues era de esperarse que, tarde o temprano, y dentro del Black Metal, apareciera una vertiente en donde la furia fuese suplantada por la depresión, y la idea de aniquilar a los débiles cristianos fuese reemplazada por la desesperación propia de aquel que considera que la vida es una carga demasiado pesada de soportar. Pronto comenzaron a surgir grupos que hicieron de la soledad y el dolor un modo de vida, y eso, indefectiblemente, devino en arte. Ya, antes de que el Black recibiera a ésta horda de maníacos depresivos (seres tan o más violentos aun que los integrantes del llamado Inner Circle, aunque violentos de otra manera), los suecos de Katatonia habían dado señales de lo que podía venir, gracias a sus primeros trabajos (demos y 2 primeros discos), en donde el Doom más depresivo coqueteaba con el Black ocasionalmente. Pero si tenemos que hablar de las bandas que hicieron que las tendencias suicidas lleguen al Black tanto en forma de música, como así también en forma de letras, fueron los alemanes de Bethlehem, y quienes hoy nos ocupan, los suecos de Shining. Y si elegimos a Shining como banda emblemática de dicha movida, es porque los liderados por el demente de Niklas Kvarforth han mantenido esa locura suicida en su obra a lo largo de toda su carrera, mientras que los germanos cambiaron radicalmente su propuesta en lo musical, si bien han mantenido la postura depresiva. Además, Shining han sido esenciales para moldear el estilo y han sido una inspiración casi constante para la mayoría de los grupos que se autorotulan como Suicidal Depressive Black (que, aparentemente, no es lo mismo que el Depressive Black). Tan elegantes como sucios, tan opresivos como rockeros, los suecos obtienen la inspiración musical tanto del Black más lúgubre como del Dark más jodido, aquel que hicieron The Cure en sus primeros discos, o el primer Christian Death, más cositas del Doom a la My Dying Bride (en cuanto a los climas), el primer Katatonia, y un fabuloso gusto por la melodía. Claro, esas melodías no iluminan, sino que, todo lo contrario, oscurecen el horizonte. Y ese horizonte termina por desaparecer con las letras, verdaderas odas a la autodestrucción, al suicidio como vía de escape de un dolor inconmensurable, insoportable.
Para muchos, esto no es Black Metal. Las cadencias rítmicas, ciertas vocalizaciones, más cercanas al lamento que al grito desaforado del Black, y ciertos sonidos limpios (aunque con algunos efectos, como el chorus, por ejemplo), sonidos que remiten al viejo Dark o Post Punk, sirven de excusa para aquellos que no aceptan a Shining. Como sea, el Suicidal Black, o Suicidal Depressive Black, tiene exponentes de altísimo nivel artístico, y Shining es, desde mi punto de vista, la piedra preciosa del estilo, además de ser un faro que ilumina al resto. Y, de paso, marca pautas conductuales para aquellos que tienen a Niklas (fanático de la automutilación) como ícono.

Influenciados por: Bethlehem, The Cure, Burzum, Strid, Christian Death, Hellhammer, Katatonia, Mayhem, Joy Division.
Líricas: Suicidio, depresión, la vida, negatividad.
Discografía esencial: Within Deep Dark Chambers (2000); IV: The Eerie Cold (2005); VII: Född Förlolare (2011).
También escuchar: Skitliv: Skandinavisk Misantropi (2009); Bethlehem: Dictius Te Necare (1996); Lifelover: Konkurs (2008); Forgotten Tomb: Songs To Leave (2002).


Silencer:
Origen: Estocolmo, Suecia. 1995/2001

Hay quienes consideran que existe una diferencia entre el Suicidal Black Metal (con Shining a la cabeza) y el Depressive Black Metal. No sé muy bien que tan grandes serán las diferencias entre un estilo y otro, aunque musicalmente existen diferencias puntuales. El Suicidal parece incorporar más elementos de otros estilos ajenos al Metal, mientras que el Depressive está ahí nomás del Doom más fúnebre. El Suicidal parece tener mayor variedad rítmica que el Depressive, siendo este más lento y lánguido. Hechas las aclaraciones (que no sé si sirven de algo. Ni siquiera sé si esas diferencias son así), vamos a adentrarnos en el jodido mundo del Depressive Black. Y si hablamos de Depressive Black, pues es imposible no hablar de Silencer. ¿Por qué? Porque con tan sólo un disco y un demo, el dúo que supo tener al desquiciado de Nattramn como líder, se erigió como la banda a seguir en materia de Deppresive. Esto puede ser explicado de la siguiente manera: para hacer Depressive, y que éste resulte creíble, debe estar hecho por gente depresiva. Así, sin vueltas, el estilo no puede ser tocado ni representado por cualquiera. Para crear esas atmósferas opresivas, agobiantes, hay que estar deprimido. Para obtener ese sonido sofocante, lacerante, no basta con tener el equipamiento adecuado: hay que estar deprimido, pues, en definitiva, tanto el instrumento como el amplificador, no son más que extensiones de uno mismo. Para que los gritos desesperantes (y desesperados) proferidos por los cantantes del estilo resulten reales, deben emitidos por personas que griten de verdad, desde lo más profundo de su ser, y que esos gritos reflejen miserias verdaderas, dolor verdadero. No se puede falsear eso, no se puede mentir al respecto, pues se corre el riesgo de quedar en ridículo. Y Nattramn, con todos sus defectos y virtudes, es el indicado para hacer Depressive. Por eso el único disco que grabó Silencer es una jodida obra maestra. Por eso su demo, el cual consta de un solo tema, es de escucha imprescindible para los amantes del estilo. Por eso escuchar a Silencer te deja hecho mierda por dentro: porque no hay nada fingido. Toda la mugre, toda la decadencia humana que emiten sus canciones, son de verdad, son sensaciones y emociones reales, transformadas en música por gente cuyas vidas están al borde del final absoluto. Y todo por culpa de un trastorno que, año tras año, se cobra las vidas de miles y miles de individuos. Y Silencer, guste o no, es la banda sonora de la depresión. Silencer, guste o no, y en especial Nattramn, es la banda (y el individuo) con el cual miles de depresivos se identifican alrededor del mundo.
Además, y como si fuera poco, Nattramn ha vivido experiencias realmente extremas, ha cometido actos dignos de una mente enferma, perdida en la nebulosa de la más abyecta locura. Ha cometido actos que hicieron que el genial músico termine en un manicomio (no vamos a ahondar en esos actos aquí). Entre las locuras cometidas por éste demente, se encuentra la de cortarse los dedos mientras grababa las voces para el genial “Death-Pierce Me” (el disco). Y así podríamos estar días enteros contando los infames actos de locura cometidos por el sueco. Sería perder el tiempo, y no agregaríamos nada que vos no puedas descubrir por tu propia cuenta escuchando a LA BANDA de Depressive Black.
Sí, hoy ya no existen como grupo. De hecho, Nattramn se ha sumergido en las turbulentas aguas del Industrial/Ambient con su proyecto Diagnose: Lebensgefahr. Pero la huella dejaba con tan sólo un disco, es la sombra eterna de todos los grupos de Depressive Black, por siempre.

Influenciados por: Bethlehem, Strid, Shining (suecia), Swans, Christian Death, Joy Division, Burzum.
Líricas: Suicidio, muerte, locura, misantropía.
Discografía esencial: Death, Pierce Me (demo, 1998); Death-Pierce Me (2001).
También escuchar: Nocturnal Depression: Nostalgia – Fragments Of A Broken Past (2006); Drowning The Light: A World Long Dead (2007); Wedard: Einsamer Winterweg (2006); Apati: Morgondagen inställd i brist på intresse (2010).


Woods Of Desolation:
Origen: Wollongong, Australia. 2005/presente.

D. es un músico brillante. Un músico brillante con ideas brillantes. Es un músico que, además de ser un eximio compositor, es un gran guitarrista/bajista. Y cuando digo que es muy bueno como intérprete quiero decir que tiene la capacidad para llevar a la práctica sus ideas. En definitiva, eso es un artista: su don de generar obras en base a una idea + su capacidad para dar vida a esas ideas. Y D. es todo un artista. Que su arte pueda inscribirse dentro del Black Metal debería enorgullecer a los fanáticos del género. Que algo tan excelso, variado en matices, tan lleno de emociones y buen gusto pueda ser catalogado como Black Metal, debería provocar alegría y orgullo en los blackers. Que un tipo se las ingenie (junto a sus compañeros de turno) para crear algo que derribe mitos, barreras y prejuicios, y que además se lo pueda seguir etiquetando como Black Metal, es como para enorgullecerse. De hecho, el señor D. debería presumir de lo que ha hecho hasta la fecha, debería ser un tipo jactancioso, y nadie podría decirle nada, pues lo que ha creado bajo el nombre de Woods Of Desolation es motivo suficiente como para transformarse en un engreído. Me imagino a un músico argentino en su lugar, pudiendo jactarse de haber creado algo como lo hecho por Woods Of Desolation: su ego y su soberbia no cabrían en este mundo. Sin embargo, D. se dedica a hacer algo mejor: seguir creciendo como artista, seguir empujando a su criatura a crecer más y más, llegando a niveles de excelencia insospechados para aquellos que aman decir que el Black es solamente satanismo, asesinatos y ruido. Pero, y a todo esto ¿qué clase de Black hace WOD? Digamos que contiene lo mejor del Depressive, lo mejor del Post Black, lo más sofisticado del Black nórdico, más la audacia de las bandas blackers francesas, y cierto gusto por las atmósferas voladas, las cuales, combinadas con todo lo anterior, más una carga dramática casi cinematográfica, que terminan por dar forma a un grupo prácticamente único. Claro, D. es australiano, y su corazón alberga esa rudeza típica de los australianos, pero sin perder de vista el refinamiento propio de aquel que posee un talento tan grande, y que sabe como explotarlo.
Por suerte, Woods Of Desolation no es la única banda dentro del singular estilo que practican. A su par estuvieron los geniales Austere (hoy separados, y en donde tocaron ex integrantes de WOD), los germanos de Black Autumn y otros grupos más, que tiene a la inventiva y el buen gusto como herramientas predilectas a la hora de matizar su particular visión de los que el Black puede ser. Puede y debe, pues grupos como éste hacen que un género crezca, abras sus horizontes y pueda mirar hacia el futuro con esperanzas de seguir su marcha. Son grupos como éste los que, a pesar de los prejuicios de los sectarios/dictadores que nunca faltan, insuflan sangre nueva con sus ideas renovadoras. Y son grupos como éste los que ponen en serios problemas a los idiotas que viven pendientes de las etiquetas, ansiosos por encontrar un nuevo rótulo que permita seguir fragmentando el universo de la música. Craso error, pues a grupos como Woods Of Desolation hay que admirarlos y disfrutarlos, y solamente eso.

Influenciados por: Primordial, Enslaved, Post Rock, Pink Floyd, Ulver, Burzum, Windir, Silencer, Shining (suecia).
Líricas: Miseria, oscuridad, soledad, negatividad.
Discografía esencial: Toward The Depths (2008); Torn Beyond Reason (2011).
También escuchar: Austere: To Lay Like Old Ashes (2009); Lantlôs: Ágape (2011); Imber Luminis: Life As Burden (2011); Black Autumn: Aurora 'Morgen Rothe im Auffgang (2010).



Windir:
Origen: Sogndal, Noruega. 1994/2004.

Y ya que hablamos acerca de las variantes dentro del Black Metal, ramificaciones que han permitido que el género se perpetúe en el tiempo, no podemos dejar de lado lo hecho por Windir, una excelente banda noruega que supo conjugar la esencia del Black nórdico, con la solemnidad del Viking Metal creado por Bathory a principios de los 90s, más el misticismo de los sonidos folclóricos de Noruega. De manera similar a lo hecho por Enslaved en su primeros discos, pero sin el toque progresivo que hizo de Enslaved una banda única. Ojo, que Windir, en lo suyo, también fueron muy especiales, y por eso hoy están en este informe. Liderados por el talentoso Valfar, Windir supo como hacer pie dentro de un estilo que, de no ser abordado con sapiencia y buen tino, puede resultar un poco ridículo debido a su carga solemne, algo que de no ser bien manejado puede provocar que el grupo en cuestión se transforme en una parodia de sí mismo. Pero cuando se tiene a un tipo como Valfar, erudito en materia de folclore vikingo, además de ser un enamorado del Black hecho en aquellas tierras, la cosa cambia. Cambia porque lo épico suena épico, en vez de sonar patético. Cambia porque los pasajes en donde debe predominar la emoción, la música, efectivamente, emociona, en vez de causar esa sensación que oscila entre la risa y la vergüenza ajena. Cambia por los momentos en donde prevalece la furia suenan furiosos, en lugar de sonar a “puñado de niños haciendo ruido porque están enojados con sus madres”. Y los instantes en los que resulta necesario privilegiar la calma, en los cuales las atmósferas deben dibujar paisajes tan fríos como calmos y naturales, justamente, evocan esas imágenes en la mente del oyente. Valfar, quien comenzó con Windir como un proyecto unipersonal, poseía la clase y el talento necesario como para que todo sonara como debía sonar. Y, de paso, posibilitó el surgimiento de una nueva tendencia dentro de otra. Es gracias a Windir (junto a otros grupos, claro está. Nunca una tendencia surge por obra y gracia de un solo individuo) que hoy se puede disfrutar de grupos que, al menos, pretenden llenar de melodías y arreglos que enriquecen al Black, al menos desde lo musical, pues desde lo ideológico, ya lo sabemos, el amor que los grupos nórdicos profesan por su tierra es indiscutible, y ha sido expuesto en muchas obras del género, dentro de cualquiera de las ramificaciones del mismo.
Lamentablemente, Windir duró hasta que Valfar, enamorado eterno de la naturaleza de su patria, fuese muerto, ¡oh ironía! por las inclemencias de un clima hostil como pocos. Víctima de una hipotermia, la cual, a su vez, fue causada porque Valfar quedó atrapado en una tormenta en los Montes de Sogndal, y el genial músico se llevó el futuro de su banda consigo. Hoy el legado de Windir permanece intacto gracias, por un lado, a su obra imperecedera, y, por otro lado, gracias a que la mayoría de los músicos que alguna vez pasaron por las filas de Windir hoy son parte de Vreid, banda que es considerada por mucho como la heredera del legado de Valfar.

Influenciados por: Bathory, Enslaved, Uruk Hai, Folclore Nórdico, Satyricon.
Líricas: Mitología nórdica, relatos de vikingos, guerra, misantropía, historias paganas.
Discografía esencial: Sóknardalr (1997); 1184 (2001).
También escuchar: Vreid: I Krig (2007); Skogen: Svitjod (2011); Dråpsnatt: I Denna Skog (2009); Wyrd: Vargtimmen Pt. 1: The Inmost Night (2003).


Dimmu Borgir:
Origen: Oslo, Noruega. 1993/presente.

Antes de comenzar a escribir sobre Dimmu Borgir debo hacer una aclaración: no me gusta Dimmu Borgir. La mayoría de sus discos me resultan soporíferos, edulcorados y pretenciosos. La actitud de la banda me parece sobreactuada, y su imagen exageradamente frívola. Pero no por ello voy a negar que tienen virtudes, además de cumplir una función específica en la historia del Black Metal. Sé que me voy a ganar el odio de los fans de los Burguer, pero me importa un carajo. A mi entender, Dimmu Borgir cumplen un rol esencial en la escena blacker: atraer a nuevos fans. Seamos sinceros, la mayoría de los que hoy son blackers, las nueva generación de blackers, está compuesta, en su mayoría, por jóvenes que descubrieron el Black Metal a través de bandas como Dimmu y Cradle Of Filth. Muy pocos ingresaron al mundo del Black tras haber descubierto a Mayhem, Marduk o Gorgoroth. En la mayoría de los casos, los actuales blackers, siendo muy jóvenes, descubrieron a Shagrath y compañía a través de las páginas de una Metal Hammer, o alguna otra revista similar, y quedaron fascinados por la imagen del grupo (muy llamativa para un adolescente), y, casi seguro, quedaron embobados al escuchar el tipo de Black de los Borgir, mucho más accesible que el de las bandas más extremistas. Melódicos, extremos pero sin perder el control, sofisticados y gancheros, los de Oslo tienen virtudes muy puntuales, las cuales han sido muy bien explotadas por la banda. A pesar de sonar muy pretenciosos y hasta blandos, de a momentos, Shagrath y los suyos manejan muy bien los climas, los arreglos sinfónicos (sin caer en los excesos de, por ejemplo, Limbonic Art), las melodías (de tendencia gótica, en ocasiones), la furia (medida, jamás desaforada), e incluso, las ideas que se vierten a través de las letras. Tanto el Satanismo como cualquier cuestión ligada al ocultismo o al anticristianismo, son temas abordados con la misma visión sofisticada con la que componen la música. Es decir, es casi imposible que los DB caigan en excesos, ya sean sonoros o ideológicos. O sea, son una versión morigerada del Black. Y eso, justamente, les ha permitido llegar a millones de fans alrededor del mundo. Eso es lo que les ha permitido vender millones de discos, encarar giras exitosas, y demás. Es decir, los Borgir son al Black lo que Kiss al Glam y al Rock & Roll en general. Y es gracias a Borgir que muchos actuales blackers descubrieron a Marduk, Darkthrone, Emperor, Carpathian Forest, Burzum o Mayhem, por nombrar sólo a algunos de los grandes del Black más autentico. Y, de paso, abrieron las puertas para el surgimiento de bandas similares a ellos, las cuales, en algunos casos, han llegado a despertar en mi más interés que los mismos Dimmu Borgir.

Influenciados por: Celtic Frost, Bathory, Música Clásica Romanticista, Accept, Deep Purple, Master´s Hammer, Root.
Líricas: Satanismo, muerte, misantropía, anti-cristianismo.
Discografía esencial: Stormblast (1996); Enthrones Darkness Triumphant (1997).
También escuchar: Obtained Enslavement: Soulblight (1998); Kvist: For Kunsten Maa Vi Evig Vike (1996); Troll (noruega): Drep De Kristne (1996); Ancient (noruega): The Halls of Eternity (1999).


Dark Fortress:
Origen: Lanshut, Alemania. 1994/presente.

Dark Fortress nació como un vástago de Dimmu Borgir. Sus primeros trabajos encuadran a la perfección dentro del estilo de la banda Noruega. Afortunadamente para los Dark Fortress, en un momento dado en la historia del grupo, los alemanes decidieron forjar su propia personalidad, y salieron ganando. Apostaron a crear una identidad, sin perder de vista sus raíces, y obtuvieron resultados magníficos. Claro, todo fue elaborándose lentamente, pero con firmeza y seguridad. Durante años tuvieron que comerse comentarios del tipo “son una copia de Dimmu”, “carecen de originalidad”, “son unos segundones”, etc. Si bien sus discos, a pesar de carecer de originalidad, sonaban bastante bien, y permitían apreciar un trabajo muy bien encarado, las comparaciones con DM estaban a la orden del día, y todo hacía pensar que jamás se despegarían de ese karma. Pero cuando hay talento, ideas y ganas, las cosas se revierten, y para bien. Ajustaron varias tuercas, mejoraron las composiciones y comenzaron a buscar un sonido más personal. El estilo del grupo se alemanizó (Ya inventé un término), dejando de lado el sonido tan similar al de los Borgir. El sonido en sí se volvió más robusto, fruto de afinar las guitarras más graves. Los climas se hicieron más melancólicos que en antaño, manteniendo ese espíritu de Vampiros románticos, pero coqueteando con matices más lúgubres y jugados. Y mucho tuvo que ver la llegada de Morean a las voces, quien con un estilo más versátil posibilitó que todo lo que venía insinuando Dark Fortress, termine de concretarse, además de que las canciones empezaron a dar en el clavo en todos los aspectos. Prueba inequívoca de ello son los 2 últimos trabajos hasta la fecha, discos que muestran a un grupo mucho más maduro, pesado y elegante a la vez. No es que la influencia de Borgir haya desaparecido. Pero, al contrario de lo que sucede con los noruegos, los germanos dejaron de lado esa insoportable postura pretenciosa, tan típica de Shagrath y los suyos, y decidieron apuntar a crear grandes canciones sin la necesidad de caer en lo rebuscado o lo pomposo. Y gracias a ese cambio, hecho en el momento justo, es que hoy Dark Fortress ocupa su propio lugar dentro de la escena.

Influenciados por: Celtic Frost, Dimmu Borgir, Satyricon, Lunar Aurora, Emperor, Accept.
Líricas: El Más Allá, Los No-Muertos, ocultismo, ritos necrománticos.
Discografía esencial: Eidolon (2008); Ylem (2010).
También escuchar: Secrets Of The Moon: Antithesis (2006); Keep Of Kalessin: Kolossus (2008); Koldbrann: Moribund (2006); Rotting Christ: Triarchy Of The Lost Lovers (1996).








7 comentarios:

Ignacio Brown dijo...

joder, felicitaciones por el post y el banner, esta de puta madre.

PURO RUIDO dijo...

Muchas gracias, Ignacio!

Miguel dijo...

Me encanta tu blog y esta última entrada...espectacular!!! Sigue así. Un saludo.

PURO RUIDO dijo...

Muchas gracias, Miguel. Un abrazo! Por cierto, desde hace un año al blog lo hacemos mi mujer y yo

migue dijo...

que buen blog loco, de hace un tiempito lo estoy siguiendo y resulta genial la forma de reseñar y la dedicación que le ponen vos y tu novia... Solo una cosita, la imágen que colocaron es de la banda Shining de Noruega y no la Sueca, ambas son muy recomendables obviamente, pero la imágen no esl a correcta

PURO RUIDO dijo...

Si, es cierto. La imagen es del Shining noruego. El error fue mío, pues hice seleccioné la foto incorrecta. Igual, gracias por notarlo y gracias por los elogios

Anónimo dijo...

Haz una recopilacion!