sábado, 11 de junio de 2011

Iniquity - Serenadium

Año: 1996
Sello: Emanzipation

La suerte ¿cuanto podría elucubrar acerca de la suerte? Largo sería el camino a desandar para llegar a una conclusión. Eso si, no le pregunten a los miembros de Iniquity por la suerte, porque de seguro te escupen en la cara. Veamos, que aquí hay tela para cortar. Iniquity jamás fueron muy conocidos, y lamentablmente, nunca llegarán a serlo.Menos ahora, con uno de sus miembros fundadores muerto. Así es, Brian Petrowsky, otrora vocalista y guitarrista de Iniquity, partió este año. La banda ya se había disuelto en el 2004, pero con el fallecimiento de Petrowsky, es más que dificil que los tipos vuelvan a hacer algo bajo el nombre de Iniquity. Ahora bien ¿que hacían Iniquity? Technical Death Metal, en una época en la que hacer Death Metal no era muy bien visto; imagínense cuan bien les puede haber ido entonces, haciendo Technical Death Metal. Se cagaron de hambre, para que dar vueltas. Pero la poca atención obtenida no les impidió ganarse la reputación de "banda de culto"; de hecho, "Serenadium" es un disco de culto para los amantes del Technical Death. Y si bien es cierto que los daneses hacían alarde un manejo monumental de sus instrumentos, no es menos cierto que la brutalidad rara vez quedaba en segundo plano. Al contrario de lo que hacen muchas bandas de Technical Death, que privilegian la técnica por sobre la fiereza, Iniquity usaban la bestialidad como un arma de ataque constante y masivo. Así como hay bajos fretless, escalas cuasi imposibles de tocar por un humano común y corriente, bases híper complejas y pasajes de corte jazzero, también hay riffs demoledores, blast beats y violencia inusitada. "Serenadium" es un disco lleno de furia, gruñidos y mucha energía. Y también es un disco en donde la precisión y la obsesión por los detalles y arreglos complejos es innegable.
Mención aparte para el trabajo de Petrowsky como vocalista, metiendo su gruñido atonal de manera insistente, dotando al grupo de un aura oscura y brutal que contrasta con el derroche de virtuosismo que predomina en la parte instrumental (a Petrowsky le decían "el gruñón", y bien ganado tenía su apodo).
Como dije en un principio, es imposible que hoy obtengan el reconocimeinto que no consiguieron en su momento. Pero al menos éste post sirve para hacerle justicia a un grupo que se la jugó con audacia y personalidad, haciendo caso omiso a las voces que aconsejaban huír del Death Metal en la segunda mitad de los 90´s. Y aclaro algo: yo conocí a los daneses hace meses, gracias a mi novia; pues antes los conocía tan sólo de nombre. La verdad debe ser dicha: yo también los ignoré en su momento.   

1 comentario:

Gabriel Gabo dijo...

Lo bajo man! Gracias por subir y comentar los discos. Abrazo!