sábado, 16 de abril de 2011

Tiamat - The Astral Sleep

Año: 1991
Sello: Century Media

Quienes hayan conocido a Tiamat en su etapa post "Wildhoney", o mejor dicho, quienes los hayan conocido a través de "Wildhoney" y hayan seguido la evolución de los suecos, más que sorprendidos se encontrarían si de golpe este disco, "The Astral Sleep", cayera en sus manos. Claro, poco y nada de lo hecho por los ex-Treblinka en sus principios hacía presumir que la cosa, años después, iba a dar un vuelco impresionante, alejándose por completo de lo que hacían en, por ejemplo, éste disco. Death Metal, sí, crudo y frío Death Metal made in Suecia. Aunque dificilmente podamos incluírlos dentro de la corriente iniciada por Nihilist y seguida por Entombed, Grave, Unleashed y Dismember, lo concreto es que Tiamat eran una banda de Death Metal hecho y derecho. Crudos hasta decir basta, pero haciendo uso de recursos dramáticos y con pretensiones de cierta sofisticación ocasional (por ahí aparece un teclado bien setentoso metiendo algún arreglo y hasta un solo), más esas ya clásicas inclinaciones teatrales que Johan Edlund siempre gustó de imprimirle a sus obras, Tiamat daba señales de querer buscar algo más que solo crudeza Death metalera. La producción hace hincapié en la frialdad, emparentándolos por momentos con la incipiente escena blacker que a punto estaba de explotar en Noruega. De hecho, las líricas abordan temáticas que poco y nada tienen que ver con el Gore, el Cine de Horror clase B, los experimentos genéticos fallidos y demás tópicos tradicionales en el Death. Satanismo, esoterismo, ocultistas a full, los suecos tiñen de negro todo a su paso, pero siempre jugando con lo oculto antes que con lo violento. Con algunos altibajos, pues la propuesta aun no estaba definida, pero con rabia y buenas ideas, Tiamat asomaba su cabeza como una entidad peculiar.
Con el tiempo, el Death Metal sería un recuerdo y nada más. Pero bien vale la pena conocer el pasado más brutal de un grupo tan singular, aunque más no sea para saber en que andaban Edlund y los suyos antes de irse a recorrer otros caminos. Y de paso, sirve para escuchar un poco de buen Death Old School.

2 comentarios:

BETOGRINDER dijo...

jejejeje yo soy un orgulloso poseedor de ese album en tape!!!
sin duda una gran joya del metal sueco!!!

Manel dijo...

Un disco de culto. La verdad es que tenerlo es motivo suficiente como para sentirse orgulloso