domingo, 23 de enero de 2011

Swans - My Father Will Guide Me Up A Rope To The Sky

Año: 2010
Sello: Young Gods recs.


Michael Gira resucitó a su gran creación. Michael Gira ha vuelto, y yo estoy alucinando de alegría. Ok, la música de Swans no es para alegrarse precisamente, pero a mi me alegra el regreso de Gira y su banda. Soy un adicto irrecuperable, su música me produce lo mismo que le puede producir la heroína a un adicto a ésta droga. Por eso, cuando Rodrigao me comentó que Swans regresaban (sin Jarboe, cabe aclararlo), mi estado de ánimo se fue por las nubes. Volvían las estructuras retorcidas, los climas opresivos, los temas bellos pero más oscuros que el fondo de una caverna subterránea, la voz de Gira (dramática, profunda, inigualable), las orquestaciones, las sorpresas, la audacia. Volvían los maestros vanguardistas por excelencia. Y lo hicieron con uno de los mejores discos de su carrera. "My Father Will Guide..." vuelve a poner todo en su lugar, el mismo lugar en donde las cosas habían quedado allá por 1997, cuando Gira le puso fin a SU banda, cansado de los excesos, los problemas, la locura, los excesos. Y 13 años después regresó y demostró que el talento está intacto, que la locura sigue siendo esencial en su capacidad creadora, y que la oscuridad sigue tan impenetrable como de costumbre, pero sin resignar nada, pero absolutamente nada de la belleza que inunda sus discos menos inaccesibles.
Y Gira no se guarda nada, pero nada de nada. Dirige una orquesta, a su manera claro. Y toca la guitarra. Y canta, por supuesto. También ha elegido a músicos idóneos para tamaña empresa, exhuberante oda a la clautrofobia, y a todo tipo de fobias en general. Entre los implicados está Bill Rieflin, otrora baterista de Ministry en la época de "Psalm 69", aquí oficiando de multiinstrumentista (guitarra, percusión, bajo, batería, piano, sintetizador). Más una turba de eximios músicos y perfectos desequilibrados mentales, quienes ponen tanto su talento como sus trastornos mentales al servicio de Swans.
Entonces, no hay que ahondar demasiado: los resultados son impresionantes. Y gracias a esos resultados, el disco es inolvidable. Por ende, el universo vuelve a estar en armonía. Armonía dentro del caos.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Discazo! Canciones para industriales alcoholicos ja!
Rudolfth Vork

Manel dijo...

Si! Una obra maestra para mentes desquiciadas!

javier white espasandin dijo...

Preciosa visión de la música de los swans ti@