domingo, 14 de julio de 2013

Informe: Punk & Hardcore Parte 2


Me llevó un buen tiempo poder finalizar la segunda parte de este informe. Quizás fui demasiado obsesivo en su tratamiento, llegando a reescribir algunas partes varias veces. Pero es que para mí, escribir sobre Hardcore Punk y derivados no es algo que me tome a la ligera. Es la música que me marcó, que moldeó parte de mi personalidad, y es la que me introdujo en el mundo de la Música extrema. Por eso me puse quisquilloso hasta resultar insoportable para mí mismo. De hecho, y a último momento, decidí dejar de lado a algunos grupos que, por ahí, para el lector son importantes, e incluí a otros por motivos que son explicados en el informe. En fin, acá está la segunda (y extensa) segunda parte del informe sobre mi género(s) musical(es) favorito(s).




Dead Kennedys:
Origen: San Francisco, California, USA. 1978/1986; 2001/presente.

Desde antes de empezar a escribir la segunda parte del informe sobre Punk & Hardcore tenía decidido que el mismo iba a comenzar con Dead Kennedys. ¿Por qué? Porque, a mi entender, fueron fundamentales para que el Punk mude su piel y se vuelva más corrosivo, duro, jodido y veloz. Jello Biafra y sus secuaces fueron fundamentales en este cambio. Tengamos en cuenta lo siguiente: el Punk en USA era distinto al Punk inglés en muchos aspectos. De hecho, era diferente al Punk europeo en general. Salvo bandas como The Ramones, The Dead Boys y The Dictators, el resto coqueteaba más con la New Wave que con el Punk tal como lo conocemos. Talking Heads, Television, Blondie y similares, estaban insertos dentro de la New Wave, y, en algunos casos, tenían más que ver con el Art Rock que con el Punk. Eso no sucedía en Europa. Por lo tanto era absolutamente necesario que USA modifique el rumbo de la historia de SU PUNK, de su escena. La única manera de cambiar el rumbo era siendo más radicales, directos y agresivos en todos los aspectos. Jello Biafra fue a un concierto de Ramones y ahí su visión de la música, y de lo que ésta podía provocar como herramienta de shock (y como medio de expresión, claro) tomó forma. Aparecieron en escena East Bay Ray y Klaus Floride en guitarra y bajo respectivamente, y un tal Ted en batería, que luego sería reemplazado tras grabar su primer y genial álbum: Fresh Fruits For Rotting Vegetables. Eligieron un nombre cáustico, que incomodara a quienes iban a ser sus enemigos: los políticos, la clase alta, los moralistas, la burguesía y toda esa lacra. El nombre elegido no pudo ser mejor: Dead Kennedys (Kennedys muertos). Sin embargo, el nombre del grupo no iba a ser lo más corrosivo. Las letras de Biafra parecían escritas, en colaboración mutua, por Frank Zappa y Lenny Bruce (el genial comediante judío nacido en New York. Si no lo conocen, dejen de perder el tiempo y háganlo). Durante los años en los que la banda estuvo activa, nada ni nadie se salvó de la filosa pluma (y perspicaz mirada) del gran Biafra. Provocador, inteligente, auténtico, lucido y controvertido, el genial músico llegó a postularse como candidato a gobernador de California, generando un cúmulo de situaciones tan hilarantes como peligrosas (para su vida, en el último caso).
¿Y qué decir de la música? Los Kennedys llevaron al Punk hacia otro nivel de virulencia, locura y frescura. Le dieron una bofetada tremenda, cambiando el panorama sin detenerse a pensar en si era lo correcto o no. Ellos sabían que el Punk debía transformarse en lo que se transformó, para seguir siendo lo que fue en un principio: algo peligroso. Punk, Rockabilly, Psychobilly, Country, Surf, Spaghetti Western y mucha suciedad Garagera, dieron forma a un estilo incomparable que terminó siendo una de las bases esenciales en la historia del Hardcore. Es decir, música y líricas, líricas y música estaban interconectadas y acompañadas por una actitud desafiante que les valió el amor incondicional de sus fans, la admiración de aquellos que no se animan a patear el tablero, pero que mueren por hacerlo…y el odio eterno de los que fueron atacados por Biafra y sus colegas.  Editaron discos trascendentales, marcaron a fuego una época. Se enfrentaron al Gobierno yanki (el presidente era el ultra-conservador Reagan. No podían haber elegido mejor momento para hacer de las suyas los Kennedys), tuvieron problemas con la justicia, con los Nazis, con Wattie de The Exploited, dieron conciertos inolvidables, y se separaron. En 1986, tras editar 5 discos de estudio, DK se desbandaron. Luego vinieron los problemas entre Jello y el resto de la banda por cuestiones relacionadas con las regalías. Pero eso es otra historia. La historia que importa aquí, para quienes hacemos el blog, es la historia grande de un grupo símbolo del movimiento Punk que en los 80s provocó dolores de cabeza a los pacatos y poderosos. Esa historia, la del Hardcore/Punk norteamericano, comenzó a escribirse, básicamente, gracias a lo hecho por los Dead Kennedys.

Influenciados por: The Ramones, The Clash, Dr. Feelgood, MC5, The Stooges, Western Spaghetti, Dick Dale and His Deltones, Frank Zappa.
Líricas: Humor, política, corrupción, guerra, la sociedad, religión, lo medios de comunicación.
Discografía esencial: Fresh Fruits For Rotting Vegetables (1980); Plastic Surgery Disasters (1982); Frankenchrist (1985).
También escuchar: Jello Biafra & The Guantánamo School Of Medicine: The Audacity Of Hype (2009); Jello Biafra & The Melvins: Sieg Howdy (2005); Fear: Live…for The Record (1991); M.D.C: Chicken Squawk Ep (1984).



Bad Brains:
Origen: Washington, USA. 1977/1995; 1998/presente.

Recién decíamos que la historia del Hardcore Punk norteamericano, básicamente, comenzó a escribirse con la aparición de los Kennedys Muertos. Bien, básicamente significa que no fueron los únicos, mas sí uno de los primeros. Los otros fueron los Bad Brains. De hecho, si hablamos específicamente de Hardcore, los de Washington pueden jactarse de haber sido la primera banda Hardcore en la historia del género en USA. Incluso podemos argumentar que el riffeo marca registrada de Dr. Know es el riffeo que marcó prácticamente toda la historia del Hardcore yanki. Pero no nos apresuremos, porque Bad Brains comenzaron bajo otro nombre, y tocando otro tipo de música. Tengamos en cuenta un detalle: los integrantes de Bad Brains son negros, afromaericanos o como mierda quieras llamarles. Originalmente se llamaban Mind Power y hacían Jazz Fusion. ¿Qué pasó, entonces, para que éstos fanáticos del Jazz dejen ese estilo y se dediquen a tocar Punk? Justamente eso: descubrieron el Universo Punk. Descubrieron a The Clash y su mensaje, a The Ramones y su música urgente y minimalista. Descubrieron los ritmos acelerados del primer disco de The Damned, el fuego de The Stooges, la combatividad de MC5 y la furia de Sex Pistols, entre otros tantos. Además, por aquel entonces, el Punk y el Reggae estaban hermanados, algo que, intuyo yo, agradó a los rastafaris de Bad Brains. Así fue que H.R. (histórico vocalista del grupo), Dr. Know y sus sucesivos compañeros de base rítmica, gracias a un amigo del grupo, un sujeto llamado Sid McCray (quien los introdujo al movimiento Punk, haciéndoles escuchar The Dickies, Dead Boys, Sex Pistols, además de Black Sabbath, banda muy respetada por los punks), comenzaron a meterse de lleno en los sonidos que comenzaban a copar el mundo, en esa nueva gran cosa llamada Punk Rock, que tanto alboroto causaba. Y los BB sucumbieron antes tamaña exhibición de furia y salvajismo, virando su propuesta musical hacia el Punk, y tomando el nombre que les conocemos. Claro, SU interpretación de la música Punk, tenía que tener la impronta de músicos talentosos y versátiles, algo que los integrantes de Bad Brains tenían de sobra. Por eso, y desde un principio, Bad Brains lograron destacarse, pareciéndose a nadie, sonando como ellos mismos…y creando una forma única de hacer Punk. Un Punk que al principio se llamó Speed Punk, luego Hardcore Punk, y finalmente, Hardcore a secas. Ellos sentaron las bases del género, metiendo ritmos más veloces y trepidantes. Metieron riffs más elaborados y violentos. Llevaron todo a un nuevo nivel, haciendo que las nuevas generaciones de punkies surjan con otros parámetros musicales en los cuales fijarse, además de los ya establecidos.
Por supuesto, Bad Brains nunca siguieron modas ni tendencias: ellos las creaban. Así fue que cuando el Hardcore se volvió una escena saturada de bandas que competían entre sí para ver quien tocaba más rápido, los morenos buscaron aires nuevos y refrescantes en otros estilos. Reggae (algo que siempre estuvo en sus venas), Hip Hop, Jazz (siempre se vuelve al primer amor), Heavy Metal, y hasta sembrando la semilla del hoy conocido Groove Metal (conocido y hasta infame, me atrevo a decir). A eso hay que sumarle que la filiación del grupo con la cultura/religión Rastafari, en contraste con la creciente violencia en la escena Hardcore, hicieron que los Bad Brains se alejen de la misma durante mucho tiempo. De lado dejaremos la separación (momentánea) del grupo, los cambios de formación y demás. Tampoco hablaremos sobre la reunión, pues no lo consideramos necesario. Sólo vamos a agregar lo siguiente: Bad Brains abrieron una brecha, aportaron ideas nuevas, prácticamente crearon un nuevo género (o sub-género) e influenciaron a otros estilos. Es decir, la palabra vanguardistas les queda como anillo al dedo.  

Influenciados por: The Clash, The Damned, The Ramones, Black Sabbath, Reggae, Jazz, Hip Hop, Sex Pistols.
Líricas: Jah y los rastafaris, derechos humanos, libertad, actitud mental positiva, política, paz.
Discografía esencial: Bad Brains (1982); Rock For The Light (1983).
También escuchar: Die Kreuzen: Idem (1984); Shelter: Mantra (1995); Gorilla Biscuits: Start Today (1989); Reagan Youth: Youth Anthems for The New Order (1984).



Black Flag:
Origen: California, USA. 1976/1986; 2003; 2013/presente.

Del sarcasmo de Dead Kennedy y el mensaje positivo de Bad Brains, a la mala onda de Black Flag. Resulta irónico que un grupo tan oscuro como éste haya surgido de un lugar llamado Hermosa Beach. Pero, por otro lado, que algo tan jodido como lo es la música de Black Flag haya sido engendrado en ese lugar, marca un contraste genial entre lo que es el Sueño Americano y la realidad que millones de personas viven en dicho país. Y Black Flag fueron algo así como la voz de los descastados, de miles de marginales enojados, llenos de odio y desesperanza. Black Flag se convirtió, apenas nacida la banda, en un emblema del anti-autoritarismo. Pero eso también estaba ligado a Dead Kennedys y a todas las demás bandas que conformaban la movida Punk que devino en Hardcore. Black Flag también representaban el lado oscuro de la mente, a los que, alienados por el infernal caos que rodea a los individuos que viven en las grandes urbes, sucumben ante trastornos y problemas que, en el fondo, no dejan de ser un gran negocio, además de ser herramientas de control de masas. Pobreza, depresión y todo tipo de psicosis, neurosis, la soledad y el aislamiento es las grandes ciudades. Vida de mierda, vida dura y cruel. La vida de aquellos que jamás saldrían (y, quizás, jamás salieron) del pozo. Alguien tenía que musicalizar ese costado negro de la vida. Greg Ginn, guitarrista y fundador de Black Flag, fue el encargado de musicalizar esa parte de la vida. Henry Rollins supo decir, tras escuchar a Black Flag en vivo por primera vez, que Ginn había creado la música de una nueva rebelión por venir; y algo de razón tuvo, pues Black Flag hicieron salir de sus agujeros a pandilleros, tipos solitarios y violentos, a los de la clase baja, a los marginados en general. Esas hordas se sintieron identificados con la negatividad expulsada por Black Flag, transformada en Punk virulento y descontrolado, y con esa música de fondo, armaron revueltas brutales, enfrentamientos con la policía, peleas de pandillas, y demás lindezas. Los medios de comunicación les dedicaban artículos y los acusaban de ser los responsables de la decadencia de la civilización Americana. Nada más alejado de la realidad: Black Flag hicieron que la sociedad vea con sus propios ojos todo lo que había debajo de la alfombra. Toda la mugre que durante años fue barrida debajo del felpudo, salió a la luz tanto a través de su música, como a través del peligro que rondaba en cada concierto de estos genios.
Ginn, como todo genio, supo rodearse de tipos que terminaron, en algunos casos, siendo luminarias del Punk. Henry Rollins (¿hace falta presentarlo?), Keith Morris (quien abandonaría la banda para crear a otro clásico: Circle Jerks), Dez Cadena, Chuck Dukowski, Chuck Biscuits (a quien seguro lo viste tocando junto a Danzig y Social Distortion. Baterista él), y la lista sigue. Todos contribuyeron a dar forma a un grupo que, además de ser fundamental en la historia del Hardcore Punk, influenciaron a banda de Sludge, Doom, Grunge, Noise, y hasta Grindcore y Power Violence. Por si fuera poco, nunca grabaron un disco similar a otro, siempre se reinventaron a sí mismos. E hicieron todo a su manera, a la manera Do It Yourself, sin deberle nada a nadie, ni darle explicaciones de nada a nadie. Lo que se dice, una banda gigante. ¿O acaso te queda alguna duda?

Influenciados por: Sex Pistols, The Ramones, The Stooges, Black Sabbath, MC5, Pentagram, Alice Cooper Band, Radio Birdman, The Dead Boys
Líricas: Depresión, odio, violencia, marginalidad, aislamiento, pobreza, muerte.
Discografía esencial: Damaged (1981); My War (1984); Family Man (1984).
También escuchar: S.O.A: No Policy (1981); Killdozer: Intellectuals Are The Shoeshine Boys Of The Ruling Elite (1984); Rollins Band: Hard Volume (1989); Coliseum: Idem (2004).



Circle Jerks:
Origen: California, USA. 1979/1990; 1994/1995; 2001/2010 (la banda se encuentra en un hiato actualmente)

Keith Morris cantaba en Black Flag. Pero en un momento de la historia decidió irse, y su partida resultó ser algo histórico. ¿Por qué? Porque se fue para crear Circle Jerks, banda seminal en esto del Hardcore Punk. Unió fuerzas con el guitarrista de Redd Cross, el entrañable Greg Hetson, y crearon The Bedwetters, primer nombre de esta clásica banda. Luego, y ya con el grupo conformado (con Lucky Lehrer en batería y Roger Rogerson en bajo) cambiaron el nombre por el que todos conocemos. Y salieron a patear culos. Manteniendo ciertas similitudes en lo estilístico con Black Flag, los comandados por el Gran Keith levantaron la bandera del inconformismo y la rebeldía, y se pusieron al frente de la escena con sus canciones breves e incendiarias. Su primer (e inmortal) disco, el seminal “Group Sex” no sólo marcó un hito en la historia del Hardcore Punk a nivel mundial, sino que marcó pautas a seguir en muchos aspectos. Las canciones eran realmente cortas, al punto de que el disco dura 14 minutos. En esos 14 minutos la banda descargaba sus volátiles composiciones con una rabia descontrolada. Iban rápido, más rápido que muchos de sus contemporáneos, pero sin llegar a la velocidad enloquecida que luego se apoderaría del Underground. E incitaban al desmadre, a la rebelión. Las cosas estaban mal, y era necesario decirlo con toda la furia del mundo. Fue así que el otrora llamado Speed Punk pasó a llamarse Hardcore Punk. Y Circle Jerks tuvieron muchísimo que ver con eso. Se dice que el nombre nace de una gira que Morris y los suyos hacen junto a los canadienses de DOA (otra banda seminal, creadores de un clásico atemporal: “Hardcore 81”, segundo disco del grupo). Dicha gira llevó el nombre de “Hardcore Tour 80”, y marcó un antes y un después en la historia del movimiento. Y, como era de suponer, CJ fueron reyes en ese tour. Sus conciertos comenzaron a caracterizarse por ser presenciados por audiencias completamente enloquecidas, y varias de las prácticas que hoy son moneda corriente (el Stagediving –tirarse desde el escenario-, Circle Pit, Mosh, etc) prácticamente nacieron en los shows de Circle Jerks. Con su segundo disco, el colosal “Wild In The Streets”, los californianos de Hermosa Beach (al igual que Black Flag) estaban en la cima, pocos grupos de Hardcore Punk podían equipararse a esta banda que con sus explosivas composiciones escupían en la cara del sistema al que odiaban.
Con el correr de los años, y tras sucesivas separaciones-reuniones, la música de Circle Jerks se alejó un poco del Hardcore Punk que los hizo famosos, apegándose a la fórmula más clásica del Punk norteamericano. Eso sí, nunca perdieron el espíritu combativo, esa rebeldía intrínseca a la banda. Esa rebeldía que, junto a su peculiar estilo (en el cual la voz de Morris tiene muchísimo que ver), los convirtieron en una referencia obligada para cientos, miles de bandas alrededor del mundo.

Influenciados por: The Ramones, Black Flag, The Germs, Dead Kennedys, UK Subs, Sex Pistols, el primer disco de The Damned.
Líricas: Rebeldía, juventud marginal, capitalismo, guerra, las corporaciones, caos, opresión.
Discografía esencial: Group Sex (1980); Wild In The Streets (1982); VI (1987).
También escuchar: D.O.A: Hardcore ´81 (1981); JFA: Valley Of The Yakes (1983); Off!: Idem (2012); Dr. Know: Plug-In Jesus (1984).



Minor Threat:
Origen: Washington D.C. USA. 1980/1981; 1982/1983.

Dijimos que una de las cualidades que diferenciaban a esta nueva camada de Punks con la anterior, era la manera de radicalizar todo, de ir un paso (o varios pasos) más allá en cuanto al compromiso con las ideas pregonadas. El lema Do It Yourself pasó a ser un modo de vida, mucho más que una frase o lema. Entre el montón de bandas que tomaron el toro por las astas, se destacó por su singularidad, un grupo de Washington, y que, según cuenta la historia, contó con el apoyo incondicional de los Bad Brains. Ese grupo se llamó Minor Threat, y nacieron de las cenizas de otra banda germinal: The Teen Idles. Y ese grupo llevó la ética del DIY a un nivel de compromiso estricto, incuestionable e intachable. Todo lo hicieron solos, todo a su manera. Si grababan un disco, lo grababan en donde ellos decidían, lo editaban a través de su sello (Dischord Records), llevaban las carátulas a la imprenta que ellos elegían y cortaban a mano las solapas de los LPs o EPS, además de encargarse de la distribución, venta, promoción, etc etc. El principal responsable de esta conducta se llama Ian McKaye, y es, por si todo lo dicho antes fuera poco, la mente maestra detrás del movimiento Straight Edge, o Conducta Recta. Esto es No Alcohol, No Drogas, No Tabaco. Incluso algunos llegaron al punto de no tener relaciones sexuales. Se supone que el punto de inflexión para el nacimiento de tal movimiento fue la canción de Minor Threat llamada “Straight Edge”, un verdadero clásico ya no del grupo, sino del movimiento Straight Edge y del Hardcore en general.
¿Y qué decir de la música de MT? Realmente visceral, violenta, veloz, sucia, furiosa, ruidosa. Hardcore en su más pura expresión. Junto a Bad Brains, dotaron a la escena de Washington de un sonido propio, diferenciándose de los que provenía de California. Ojo, que el hecho de que la música de Minor Threat haya sido realmente extrema para la época (incluso hoy sigue siéndolo), no implica que la melodía haya brillado por su ausencia. Vale hacer una diferenciación: Minor Threat tuvieron una breve separación, un hiato, mejor dicho. Esto sucedió entre la grabación de su segundo 7” y el aclamado Out Of Step. No sólo hubo un “descanso” en la historia del grupo, sino que hubo un leve cambio en lo sonoro y estilístico. Sin alejarse de lo que la banda hizo desde un principio, McKaye y los suyos agregaron mayor melodía, un sonido más claro pero igual de contundente, y mayor variedad compositiva, con cambios de ritmos y demás. Pero la esencia se mantuvo intacta, inalterable. En vivo siempre fueron una aplanadora, y en el estudio lograron capturar esa furia, algo en lo que muchas bandas fallan.
En cuanto a lo ideológico, Minor Threat fueron extremadamente coherentes con sus ideas; de hecho, sus ex integrantes demostraron seguir siéndolo con el paso de los años y en distintos grupos. Pero toda esa cuestión del SxE se les fue un poco de las manos, pues si hay algo que McKaye jamás quiso era que su ideología se convirtiera en un dogma. Con la llegada de bandas como SSD de Boston y otros de la misma escena, los SxE sacaron a relucir un nivel de intolerancia cuasi totalitario, dictatorial. Eso, y el hecho de que para los integrantes de Minor Threat la escena Hardcore comenzaba a mostrar síntomas de agotamiento, sumado a otras cuestiones, hicieron que Minor Threat dejaran de existir como banda. Luego vinieron estupendos grupos post MT. McKaye siguió siendo un icono (aun lo es) y Minor Threat jamás dejó de ser un grupo admirado y respetado por todos los amantes del Hardcore Punk. Incluso por los metaleros es respetado este gran grupo, vanguardista por donde se lo mire. Al punto llega el respeto ganado por los MT, que Slayer versionaron canciones suyas en aquel disco de covers del 96. Pero eso es anecdótico. Minor Threat y su historia van más allá de lo anecdótico: son historia pura, una leyenda que nadie puede (ni debe) desconocer.

Influenciados por: Bad Brains, The Germs (en lo musical), The Teen Idles, MC5, The Ramones, S.O.A.
Líricas: Filosofía SxE, racismo, DIY, libertad, autoritarismo, derechos de los seres vivos.
Discografía esencial: Out Of Step (1983); Complete Discography (1989).
También escuchar: Fugazi: Repeater (1990); The Teen Idles: Minor Disturbance Ep (1980); Youth Of Today: Break Down The Walls (1986); Youth Brigade(L.A): Sound & Fury (1982).



Crass:
Origen:Essex, Inglaterra. 1977/1984.

Crucemos el Atlántico. Nos situemos en Inglaterra, país indicado por muchos como la Cuna del Punk (algo discutible, por cierto). Dijimos que en esta segunda movida de bandas Punks ya no había lugar para las canciones de amor, humor adolescente, ni para nada de lo que podría ser marcado como el costado Naif del Punk. Si bien hubo bandas que se afincaron dentro de esa línea, lo cierto es que la segunda camada mostró un nivel de compromiso y combatividad extremos. En Inglaterra hubo una banda que se puso al frente de lo que conocemos como Anarco Punk, adoptándolo ya no cómo un estilo musical, sino más bien como algo filosófico. Esa banda fue Crass. Para ellos, el anarquismo no consistía en hacer canciones que hablen de la Anarquía como utopía; el anarquismo fue para los Crass un modo de vida, una ideología que debía mover a la acción política (o anti-política) y la forma más leal y honesta de resistir. Para ello se valieron de una voluntad inquebrantable, un compromiso absoluto con sus ideas y una férrea actitud al momento de la acción. La acción podía venir a través de la música, rompiendo las barreras del género, desapegados del clásico formato de canción adoptado por el Punk Rock, formato nacido allá a finales de los 50s. Crass desafiaban lo establecido ya desde su música, coqueteando con el Noise o la Psicodelia, pero sin perder jamás esa impronta punkie. Incluso se llegó a usar el término Art-Punk para describir la música de la banda comandada por Steve Ignorant y Penny Rimbaud. Aunque hablar de líderes en esta banda resulta un poco injusto, pues Crass fue un colectivo anarquista en el cual participaron 9 integrantes, siendo uno de ellos John Loder, sonidista y fundador de los Southern Studios (Loder fue siempre considerado el noveno miembro de Crass, por eso dije que participaron 9 integrantes). Y esos integrantes aportaron sus inquietas mentes para dar forma a un combo que trascendió lo meramente musical. Lo trascendieron con actividades que iban desde la defensa de los derechos de los animales hasta una concienzuda lucha contra el autoritarismo; se plantaron firmemente en contra de la Guerra de Malvinas, acusaron y se burlaron de Margaret Tatcher y Ronald Reagan. Se cagaron en la Iglesia y postularon la idea del anarcopacifismo como única salida viable al caos que se vivía (y aun hoy se vive) en aquellos años de Guerra Fría. Esto les valió el odio de Tatcher y sus lameculos, por lo cual Crass comenzaron a ser perseguidos por el Gobierno, la Policía y demás. Incluso llegaron a tener que afrontar batallas legales, algo que tomó su pico de agresividad cuando salieron a la luz cintas de algo llamado Tatchergate (si no saben qué fue lo que sucedió con dicho caso, busquen en Google, pues bien vale la pena estar al tanto de ello). El lío fue de tal magnitud, que el acoso legal al cual fue sometido este grandioso colectivo anarquista prácticamente terminó con la banda. Desgastados por los embates del Sistema al cual combatían, el 7 de junio de 1984 Crass dieron su último concierto (resulta emblemático que una banda que jamás dejó de acusar a los Poderosos de querer controlar nuestras visas en todos los aspectos posibles, se haya separado en 1984. Quienes hayan leído la novela de George Orwell saben de qué hablo).
Por supuesto, un grupo tan trascendente puede disolverse, más nunca desaparecer para siempre. Tan grande es su obra, que ni siquiera los problemas legales entre algunos de sus ex miembros puede opacar lo hecho. Quedó su inmensa huella, su influencia y el sinfín de bandas y artistas inspirados por ellos. Y quedó su obra, claro; el mejor legado que podrían habernos dejado estos verdaderos adalides del Anarquismo.

Influenciados por John Cage, Benjamín Britten, Psicodelia, MC5, comienzos de la Música Industrial.
Líricas: Imperialismo, capitalismo, la Iglesia, Anarquía, derechos animales, feminismo, ecologismo.
Discografía esencial: The Feeding Of The 5000 (1980); Penis Envy (1981); Christ – The Album (1982).
También escuchar: Rudimentary Peni: Death Church (1983); Conflict: Turning Rebellion Into Money (1987); Flux Of Pink Indians: The Fucking Cunts Treat Us Like Pricks (1984); Deviated Instinct: Terminal Filth Stenchcore (1987).




Discharge:
Origen: Stoke-On-Trent, Inglaterra. 1977/presente.

Y un buen día, alguien presionó el botón rojo, y la bomba nuclear tan temida explotó, y sus esquirlas se esparcieron por el mundo entero. Y, claro está, nada volvió a ser lo mismo. Gracias a Discharge (entre otros), nada volvió a ser igual. Se lo acusa al señor Tony “Bones” Roberts como el principal culpable de tan destructiva explosión. Lo cierto es que, si bien él fue uno de los principales responsables, no fue el único. Pero no nos apresuremos, que la bomba se fue construyendo de a poco. Si tuviste la oportunidad de escuchar el primer Demo de Discharge, bien sabrás que los muchachos estos comenzaron haciendo algo similar a lo que crearon los Sex Pistols. Si bien lo de Discharge sonaba más anárquico, más sucio y desprolijo aun, sus origenes venían por ese lado de la historia. Entonces, si Bones y compañía comenzaron haciendo el típico Punk anárquico británico ¿por qué decidieron enloquecer con la velocidad y el ruido, y así cambiar, para siempre, el rumbo de la historia? Tony Roberts y su eterno colega, el gran Rainy (quien comenzó como guitarrista, para luego hacerse cargo del bajo), suponemos, tomaron lo más virulento del Punk, lo mezclaron con Motörhead, el Black Sabbath de canciones como “Symptom Of The Universe”, metieron todo dentro de una licuadora, y, como no, le pusieron un toque distintivo que hizo perder sus cabezas a miles de enfermos en el mundo entero. Esas cualidades propias se traducen en: un sonido de guitarra tan caliente y duro que hacía que el resto de las bandas punkies de la época suenen a Pop a su lado. Una velocidad persistente y frenética, con un ritmo tocado de manera tan peculiar, que le valió el rótulo de D-Beat (alguien escribió alguna vez, que D-Beat significa Discharge Beat). La voz sonaba más podrida, gritada y enojada aun que las voces de sus antecesores, y las líneas vocales pasaron a construirse de la siguiente manera: verso breve, escupiendo palabras que conforman pequeñas frases-estribillos más breves aun, pronunciado sobre otro riff distinto al de la estrifa. Otro detalle: sólo hay dos riffs: el de la estrofa (que suele ser el mismo con el que arranca la canción) y el del estribillo. Los solos son alienantes, tocados a mil por hora, con poco orden pero con una fiereza indomable. Y el bajo machaca y machaca hasta prenderse fuego. Al principio fue simplemente Hardcore Punk o Anarko Punk, y se los metió en la misma bolsa que a bandas como The Exploited, GBH, Chaos UK, Disorder y The Varukers. Pero Discharge, si bien siempre tuvieron conexiones innegables con la movida llamada UK 82, lo cierto es ellos fueron más allá, y crearon algo que no se podía comparar con nadie ni con nada. Prácticamente, son los culpables directos del advenimiento del Grindcore, del Crustcore, e, indiscutiblemente, son los padres absolutos de cuanta banda de D-Beat haya en cualquier parte del mundo, en el pasado, presente y en el futuro también. Hasta se dieron el lujo de cambiar de estilo, metiéndose de lleno en el Heavy Metal, con algunos ramalazos de Glam Metal (esto último viene más que nada por los agudos usados por Cal, el mismo tipo que creara la forma de cantar que todos los grupos de D-Beat del mundo copian una y otra vez). Cedieron músicos a bandas importantes (Tez, el legendario baterista del grupo, tocó en Ministry, M.O.D, entre otros), fueron versionados por tantas bandas, que ni vale la pena comenzar a nombrar a esas bandas. Grabaron EL DISCO, el seminal Hear Nothing, See Nothing, Say Nothing. Marcaron, incluso, parámetros estéticos. Marcaron la línea a seguir en cuanto a las líricas, algo que queda en claro al chequear no sólo las letras, sino los títulos de las canciones de cualquier banda de D-Beat. Nos regalaron infinidad de himnos, que hoy son banderas más que canciones. Y cuando volvieron con su formación clásica (Bones, Cal, Rainy y Tez), cerraron las bocotas de los que los acusaron de vendidos en la segunda mitad de los 80s, y las de aquellos que los daban por muertos, editando un disco (“Discharge”, 2002) que sirvió para demostrar que Discharge, haciendo D-Beat, son los putos Dioses. Desde el principio hasta el final de los tiempos lo serán.

Influenciados por: Crass, Sex Pistols, Motörhead, Black Sabbath, UK Subs, The Germs, Middle Class.
Líricas: Guerra, anarquía, muerte, destrucción, política, corrupción, pobreza.
Discografía esencial: Why? (1981); Hear Nothing, See Nothing, Say Nothing (1982); State Of Violence, State Of Control (1982).
También escuchar: Meanwhile: For All The Shit (7”, 1996); Antisect: In Darkness There Is No Choice (1984); Doom: Total Doom (1989); Warcry (USA): 10 Tracks Noise EP (2003).


The Exploited:
Origen: Edimburgo, Escocia. 1979/presente.

Nos quedamos en el Reino Unido. O, mejor dicho, seguimos en la región, pero nos trasladamos a Escocia. Allí, más precisamente en Edimburgo, tuvo lugar el nacimiento de un grupo sumamente importante en esta historia: The Exploited. Banda controvertida si las hay, los escoceses no sólo ayudaron a sentar las bases que permitieron diferenciar al Hardcore Punk británico del que se hacía/hace en el resto del mundo, sino que se hartaron de influenciar grupos, y fueron cabezas visibles de aquel inolvidable movimiento llamado UK 82. Crudos, veloces, violentos, sencillos pero con mucha personalidad, los liderados por Wattie marcaron un camino que luego fue seguido por bandas del estilo, pero que también sirvió de inspiración para las bandas más podridas y salvajes que el Metal jamás haya imaginado tener en su órbita. Thrash Metal, el más primitivo Black Metal, y, obviamente, Crust, Grindcore, Crossover, Thrashcore, todos están en deuda con The Exploited. Incluso, y si bien la banda comenzó haciendo un Hardcore Punk más desprolijo que otra cosa, con el correr de los años la música de Exploited fue emparentándose cada vez más con el Thrash y el Crossover, algo que podemos corroborar escuchando discazos como “Death Before Dishonour” y “The Massacre”. Como principal característica compositiva/sonora de Exploited encontramos la agresividad, marca registrada del grupo, basándose ésta en riffs cuadrados y repetitivos que tranquilamente podrían ser el equivalente sonoro a las bombas molotov. Los ritmos son persistentes, casi sin variaciones, pero en la mayoría de los casos, acelerados de forma vertiginosa. El bajo es el sostén de todo esto, aunque luce menos aun que el resto de los instrumentos. Y al frente de todo está la voz de Wattie, quien grita más de lo que canta, hilvanando frases llenas de odio, rabia, intolerancia e incitaciones a la violencia. Esto, sumado a actitudes que lo llevar a meterse en serios problemas en muchas ocasiones, lo convirtieron en un ícono para algunos, pero en un ser despreciable para otros. Veamos, pues esto merece un renglón aparte. Si bien The Exploited siempre levantó la bandera negra del anarquismo (algo fácil de identificar a través de portadas, imágenes promocionales), y aun teniendo canciones que hablan de la anarquía ya desde sus títulos, a The Exploited los persiguen acusaciones de fascismo desde sus comienzos. Si éstas hacen honor a la verdad o no, si The Exploited son realmente anarquistas o si son ultra-derechistas que se divierten usando símbolos libertarios, es algo que ha generado más polémica que verdades indiscutibles. Así como han sido acusados de ser nazis, de apoyar al National Front y demás cuestiones (odio a los pakistaníes, homosexuales, latinos, etc), también se han conocido descargos del grupo, negando todo lo anterior. Lo que sí puedo decir, es que The Exploited son una banda violenta en todo aspecto. Desde lo musical hasta lo lírico. Desde lo conductual hasta lo estético, lo ideológico y todo lo que se les ocurra, Wattie y sus compañeros siempre hicieron de la violencia un emblema, y jamás se preocuparon por ocultarlo. Son así, y gracias a esa postura, guste o no, nos han regalado discos excepcionales, han dado conciertos antológicos, y crearon un estilo que cambió el rumbo de la historia para siempre. ¿Acaso vas a dejar que todos esos rumores te impidan disfrutar de semejante banda?

Influenciados por: The Sex Pistols, UK Subs, The Damned (primer y tercer disco), The Germs, Discharge, Motörhead.
Líricas: Guerra, violencia, política, sexo, caos, anarquía, riqueza/pobreza.
Discografía esencial: Punk´s Not Dead (1981); Troops Of Tomorrow (1982); Let´s Start A War (1983).
También escuchar: The Varukers: Massacred Millions (1984); Disorder: Violent World (1989); Aus Rotten: The System Works…For Them (1996); Hellkrusher: Wasteland (1990).



G.B.H:
Origen: Birmingham, Inglaterra. 1978/presente.

Vamos cerrando el capítulo dedicado al movimiento conocido como UK 82. Y lo hacemos con una banda emblemática: G.B.H. Emblemática y entrañable, pues si hay una banda, dentro de esa movida, que sea querida por todos los punkies del mundo, y, por qué no, admirada y querida por gran parte de la comunidad del Metal Extremo, esa banda es G.B.H. También conocidos como Charged G.B.H (para diferenciarse de una banda con el mismo nombre), éstos británicos fueron (y son) un pilar fundamental en la historia del Hardcore Punk británico, considerados no sólo como tal, sino que han influenciado a tantas bandas, que enumerar a los que influenciaron, sería una tarea titánica. Menos extremos que Discharge, y menos violentos que The Exploited, la banda creada por Collin Abrahall (el eterno cantante del grupo) y Colin Jock Blyth dieron forma a su propia manera de hacer Hardcore Punk, más fresco y desfachatado que el de sus contemporáneos, siendo a su vez, una de las columnas sobre las cuales se construyó el llamado Street Punk. Tomaron cosas del Punk Rock más tradicional, del Rock de Garage, del Oi! y hasta de bandas como The Stooges y MC5, fundieron todo eso y sacaron un producto único, con un sello propio que les permitió ser lo que hoy son: una leyenda viviente. Por supuesto, todas esas influencias fueron tapadas por los veloces ritmos ejecutados por la banda, ritmos que se fueron motivo de inspiración para bandas de Hardcore, Thrash, Crossover, D-Beat y Grindcore incluso. Sobre esos ritmos se crearon varios de los riffs más geniales en la historia del Hardcore Punk, teniendo al adorable Jock como responsable de esos riffs sencillos, contagiosos, vertiginosos e inolvidables. “Sick Boy”, “City Baby Attacked By Rats” (EL HIMNO de la banda, y de toda una generación de punkies), “No Survivors”, “Big Women”, y muchos más, signaron la historia de un movimiento, de una generación, y trascendieron las fronteras del Reino Unido. Por ejemplo, miremos el caso de Suecia, país en donde el D-Beat marca registrada de Discharge encontró a una legión de seguidores que luego formaron sus propias bandas. Pero, y por más que la influencia de Discharge sea innegable, G.B.H. marcaron a fuego a casi todas esas bandas, especialmente a las de la primer camada del llamado Kängpunk o Scandinavisk HC Punk. Y en Latinoamérica también, al igual que USA (Crucifix son un claro ejemplo), Canadá, Asia, Japón principalmente, toda Europa, y donde sea que encuentres una escena de Hardcore Punk. Los Grievous Bodily Harm (tal es el nombre del cual surgen las siglas) son de esas bandas que todos los punkies conocen, que todos aman, y al cual nadie puede cometer el error de irrespetar. Tanto por su historia, trayectoria y legado, como por su integridad, fidelidad a sí mismos, y, por sobre todas las cosas, su música, Collin y Jock merecen mucho más que el amor incondicional de todos los que amamos esta música: se merecen la eternidad.

Influenciados por: UK Subs, Sex Pistols, The Stooges, The Saints, The Ramones, Motörhead, The Damned, Johnny Kidd & The Pirates, Eddie & The Hot Rods.
Líricas: Riqueza/pobreza, sociedad, humor, sexo, alcohol, el ser Punk.
Discografía esencial: City Baby Attacked By Rats (1982); Leather, Bristles, No Survivors & Sick Boys (1982); City Baby´s Revenge (1983).
También escuchar: Disfear: Everyday Slaughter (1997); English Dogs: Forward Into Battle (1985); Chaos UK: Idem (1983); Crucifix: Dehumanization (1983).



Amebix
Origen: Devon, Inglaterra. 1978/1987; 2008/presente.

¿Sabés qué banda creó el término Crust Punk? Fueron los Hellbastard. Influyente banda británica que tuvo su mejor momento en la segunda mitad de los 80s, y que hoy sigue gozando de buena salud. Repito, el término Crust Punk fue creado por ellos, más no el estilo. El estilo es obra de Amebix. Ellos pusieron las pautas a seguir, pero sin seguir a absolutamente nadie. Como buenos anarquistas, decidieron que las reglas impuestas por los demás, y que muchos punkies tomaban como leyes inamovibles, no debían ser aceptadas como tales. Por eso mismo, los anarko punks de Amebix crearon SU forma de hacer Punk, SU manera de relacionar el movimiento anarquista con la música Punk, y SU propia personalidad. Fue así que se despegaron de todos, hicieron su camino y dejaron un sendero que luego fue transitado por infinidad de bandas. A la par de la movida UK 82 estuvieron, pero manejando sus propios parámetros musicales. Esos parámetros fueron surgiendo en base a influencias que los alejaban del resto, siendo bandas como Killing Joke, Bauhaus, Hawkwind (en la época con Lemmy), Black Sabbath y hasta cosas como Venom (en algunos discos, las vocalizaciones tienen similitudes con la forma de cantar de Cronos) y Motörhead. Más densos que veloces. Tan experimentales como crudos. Más complejos que los demás, los Amebix fueron especiales desde un principio. Nacidos bajo el nombre de The Band With No Name, los muchachos procedentes de Devon crearon un tipo de Punk tan pesado y agresivo como atmosférico. Escuchar a Amebix hace que en la mente del oyente se instalen imágenes de ciudades bajo una inmensa capa de smog, personas transitando las calles con máscaras de gas, fábricas, pobreza, desigualdad y poderosos cada vez más poderosos. Todo visto a través de un filtro apocalíptico que tiene como una salida posible la anarquía, la autogestión y la libertad del individuo, oprimido este hasta convertirlo en un esclavo de los tiempos modernos. Esa postura anárquica, esas ideas y su compromiso con las mismas, hizo que se movieran de Devon a Bristol, y que se convirtieran en Squaters (okupas, para nosotros), tomando casas abandonadas y transformándolas en squats, lugares que eran compartidos con otras bandas de la escena, tal es el caso de Chaos UK y Disorder (con quienes llegaron a compartir baterista los Amebix). Sí, una banda seria, creíble y honesta, que hizo del estilo de vida Okupa SU ESTILO DE VIDA, el cual fue acompañado por actividades dignas de un grupo que es el emblema del Anarko Punk, junto a Crass.
Pero, y más allá del estilo de vida, su música marcó a bandas tan gloriosas como geniales, tal es el caso de Neurosis, Sepultura en los tiempos de “Arise” (disco que lleva el mismo nombre que el primer full lenght de Amebix, editado por el sello Alternative Tentacles. Sello del cual surgieron ¡oh casualidad! los Neurosis) y “Chaos AD”, sobre todo en el manejo de las melodías, Napalm Death, los antes citados Hellbastard, Deviated Instinct, Gallhammer, Misery, Tragedy, y la lista sigue hasta el infinito. Con su capacidad innata para combinar furia con melodías tan oscuras como melancólicas, todo en el marco que le daba ese sonido tan gordo y pesado, los Amebix hicieron que el Crust Punk se convirtiera en algo más que la música del caos y el mundo oprimido que desea liberarse: lo transformaron en un vehículo para expresarse y hacer tomar conciencia de la necesidad de quitarse las cadenas de encima.
Hoy, y desde el 2008, la banda de los hermanos Miller (Rob “The Baron” en voz y bajo, y Craig “Stig” en guitarra y coros) se encarga de mantener el nombre de este emblema bien en lo alto. No sólo que con su regreso no ensuciaron su historia, sino que la engrandecieron, demostrando que siguen siendo tipos leales a lo que pregonaron toda su vida, y que, musicalmente, están en donde están porque ellos son líderes, no seguidores.

Influenciados por: Killing Joke, Bauhaus, Black Sabbath, Venom, Crass, Motörhead, Hawkwind.
Líricas: Opresión, polución, okupas, anarquía, capitalismo, derechos de los seres vivos, política.
Discografía esencial: No Sanctuary 12” EP (1983); Arise! (1985); Sonic Mass (2011).
También escuchar: Tragedy: Darker Days Ahead (2012); His Hero Is Gone: Fifteen Counts Of Arson (1997); Hellbastard: Ripper Crust (1986); Misery: From Where The Sun Never Shine (2012).



Agnostic Front:
Origen: New York City, USA. 1980/1992; 1997/presente.

Volvamos a Estados Unidos. Esta vez nos centramos en otra parte del país; más precisamente, en la Costa Este. Ya hablamos de California y Washington DC. Ahora le toca el turno a La Gran Manzana: New York. Ciudad conocida por el ritmo infernal al que se vive, por la violencia, la Mafia Italo-americana, el CBGB, LA CIUDAD QUE NUNCA DUERME. Teniendo en cuenta estas condiciones, el Hardcore Punk hecho en New York tenía que ser muy agresivo o, mejor dicho, una representación fiel del entorno en el cual éste fue creado. Dos palabras bastan como para graficar al NYHC (New York Hardcore): Agnostic Front. Nacidos entre noviembre y diciembre de 1980, los padres del NYHC son obra de la mente inquieta de un muchacho italoamericano llamado Vinnie Stigma, guitarrista de Eliminators. Vinnie probó con varios cantantes antes de dar con el cantante definitivo: Roger Miret, quien se desempeñaba como bajista en The Psychos (grupo en el que dio sus primeros pasos Billy Milano, de M.O.D. y S.O.D.), el tipo que fue quien terminó dándole el toque distintivo al personal estilo de AF. Fueron ellos quienes hicieron del NYHC algo absolutamente especial, dotando al Hardcore norteamericano de toda la furia y la locura propia de una ciudad monstruosa. Con obvias influencias del sonido de Washington, y cosas que indudablemente remitían al Hardcore californiano más virulento, Agnostic Front lograron diferenciarse de todas las demás bandas, y se pusieron al frente de la escena neoyorkina. No es un dato menor esto de las Escenas, pues en Estados Unidos, cada escena tenía su sonido, su estilo, sus características. Si bien todas comparten algo en común, todas pueden diferenciarse gracias a cualidades propias de las bandas de cada región. Y AF, a la par de otros animales contemporáneos, no sólo crearon una escena tan jodida como la ciudad en la que la escena nació y creció, sino que crearon ese estilo que New York (o los punkis de New York) necesitaba para poder decir “Esta es nuestra escena”. Una escena que, en principio, tuvo mucha ocupación por parte de los Skinheads, pandillas y gente realmente dura en general. De hecho, en sus comienzos, Agnostic Front fue un grupo Skinhead, algo que con el tiempo fue dejado de lado por la banda, más allá de que un sector de los Skins los han seguido desde siempre. Esa mezcla de públicos volátiles, entre los cuales podíamos encontrar tanto a Skins como a Hare Krishnas, Punks de la vieja escuela, Okupas, latinos de barrios marginales y pandilleros de toda raza y condición, hizo que los conciertos dentro de dicha escena fueran un campo de batalla, tanto en el mosh pit como en las inmediaciones de los recintos en donde se presentaban éstas bandas. Y Agnostic Front siempre estuvieron al frente de todo y de todos, erigiéndose como la banda más representativa de una escena dura, en un lugar duro. Por eso resulta absolutamente comprensible que la música de Agnostic Front en los 80s haya sido tan dura, tan veloz, cruda y desesperada. Incluso abrieron una brecha que luego fue seguida por muchas bandas. Esto es, a medida que progresaban como músicos, la música de la banda se metía cada vez más cerca del terreno del Thrash Metal, algo que se consolidó en Cause For Alarm (1986). Pero tampoco confundamos los tantos, que AF siempre fueron un grupo de Hardcore Punk hecho y derecho, más allá de su acercamiento al Thrash. De hecho, y ya en su segunda etapa, a partir del 97, la banda de Miret y Stigma empezó a incursionar en otros aspectos del mundo del Hardcore y el Punk, tomando cosas del sonido de la Costa Oeste, del Punk Oi!, bajando la velocidad de sus ejecuciones, y creando material del más puro Street Punk. Sin abandonar su esencia, en donde la fiereza y el frenesí fueron la materia prima de la cual extrajeron sus ideas, creando así un montón de clásicos atemporales, clásicos que están obligados a tocar en todos sus conciertos, y que, en su mayoría, fueron paridos en los 80s.
El mensaje de unida, de fidelidad a los suyos (a la familia, especialmente), la unión de Punks y Skins, el valor de la amistad y lo dura que es la vida en las calles, se convirtieron en estandartes para éstos legendarios guerreros. Pasaron por muchas situaciones jodidas, entre ellas, el encarcelamiento de Miret por tenencia de drogas. Pero siempre se sobrepusieron a cualquier adversidad, y lograron lo que muchos ni siquiera intentan: mantenerse vigentes a lo largo de más de 3 décadas. Vigentes y creíbles, por si fuera poco.

Influenciados por: Bad Brains, G.B.H, Minor Threat, Exodus, Discharge, The Exploited, Black Flag.
Líricas: Amistad, la unión entre Punks y Skinheads, violencia, la vida en las calles de New York, lealtad, NYHC.
Discografía esencial: Victim In Pain (1984); Liberty and Justice For…(1987); Live At CBGB (1989).

También escuchar: The Psychos: Demo (1984); Warzone: Don´t Forget The Struggle Don´t Forget The Streets (1987); Madball: Droppin´ Manny Suckers (1992); Visual Discrimination: Step Back & Listen (1988).



Cro-Mags:
Origen: New York, USA. 1981/presente.

La Gran Manzana. Por lo que los medios nos muestran, y por lo que nos cuentan, ya sea a través de relatos de turistas, filmes, artistas que nos transmiten lo que sus ojos perciben en dicho lugar, etc, New York es un lugar de contrastes. Contrastes violentos, abruptos, causados por las diferencias socio-económicas entre los sectores más lujosos y exclusivos y los sectores más pobres, dominados por pandillas, mafias, y todo eso que en Latinoamérica conocemos al dedillo. Pero en New York se vive a un ritmo infernal, un ritmo insano que enloquecería a cualquiera. En el apartado dedicado a Agnostic Front dije que, para mí, esa es la raíz del NYHC y sus características tan singulares. Cro-Mags me permiten confirmar lo dicho anteriormente, pues su obra es lo suficientemente contundente como para no dejar dudas. Con un sonido más Metálico, más pesado que el de la mayoría de las bandas de Hardcore norteamericanas, los Cro-Mags cimentaron la escena del NYHC sin abusar de la velocidad, sin siquiera llegar a emparejar a sus colegas de Agnostic Front en dicho rubro, pero aportando mucha agresividad en todos los aspectos que conforman ese todo llamado Cro-Mags. Su Hardcore netamente neoyorkino posee conexiones innegables con la movida del Crossover Thrash que tantos cuellos destrozó en los 80s, sobre todo en el riffeo, tan rudo como preciso, aunque sin ser nunca un derroche de tecnicismo; acá siempre se privilegió la energía, el poder sonoro que te hace sentir que estás en medio de una pelea entre pandillas. A ese estilo, hay que sumarle la postura radical, casi rígida, de sus dos líderes en muchas facetas de la vida. Con un background signado por las creencias y conductas Hare Krishna, más la pasión que John Joseph McGowan (voz y miembro fundador del grupo) y Harley Flanagan (bajista, fundador del grupo y, en una época, cantante) siempre demostraron por las artes marciales y el Boxeo, lo cual los convertía en tipos de respetar y hasta de temer. Y por si esto fuera poco, los muchachos no crecieron en cunas de oro, ni se codearon con niños de mamá, no se rodearon de ganadores. Todo lo opuesto: Harley y John son fruto de una sociedad violenta, desigual, hipócrita y descarnada, en donde para obtener algo tenés que ser rudo, muy rudo, o terminas siendo aplastado por los demás. Con esa historia sobre sus espaldas, y con esa forma tan peculiar de hacer Hardcore que tienen los neoyorkinos, los Cro-Mags se convirtieron en un grupo de culto que no llegó a ser más grande, más que nada, por las constantes peleas entre John y Harley. Esas peleas llevaron a que el grupo se desbande y reforme varias veces, siempre con la tensión entre ambos al borde de provocar una hecatombe interna.
Para la anécdota queda la salud mental de Harley Flanagan, quien en el 2012 apuñaló a dos personas en el backstage del Webster Hall, lugar en donde Cro-Mags daría un concierto. Por cierto, Harley ya no es parte de Cro-Mags, banda que es liderada por su eterno compañero/rival: John Joseph. Como sea, Cro-Mags ayudaron a forjar un estilo, más influenciado por el Heavy Metal que otras vertientes del Hardcore, y sirvieron de inspiración para la próxima generación de bandas del NYHC. Y, de paso, editaron algunos discos explosivos.

Influenciados por: Minor Threat, Discharge, Bad Brains, Black Flag, Thrash Metal, Agnostic Front.
Líricas: Ideología Hare Krishna, violencia, muerte, filosofía.
Discografía esencial: The Age Of Quarrel (1986); Best Wishes (1989).
También escuchar: Sheer Terror: Just Can´t Hate Enough (1989); Crumsuckers: Life Of Dreams (1986); White Devil: Reincarnation (1995); M.O.D: Surfin´ M.O.D (1988).



Sick Of It All:
Origen: New York, USA. 1984/presente.

En un sótano, allí comenzó la historia de Sick Of It All. Tenía que ser así ¿no? Comenzar en un sótano, haciendo ruido, escuchando vinilos y tapes de las bandas que los influenciaron y, como no, de los que recién surgían. Los hermanos Koller (Lou y Pete, voz y guitarra respectivamente) estaban empapados de lo que sucedía en la escena de New York, y buscaban ser parte de la misma ya no sólo como fans, sino también como músicos. Consiguieron a dos muchachos integrantes del movimiento NYHC, fans del Hardcore Punk y ansiosos por tocar esa música tan violenta que sonaba en los tugurios de todo el país. Sus nombres eran Rich Cipriano en bajo, y Armand Majidi en batería. Comenzaron a tocar asiduamente en el CBGB, y los elogios no tardaron en llegar. Cada vez más seguidores, cada vez mejores conciertos, y la banda cada vez sonaba mejor. Tenía que suceder, tenía que llegar la primera grabación. La misma llegó en formato de Ep, homónimo el mismo, y llegó tras un demo que les abrió varias puertas. Ya con su primer Ep la cosa quedó clara: SOIA habían nacido para convertirse en una verdadera potencia dentro del NYHC, manteniendo intacto el espíritu del Hardcore neoyorkino, pero sin ser copia de nadie, sin ser seguidores de nadie. SOIA tenían en claro que, para destacarse, había que tener personalidad propia, estilo propio: ser ellos mismos. Por eso rompieron todo con la aparición de su primer larga duración, el velocísimo “Blood, Sweat & No Tears”, una especie de manifiesto de lo que es el NYHC. Tras esa criminal carta de presentación, los Koller, con algunos cambios de formación, comenzaron a evolucionar de tal forma, que la banda terminó convirtiéndose en EL GRUPO del NYHC, habida cuenta de la separación de Agnostic Front. SOIA llenaron ese vacío editando discos fabulosos, con los que la popularidad del grupo trascendió las fronteras del Hardcore, ganando adeptos en el mundo del Metal y el Grindcore. Mucho tuvo que ver lo hecho en dos discos esenciales: Just Look Around y Scratch The Surface, en donde los neoyorkinos dejaron en claro lo siguiente: jamás iban a repetir lo hecho en la segunda mitad de los 80s. Aquellas canciones breves y asquerosamente rápidas, colindantes con el Thrashcore, fueron parte de una época, de un momento. SOIA evolucionaron, probaron con esto y lo otro, tomando el Groove como arma principal en “Just Look Around”, buscando un equilibrio de todo lo hecho, pero aportando más gancho (tal es el caso de “Scratch The Surface”), tomando cosas del Metal, del Punk Oi!, elementos más propios del Hardcore Punk de Washington DC, o coqueteando con el Punk y el Hardcore hecho en la Costa Oeste. Los Koller forjaron su estilo y su sonido. Pero sin caer en el error de convertirse en una burda copia de sí mismos. Tampoco es que sean una banda que se la pasa experimentando; nada más lejos de la realidad. Lo que quiero decir es que los tipos siempre se mantuvieron fieles a su estilo, pero sin perder la frescura. Y eso se logró gracias a que los Koller (muy conocedores de todas las escenas que conforman el mundo del Hardcore y el Punk) son verdaderos fans de ésta música. Fans que hacen la música que aman, que no temen tomar cosas de aquellos a los que admiran, y que saben como aplicar eso a su música. Lo que se dice, un grupo auténtico, además de ser una verdadera aplanadora.

Influenciados por: Agnostic Frot, Minor Threat, Bad Brains, Void, Circle Jerks, Cro-Mags, The Ramones, Sham 69.
Líricas: Violencia, muerte, New York, la Escena, la hermandad Hardcore/Punk, el Underground, integridad.
Discografía esencial: Blood, Sweat & No Tears (1989); Just Look Around (1992); Scratch The Surface (1994).
También escuchar: H2O: New York City (2011); Straight Ahead: Breakaway (1987); The Mob: Upset The System (1982); Murphy's Law: Idem (1986).



Biohazard:
Origen: New York, USA. 1988/2005; 2088/presente.

Brooklyn es un lugar con fama de ser difícil. Difícil para vivir allí. Difícil para nacer y crecer rodeado de gente jodida. Difícil para el que nunca vivió en un ámbito como el de Brooklyn, con los típicos problemas sociales de esa parte en particular de USA (problemas que ya hemos nombrado, y que se dan en todo ese país, pero que en New York parecen potenciarse). Fue justamente en Brooklyn donde 4 jóvenes fanáticos del Hardcore y el Metal decidieron que la música era una buena vía de escape, algo que les permitiría huir de los problemas urbanos que afrontaban muchos jóvenes, y que, en muchos casos, se cobraban las vidas de varios amigos, conocidos, y hasta familiares. Además, contaban con una ventaja: la escena del NYHC ya estaba conformada, por lo tanto no había que remar demasiado para llegar a tierra. Lo que sí debían hacer es encontrar su propio estilo, pero sin alejarse de los parámetros de dicha escena. Justamente ahí está la mayor virtud de Biohazard: su personalidad distintiva. Jamás pudieron tildarlos de clones de tal banda, o burda copia de tal otro grupo. Influencias siempre tuvieron, y algunas hasta resultaban más que claras (Cro-Mags es una de ellas). Pero nunca se propusieron ser continuadores de las creaciones ajenas, y eso es motivo de elogio. Para empezar, si bien nacieron y crecieron dentro del NYHC, en un momento dado de la historia, Biohazard dejaron de ser un grupo 100% Hardcore. Si bien en sus primeras canciones la palabra Hardcore está marcada a fuego, y si bien su primer disco es un álbum que no puede ser calificado de otra manera que no sea Hardcore (y neoyorkino), lo concreto es que con Urban Discipline (segundo trabajo del grupo, y, a su vez, el disco que los hizo mundialmente conocidos) afloraron los variados gustos de los integrantes, y de dicho mosaico de gustos e influencias surgió algo singular. Hardcore en su esencia, y eso no se discute. Pero con fuertes influencias del Rap y el Hip Hop más combativo, del Metal (Black Sabbath, y hasta cosas thrashers aparecen por ahí), del Groove cortante y mecánico de Helmet o Prong, o del Crossover que tantos adeptos tuvo en la segunda mitad de los 90s. Otro detalle a tener en cuenta es que los liderados por Evan Seinfield (bajo y voz) y Billy Graziadei (guitarra y voz) nunca se apoyaron en los ritmos veloces. A diferencia de la gran mayoría de bandas de Hardcore de la época, la velocidad no era aquello sobre lo cual los de Brooklyn edificaban sus canciones; el Groove y los ritmos más bien de tempo lento y saltarín (herencia del Hip Hop) siempre predominaron, y a raíz de esto luego surgieron cientos (o tal vez miles) de bandas que comenzaron a utilizar la etiqueta Down-tempo Hardcore.
Para la anécdota quedan las acusaciones de Fascismo que recibieron en sus comienzos (algo que luego fue aclarado por la banda: si bien sus primeras canciones poseían un halo de racismo, lo cierto es que esa postura fue utilizada por la banda como una estrategia de marketing, algo que, según ellos, aprendieron de los entrañables Carnivore), la historia de amor de Evan con Tera Patrick (sí, la actriz porno), la separación, la reunión, las acusaciones de vendidos –algo que nació gracias a los millones de dolares ganados por el grupo- y todo eso.
Lo que no es anecdótico es esto: Biohazard fueron la última banda neoyorkina en destacarse fuera del circuito. Fueron los últimos (junto a algunos contemporáneos) en renovar la escena, aportando ideas nuevas. Y fueron de los pocos que, sin ser un grupo de Hardcore en estado puro, lograron la aceptación de los fans del género a nivel mundial. Algo nada sencillo si hablamos de Hardcore.

Influenciados por: Cro-Mags, Sheer Terror, Sepultura, Black Sabbath, Helmet, Hip Hop/Rap, Bad Brains, Crossover, Agnostic Front.
Líricas: Anti-fascismo, pandillas, violencia, muerte, corrupción, política, tolerancia, anti-fascismo.
Discografía esencial: Urban Discipline (1922); State Of The World Address (1994).
También escuchar: Judge: Bringin' It Down (1989); Pro-Pain: The Truth Hurts (1994); Life Of Agony: River Runs Red (1993); Bodycount: Idem (1992).



D.R.I:
Origen: Texas, USA. 1982/presente.

A veces las cosas suceden, simplemente suceden. En ocasiones, creaciones geniales y revolucionarias toman al mundo por asalto, sin ser estas creaciones engendradas por genios con un plan maestro. En muchos casos, esto sucede porque personas con ganas de expresarse, de liberarse a través del arte, o simplemente, con ganas de divertirse, ponen manos a la obra, y casi sin proponérselo, hacen algo trascendental, algo que rompe moldes y crea otros. Eso es lo que sucedió con D.R.I., una de las bandas más influyentes y originales de todos los tiempos. ¿O acaso alguien cree que estos tipos tenían todo planeado, fríamente calculado, y que lo que hicieron fue el resultado de un trabajo esquemático, casi científico? Nada que ver. Los hermanos Bretch (Kurt en voz, y Eric y batería) sólo querían hacer ruido, mucho ruido. Querían tocar cuan rápido les fuera posible, y ser parte de esa turba iracunda de Punks y Metaleros que azolaban al planeta, y que gustaban de golpearse mutuamente mientras desde el escenario bajaban acordes y ritmos enardecedores. Eso querían hacer los Bretch junto al entrañable Spike Cassidy (guitarra) y un bajista llamado Dennis Johnson. Eso fue en 1982, más precisamente en mayo de ese año. Ese mismo año, el padre de los Bretch (los D.R.I. ensayaban en su casa, en el garage, para ser más exactos) interrumpió un ensayo para decirles que la música que hacían apestaba, y que sonaban como una pandilla de sucios, podridos e imbéciles. Oh casualidad! la banda no tenía nombre, y las palabras proferidas por papá Bretch cayeron como regalo del cielo. Meses más tarde, en julio de ese año, daban su primer concierto; y en noviembre de 1982 editaban su primer disco, una salvajada que consistía de 22 canciones en 18 minutos, envasadas en un LP de 7”. El disco se llamó Dirty Rotten EP, fue autogestionado, y se convirtió 1- en una pieza de colección, pues se agotó rápidamente, y 2- en una de las grabaciones más influyentes de todos los tiempos. Ahí, en ese instante, nacieron el Thrashcore (esto no es el Thrash con una gran influencia del Hardcore; es al revés, además de poseer ritmos ultraveloces), el Crossover, e incluso el Power Violence, y hasta enloquecieron a los jóvenes ingleses que luego crearían un estilo llamado Grindcore. Cambios de formación (la partida de Eric Bretch fue la más significativa, pues tras su ida pasaron unos cuantos bateristas. Ni hablar del puesto de bajista: el más inestable en la historia del grupo), un estilo que evolucionó hasta llegar a convertirse en Thrash Metal, grabando además, discos thrashers inolvidables (Four Of A Kind y Thrash Zone), giras interminables por todo el mundo, etc etc. Obvio, la decadencia del Thrash los agarró a ellos también, ya que los D.R.I. se habían metido de lleno en el Thrash (submundo que los recibió con los brazos abiertos, claro) cuando éste vivió su debacle, en los 90s. Cayeron en el ostracismo, fruto del olvido al cual los medios y el público consumista y carente de personalidad sometieron a los mismos tipos a los cuales idolatraban tiempo antes. Encima tuvieron que soportar la triste noticia de que a Spike Cassidy, el legendario guitarrista del grupo, le diagnosticaron cáncer, enfermedad contra la cual pelea hasta el día de hoy, ganando varias batallas, afortunadamente.
Pero, y aun a pesar de que no editan discos desde el 95 (año en el que lanzaron Full Speed Ahead), los Sucios Podridos Imbéciles jamás bajaron los brazos. Nunca se rindieron, haciendo caso omiso a las tendencias y modas que convirtieron lo hecho por ellos (y por tantos otros) en algo obsoleto para las masas, mas no para los que realmente amamos esta música. Esa fidelidad a ellos mismos, sumado a la revalorización de su obra (y el resurgimiento de estilos como el Thrash y el Crossover, géneros que prácticamente le deben la vida a D.R.I.), permitieron que hoy Kurt, Spike y sus compañeros de turno, ocupen en lugar que se merecen en la historia: la cima. Nunca fueron de vender muchos discos. Jamás saborearon las mieles del éxito, a decir verdad. Si hasta se dice que Kurt escribió su libro “Notes From The Nest” mientras vivía en un árbol, en San Francisco (si esto es cierto o no, habrá que averiguarlo), situación provocada por los escasos recursos económicos con los que contaban sus integrantes. Pero trascendieron, dejaron una huella imborrable. Y eso vale más que haber vendido millones de discos, haber salido en MTV varias veces al día, y haber alcanzado el Status de bandas como Metallica o Guns & Roses. A ellos nunca les importó eso, jamás lo buscaron. Ellos, simplemente quisieron hacer música ruidosa y extrema…y terminaron convirtiéndose en una de esas bandas que marcan épocas.
Dato Extra: se dice que en el tema titulado No Sense, de su primer EP, se encuentra el primer Blast Beat de la historia. Y, otro dato curioso, en la intro del tema Madman se lo puede escuchar al padre de los Bretch interrumpiendo un ensayo.

Influenciados por: Minor Threat, Circle Jerks, Discharge, Venom, Thrash Metal, Bad Brains, Black Flag.
Líricas: Política, sociedad, ateísmo, nihilismo, tribus urbanas, religión, violencia, polución.
Discografía esencial: Dealing With It (1985); Crossover (1986); Dirty Rotten LP (1987).
También escuchar: Attitude Adjustment: Dead Serious Demo (1985); Verbal Abuse: Just An American Band (1983); Offenders: We Must rebel (1983); Venomous Concept: Retroactive Abortion (2004).



Corrosion Of Conformity:
Origen: North Carolina, USA. 1982/presente.

Mike Dean, Woody Weatherman y Reed Mullin. Los 3 tipos que comenzaron esta historia, son los mismos que hoy la mantienen viva. Y son los 3 tipos a los cuales hay que agradecerles el haber creado (junto a D.R.I) el Crossover. Mike, Woody y Reed (bajo y voz, guitarra, y batería y voz, respectivamente) nacieron como un grupo de Hardcore Punk hecho y derecho, como muchas bandas de aquella época. Pero resulta que a los muchachos les gustaban Black Sabbath, Pentagram (los dumbetas yankis) y cosas similares, y tenían un oído puesto en los que pasaba en la Bahía de San Francisco con un nuevo género llamado Thrash Metal. Era cuestión de tiempo que el Hardcore Punk de los C.O.C. se empapara de todas estas cosas que sus integrantes escuchaban y diera un vuelco no muy grande, pero sí trascendental. Trascendental porque nació algo que unía a dos tribus (Hardcore Punks y Metaleros, especialmente thrashers), y abrió un camino nuevo para los que vinieron detrás de ellos. Incluso se puede decir que el Sludge (sub-género del Doom que se caracteriza por ser lo más Punk de dicho género) existe, en cierto modo, gracias a C.O.C. Es que los de Carolina del Norte no se encerraban en los ritmos veloces y la furia descontrolada. Entendieron que las partes lentas, llenas de acoples y acordes eternos, servían de contraste con los momentos más rápidos, y dotaban a su música de matices distintivos, que luego serían imitados hasta el hartazgo por sus seguidores. Para quien esto escribe, ese fue el mejor C.O.C., el que más disfruté, el que amo. En 1989 ingresó Peeper Keenan (sí, el mismo de Down), y con él la banda se inclinó hacia el Thrash, algo que resultó previsible, pero que dio como resultado un disco estupendo: Blind, editado en 1991. En este disco ya no participa Mike Dean, quien fue reemplazado por Karl Agell en voz y Phil Swisher en bajo. Con esta formación, la esencia Hardcore del grupo quedó en un segundo plano, y el costado Heavy Metal de la banda floreció como nunca. Ya en 1994, con el aclamado Deliverance los Corrosion Of Conformity se alejaron por completo del estilo que ellos crearon, algo habitual en bandas pioneras: inventan algo nuevo, distinto, y luego de un tiempo, cambian rotundamente, dejando a sus imitadores/seguidores el honor de mantener vivo aquel estilo. Lo concreto es que los C.O.C. abrazaron géneros como el Stoner, el Blues, el Southern Rock y el Heavy Metal de espíritu setentoso, consiguiendo de esa manera una mayor repercusión comercial, mayor presencia en los medios y mejores ventas. Hace un tiempo, y tras un hiato, el trío original se reunió, dejando como saldo un disco autotitulado que busca recorrer todas las sendas musicales transitadas por la gran banda norteamericana. Sin deslumbrar, al menos demuestran que, cuando deciden volver a las raíces, pocos pueden igualarlos. De cualquier manera, no era absolutamente necesario hacerlo: con escuchar sus primeros trabajos queda en claro que pocos pueden empatar lo hecho por C.O.C. en sus años más violentos.

Influenciados por: Black Flag, D.O.A, Black Sabbath, Pentagram, Saint Vitus, Minor Threat, Thrash Metal, Celtic Frost/Hellhammer.
Líricas: Nuevo Orden Mundial, sociedad, existencialismo, polución, política, excesos, conformismo, los medios.
Discografía esencial: Eye For An Eye (1984); Animosity (1986); Technocracy (1987).
También escuchar: The Accüsed: Martha Splatterhead’s Maddes Stories Ever Told (1988); Leeway: Born To Expire (1988); Concrete Sox: Whoops, Sorry Vicar! (1987); Cerebral Fix: Life Sucks & Then You Die! (1988).



Suicidal Tendencies:
Origen: Venice, California. 1981/1995; 1997/presente.

El look pandillero, con las bandanas casi cubriendo los ojos, tatuajes hasta en el agujero del culo, musculosas blancas, pantalones hasta los tobillos, medias blancas y zapatillas deportivas. El look a lo vato loco, eso se impuso en el Hardcore con la aparición de Suicidal Tendencies; o, mejor dicho, de Mike Muir y sus ocasionales compañeros de bandas. Muchos indican que Muir y sus ST fundaron ese subgénero llamado Crossover Thrash. No creo que sean tan así. Decir eso es ignorar a D.R.I. y C.O.C., entre otros. Además, si se me permite disentir, el primer y seminal disco de ST es Hardcore de pura cepa. El autotitulado álbum debut de los oriundos de Venice, es Hardcore de punta a punta, con partes que poseen machaques cercanos al Thrash, pero nada más que eso. Esto no significa que Muir y los suyos no deban ser apuntados como una de las bandas creadoras del Crossover. Lo son, y eso es innegable. Pero antes de eso, fueron una banda de Hardcore crudo, violento, rebelde y pendenciero, que movilizó a lo peor de lo peor de la sociedad de Venice, sacando de sus agujeros a pandilleros de toda clase y raza, skaters, estudiantes revoltosos necesitados de diversión extrema, y marginados en general. Y ST les daban algo más que diversión: les daban un sentido de pertenencia, los hicieron sentir que todos eran parte de una misma tribu, más allá de que, en contadas ocasiones, los integrantes de esa tribu de Suicidas terminaban a los golpes. Esos mismos fans los siguieron fielmente cuando Mike y sus dementes compañeros de banda decidieron inclinarse (ahora sí) hacia el Crossover Thrash con su segundo (y fabuloso) disco, el aclamado Join The Army. La música cambió, pero no perdió su esencia, la cual fue bien descripta por el crítico Steve Huey: Rápido, furioso y divertido, con estos términos describió lo hecho por ST, y dio en el clavo. A partir de ahí, la banda se alejó cada vez más del Hardcore primitivo de los comienzos, adentrándose más y más en el Crossover, hasta llegar a ser más un grupo thrasher que otra cosa. Los constantes cambios de formación, más el ingreso de músicos muy bien dotados (técnicamente hablando, claro) les permitió cambiar de estilo radicalmente, al punto de grabar discos en donde las influencias funkys, del Heavy Metal más tradicional y hasta del Grunge se hicieron notar con fuerza. Robert Trujillo, hoy bajista de Metallica, tuvo mucho que ver con eso. En 1995 la banda se separó temporalmente, para reformarse dos años después, retomando la senda del Crossover. Y si bien ST nunca volvieron a recuperar el brillo del pasado, gracias a Cyco Miko (Mike Muir) la banda se mantuvo inalterable en su postura de ser y hacer lo que ST es en esencia: música rebelde, joven de espíritu, dura y representativa de esos muchachos rudos que gustan de reunirse en grupos nutridos, y que mundialmente se conocen como Pandillas. Y si te parece que exagero al relacionar a ST con las pandillas, entonces fijate cuantos miembros de la famosa pandilla llamada V13 fueron parte de la banda en los 80s.
Cómo sea, ST siempre fueron una gran banda. Aun cuando no pasaban por su mejor momento, Muir y los suyos estaban por encima de sus seguidores. Y así sigue siendo.

Influenciados por: Circle Jerks, Agent Orange, G.B.H., The Germs, Bad Brains, Motörhead, Tank.
Líricas: Fiestas, peleas, política, rebeldía, pandillas, la idiotez humana, conformismo, el sueño americano.
Discografía esencial: Idem (1983); Join The Army (1987).
También escuchar: No Mercy: Widespread Bloodshed / Love Runs Red (1987); Excel: Split Image (1987); Beowülf: Idem (1986); Crippled Fox: If I Lived In Venice Beach (2009).



Siege:
Origen: Massachusetts, USA. 1983/1985; 1991/1992.

Banda efímera pero sumamente importante la de estos muchachos de Weymouth, Massachusetts. Miren, vamos a poner las cosas en su lugar de entrada. Muchos de los que hoy escuchan Música Extrema, muchos de los que hoy pierden sus cabezas cada vez que suena un Blast Beat o algo ultra-veloz y asquerosamente ruidoso, no tienen ni idea de quienes fueron estos pioneros absolutos. Lo peor del caso es que he llegado a escuchar opiniones cargadas de ignorancia y soberbia, en las que los Siege son ninguneados, bajo el argumento de que “si no son famosos, es porque fueron unos mediocres”. Pero resulta que tipos como Justin Broadrick (el genio detrás de Godflesh y Jesu, y guitarrista de Napalm Death en sus primeros años), Mick Harris (sí, el fundador de Napalm Death) admiten que sus cerebros enloquecieron definitivamente cuando el demo de Siege llegó a sus manos. Incluso llegaron a comentar que tras escuchar a bandas como Siege y Celtic Frost fue que decidieron tomar el rumbo musical que los haría mundialmente famosos. Y es que Siege, por aquel entonces, eran los verdaderos Dioses de la Hipervelocidad. Una velocidad que ya venía incrementándose gracias a la enorme cantidad de bandas de Hardcore que comenzaban a poblar el planeta. En esa escena surgió esa locura por ver quien tocaba más rápido, quien podía superar la barrera del sonido metiendo golpes a lo bestia en la menor cantidad de tiempo posible. Y en esa escena fue que los comandados por Kevin Mahoney aplastaron cráneos a mansalva, dejando en claro que iban a tocar tan rápido como les fuera posible. Y así fue que sentaron las bases del Thrashcore (género que encontraría en Cryptic Slaughter a su más afamado practicante), el Power Violence (Dropdead, la emblemática banda de Power Violence, tomaron su nombre del trascendental demo de Siege) y el Grindcore. Si hasta un jovencísimo Seth Putnam (el legendario y demente líder de los entrañables Anal Cunt) pasó por las filas de esta banda de adelantados.
Pero no sólo en materia de velocidad fueron esenciales los Siege. Las vocalizaciones de Mahoney combinaban alaridos ensordecedores con growls bien reventados y guturales, algo que luego sería utilizado por tantas bandas, que ni vale la pena comenzar a dar nombres. Todo esto sin olvidar el sonido, tan crudo como insano, capaz de hacer que tu pobre cerebro se derrita ante semejante explosión de ruido.
Así, en dos años, sentaron las bases de mucho de lo que vendría, llevaron al Hardcore al siguiente nivel de violencia sonora, y marcaron a fuego su nombre en la historia del Terrorismo Sonoro. Se reformaron en 1991, ya con Puthnam en la voz, para disolverse al año siguiente. A partir de ahí nació la leyenda que muchos no nos cansamos de contar. Las reediciones del inmortal Drop Dead, tanto a cargo de Relapse como de Deep Six Records, ayudaron a que la leyenda se propague. Y la muerte de Kevin Mahoney, tras luchar durante años contra la diabetes, puso fin a la vida de la banda (o al menos, eso creemos algunos), pero no al mito que se gestó gracias a lo que hicieron estos dementes, aquellos jóvenes locos deseosos de romper moldes, y ansiosos por ir a una velocidad demoledora, sirviendo de inspiración para que los continuadores de su obra mantengan el legado vivo a puro terrorismo.

Influencias: D.R.I, Minor Threat, Disorder, The Stooges, Discharge, Kaaos.
Líricas: Violencia, muerte, odio, contaminación, hipocresía.
Discografía esencial: Drop Dead (1984, cassette); Re-edición de Drop Dead a cargo de Relapse, conteniendo los tracks grabados para el compilado “Cleanse The Bacteria” (1994).
También escuchar: Deep Wound: Idem (1983); Infest: No Man´s Slave (2002); Negative Approach: Total Recall (1992); Void: Sessions 1981-83 (2011).



Cryptic Slaughter:
Origen: California, USA. 1984/1990; 2002/2003.

Quién iba a pensar que una de las bandas más importantes en la historia del Thrashcore, el Crossover y el Thrash, nacería gracias al fútbol. No, no me refiero al fútbol americano, sino al fútbol al cual los yankis llaman soccer. Así es, mis amigos, Cryptic Slaugter nació gracias a que Les Evans (guitarra), Scott Peterson (batería), y Adam Scott (guitarra), todos compañeros de fútbol en la American Youth Soccer League, comenzaron con Cryptic Slaughter teniendo tan sólo 17, 14 y 15 años de edad, respectivamente. Al poco tiempo se les unió quien sería el cantante del grupo, Bill Crooks, quien jugaba en la misma liga. Juntos, y teniendo muy pocos conocimientos de música, y, en especial, de cómo dominar sus instrumentos, o al menos conocimientos básicos de composición, se lanzaron a esa aventura llamada Cryptic Slaughter, aventura que terminó siendo muy importante. Es que los muchachos de Santa Monica hicieron lo que suelen hacer jóvenes inexpertos que apenas si pueden tocar algunos acordes o ritmos, pero que tienen unas ganas irrefrenables de expresarse: crearon algo completamente personal, único. Y, como suelen hacer los jóvenes fanáticos del ruido que quieren hacer mucho quilombo, comenzaron tocando a una velocidad inaudita por aquel entonces, algo que ya vimos con bandas como D.R.I., Siege y Napalm Death (aunque éstos últimos en otro rubro, pero altamente influenciados por CS y los grupos recién citados). La cualidad que más les permitía destacarse a los CS era su innata capacidad para tocar riffs no muy complejos, pero ejecutados a una velocidad impiadosa, que convertía dichos riffs en algo más complejo de lo habitual, gracias, justamente, a lo speedico de su ejecución. Obviamente, la batería jugaba un rol preponderante en esto, pues Scott Peterson era un verdadero torbellino rítmico, tocando tan fuerte como le fuera posible, y a toda velocidad, algo difícil de conseguir desde siempre: sonar estridente mientras se toca a gran velocidad. La voz, gritona y desprolija, era una sucesión de frases pronunciadas tan rápido como demandaba el mismo ritmo de la canción, rabiosa pero no carente de gancho en los estribillos. El bajo, tal cual como indicaba el manual, se limitaba a tocar las notas correctas a mil por hora. Detalle trascendente que luego sería imitado hasta el hartazgo: los rebajes, muchas veces en los estribillos, eran machacantes y contundentes (aunque desprolijos, claro) y eran antecedidos y seguidos de ráfagas de ritmos colindantes con los Blast Beats. Ideológicamente, la banda siempre estuvo en contra del capitalismo, la represión, los poderosos, la guerra y demás, algo que se traslucía en sus líricas. Líricas que les sirvieron para ser mal vistos, y hasta perseguidos por el infame PMRC.
Eso fue Cryptic Slaughter desde sus comienzos, y así se mantuvieron hasta su segundo disco inclusive. Ya con el tercer disco, titulado Stream Of Conciousness, la banda comenzó a decantarse hacia el lado del más puro Thrash californiano, característica que se acentuó en el inflamado cuarto (y último) disco del grupo, el irregular Speak Your Peace, álbum que, a su vez, trajo a un CS que osaba mostrar influencias de los sonidos que comenzaban a copar la parada en 1990.    
La banda se reformó en 2002, y en 2003 grabaron el Ep Banned In S.M, pero al poco tiempo, y en el transcurso de ese año, 2 de los miembros de la nueva formación del grupo decidieron irse. Tras ese desbande, Les Evans y Brian Lehfeldt (baterista desde 1989) tomaron la determinación de seguir bajo el nombre de Below. Cambios de nombre al margen, CS no sólo definieron un sonido y un estilo, sino que marcaron una época. Lo hicieron sonando urgentes, crudos, desesperados y enojados, tal como todas las bandas de esa generación que modificó el rumbo de la música a base de rapidez y ruido candente. Y gracias a esa urgencia por escupir toda la bronca, y gracias a un puñado de ideas que (por aquel entonces) resultaron ser revolucionarias, hoy Cryptic Slaughter gozan de un status de banda de culto que nadie puede objetarles.

Influenciados por: D.R.I., C.O.C., Siege, Verbal Abuse, Discharge, Anthrax, Exodus.
Líricas: Guerra, cárceles, censura, capitalismo, violencia, toma de conciencia de los conflictos sociales.
Discografía esencial: Convicted (1986); Money Talks (1987).
También escuchar: Spazztic Blurr: Before…and After (1988); Impulse Manslaughter: He Who Laughs Last…Laughs Alone (1987); Septic Death: Now That I Have The Attention What Do I Do With It? (1986); Brody's Militia: Hates You (2003).



Bad Religion:
Origen: California, USA. 1979/1985; 1986/presente.

Con el advenimiento del Hardcore, la música de Punk Rock comenzó a alejarse cada vez más de la melodía. Que un género como el Grindcore tenga sus bases en el Punk más caótico habla a las claras de esto que acabo de decir. La velocidad cada vez más extrema, sumado a los gritos que los vocalistas pegaban en lugar de cantar, y el cada vez más estridente sonido de las guitarras y el bajo, llevaron a que el Hardcore se convirtiera en la música ideal para llevar a cabo una rebelión ultra-violenta, mas, a su vez, un estilo musical difícil de aceptar y digerir incluso por los amantes del primer Punk Rock. Por supuesto, hubo quienes decidieron hacer de la melodía algo esencial, sin alejarse por ello de ciertos preceptos básicos del Hardcore Punk de principios de los 80s. Una de esas bandas fue, y es, Bad Religion, grupo que es, a la par de glorias como Adolsecents, Descendents, All y otros, LA BANDA, si hablamos puntualmente de Hardcore melódico. Básicamente, el Hardcore o Punk melódico, se nutre de fuentes que no son las habituales. A las consabidas influencias de bandas como Buzzcocks, The Ramones o The Clash, hay que sumarle a grupos como The Jam, The Beatles o el mismísimo Elvis Costello. Bad Religion encontraron inspiración en todos esos grupos, pero fueron más allá, buscando desde un principio definir su propio estilo y su sonido personal. Y de entrada, los oriundos de Los Angeles empezaron a dar muestras de poseer una personalidad singular, distinta a la de la mayoría de los grupos de HC Punk que inundaban gran parte del país en aquellos conflictivos años bajo en gobierno de Reagan. Para ello, se valieron de un recurso vocal que nada tenía que ver con lo que se utilizaba en la movida HC Punk: la triple armonía vocal, algo que hasta el día de hoy sigue siendo uno de los signos distintivos de la música de Bad Religion. Las guitarras, tan aguerridas y rápidas como deben ser, jamás escatimaron esfuerzo al momento de elegir melodías emotivas pero poderosas, que concuerden con las melodías vocales. Las bases, casi siempre acelerada, siempre hicieron gala de una prolijidad atípica en el género, dotando a la música de un aura más correcta y seria. Y cuando digo Correcta, no me refiero a aburguesada ni acartonada, sino a un grupo que ya desde las estructuras de las canciones, hasta el sonido inclusive, se muestra alejada del caos existencial clásico del Punk destroyer a la GG Allin o Sid Vicious. Mucho tuvo (y tiene) que ver con esto el cerebral Greg Graffin, una de las fuerzas creativas del grupo, amén de ser uno de los padres de la criatura. El otro cerebro detrás de Bad Religion fue y es Brett Gurewitz, guitarrista y miembro fundador de la banda, además de ser el dueño de Epitaph Records, sello que lanzó no sólo varios de los clásicos del grupo, sino que, a su vez, impulsó las carreras de bandas como The Offspring y Rancid, entre muchos otros. Sin embargo, no siempre fue Gurewitz parte del motor que impulsa la creatividad del grupo, ya que este, tras el éxito obtenido por Bad Religion en la primera mitad de los 90s, se fue del grupo acusándolos de vendidos (algo que los punks también hicieron), ya que BR firmaron contrato con una multinacional como Atlantic Records. Extrañamente, Gurewitz debió meterse sus palabras en el culo, pues él se hizo millonario gracias a las ventas millonarias de discos de bandas como The Offspring. Tiempo después, Brett volvería al grupo que él ayudó a fundar.
En cuanto a lo ideológico, Bad Religion (y Graffin en particular) siempre se mostraron comprometidos con los problemas sociales que afectan a la humanidad toda, abordando cuestiones tales como la manipulación del pensamiento a través de los medios y la generación de opinión, la superpoblación del planeta, el capitalismo, el avance incontrolado (¿e incontrolable?) de la derecha y sus embates en contra de las libertades de los individuos, etc. Todo visto desde la óptica de un intelectual como Graffin, uno de esos cerebros privilegiados que no sólo se atreven a ser distintos a la media, sino que se animan a distinguirse del resto de sus colegas, mostrándose más fino y observador que el resto de los punks en su manera de expresarse, e incluso, más agudo en sus observaciones en sí. Esta postura ideológica, sumado al peculiar modo de hacer Hc Punk que tienen los californianos estos, les ha permitido a Bad Religion sostenerse en la cima durante décadas, aun cuando algunos de sus discos están muy por debajo de lo que la banda puede, y suele dar a sus fans (personalmente, creo que Into The Unknown y sus teclados no hacen honor a la capacidad innegable de los BR haciendo su música. E incluso en su primer disco están lejos de lo que la banda llegó a ser tiempo después). Cómo sea, Bad Religion se destacan por ser inimitables, aun siendo imitados por muchas bandas. Y se destacan por ser dueños de una calidad indiscutible, tanto en lo musical como en lo lírico.

Influenciados por: The Germs, Circle Jerks, The Clash, The Ramones, Buzzcocks, The Jam, Elvis Costello.
Líricas: Sobrepoblación, corrupción, existencialismo, guerras, medios de comunicación, miseria, el individuo.
Discografía esencial: Suffer (1988); Generator (1992); Recipe For Hate (1993).
También escuchar: Pennywise: Full Circle (1997); Millencolin: For Monkeys (1997); Propagandhi: Today's Empires, Tomorrow's Ashes (2000); Dag Nasty: Can I Say (1986).



Poison Idea:
Origen: Oregon, USA. 1980/1993; 1998/presente?

Al principio, no sabía si dedicarle este espacio a The Germs o a Poison Idea. Ambas bandas me encantan, y ambas me parecen sumamente importantes en la historia del Hardcore Punk. Pero debía elegir sólo a una, y me incliné por Poison Idea. ¿La razón? Su longeva carrera, algo que The Germs no tuvo, como principal motivo. Pero hubo otro motivo por detrás, y ese es que Poison Idea pueden ser considerados como los continuadores de lo que The Germs comenzaron, y aun más importante, llevaron su legado más lejos de lo que Darby Crash (fallecido cantante de The Germs) jamás imaginó. Además grabaron varios discos inolvidables. Son una banda fundamental en lo que fue el Hardcore Punk de los 80s, década de oro del género, y, por las dudas haga falta aclararlo, son una de mis bandas favoritas si hablamos de la movida HC Punk de aquellos años. Por lo tanto, decidí decantarme por esta estupenda banda creada por Jerry A (o Jerry Lang) en el año 1980, en la ciudad de Portland, Oregon. Tomando lo más caliente y salvaje de la joven escena Hardcore Punk, la que comenzaba a prender fuego a todo a su paso, Jerry (muy influenciado por Darby Crash de The Germs, tanto en lo filosófico como en las facetas líricas y musicales también; hay muchas similitudes en sus maneras de cantar) tomó la determinación de crear un grupo agresivo, incendiario y transgresor, que llevara el espíritu de la época hacia nuevos parámetros. Para ello era absolutamente imprescindible encontrar a la gente idónea, y Jerry dio con ellos. Entre otros, logró encontrar a un tarado conocido como Pig Champion, cuyo verdadero nombre era Tom Roberts. Ellos dos, junto a una pandilla de punkies descontrolados, comenzaron a inflamar la llama que enceguecería y haría arder a un montón de locos callejeros durante décadas. Poison Idea no se iban a andar con chiquitas, y para ello, iban a desangrarse en cada canción, cada  disco, cada show. No sólo que lo hicieron, sino que se convirtieron en una de esas bandas peligrosas que los fans del Punk tanto amamos. Si indagamos minuciosamente en la discografía del grupo, veremos que sus composiciones, tanto en lo musical como en lo lírico, nos muestran a un grupo que nunca temió jugar al filo de la navaja, caminar al borde del abismo, y que jamás temieron ante la posibilidad de caer dentro de ese abismo. Esa fue la actitud desde un principio, ese fue el leiv motiv de una banda que nunca especuló con nada, que siempre dio el 200%. Desde la intensidad de sus estremecedoras canciones, hasta la agresividad de las líricas, la actitud del grupo tanto sobre el escenario como en la vida misma, los títulos de los discos (y las canciones también, claro) y el sanguinario humor del cual siempre hicieron gala, los PI nos hicieron ver que la muerte, que el caos y la alienación siempre estuvieron ahí, a su lado, y que cruzar la delgada línea que divide la vida, el orden y la cordura de los tres aspectos antes mencionados, para ellos resultaba excitante. De hecho, siempre tuve la sensación de que pasaban más tiempo del otro lado que de este lado. Quizás por eso su música me resulta enloquecedoramente excitante, capaz de ponerme en un trance agresivo inusual en mí, pero prácticamente inmanejable mientras escucho sus grandes obras.
Lamentablemente, la banda se encuentra en un limbo desde su reunión en el 98, algo que se acentuó tras la muerte del gran Pig Champion en el 2006. El último disco del grupo, titulado Latest Will & Testament resultó ser un preanuncio de su partida ya desde el título. Como dijo Jerry A “probablemente Tom sabía algo que el resto de la banda desconocía”, haciendo alusión a un posible problema de salud que, se supone, haya sido la causa del deceso de Tom Roberts. Mientras la banda sigue girando cada tanto, demostrando su vigencia sobre los escenarios, sus fans esperamos que graben un nuevo disco. Si lo harán o no, sólo Jerry A y los suyos lo saben. Por lo pronto, si tenés la fortuna de que estos tipos toquen en tu ciudad, no dudes en concurrir al recinto en donde harán su descarga del mejor Hardcore Punk.

Influenciados por: The Germs, Discharge, G.B.H, Black Flag, New York Dolls, The Dictators.
Líricas: Muerte, desesperación, locura, humor, violencia, excesos, la vida.
Discografía esencial: Pick Your King (1983); Kings Of Punk (1986); War All The Time (1987).
También escuchar: The Germs: (GI) (1979); Angry Samoans: Back From Samoa (1982); Raw Power: You Are The Victim (1984); Rupture: Sex, Drugs & Rupture (1995).



Anti-Cimex:
Origen: Gothenburg, Suecia. 1981/1993.       

Aparece Escandinavia en el mapa del Hardcore mundial. Y lo hace de la mano de un puñado de bandas ensordecedoras, entre las cuales mis amados Anti-Cimex se destacaron (y se destacan aun hoy, siendo que ya no existen) por ser pioneros, por ser una banda alucinante, y por haber creado un estilo inspirado en Discharge, pero al cual dotaron de una personalidad inconfundible. Tan propia es esa personalidad del Hardcore Punk/Crust escandinavo, y del sueco en especial, que se inventó una etiqueta específicamente para ésta movida. Hablamos del Kängpunk, rótulo que tiene un sentido, por supuesto. Käng es un vocablo sueco cuyo significado es “Bota”, y el término Kängpunk define en una palabra lo que produce el Scandinavisk Punk cuando suena a través de los parlantes o amplificadores: como si te estuvieran agarrando a patadas con botas. Y Anti-Cimex, desde el primer demo, desde el primer ensayo, me atrevo a decir, sonaban como una pandilla de anarco punks enfurecidos, golpeando a quien sea con sus borcegos una y otra y otra vez. Para ello se valieron de lo hecho por los Dioses del D-Beat (Discharge, claro), pero dotando al estilo de un sonido aun más reventado, con la voz más podrida aun, las guitarras más crujientes, el bajo más distorsionado y ritmos un poco más rápidos. Junto a los legendarios Mob 47, los Anti-Cimex marcaron a fuego la historia del Hardcore sueco, y del escandinavo en general, algo que podemos notar con escuchar a cualquiera de las furiosas bandas de Kängpunk actuales, todas inspiradas en los anárquicos y combativos sonidos engendrados por estos crusties auténticos, de pura cepa, quienes son apuntados como la banda que terminó de definir el estilo conocido como D-Beat con su 7” titulado Raped Ass. Crusties que coparon Escandinavia, según cuenta la historia, tras una mítica serie de conciertos brindados por Discharge a principios de los 80s en aquellas gélidas tierras. A partir de ahí, Escandinavia se llenó de dementes sedientos de ruido estremecedor. Entre esos dementes estaban estos maestros del Kängpunk, quienes se dieron el gusto de ser homenajeados por muchos adalides de los Extremo, Napalm Death entre ellos.
La historia de Anti-Cimex no fue extensa, ni muy prolífica en cuanto a grabaciones de discos full. De hecho, grabaron sólo 2 full lenghts, y lo hicieron sobre el final de su carrera. Pero con esos 2 discos, más una buena cantidad de Eps, singles, apariciones en compilados y 7”, los suecos pudieron demostrar de qué estaban hechos, y para qué habían nacido: para patear culos. Tras su separación, algunos de sus miembros continuaron rompiendo cráneos junto a dos bandas tremendas: Wolfbrigade (originalmente llamados Wolfpack, nombre que abandonaron tras enterarse que una pandilla Neonazi muy conocida en Suecia llevaba ese nombre), y Driller Killer, tal vez la mejor banda de D-Beat a nivel mundial hoy. Así que ya saben ¿Quieren conocer la historia del Kängpunk a fondo? Materia obligatoria: Anti-Cimex.

Influenciados por: Discharge, The Exploited, GBH, UK Subs, The Rude Kids, The Saints, Sex Pistols.
Líricas: Anarquismo, corrupción, política, guerra, capitalismo, pobreza, los medios, alcoholismo.
Discografía esencial: Raped Ass (1983); Victims Of a Bomb Raid (1984); Scandinavian Jawbreaker (1993).
También escuchar: Wolfbrigade: A D-Beat Odissey (2004); Mob 47: Hardcore Attack (1984); Skitsystem: Stigmata (2006); Driller Killer: Fuck The World (1997).



Rattus:
Origen: Vilppula, Finlandia. 1978/1988; 2001/presente.

Seguimos en Escandinavia, pero mudándonos ahora hacia Finlandia, país que posee una de las mejores escenas de Hardcore Punk a nivel mundial. Al igual que los suecos, los finlandeses aprendieron de Discharge, pero jamás intentaron imitarlos ni seguirlos. Tomaron lo justo y necesario de las bandas de Hardcore Punk inglesas, pero también tomaron cosas de las bandas norteamericanas creadoras del movimiento Hardcore, y le pusieron el sello finés como marca de identidad, creando un sonido absolutamente personal. Y, como toda escena, como todo movimiento, comienza en algún lugar, en algún momento, y bajo la responsabilidad de un puñado de individuos. En este caso, esos individuos eran fanáticos de las primeras bandas inglesas de Punk Rock (ya saben, Sex Pistols, The Clash, The Damned, The Stranglers, de quienes tomaron el nombre Rattus, en honor al clásico disco de The Stranglers titulado Rattus Norvegicus), y hasta dieron sus primeros pasos tocando covers de estas bandas. Jake y Vellu fueron quienes dieron el puntapié inicial, uniéndose posteriormente Tomppa, hermano de Jake, como bajista (Jake en guitarra y voz, mientras que Vellu se hizo cargo de la bateria). Así nació el Punk Finlandés, teniendo a este trío como estandarte, mas no siendo los únicos de dicha incipiente escena. La cosa comenzó transitando sus composiciones por los carriles del Punk Rock de finales de los 70s, con coros muy gancheros, una guitarra que combinaba riffs sencillos y pegadizos con un sonido sucio y ejecuciones algo desprolijas, y una base compacta pero acotada, siguiendo los lineamientos de la guitarra. Crearon varios himnos usando esta formula, himnos que hasta hoy son coreados por legiones de punkies en el mundo entero (Rattus On Rautaa puede ser considerado EL HIMNO de la banda). Pero resulta que los estruendosos sonidos del Hardcore comenzaron a atrofiar las neuronas de los Rattus, y los muchachos sucumbieron ante tanto poder y tanta rabia. Entonces tomaron el timón con decisión, y el rumbo cambió. Rattus se convirtieron en una banda de Hardcore, mas no por eso en otra banda de Hardcore. Crearon el Hardcore finlandés, sentando las bases de un estilo que superó lo hecho –hasta ese momento- por otras escenas del mismo género en cuanto a velocidad y ruido. Sin usar voces graves y guturales al estilo Discharge, ni siquiera siguiendo los parámetros vocales del Hardcore norteamericano, pero tomando un poco de acá y de allá. Para ser más exactos, las voces gritonas y al borde de un colapso nervioso se convirtieron en símbolo del Hardcore finés, algo que luego haría mella en el Japcore (o Hardcore Japonés) y, fundamentalmente, en las bandas brasileras de Hardcore. La guitarra nunca afinó más bajo de lo normal, algo que si hicieron los grupos de Crust/D-Beat, sonando las guitarras en el Finnish Hardcore con afinaciones más cercanas a los Dead Kennedys, pero más ruidosas, chillonas y ensordecedoras. El ritmo siguió los parámetros de locura por la velocidad que ya se habían establecido en el mundo entero, pero casi sin hacer uso de rebajes o cortes que hagan desear las partes rápidas. Más bien lineal, tocando ritmos bien acelerados, inclusive un poco más acelerados de lo que se escuchaba por aquel entonces, en un tiempo muy breve y sin dar respiro. Así nació una de las escenas más importantes en la historia del Hardcore Punk, influyente hasta decir basta, y vigente como pocas.
Ya en la mitad de los 80s, los Rattus empezaron a degustar un género que unió a miles de metaleros y punks en todo el mundo: el Thrash Metal. No dudaron ni un instante en incorporar elementos metálicos a su propuesta, grabando así canciones menos punkies, con más arreglos y con un sonido más grave y pesado. En 1988, 10 años después de haber dado su primer paso como banda, Rattus terminaron con una parte de la historia, para retomarla en el 2001. Y la retomaron volviendo a tocar el Hardcore explosivo que hizo delirar a tantos amantes del Hardcore en los 80s, y que generó que muchos metaleros sedientos de velocidad se atrevieran a derribar las estúpidas barreras que dividían al Punk del Metal y viceversa. Y así siguen hoy, haciendo lo suyo, sin deberle nada a nadie, y siendo venerados por todos y cada uno de los que aprendieron o tomaron algo de Rattus.

Influenciados por: Dead Kennedys, Sex Pistols, Discharge, The Exploited, G.B.H, Bad Brains, The Rude Kids, The Clash.
Líricas: Estilo de vida Punk, alcohol, política, guerra, libertad, diversión.
Discografía esencial: Rattus On Rautaa (1981); Rajoitettu Ydinsota (1982); Uskonto On Vaara (1984).
También escuchar: Kaaos: Ristiinnaulittu Kaaos (1984); Terveet Kädet: Ääretön Joulu (1982); Riistetyt: Skitsofrenia (1983); NATO: Korjaa Kaiken (2012).



Ratos de Porão
Origen: São Paulo, Brasil. 1981/presente.

El hecho de que Ratos de Porão aparezcan en este informe luego de Rattus y la movida del Hardcore finlandés, no es casual. Todo lo contrario: es adrede. Y es que sería un acto de imbecilidad e ignorancia gigantesco negar lo grande que ha sido (y es) la influencia de bandas como Rattus, Kaaos o Terveet Kädet en el Hardcore Punk brasilero. Pero vayamos al principio de la historia. Una historia que se sitúa en los lugares más pobres y marginales de Brasil, en plena dictadura militar. Allí, en las periferias de las urbes, jóvenes rebeldes se encontraban a escuchar discos de Punk Rock, ingresados ilegalmente al país por algún muchacho pudiente, o algún audaz, en todo caso. Cuentan que escuchando un disco de los Sex Pistols se encontraban varios punkies brasileros. Entre ellos, João Carlos Molina Estevez, más conocido como Jão. Parece que el tocadiscos no estaba puesto en la velocidad correcta, por ende, el disco se escuchaba mucho más lento de lo que debía. No solo eso: sonaba más pesado. Eso fue hasta que a alguien se le ocurrió cambiarle la velocidad de reproducción al tocadiscos, y ahí sí pudieron escuchar a los Pistols como corresponde. Parece una anécdota tonta, pero tiene mucho significado, pues esa anécdota es una de las que se sucedieron en un momento y un lugar puntuales, derivando dichas experiencias en el nacimiento del Punk brasilero. Un estilo que, si bien mantenía muchas similitudes con lo que se hacía en otras partes del mundo, tenía otras características, más propias del tercer mundo, sobre todo en lo concerniente al sonido. Un sonido que resultó ser más crudo y reventado que el de la mayoría de las bandas del mundo en materia de Hardcore Punk, y cuyas razones obedecían, pura y exclusivamente, al poder adquisitivo de los músicos implicados en esta historia. Tanto Ratos de Porão como Olho Seco (otra banda esencial en esta historia), Garotos Podres, Psykozé, Fogo Cruzado y Cólera (por sólo nombrar algunos) tuvieron que utilizar las herramientas que tenían a mano, arreglárselas con los equipos e instrumentos que podían comprar ellos con sus limitados ahorros, o bien, gracias al esfuerzo descomunal de sus padres (muchos de estos músicos eran adolescentes muy, pero muy jóvenes por aquel entonces). O sea, una historia que resume, en líneas generales, lo que siempre ha sido Latinoamérica, o el Tercer Mundo en general. Pero, en este caso, tiene la singularidad de haber servido de caldo de cultivo para un puñado de bandas insanas y salvajes, que buscaban un medio para expulsar la ira, la frustración y la represión que los condenaba a vivir en pésimas condiciones. En ese ámbito surgieron los RDP, en ese ámbito se destacaron, y en ese ámbito dieron vida a un estilo que trascendió las fronteras ya no sólo de Sudamérica, sino del continente.
En sus comienzos sonaban muy punkies, asquerosos y ruidosos. Luego ya con el ingreso del entrañable João Francisco Benedan (cantante, por si no lo conocen. Aunque deberían!), mundialmente conocido como Gordo, la banda empezó a bucear en otras aguas, escuchando mucho Thrash Metal, Crossover y hasta Grindcore y Death Metal. Esa apertura hacia otros géneros benefició a la propuesta de RDP, enriqueciéndola, haciendo que la misma suene más pesada, variada y personal. Así grabaron discos con los que los RDP se ganaron el cariño y seguimiento de fanáticos de países como Alemania, Italia, España, República Checa, etc. Editaron sus discos en el mundo entero, y junto a Sepultura y Krisiun, son la banda más representativa de la Música Dura brasilera en todo el mundo.
Y, acá viene lo mejor, jamás traicionaron sus ideales, nunca dejaron de ser ellos mismos. Si bien su música y sonido fueron aggiornandose a los tiempos que corrían/corren, la esencia de RDP fue siempre la misma, permaneciendo inalterable y vigente, aun cuando el Mercado exigía otras cosas. Por eso hoy Gordo, Jão y compañía, gozan de un respeto enorme, al cual se lo ganaron en buena ley. Y lo mejor es que nadie puede poner en duda los méritos hechos por estos vanguardistas para ganarse tanto respeto y tanta admiración.

Influenciados por: Hardcore Punk finlandés, G.B.H. Dead Kennedys, Crossover Thrash, The Exploited.
Líricas: Dictaduras, medios de comunicación, pobreza, guerra, racismo, capitalismo, religión.
Discografía esencial: Crucificados Pelo Sistema (1984); Cada Dia Mais Sujo e Agressivo (1987); Brasil (1989).
También escuchar: Olho Seco: Idem (1984); Cólera: Tente a Mudar O Amanhá (1985); Psychic Possessor: Nós Somos A América Do Sul (1989); SUB –Compilado (1983).



Gang Green:
Origen: Massachusetts, USA. 1980/1984; 1985/1992; 1996/1988; 2011/presente.

This is Boston, Not L.A. rezaba el slogan de las bandas oriundas de Boston, y ese era el nombre de un compilado que sirvió para dar a conocer a dicha escena. Una escena que buscó diferenciarse de las demás escenas, pero, especialmente, de la escena Hardcore Punk de Los Angeles. Una de las principales diferencias entre Boston y Los Angeles consistía (y consiste) en el movimiento Straight Edge que surgió en Boston, en donde dicha postura se llenó de militantes radicales en sus conductas e ideas, llevando a Ian McKaye (otrora líder de Minor Threat, y mente maestra detrás del movimiento Straight Edge) a desilusionarse con sus herederos, a quienes acusó de ser extremistas y fanáticos intolerantes. Hasta el día de hoy, el Hardcore de Boston no sólo cuenta con bandas realmente duras, de sonido Metálico colindantes con el Groove Metal por momentos, sino que, además, cuenta con un cúmulo de seguidores rudos y poco propensos a respetar a aquellos que deciden estar fuera de SUS moldes. Sin embargo, desde el principio hubo una banda que tomó la decisión de no seguir esos rígidos parámetros ideológicos/conductuales: Gang Green. Obvio, no fueron los únicos que se salieron del molde del Hardcore bostoniano, pero sí fueron una banda emblemática, altamente representativa, que giró por buena parte del globo terráqueo (USA y Europa en especial), permitiendo que el Boston Hardcore se hiciera conocido en el mundo entero. De lado dejaremos a Siege, de quienes ya nos hemos encargado, y quienes se destacaron por encima de la frontera de Massachusetts gracias a su enorme influencia en otros sub-géneros.
Gang Green siempre disfrutaron de algo que sirvió como carta de presentación de la banda, como fuente de inspiración creativa, y que les permitió, a su vez, mantenerse alejados de los fanáticos militantes Straight Edge: la cerveza. Los borrachines liderados por Chris Doherty, además de no provenir exactamente de Boston (son de Braintree, pero como banda crecieron en la escena de Boston, y siempre fueron parte de la misma), supieron ser influyentes y representativos del Hardcore Punk de esa región, pero sin perder un ápice de su personalidad distintiva. Gracias a esa impronta, a esa manera tan peculiar de ser, la banda marcó un camino a seguir ya desde lo musical. Melódicos pero sin caer jamás en las redes del Hardcore melódico. Agresivos pero sin llegar nunca a la bola de ruido. Veloces, pero alejados de la alocada carrera velocista de contemporáneos como Siege. Rockeros y gancheros, pero no por eso carentes de ese elemental toque de oscuridad y suciedad típico de las bandas under. Con ribetes metálicos alrededor de su esencia Punk, aun punks cuando se convirtieron en un grupo de Heavy Metal (tras firmar contrato con Roadrunner, a finales de los 80s), pero sin llegar a ser Thrash Metal, algo que muchos de sus colegas sí hicieron. Gang Green hacían música para emborracharse, para musicalizar las aventuras y locuras de los skaters (escuchen el clásico Skate To Hell), para conciertos en donde los cuerpos sudorosos chocaban entre sí como en una batalla, y, nuevamente, para emborracharse. Es Hardcore Punk con un sonido que tiene la estética sonora propia de Boston, y que, musicalmente, encaja mejor en esa escena que en cualquier otra. Pero es también un tipo de Hardcore Punk que puede sonar en cualquier fiesta alocada, en cualquier parte del mundo, que la cosa se va a poner caliente cuando suene Gang Green. Música para escucharla cerveza en mano, tal como la de sus pares thrashers de Tankard, por hacer una comparación que sirva de guía para aquellos que no estén familiarizados con este tipo de música (de hecho, Tankard grabaron una gran versión del clásico por excelencia de Gang Green: Alcohol).
No hay dudas de que estoy siendo injusto al omitir a toda la escena SxEx de Boston, haciendo hincapié en un grupo que de SxEx no tienen nada (a menos que sean vegetarianos, dato que no tengo, a decir verdad). Pero la idea aquí es hablar de un grupo sumamente importante, influyente y trascendental, y que, por si fuera poco, ayudó a que muchos conociéramos la escena Hardcore Punk de Boston y todas sus singularidades.

Influenciados por: Circle Jerks, The Ramones, The Germs, Bad Brains, Motörhead, D.O.A. (Canadá).
Líricas: Alcohol, skate, política, locura, fiestas.
Discografía esencial: Another Wasted Night (1986); Older…Budweiser (1989); Preschool (1997).
También escuchar: SS Decontrol: The Kids Will Have Their Say (1982); Negative FX: Idem (1985); Jerry's Kids: Is This My World? (1983); Toxic Narcotic: People Suck! (1994).



Los Crudos:
Origen: Chicago, USA. 1991/1998; 2006; 2008/2009; 2013.

El Punk siempre se caracterizó por ser la voz de aquellos marginados que son parte de grupos sociales minoritarios. Si bien tiene su costado naif/pueril/insensato, el Punk es, básicamente, música de protesta. Es por eso que ha sido un vehículo de expresión que ha servido para que varias minorías hagan sentir sus voces a través de músicos que los representan. Pasa con otros géneros también, pero no de manera tan marcada como en el Punk. Pero resulta que había sectores que si bien estaban representados por bandas de Punk, no tenían una escena lo suficientemente fuerte como para hacerse notar; tan sólo un puñado de grupos desperdigados y punto. Me refiero a los latinos inmigrantes y a los homosexuales, o a los latinos homosexuales, a quienes se les niegan sus derechos en los países del Primer Mundo (y en el Tercer mundo también, seamos sinceros) y que, habitualmente, no suelen encontrar movidas musicales combativas que levanten sus banderas. El Punk, como dije, siempre tuvo un gran predicamento entre esos grupos, pero no fue hasta la aparición de Los Crudos que tuvieron su lugar propio en la escena Hardcore Punk. Los homosexuales lograron identificarse con el cantante, líder y miembro fundador de Los Crudos, el nacido uruguayo Martín Sorrondeguy, un tipo con una mente lucida y unas bolas enormes para decir SUS VERDADES. Claro, el hecho de que las comunidades latinas en USA particularmente hayan encontrado en Los Crudos una banda con la cual identificarse, tiene sus motivos. A saber, todos los miembros de la banda son/fueron de origen latino, y, de hecho, la banda nació en el Barrio de Pilsen, en Chicago, barrio Latino por excelencia. Fue allí donde comenzaron a crear su tan particular manera de hacer Hardcore, influenciados por el Crust norteamericano antes que el Europeo (siendo éste último más gutural y pesado), el Thrashcore (o Fastcore) de Siege, Cryptic Slaughter y D.R.I. de los primeros discos, y el costado más violento del Emocore y la escena Straight Edge. Combinando todo eso, Martín y José Casas (guitarra) salieron no sólo a hacer ruido, sino, especialmente, a gritar con toda la furia en contra del Imperialismo norteamericano, la represión contra los inmigrantes en países del Primer Mundo, brutalidad policíaca, derechos de los homosexuales y la homofobia, en contra de las carreras armamentistas, dictaduras militares, conducta Straight Edge y la incitación para que sus oyentes se conviertan en militantes, además de ser fans de la música. Toda una retahíla de ideas que jamás se quedaron en las simples palabras, sino que fueron sustentadas con hechos, pues Los Crudos siempre fueron militantes de los movimientos a los cuales apoyaban en sus líricas. Líricas que, cada vez que tocaban/tocan en vivo, cuentan con largas explicaciones por parte de Martín, siempre preocupado por lograr que el mensaje sea captado y comprendido por sus seguidores. Vale decir que las letras de Los Crudos son todas en español, algo que surgió por motivos varios. Para empezar, el origen latino de sus integrantes. A eso hay que agregarle que el barrio en donde comenzó el grupo está habitado por latinos, y la banda surgió en ese ámbito como un medio para expresar puntos de vista e “invitar” a los punkies (y a todo aquel que se acercase al grupo) a tomar conciencia sobre determinadas problemáticas, y participar en la solución y confrontación de dichas problemáticas. Por ende, el mejor lenguaje para llegar a ellos, a la comunidad latina que ocupa las clases sociales más bajas en los Estados Unidos, lo mejor era cantar en español. Y, de paso, hacer valer su condición de Latinos en un país en el que los inmigrantes son obligados a adaptarse a la fuerza a las costumbres de los blancos totalitarios, a quienes, de seguro, no les debe simpatizar mucho que un grupo de latinos, comandados por un gay, salgan a escupir verdades sin pelos en la lengua, en español, en SU PAÍS.
De la música podemos decir lo siguiente: tres acordes –como mucho-, distorsión abundante, acoples, voz gritona (similar a la de Dropdead), ritmos híper-acelerados –pero sin llegar al Blast Beat del Grindcore- y un sonido crudo y explosivo. El marco ideal para sacar a la luz todas las denuncias y pensamientos de una banda tan enojada como comprometida con lo que predican. Y esa música no sólo se ganó el ferviente apoyo de una turba de punkies totalmente identificados con estos anarquistas practicantes del DIY, sino que sirvió de inspiración para una lista bastante larga de bandas que no se limitaron a hacer el mismo tipo de música, sino que adoptaron como propio el activismo fomentado (y practicado) por Los Crudos. Por supuesto, ni siquiera cuando Los Crudos se separaron/entraron en un hiato su trono fue profanado. Bandas como esta son intocables, y sus seguidores jamás osarían cometer el error de pretender reemplazarlos. En todo caso, prefieren homenajearlos de la mejor manera, que es levantar las banderas que Los Crudos no dudaron en alzar y defender como propias, y continuar la lucha por los derechos y libertades de aquellos que siempre pierden.

Influenciados por: Minor Threat, SS Decontrol, Los Violadores, Crass, Conflict, Siege, Cryptic Slaughter.
Líricas: Libertad, anarquismo, veganismo/vegetarianismo, brutalidad policial, Corporaciones Multinacionales, homofobia, homosexualidad, derechos de los seres vivos.
Discografía esencial: Canciones Para Liberar Nuestras Fronteras (1996); Discography 1991-1995 Los Primeros Gritos (1997).
También escuchar: Limp Wrist: Idem (2008); Migra Violenta: Superficial (2003); Charles Bronson: Complete Discocrappy (2000); MK-Ultra: Discography (2009).



Zeke:
Origen: Washington, USA. 1993/presente.

En pleno apogeo del Grunge, y en la ciudad en donde se originó el Grunge (Seattle) tuvo lugar el nacimiento y surgimiento de un grupo que nada tenía que ver con la actitud de los grupos de Grunge. Me refiero a Zeke, explosiva banda de Hardcore Punk que fue fundamental para que el estilo tuviera su momento de gloria en la década de los 90s. Justo cuando el Rock comenzaba a transformarse en una bazofia abúlica, llena de Nerds amargados y snobs pretenciosos, justo cuando parecía que todo estaba perdido, aparecieron bandas llenas de energía y rabia, entre las cuales estaba Zeke. Con su Hardcore Punk energético, con guitarras que parecen serruchos tocando riffs cortantes sobre ritmos que no dan un puto respiro, y la voz rabiosa, propia de alguien enojado y pasado en alcohol y drogas, los de Seattle salieron a la calle con un estilo que jamás ocultó sus reminiscencias blueseras ni sus coqueteos con el Hard Rock más callejero, tipo Rose Tattoo o Motörhead. Fueron bandas como Zeke (junto a Turbonegro, Supersuckers, The Dwarves, The Hellacopters y Rancid) las que le dieron vida al Punk en los 90s, y no la marea de banditas de Punk Pop barato y amable que inundaron los medios en dicha década. Bandas como Zeke, con su agresividad a flor de piel, con el vértigo como premisa esencial el momento de tocar, con esos ritmos ideales para que skaters rebeldes rompan sus huesos contra el asfalto, y con esa actitud desafiante, como si todo el tiempo te estuvieran mandando a cagar, bandas así fueron las que hicieron que el Punk no perdiera su condición natural y esencial: ser peligroso. Pero, además, Zeke sacaron a la luz influencias que siempre estuvieron ahí, ocultas o en la superficie, pero que muchos punks no querían aceptar por esa tonta cuestión de mantener distancia con  los metaleros. Esto había desaparecido en los 80s, gracias a la aparición del Crossover y demás. Pero en los 90s, por alguna estúpida razón, el Punk y el Metal volvieron a separarse (imaginariamente). Zeke dejaron en claro que si bien lo suyo era (y es) el Hardcore Punk, la presencia del Metal en sus composiciones no era casual, pues tanto el Punk como el Metal tienen las mismas raíces, y se nutren de la misma mierda para alimentar su rebeldía. Por eso considero que la aparición de éstos salvajes de Seattle fue una bendición para el Punk. Además, explotaron en un momento muy especial, en la segunda mitad de los 90s, momento en el que el jodido Nü Metal copaba todo (medios, sellos, público, etc), y con cientos de banditas intrascendentes y complacientes atiborrando nuestros cerebros con melodías insulsas. Zeke salieron a romper todo, a demostrar que no había motivos para ser tan asquerosamente obedientes, y a los gritos se hicieron oír entre las huestes más aguerridas del underground. Por algo Relapse Records se fijó en ellos; Y por algo un tipo como Mark Barney Greenway (Napalm Death) se ha mostrado orgulloso luciendo su remera de Zeke. Eso es porque estos tipos, salidos de vaya uno saber qué alcantarilla, le devolvieron al Punk todo aquello que hizo del Punk lo que es, y lo que nunca DEBE dejar de ser. Y por algo sus fans esperamos ansiosos su nuevo trabajo tras 6 años de silencio.

Influenciados por: The Dwarves, Motörhead, The Ramones, Circle Jerks, Reagan Youth, GG Allin, Poison Idea.
Líricas: Sexo, drogas y Rock & Roll, violencia, skate, Punk Rock, Horror Clase B.
Discografía esencial: Flat Trackers (1996); Kicked In The Teeth (1998); Dirty Sanchez (2000).
También escuchar: Peter Pan Speedrock: We Want Blood (2010); Mongo Ninja: Nocturnal Neanderthales (2011); Genocide SS: We Are Born Of Hate (1999); Massgrav & Diskonto: A Blaze In The Northern Sky –split (2006).



Integrity:
Origen: Ohio, USA. 1988/presente.

En un momento dado de la historia, el Hardcore y el Metal unieron fuerzas, y a tal punto llegó la unión que, en algunos casos, costaba diferenciar a una banda de Hardcore de una de Metal (siempre y cuando tuvieran cualidades musicales similares, claro). Fue en los 90s que esto se acentuó. El groove, los ritmos más bien lentos pero saltarines, las guitarras afinadas en Drop D, la voz grave y aguardentosa, los breakdowns, e influencias que iban desde el Agnostic Front de “One Voice”, Cro-Mags, el Hardcore de Boston, y algo del Hardcore inglés, pasando por bandas netamente metálicas como Prong, Pantera, Slayer, Anthrax, Helmet y Sepultura fueron las marcas identificatorias de un estilo que recibió varias denominaciones, ya sea Hardcore Metal, Metallic Hardcore, entre otros. Biohazard fue una de las bandas que marcó el camino a seguir en los 90s, altamente influenciados por el Metal. Mas la fuerte presencia del Hip Hop en su música los llevó ser puestos en otra categoría. No, la banda que tomó la posta y se lanzó a las calles a barrer con las diferencias (pequeñas, a esta altura de la historia) entre el Hardcore y el Metal fue Integrity. Para más datos, el responsable fue Dwid, miembro fundador y único integrante original del grupo al día de hoy. Este tipo se hizo de la antorcha y junto a sus compañeros de turno inspiró a cientos de músicos de Hardcore a meter Metal en sus propuestas, a dejar de lado las diferencias y tratar de borrar la línea divisoria, ganándose el respeto y admiración tanto de fanáticos del Hardcore como de las nuevas generaciones de metaleros. Es que Integrity apareció en el momento justo, en el lugar preciso, y explotó en la década exacta, cuando los moldes utilizados en los 80s comenzaban a dar muestras de agotamiento. Ellos supieron sacar provecho de las innovaciones compositivas, sonoras y técnicas en general que llegan con cada recambio generacional, y sin perder de vista ciertos elementos más propios de la segunda mitad de los 80s (los coros de cancha, con todos gritando el coro, algo propio del Hardcore neoyorkino y el Thrash), y el groove aportado por bandas como Exhorder y Pantera –entre otros- apenas los 90s comenzaban a asomar, dieron forma un tipo de música que fue fundamental en dicha década. Por cierto, el sello Victory Records jugó un papel fundamental en el surgimiento del Hardcore Metal, contratando a Integrity y a demás grupos esenciales dentro del estilo, marcando una época con su sonido y estilo.
Vale acotar que, como toda tendencia/moda/lo que sea, este estilo dejó tanto cosas buenas como malas a su paso. Por un lado, y aunque algunos lo nieguen, bandas como Integrity, con sus breakdowns asesinos, sirvieron de inspiración a las venideras bandas de Slamming Brutal Death como Dying Fetus o Devourment. A su vez, el público seguidor de las bandas como Integrity llevó la violencia en el mosh a otro nivel, y muchos tipos grandotes y sedientos de violencia encontraron su lugar para golpear gente malintencionadamente, sin olvidarnos de los llamados Karatecas, grupo de personas a los que no les vamos a dedicar ni un renglón más. Pero, y yendo a lo específicamente musical, Integrity y colegas suyos como Hatebreed, posibilitaron el surgimiento de uno de los subgéneros que más detestamos quienes hacemos este blog: el Metalcore (si, ya sé: el Metalcore también está muy influenciado por el Melodeath). Cómo sea, con sus pros y sus contras –algo que resulta totalmente subjetivo, obviamente- Integrity fueron, son y serán un grupo fundamental, representantes fieles de un sonido y un estilo que partió la historia del género (el Hardcore) en dos, en un momento puntual en la historia del estilo, y sirvieron de inspiración para muchas, pero muchísimas bandas en el mundo entero, aun sin ser Integrity la banda más exitosa dentro del Hardcore Metal. Eso sí, sean Dwid y su banda los más exitosos o no, a Integrity nadie los puede igualar en la materia.

Influenciados por: Cro-Mags, Exhorder, Slayer, Sheer Terror, Pantera, Slapshot, Prong, Agnostic Front.
Líricas: Locura, ocultismo, individualismo, lo sobrenatural, violencia.
Discografía esencial: Humanity Is The Devil (1995); Systems Overload (1995); Suicide Black Snake (2013).
También escuchar: Hatebreed: Supremacy (2006); Earth Crisis: Gomorrah´s Season Ends (1997); Ringworm: Scars (2011); Terror: The Damned, The Shamed (2008).



Converge:
Origen: Massachusetts, USA. 1990/presente.

Poco a poco nos hemos ido adentrando en variantes del Hardcore Punk que le han dado al género una energía demoledora, lo cual sirve para que el mismo siga vigente y vigoroso como en sus principios, a pesar de que estas variantes han hecho del Hardcore algo bien distinto de lo que fue, pero permaneciendo inalterable su esencia. Una de las bandas que insuflaron sangre fresca al Hardcore es Converge, agrupación que es en la actualidad, una de las mejores bandas del mundo en lo suyo. Si bien en sus comienzos la banda de Kurt Ballou (guitarra) y Jacob Bannon (voz) le daba duro y parejo al Hardcore más clásico, influenciado por Black Flag de “Damaged”, el frenesí de Negative Approach y toda la rudeza propia del Hardcore de Massachusetts, eso fue hasta 1994, año en el que la influencia de lo más duro del Metal dijo Presente, permitiendo así que la música de Converge se transforme en algo original, y completamente alejado de los convencionalismos del género. En el horizonte compositivo del grupo aparecieron Slayer, Black Sabbath, el Sludge (estilo que era una novedad por aquel entonces, pero que, a través de bandas como Eyehategod, Crowbar y Buzzov-en logró ganarse la admiración de muchos músicos apasionados por lo que sucede en el Underground) y el Noise pesado de los irreverentes Today Is The Day. A partir de ahí, la música de Converge se hace más compleja, emotiva, pesada y extrema, mostrando ciertos matices dignos del Grindcore en algunos ritmos, o del Power Violence en algunos pasajes. O sea, Kurt y Jacob se las ingeniaron, junto a sus compañeros de turno, para dar rienda suelta a un vendaval de ideas alocadas, sobre las cuales los de Salem se apoyaron para edificar un estilo monstruoso e incomparable. Hicieron, en pocas palabras, lo que hacen los grandes: abrieron su propio camino en lugar de seguir los pasos de otros. Así le demostraron al mundo que los límites entorpecen el crecimiento de las cosas, y que, por ende, esos límites deben ser superados, y a veces, borrados. Con esto hago referencia a la decisión del grupo de tomar el Hardcore oscuro y violento que hicieron desde un principio, y dotarlo de variantes que llegaron desde otros sitios, desde otros géneros, y que posibilitaron la creación de una nueva forma de hacer este tipo de música.
Por cierto, las novedades traídas por Converge no sólo se encuentran en la música, sino en todos los aspectos. Las líricas encajan a la perfección dentro de la clásica furia del Hardcore, mas tienen un tratamiento más profundo de las cuestiones existenciales que afectan al individuo y a la sociedad, y hasta cierto vuelo poético que incluso podemos encontrar en las portadas de sus álbumes. Álbumes que deben ser escuchados en su totalidad, y, en lo posible, en orden cronológico, desde el primero hasta el último, cosa de apreciar la impresionante evolución de una de las bandas más originales y geniales que el Hardcore (y el Metal, por qué no) haya acogido en su interior en los últimos 20 años.

Influenciados por: Black Flag, Today Is The Day, Negative Approach, Siege, Black Sabbath, Crowbar, Nausea (New York), Grindcore.
Líricas: Existencialismo, violencia, tristeza, muerte, soledad, surrealismo.
Discografía esencial: Petitioning The Empty Sky (1998); Jane Doe (2001); No Heroes (2006).
También escuchar: All Pigs Must Die: God Is War (2011); Dephosphorus: Night Sky Transform (2012); Trap Them: Darker Handcraft (2011); The Secret: Agnus Dei (2012).



Dropdead:
Origen: Rhode Island, USA. 1990/presente.

Hay una frase que dice “el Punk no murió. Vive en el Power Violence”. Si bien no es una verdad absoluta, es una gran verdad. Es que el Power Violence ha llevado la desprolijidad y furia del Punk a otro nivel, casi colindante con la violencia sonora de un hijo bastardo del Punk: el Grindcore. Es más, el Power Violence vendría a ser el nexo ideal entre el Hardcore y derivados (Fastcore o Thrashcore) y el Grindcore, manteniendo la impronta punkie, esa cosa del DIY y el compromiso a ultranza con las ideas pregonadas, algo heredado de bandas como Crass o Conflict, por ejemplo. Y en ese submundo de velocidad, gritos y ruido por doquier, Dropdead se erigen como LA BANDA. Si bien hay (y hubo) otros exponentes de altísimo nivel y de suma importancia en la historia del Power Violence (Spazz a la cabeza) los de Providence se han hecho acreedores del trono por razones que nadie puede negar. Y es que la credibilidad que uno encuentra y adjudica a Dropdead, la seriedad y fidelidad con que han encarado su carrera a lo largo de estos más de 20 años, sumado a que su música es increíblemente explosiva, feroz y real, hacen de esta banda un emblema del estilo que hoy congrega a miles de punks alrededor del mundo; en especial, a los punkies que nada quieren saber con las bandas Punks de Shopping Center. Bob Otis (voz) y Ben Barnett (guitarra y dueño del sello Armageddon) tomaron lo mejor del Hardcore, lo mejor del Thrashcore, lo mejor del Grindcore y lo mejor del Anarko Punk, lo fundieron y le dieron forma definitiva, adoptando como propias cualidades de otras estupendas bandas, pero aggiornándolas al estilo/espíritu de su banda. En el caso de Dropdead, tal como sucede con muchas bandas que hicieron del Punk un vehículo para difundir ideales y llevar a cabo acciones que confirmen las palabras (además del activismo en determinados ámbitos), la música es mucho más que acordes conformando una melodía (o riff, en este caso) y ritmos y voces cantando acerca de algo: la música en Dropdead es una herramienta que sirve para incitar al compromiso social, provocar la toma de conciencia respecto a temáticas actuales que poco y nada difieren de, por ejemplo, lo que podemos encontrar en las líricas de bandas como Crass, Los Crudos y Discharge. O sea: anarquismo, derechos de los animales, criticas al sistema capitalista, anti-autoritarismo, pacifismo, misantropía, etc.
¿Y la música? La música consiste en explosiones sonoras de un minuto de duración (y en muchas ocasiones, en menos tiempo) en donde imperan el sonido ruidoso a morir, ritmos que están más cerca del Blast Beat que del Hardcore tradicional, más el agregado de ritmos que encajan a la perfección dentro del D-Beat, una voz gritona y aguda, irradiando rabia y deseos de rebelión, y una atmósfera espesa, en donde la violencia sonora no es un velo para ocultar la falta de inteligencia; en este caso, es todo lo opuesto. Quizás por eso muchos optan por mantenerse alejados de la música de este tipo de bandas, pues la agresividad musical y las ideas son una misma cosa, mas para nada son el resultado de mentes obtusas. Escuchar Power Violence, y Dropdead en particular, es una experiencia que enriquece, que inflama el corazón con rebeldía y la mente se llena de contenidos que muchos prefieren mantener ocultos. Dropdead es una experiencia que va más allá de simplemente ponerse a escuchar un disco: es un cuestionamiento hacia uno mismo, invitándote a preguntarte ¿Cuán comprometido estoy con mis ideas?.

Influencias: Siege, Crass, Japcore (o Hardcore Japonés), Lärm, Infest, Discharge, No Comment.
Líricas: Derechos de los animales, anarquía, represión, capitalismo, los medios de comunicación, odio, pacifismo.
Discografía esencial: Untitled LP/CD (1994); Discography (1994); Split c/ Converge (2011).
También escuchar: Spazz: La Revancha (1997); Yacøpsæ: Discoregraphy (2006); Crossed Out: Idem (1991); No Comment: Common Senseless 7” (1989).



Lärm:
Origen: Utrecht, Holanda. 1981/1987; 2005; 2003/2012.

Una de las bandas más importantes en la historia del Hardcore Punk provino de un país que muchos fanáticos de esta música ignoran: Holanda. De hecho, muchos amantes del Punk más extremo ignoran cuan importante fue la obra de Lärm (y aun lo sigue siendo). Primero que nada, amalgamaron características compositivas y sonoras de otras bandas, y las convirtieron en algo más ruidoso, extremo y caótico, además de crear algo muy singular. ¿Recuerdan cómo sonaba Minor Threat al principio, antes de la breve separación en 1981? Su sonido era podrido, virulento, salvaje. Bien, los holandeses captaron la esencia de ese sonido, y lo adaptaron a lo que ellos pretendían hacer, metiendo cosas del Crust/D-Beat que se hacía en Inglaterra y países aledaños (Discharge, Disorder, The Exploited), tomaron la velocidad del Hardcore Punk finlandés y la fascinación por el ruido de las bandas Hardcore suecas (Anti-Cimex a la cabeza) y sobre eso construyeron lo suyo, lo que terminó siendo propio de Lärm. Y se fueron al carajo, así de simple. Difícil es que vayas a encontrar a un grupo Hardcore Punk de aquella época que suena más sucio y extremo que Lärm. A tal punto llegó este grupo en su afán por ser y sonar como los punkies más quilomberos del planeta, que prácticamente inventaron el Grindcore; o al menos, sentaron cimientos esenciales en la conformación de dicho género. Sin ir más lejos, los geniales Extreme Noise Terror le deben su nombre a Lärm. Bueno, sí, y parte de su estilo también se lo deben a Lärm. Pero la cosa no queda ahí, pues Lärm se convirtieron en uno de los grupos fundamentales de la región, inspirando tanto a sus sucesores como así también a íconos del ruidismo, tal es el caso de Agathocles o Last Days Of Humanity. Sí, Lärm parieron un engendro desaforado y brutal como pocos, y ese engendro sirvió de inspiración para que el mundo de la música se vea invadido de dementes hambrientos de ruido y deseosos de terminar con los parámetros musicales convencionales.
Mas la cosa no queda ahí, amigos míos. Lärm fundaron el movimiento Straight Edge en Europa, algo que también aprendieron de Minor Threat. Pero, claro, Lärm nunca fueron imitadores de nadie, y por eso le dieron su vuelta de tuerca, y crearon el movimiento Straihgt Edge Rojo (o comunista). Así, durante unos cuantos años, se dedicaron a ensordecer a propios y extraños, a difundir sus ideas a grito pelado y a grabar cada vez que se les presentaba la oportunidad, pero manteniendo siempre su postura DIY. Se separaron, luego se volvieron a juntar en el 1995 para separarse ese mismo año, y, posteriormente, volvieron en el 2003, para separarse ¿definitivamente? en el 2012. Fue durante este regreso que re-grabaron viejas canciones bajo el nombre de Lärm As Fuck. Como dato extra, pero bastante importante, cabe decir que la mayoría de sus integrantes formaron Seein´ Red tras la disolución de Lärm en el 87, banda con la que siguen hasta el día de hoy destrozando cráneos y abriendo mentes, tal como lo hacían con Lärm. Ahora sí ¿vas a seguir ignorándolos?

Influenciados por: Minor Threat, Discharge, The Exploited, The Ex, Hardcore Punk escandinavo.
Líricas: Comunismo, terrorismo, capitalismo, pobreza, violencia, muerte, guerras.
Discografía esencial: Straight On View (1986); What Is Punk? (1987); Extreme Noise (2005).
También escuchar: Seein' Red: Idem (1990); Makiladoras: In Eigen Hand (2005); Disgust (Holanda): Trash Back! (1985); The Ex: History Is What´s Happening (1982).



S.O.B:
Origen: Osaka, Japón. 1983/presente.

¿Cuán grande ha sido, y es aun hoy, la importancia e influencia del Hardcore japonés en lo que respecta a estilos como el D-Beat actual, el Grindcore, el Power Violence y similares? Desde mi posición, lo veo como esencial tanto en la construcción como así también la evolución de los géneros antes nombrados, además de constituir una escena caliente, innovadora y sumamente activa en sí misma. Y si hay una banda a la cual hay que darle gran parte del crédito, esa banda es S.O.B. Si bien en la actualidad no son pocas las voces que se levantan contra ellos, acusándolos de vendidos (algo que no comparto en lo más mínimo), lo cierto es que estos animales merecen todo nuestro respeto, admiración y reconocimiento por lo hecho durante 30 años de carrera. Miren, que una banda como Napalm Death los cite como una de sus principales influencias, habla a las claras de lo que S.O.B. hicieron por la música más veloz y ruidosa del planeta. Por si no lo saben, la primer gira internacional de ND fue, justamente, en Japón; y la principal razón de esa gira fue que Lee Dorrian (antes de partir para crear Cathedral) y Shane Embury morían por esta banda, y por el Japcore en general. No sólo eso: Shane y Lee colaboraron tanto para la grabación del Ep Thrash Night como así también con la edición del mismo (fue editado por Rise Above Records, sello de Lee Dorrian). Otro grande del Grind, y fanático del Hardcore Punk que prestó sus servicios como cantante del grupo fue el gran Kevin Sharp, legendario cantante de Brutal Truth, quien tomó el micrófono tras el suicidio de Tottsuan, cantante y creador del grupo. Fue con Sharp que la banda dio su único concierto en los Estados Unidos, más precisamente, en la ciudad de New York. Y así podemos seguir tirando data hasta cansarnos, pues si hay algo que les sobra a estos pioneros es historia. Una historia que, musicalmente, los vio nacer como una furibunda banda de Hardcore directo, veloz y muy ruidoso, sentando las bases del Japcore junto a otras leyendas como Gauze. Una historia que los vio contagiarse de los sonidos más podridos provenientes de Occidente, “contaminando” de esta manera su propuesta con elementos del Grindcore y del Death Metal, en ese orden. Y esa historia continúa hoy, pero orientada hacia un Hardcore más bien experimental, jugada que les hizo ganarse el repudio de los ortodoxos que nunca faltan, y que no le perdonan al grupo el haber modificado su estilo, considerando estos acérrimos fans que la banda se inclinó hacia algo más accesible. Si es así o no, queda a criterio de cada uno. Lo importante aquí es hacerle un homenaje acotado (por el espacio) a un grupo que es responsable directo del pandemónium desatado por las bandas de Hardcore japonés, un tipo de Hardcore Punk que se ha caracterizado desde el comienzo, por su excesivo apego al ruido (de hecho, muchas bandas utilizan la palabra Noise para calificar su música, antecesidad o seguida de los términos Punk, D-Beat, Grind o Hardcore), los gritos desaforados, la velocidad inhumana y el desorden en cuanto a lo sonoro. Además, hay otra cosa más y que no resulta para nada un detalle menor: gracias a bandas como S.O.B. no hay divisiones entre el Punk y el Grindcore, pues fueron bandas como esta las que demostraron que ambos estilos están hermanados desde siempre, y para siempre.
Japcore, Hardcore japonés, o como quieran llamarlo: de lo más extremo que jamás haya existido. S.O.B. pueden ser acusados como los principales responsables de ello.

Influencias: Siege, Black Flag, primer Suicidal Tendencies, The Misfits, Lärm, Napalm Death.
Líricas: Violencia, muerte, suicidio, guerra, polución, libertad.
Discografía esencial: Don´t Be Swindle (1987); What´s The Truth (1990).
También escuchar: Disclose: Tragedy (1994); D-Clone: Creation & Destroy (2012); Gauze: Equalizing Distort (1986); Mörpheme: Souon Konton Demo (2008).



Counterblast:
Origen: Jönköping, Suecia. 1993/presente.

Gran parte de esta segunda parte del informe sobre Punk/Hardcore se ha centrado en el Crust. Nada extraño si tenemos en cuenta que es el estilo favorito de quien esto escribe (a eso hay que adosarle que escribo, más que nada, desde la subjetividad). Pues como llegamos al final del informe, creo conveniente hacerlo escribiendo acerca de la nueva faceta de mi estilo favorito. El Crust, como todo, necesita evolucionar para seguir vivo. Si bien las raíces del mismo son muy fuertes, y la energía que se desprende de dicho estilo es desbordante, no es menos cierto que, de no haber un nuevo flujo de ideas (ya sean compositivas, ya sean sonoras), la cosa deja de funcionar. El Crust, al igual que muchos géneros, encontró su siguiente paso evolutivo en bandas que han aportado un torrente de ideas modernas y renovadoras con las cuales el género parece haber perpetuado su existencia por varios años más (y yo más que feliz por ello). Se trata de un puñado de bandas que, lejos de apegarse férreamente a la vieja fórmula, han mantenido intacto el espíritu del género, pero han apostado por traer nuevos aires, nueva sangre, extráida esta de la fusión con géneros que otrora fueron influenciados por el Crust. Lo que se llama Feedback o retroalimentación. Y dentro de esa camada de bandas que vienen a demostrar que el Crust tiene muchas más variantes que las que muchos creen, están éstos suecos: Counterblast. Pero ¿qué hacen los Counterblast y de dónde salieron? No son ningunos improvisados, para empezar. Se trata del grupo creado por
ex -miembros de G-Anx, banda seminal del Crust sueco, altamente influenciados por Amebix (me refiero a G-Anx). Resulta que Hoccy y Steve, tras finalizar la experiencia G-Anx, tomaron la decisión de seguir unidos al univeros Crust, pero ahondando en otros matices, buceando en otras aguas, trayendo novedades a dicho universo. Esas novedades vinieron del lado de influencias que siempre estuvieron muy ligadas al Punk, pero que nunca habían sido mezcladas debidamente, jamás habían sido tratadas de tal forma que estas influencias, estos estilos, hicieran mella en el Crust hasta dotarlo de una nueva piel. Me refiero a bandas como Neurosis, Killing Joke, la Música Industrial más opresiva (Godflesh es un claro ejemplo), el Doom Metal, algo del Death Metal más arrastrado (nada de Blast Beats ni cosas así. Tan sólo se tomaron los riffs más oscuros y las atmósferas más densas) y hasta cierto tinte grinder en eso de usar voces gritadas en distintas tonalidades. Pero siempre sonando a Crust, siempre siendo Crust. Así, Counterblast fueron abriéndose camino, a la par de otras bandas que también decidieron forjar a nuestro amado Crust con otra coraza.
Cito a Counterblast porque, actualmente, me parece uno de los mejores grupos del mundo. Y los cito porque sirven como referencia para luego comenzar a indagar en las nuevas ramificaciones del Crust, llámense Neocrust, llámese Blackened Crust, Death Crust o cualquiera sea la etiqueta que se use para acompañar a la palabra Crust. Counterblast son una experiencia distinta, perturbadora y difícil de digerir aun para el fan del Crust. Y así lo son bandas como Alpinist, Iskra, Winds Of Genocide, None Of The Living Remain o cualquiera de las nuevas agrupaciones que vinieron para provocar un salto evolutivo (y de calidad) necesario, muy necesario. Incluso veteranos como Active Minds se han hecho eco de estas innovaciones, y las han adosado (de manera personal y algo acotada) a su manera de hacer Crust. Pero, y a riesgo de ser repetitivo, todo esto surge gracias a que bandas como Counterblast se animaron a provocar una ruptura. Y por eso sólo ya se merecen toda nuestra atención (además de que son un grupo alucinante, claro).

Influenciados por: Amebix, G-Anx, Neurosis, Killing Joke, Godflesh, Hellbastard.
Líricas: Existencialismo, muerte, caos, violencia, la humanidad.
Discografía esencial: Impassivity (2002); Nothingness (2011).
También escuchar: Fall Of Efrafa: Inlé (2009); G-Anx: Out Of Reach (1993); Alpinist: Lichtlaerm (2010); Active Minds: It´s Perfectly Obvious That This System Doesn´t Work (2008).

8 comentarios:

Anónimo dijo...

el punk no es para mi , ni cerca de serlo , ni cerca de influir en mi personalidad , afortunadamente!

att: cristian

Anónimo dijo...

hacía mucho tiempo que no leía tantas tonterías juntas sobre el punk. y de poison idea no tienes ni putaaaaa idea !

PURO RUIDO dijo...

Ok, escribe tu propio informe y demuéstrame cuánto sabes, "anónimo"

Fernando Luengo Luengo dijo...

Me la atencion que tu siendo un crustie hayas centrado tanto en el hardcore en sus mil variantes y no hayas puesto practicamente ninguna de crust (Anti-Cimex es D-Beat), ni Disrupt, ni Extreme Noise Terror, ni NAUSEA (Aun sabiendo lo mucho que aportaron a este genero sumandole influencia industrial, y voces m/f),ni doom, ni Detestation, ni Wolfpack/Wolfbrigade, y ya ni hablemos de lo poco de Powerviolence o D-Beat...

Aun con todo es una buena guia para inicarse en esta musica y seguro que te habra costado trabajo asi que se agradece^^

PURO RUIDO dijo...

Gracias por tu comentario, Fernando. La razón por la cual incluí tan poco Crust y D-Beat es, 1ro: al informe es más una guía que otra cosa. 2do: hace rato que vengo con la idea de escribir un libro (ya que no me da el dinero para hacer un documental tal como debe ser hecho) acerca de las movidas Crust/D-Beat/Powerviolence. Saludos

Anónimo dijo...

Excelente blog y excelente post, espero con ansias un capítulo dedicado exclusivamente al crust

Fernando Luengo Cendrero dijo...

Bsco bandas similares a black flag o a los primeros Ceremony, alguna sujerencia? Gracias^^

PURO RUIDO dijo...

Seguramente ya los conoces, pero los primeros trabajos de Descendents, Adolescents, D.I, Poison Idea, parte del material de Reagan Youth, Minutemen, Angry Samoans, el primer disco de Flipper, Zero Boys. Esos son los nombres que me vienen a la cabeza en cuanto a Black Flag.
Ceremony...¿a cuál de todos los grupos llamados Ceremony te refieres? Hay cientos.